{"id":66,"date":"2014-03-02T13:01:12","date_gmt":"2014-03-02T13:01:12","guid":{"rendered":"http:\/\/distancia.cuautitlan2.unam.mx\/rudics\/?p=66"},"modified":"2024-01-22T17:35:09","modified_gmt":"2024-01-22T23:35:09","slug":"el-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=66","title":{"rendered":"El silencio"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2014.5.8.6\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2014.5.8.6<\/a><\/p>\n<p><strong>The silence<\/strong><\/p>\n<p><b>Carolina Monserrath P\u00e9rez Ponce y Salvador Jos\u00e9 del Castillo Schmidhuber<\/b><br \/>\nAlumons de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM<\/p>\n<p>gusi_amore@hotmail.com<\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/ART61.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p align=\"center\"><b>El Silencio<\/b><\/p>\n<p align=\"center\">As\u00ed como del fondo de la m\u00fasica brota una nota<\/p>\n<p align=\"center\">que mientras vibra crece y se adelgaza<\/p>\n<p align=\"center\">hasta que en otra m\u00fasica enmudece,<\/p>\n<p align=\"center\">brota del fondo del silencio<\/p>\n<p align=\"center\">otro silencio, aguda torre, espada,<\/p>\n<p align=\"center\">y sube y crece y nos suspende<\/p>\n<p align=\"center\">y mientras sube caen recuerdos, esperanzas,<\/p>\n<p align=\"center\">las peque\u00f1as mentiras y las grandes,<\/p>\n<p align=\"center\">y queremos gritar y en la garganta<\/p>\n<p align=\"center\">se desvanece el grito:<\/p>\n<p align=\"center\">desembocamos al silencio<\/p>\n<p align=\"center\">en donde los silencios enmudecen.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<i>Octavio Paz<\/i><\/p>\n<p>\u00a0Abordamos este tema con el objetivo de enfatizar que el silencio es tan importante en la comunicaci\u00f3n como el habla. El silencio, como ausencia de un sonido esperado: Ya que no es necesario decir cosas, para que nos sea posible expresarnos o decir otras cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Percibimos al silencio como un componente de la comunicaci\u00f3n. Si entrelazamos el lenguaje y el silencio, entonces podemos decir que todo enunciado nace del silencio interior del individuo, de ese di\u00e1logo permanente consigo mismo. Toda palabra viene, en efecto, precedida por una voz silenciosa, por un sue\u00f1o despierto el cual est\u00e1 lleno de im\u00e1genes y de pensamientos difusos que no cesan de interactuar en nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es \u00a1ah\u00ed! donde la palabra se alimenta sin espacio ni tiempo, a este proceso se le llama interioridad del individuo: \u00a1ese mundo ca\u00f3tico y silencioso! que nunca se calla, rebosante de im\u00e1genes, deseos, temores, peque\u00f1as y grandes emociones, que prepara palabras que, incluso, pueden sorprender al que las pronuncia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una antigua escritura testamentaria, declara que: \u00ab En el principio era el Verbo\u00bb, pero alg\u00fan indicio nos permite inferir, que antes que el verbo, fue el silencio. Algunos fil\u00f3sofos, en la edad antigua, han argumentado sobre la naturaleza del lenguaje. Pit\u00e1goras dec\u00eda: \u201cEl silencio es el comienzo de la sabidur\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Samos (570-497 a. de C.), comenta que en la escuela de Pit\u00e1goras ten\u00eda importancia central al <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">silencio<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">, como un asunto de \u00a1trascendencia metaf\u00edsica! Era la forma de preparaci\u00f3n para ser aceptado en la misma. Los aspirantes susceptibles de ser aceptados, deb\u00edan permanecer en silencio \u00a1durante cinco a\u00f1os! Esto lo hac\u00edan con la finalidad de preparar mejor la palabra, desalojando la ligereza de esp\u00edritu que aturde a las personas de f\u00e1cil palabra. Esta escuela afirmaba que \u00ab aquel que no sabe o\u00edr, no sabe hablar\u00bb, as\u00ed que para hablar no solo es preciso romper el silencio, sino \u00a1haber nacido del silencio!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su obra <i>Sobre la interpretaci\u00f3n<\/i>, Arist\u00f3teles (384-322 a. de C.) analiza el lenguaje y de manera indirecta el silencio. \u00a1Claro! a partir de saber escuchar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates buscaba crear asombro entre sus disc\u00edpulos, al respecto los fil\u00f3sofos postulaban: \u201cEl asombro es una actitud sana, nos lleva al silencio, la espera, invita a la paciencia\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del silencio nos lleva a considerar sus diferentes significados en la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Hablamos entonces de numerosas acepciones del silencio, cuyo sentido depende del contexto en el que se producen, ya que el silencio carece por s\u00ed mismo de significado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la religi\u00f3n las manifestaciones \u2013 del silencio- son numerosas, pueden referirse a la relaci\u00f3n con Dios, la oraci\u00f3n, al culto, a la transmisi\u00f3n, disciplina, o sobriedad en la palabra. Digamos que Dios escapa a los estrechos m\u00e1rgenes del lenguaje. El creyente suele fracasar en su intento de nombrarlo, pero llega a terminar en el silencioso di\u00e1logo consigo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay una relaci\u00f3n estrecha entre el silencio y la muerte. El dolor, el camino hacia y la misma muerte, ritos f\u00fanebres, el duelo, reclaman el desvanecimiento de la palabra. La enfermedad, por su parte, hace que la vida transcurra en una dolorosa bocanada de silencio. Entonces lejos de ser un obst\u00e1culo en el acto ritual, hace posible \u00a1la magia y el encantamiento!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunos pensadores, consideran que el silencio es algo irracional, que debe ser superado por la racionalidad propia del habla. Este ejemplo es expresado por, quienes optan por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuvieran nada que decir, sino porque esta ya no les era \u00fatil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es decir, existe la pertinencia del silencio (denominado por algunos como lo \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d), derivada del hecho de que ciertas cosas puedan decirse, otras no tanto y otras no deban decirse en absoluto dependiendo de las situaciones y de las personas presentes. El secreto, por ejemplo, constituye una disciplina del lenguaje. Protege o perjudica \u00a1y!, a veces, destruye. En algunas manos, el secreto, \u00a1al igual que la informaci\u00f3n! es poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00f3nica Virasoro, se\u00f1ala que la primera imagen del silencio es la figura de Ant\u00edgona: \u201cLa hero\u00edna del silencio, muere por callar, por salvar la honra de la casa de Tebas\u201d. Ella, resuelve su conflicto por medio del silencio. Transform\u00e1ndose, en uno de los primeros personajes que sacrifica sus ideas por la honra de los otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hombres conversan por medio de lenguajes, pero las palabras se forman a voluntad de la mayor\u00eda, de la mala o inepta constituci\u00f3n de las palabras surge una portentosa obstrucci\u00f3n de la mente. Entonces \u00a1el silencio tiene tanta relevancia como el discurso en el comportamiento humano!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cualquier acto, ya sea de habla o silencio, es incompleto, no aut\u00f3nomo desde el punto de vista significativo; por ende, el habla o el silencio completos no pueden ser una actuaci\u00f3n <em>per se<\/em> humanos. No existe raz\u00f3n alguna sobre el significado de las propiedades del ser, para considerar el habla superior al silencio: ambos contribuyen al significado del otro; al ser todos los actos del lenguaje indicativos, no pueden contener en ellos mismos la aut\u00e9ntica y completa significaci\u00f3n, es decir, ni el lenguaje ni el silencio pueden considerarse \u201csignos absolutos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1El silencio! es un hacer, no es no-decir, sino actuar; silenciar aquello que no se quiere, no se debe o no se puede decir. Con \u00e9l, comunicamos lo que no queremos, debemos o no podemos comunicar. Entre todas las manifestaciones diversamente humanas, es la que mejor expresa, de manera muy pura, la estructura, sin sonido ni palabra, de nuestro propio inconsciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Representa algo m\u00e1s que una ausencia de habla, manifiesta emociones, situaciones, da respuestas, asiente, niega, reprocha, otorga. Una forma especial del silencio es el suspiro, ya que se relaciona el modo de respirar y la liberaci\u00f3n de tensiones; puede llegar a ser un acto social y comunicativo. -\u00a1No suspiramos delante de cualquiera!- \u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El silencio es capaz de modificar conductas y relaciones entre los individuos, especialmente si la comunicaci\u00f3n no verbal no le sirve de apoyo; \u00e9l se hace m\u00e1s angustioso si va acompa\u00f1ado del contacto visual, \u00a1el gran poder de cautivar de la mirada!, sensaci\u00f3n que tendemos a evitar llenando ese silencio de forma verbal o paraling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Del mismo modo como ha sido definido el silencio en forma negativa, como la ausencia del habla, lo encontramos como elemento interactivo: cuando el discurso queda interrumpido por una pausa, las formas b\u00e1sicas de la comunicaci\u00f3n no verbal pasan a llenar \u201caparentemente\u201d ese hueco verbal. \u201cUn largo silencio no unido a gestos comunicativos puede llegar a hacerse tenso y a deteriorar una situaci\u00f3n y una relaci\u00f3n\u201d. Puede tratarse de la disminuci\u00f3n o falta de ruido en un determinado entorno o momento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito musical \u2013el silencio- es un signo que indica la duraci\u00f3n de una pausa. Todas las notas musicales tienen su propio silencio, cuyos valores corresponden a la duraci\u00f3n de cada nota. Por lo que en la m\u00fasica es posible definirlo como una nota que no se ejecuta. Resulta complicado interpretarlo, al igual que sucede con el habla; depende de intenciones, contextos y una variedad de interpretaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El silencio se impone, en general, durante los estados que se consideran cr\u00edticos en la vida de un individuo, como es la &#8220;iniciaci\u00f3n&#8221; masculina y femenina, la menstruaci\u00f3n, la convalecencia, la comida, el duelo, los d\u00edas de luna llena. Puede ser interpretado de manera positiva o negativa, pero jam\u00e1s como un elemento vac\u00edo o de ausencia, dependiendo de la funci\u00f3n que se le atribuya. Es ambiguo e impreciso, sin embargo no pierde su valor frente al habla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Introspectivamente llegamos a conversar: &#8211;\u201c\u00a1No estoy sorda, escucho perfectamente lo que dice mi madre!, pero no le contesto. Mi experiencia me recuerda que hablar es peligroso. Rebatirla siempre tiene consecuencias fatales, resumidas generalmente en treinta palabras: \u201c\u201cTe me largas ahorita mismo, \u00c1ndale \u00bfqu\u00e9 esperas? Vete. Y no vengas en la noche a lloriquearme ni a pedirme perd\u00f3n que te reciba porque no te abrir\u00e9 la puerta\u201d\u201d. La sola idea de semejantes amenazas sella mis labios. \u201c\u00a1Ella quiere saber a qu\u00e9 se debe! \u00a1Pero! Si le digo, me sentencio a perder. \u00a1Ay!, es mejor el silencio. \u00a1Hay miedo y hay dolor, hay palabras muertas; hay inmenso dolor de que ella me cierre sus puertas! Ay, qu\u00e9 temor al dolor. \u00a1Cu\u00e1nta necesidad de amor! \u2013\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos proponen callar al mundo para escucharnos, pero escucharnos sin articular sonido, dialogar con nosotros, dejar al mundo exterior sin excusas. Apartarnos de la necesidad de hablar aunque no tengamos nada qu\u00e9 decir, es un gesto que nos acercar\u00e1 a la luz, al final nos damos cuenta de que, en vez de ganar, gracias a este di\u00e1logo perdimos: \u00a1perdimos! el temor a estar solos o simplemente, a quedarnos callados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces estando solos en casa, sentimos algo raro: \u00a1todo est\u00e1 en silencio!, de repente se escucha un ruido. La mente piensa cosas il\u00f3gicas, \u00a1r\u00e1pidamente! encendemos todo lo que haga ruido, televisi\u00f3n, radio, etc\u00e9tera. Nos inquieta tanto estar en silencio. Paradoja del silencio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Es probable que no logremos responder todas las interrogantes que, desde el inicio nos abrumaron, muchas preguntas persisten, sin embargo consideramos haber generado inter\u00e9s, en los lectores, para contestarlas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Hoy! hemos descubierto que el silencio es la parte de nosotros que omit\u00edamos para charlar con nosotros mismos \u00a1nos escond\u00edamos de nosotros! Hoy quisi\u00e9ramos saber: \u00bfQue guarda nuestro silencio? \u00bfC\u00f3mo lo interpretamos? \u00bfC\u00f3mo lo expresamos? Es positivo o negativo \u00bfC\u00f3mo lo comunicamos? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 interpretado por los dem\u00e1s?\u00a0\u00bfPara los j\u00f3venes qu\u00e9 es el silencio, si usan dispositivos con auriculares para no escuchar&#8230;?\u00a0\u00bfSer\u00e1 que nuestro silencio guarda, secretos, miedos, fracasos, enojos, retos, alegr\u00edas, satisfacciones y un sinf\u00edn de emociones? \u00a1Hoy, no creemos romperlo!, \u2026 pero \u2013al silencio- estamos seguros que ya no le tememos.<\/p>\n<p>Nota: Adaptado de ponencia en 1er. Encuentro de Alumnos de Comunicaci\u00f3n Oral y Escrita, FES-Cuautitl\u00e1n UNAM.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<b>Referencias<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (2008) <i>Tratados de l\u00f3gica (\u00d3rganon).<\/i> 2 v. Madrid, Gredos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Callejo, J. (2003) Comunicar. <i>Revista Cient\u00edfica de Comunicaci\u00f3n y Educaci\u00f3n.<\/i> 20, 173-177.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Castilla, C. (1992) <i>El silencio<\/i>. Madrid, Alianza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dauenhauer, B. P. (1980) <i>Silence, the phenomenon and its ontological significance<\/i>. Bloomington, Indiana University Press<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le breton, D. (2001) <i>El silencio<\/i>. Madrid, Sequitur.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mcentee, H. (1996) <i>Comunicaci\u00f3n oral para el liderazgo en el mundo moderno<\/i>. M\u00e9xico, Mc graw-hill.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Minghella, A. &amp; Pollack, S. (Productores), &amp; Daldry, S. (Director) (2008) <i>The reader<\/i> [Pel\u00edcula]. Estados Unidos-Alemania: Mirage<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rasgado, A. A. (2008) Filosof\u00eda del silencio. <i>Signos Ling\u00fc\u00edsticos.<\/i> 4 (7), enero-junio, 101-116. Disponible en: <a href=\"http:\/\/tesiuami.uam.mx\/revistasuam\/signoslinguisticos\/include\/getdoc.php?id=97&amp;article=99&amp;mode=pdf\">http:\/\/tesiuami.uam.mx\/revistasuam\/signoslinguisticos\/include\/getdoc.php?id=97&amp;article=99&amp;mode=pdf<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Scheler, M. (1994) <i>En naturaleza y formas de la simpat\u00eda<\/i>. Buenos Aires, Editorial Losada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tejedor, C. (1995) Introducci\u00f3n a la filosof\u00eda. Madrid, Ediciones SM.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Virasoro, M. (1997). De iron\u00edas y silencios: Notas para una filosof\u00eda impresionista. Barcelona, Gedisa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Villareal, A. L.(2011) <i>Aprender a vivir y convivir desde el silencio<\/i>. Costa rica, Instituto de Investigaci\u00f3n en Educaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOI: https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2014.5.8.6 The silence Carolina Monserrath P\u00e9rez Ponce y Salvador Jos\u00e9 del Castillo Schmidhuber Alumons de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM gusi_amore@hotmail.com El Silencio As\u00ed como del fondo de la m\u00fasica brota una nota que mientras vibra crece y se adelgaza hasta que en otra m\u00fasica enmudece, brota del fondo del silencio otro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":149,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-66","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informes_coyuntura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=66"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4720,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/66\/revisions\/4720"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=66"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=66"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=66"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}