{"id":541,"date":"2012-02-01T19:37:30","date_gmt":"2012-02-01T19:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/distancia.cuautitlan2.unam.mx\/rudics\/?p=541"},"modified":"2024-01-22T20:23:07","modified_gmt":"2024-01-23T02:23:07","slug":"la-ruptura-social-a-partir-del-15-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=541","title":{"rendered":"La ruptura social a partir del 15 de Mayo"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2012.3.4.3\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2012.3.4.3<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/autores\/FernandoJCarasaMinguito.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Fernando J. Carasa Minguito<\/a>\/<a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/autores\/MarFernandezFayos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Mar Fern\u00e1ndez Fayos<\/a><br \/>\n(Activistas del movimiento 15-M de Espa\u00f1a)<\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/CAP%C3%8DTULO-3-VOLUMEN-4.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p>CONTENIDO<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0301\/Art6.html#introduccion\">Introducci\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0301\/Art6.html#condicionantes\">Condicionantes<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0301\/Art6.html#caracteristicas\">Caracter\u00edsticas<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0301\/Art6.html#conclusiones\">Conclusiones<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h3>Resumen<\/h3>\n<p>Este art\u00edculo pretende ser un an\u00e1lisis de lo que se ha definido como \u201815-M\u2019 para poner de manifiesto que, m\u00e1s all\u00e1 de un movimiento de protesta, se trata de una brecha en la actual estructura pol\u00edtica y social. Buscaremos los antecedentes tanto actuales como hist\u00f3ricos y observaremos las caracter\u00edsticas y particularidades que hicieron que se generase de esa manera y dentro del estado espa\u00f1ol. Finalmente concluiremos con la importancia de las nuevas tecnolog\u00edas y otros elementos globales en este proceso de cambio.<\/p>\n<h3>Palabras clave<\/h3>\n<p>15-M, lucha social, Movimiento, cambio global<\/p>\n<h3><a id=\"introduccion\" name=\"introduccion\"><\/a>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<h4>Las etiquetas como estrategia del poder<\/h4>\n<div>&#8216;Perroflautas&#8217;, &#8216;indignados&#8217; o &#8217;15-M&#8217; son algunas de las etiquetas que se han utilizado para dar forma a un sentimiento de cambio promovido por un abanico heterog\u00e9neo de personas. Sin embargo, ninguno de ellos sirve para explicar lo que estall\u00f3 un 15 de mayo<sup>1<\/sup>.<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><\/div>\n<div id=\"imagen-der\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/art6_indiganados.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-542\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/art6_indiganados.jpg\" alt=\"art6_indiganados\" width=\"320\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/art6_indiganados.jpg 320w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/art6_indiganados-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/div>\n<p>Primero surgi\u00f3 el t\u00e9rmino &#8216;perroflauta&#8217;, buscando el desprestigio a trav\u00e9s de los estereotipos; despu\u00e9s hablaron de &#8216;j\u00f3venes&#8217;, minimizando el n\u00famero de sectores afectados, para finalmente decantarse por algo tan difuso y ambiguo como el adjetivo &#8216;indignado&#8217; o la etiqueta &#8217;15-M&#8217;.<\/p>\n<p>La indignaci\u00f3n implica el enfado sin hacer nada al respecto, pero la actividad social p\u00fablica y las movilizaciones han sido constantes desde que se levant\u00f3 la acampada. M\u00e1s all\u00e1 de una &#8220;pataleta ciudadana&#8221; el trabajo contin\u00faa cada d\u00eda en las plazas, por lo que el t\u00e9rmino &#8216;indignados&#8217; no s\u00f3lo no se corresponde con la realidad sino que parece formar parte de una estrategia de desprestigio; de la que podemos decir que uno de los principales beneficiarios es el autoproclamado ide\u00f3logo del &#8220;movimiento&#8221; St\u00e9phane Hessel<sup>2<\/sup>, que prepara un nuevo libro.<\/p>\n<p>La etiqueta &#8217;15-M&#8217;, por su parte, ha sido finalmente regurgitada por casi toda la sociedad, pero utilizarla supone definirse como un acontecimiento limitado en el tiempo que suele tener connotaciones traum\u00e1ticas (v\u00e9ase el 23-F o el 11-S). Mediante una definici\u00f3n as\u00ed se obvia tanto todo cuanto se arrastraba de antes de dicha fecha, como todo cuanto ha venido posterior a ella y que tiene mucha m\u00e1s transcendencia que lo sucedido aquella primera noche.<\/p>\n<p>Estas etiquetas no obstante no fueron auto-impuestas sino que responden a una estrategia por parte del poder<sup>4<\/sup>, expresado a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, para asegurar la existencia de l\u00edmites que evitasen el desbordamiento de la lucha social. As\u00ed el poder intenta dar forma a aquello que le resulta peligroso para luego convertirlo en su objetivo<sup>5<\/sup>\u00a0o bien hacerlo su herramienta.<\/p>\n<p>El poder, que puede manifestar su fuerza de manera directa o sutil, se vio en la obligaci\u00f3n de plantear estas t\u00e1cticas debido a las multitudinarias simpat\u00edas que se despertaban y despiertan. Es por esto por lo que act\u00faa por medios distintos a la fuerza f\u00edsica. El lenguaje, la provocaci\u00f3n y la manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica son las estrategias actualmente en marcha.<\/p>\n<p>Un ejemplo claro de esta cuesti\u00f3n es la continua difusi\u00f3n por parte de los medios de comunicaci\u00f3n de los conflictos surgidos en el seno de lo que ellos mismos han definido como &#8220;movimiento&#8221;; en vez de divulgar la producci\u00f3n intelectual y pr\u00e1ctica que las comisiones y grupos de trabajo est\u00e1n desarrollando. Todo ello mediante la difamaci\u00f3n e incluso la invenci\u00f3n de agresiones violentas, de tensiones con los comerciantes, etc.; sin embargo, nada sabemos del alto n\u00famero de desahucios que se han detenido en estos meses gracias a la implicaci\u00f3n creciente de personas desde el 15 de mayo.<\/p>\n<p>Lo que se ha venido a definir como 15-M es, sencillamente, gente con voluntad para derribar las estructuras establecidas actualmente y que suponen una dominaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del campo de lo f\u00edsico. Encorsetarlo dentro de un movimiento social de protesta supone esterilizarlo, crear un ente susceptible a las divisiones internas y susceptible as\u00ed mismo de generar una endogamia legitimada en sentimientos y participaci\u00f3n que separe el exterior del interior.<\/p>\n<p>Como acabamos de ver, esta labor de etiquetaje se corresponde con las estrategias del poder para &#8220;domesticar&#8221; el sentimiento y la necesidad de cambio; para transformarlos en un movimiento social sin m\u00e1s pretensiones que perpetuar o refundar el capitalismo. As\u00ed lo que definen como 15-M es una necesidad de cambio sujeta a las particularidades de cada uno pero con caracter\u00edsticas comunes. Al no tratarse de elementos est\u00e1ticos, someterlos a una normativa distorsiona su naturaleza.<\/p>\n<h3><a id=\"condicionantes\" name=\"condicionantes\"><\/a>Condicionantes<\/h3>\n<p>Que no sea acotable por su plasticidad no significa que no existan unos antecedentes que carguen de sentido y contenido a lo que sucede a diario en las calles.<\/p>\n<p>Uno de los principales condicionantes que se suelen argumentar en los procesos de esta naturaleza es el econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en Espa\u00f1a no es tan acuciante como en otros estados europeos como el Griego, o la que se vivi\u00f3 en la Argentina del &#8220;corralito&#8221;. Ni siquiera el alto porcentaje de paro juvenil, cercano al 50%, parece ser una causa primordial para que la gente tomase las calles; como manifiesta la escasa participaci\u00f3n de edades comprendidas entre los 18 y los 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n econ\u00f3mica, aunque transcendente, no resulta definitiva para explicar ning\u00fan proceso de cambio. Y es que la econom\u00eda, pese a la importancia que adquiere en nuestras vidas cotidianas, no puede ser considerada el motor de cambio de las relaciones sociales.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de la sociedad espa\u00f1ola, principalmente formada por clase media, es altamente inmovilista. Incluso a los propios ciudadanos les sorprendi\u00f3 lo que estaba pasando en las calles. Mientras que en otras regiones del mundo la lucha social est\u00e1 integrada en la sociedad, como es de nuevo el caso griego, la poblaci\u00f3n del estado espa\u00f1ol se caracteriza por sus bajas tasas de implicaci\u00f3n pol\u00edtica a la vez que por su lapidaria desmovilizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Aunque el movimiento se nutre de personas con trayectoria en la lucha, ya sea en sindicatos, asociaciones o plataformas, cabe se\u00f1alar en este sentido, que para la mayor\u00eda de participantes \u00e9sta es su primera experiencia activa de naturaleza contestataria. Mucha gente que disfrutaba de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica no se encontraba c\u00f3moda realizando esa actividad en grupos o partidos m\u00e1s o menos cerrados, encontrando en la calle su espacio, sin tener que respetar doctrinas.<\/p>\n<p>Si ni la econom\u00eda ni la tradici\u00f3n directa combativa sirven para dar una primera respuesta a lo que estall\u00f3 el 15 de mayo de 2011, es tal vez porque \u00e9sta radique en las dificultades que tuvo la poblaci\u00f3n ib\u00e9rica para asimilar las nuevas ideas y paradigmas que llegaban de Europa desde el siglo XVIII, que cristalizaron en lo que a d\u00eda de hoy se conoce como Ilustraci\u00f3n y que han culminado en el sistema sociopol\u00edtico actual.<\/p>\n<p>Bucear en los condicionantes hist\u00f3ricos nos permite introducirnos en las peculiaridades de la idiosincrasia del territorio conceptualizado como Espa\u00f1a; lo que nos permitir\u00e1 dar sentido a ciertas caracter\u00edsticas comunes que se han ido construyendo a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p><strong>El poso cultural<\/strong><\/p>\n<p>Algunas de las caracter\u00edsticas que suelen ser comunes entre la gente que participa de las asambleas tomando la calle es el rechazo a los partidos pol\u00edticos, el rechazo a la democracia representativa por su baja cota de participaci\u00f3n y el rechazo a la identificaci\u00f3n con banderas y colores ideol\u00f3gicos. Tanto los partidos como la democracia representativa, como la idea de estado-naci\u00f3n que conocemos son conceptos que se acu\u00f1aron en el siglo XVIII y fueron tomando la forma con la que los conocemos hoy en un largo proceso de m\u00e1s de 200 a\u00f1os; pudiendo admitir que el sistema actual es heredero del paradigma intelectual y cient\u00edfico de la ilustraci\u00f3n. Estas caracter\u00edsticas pueden estar relacionadas con los problemas que existieron en el estado espa\u00f1ol para integrar los conceptos de estado, naci\u00f3n y ciudadano.<\/p>\n<p>Muchos pueden ser los condicionantes que provocaron la falta de permeabilidad de las ideas ilustradas en el \u00e1mbito peninsular. Pudo deberse al cerrojo cultural al que estaba sometido Espa\u00f1a. La inquisici\u00f3n que actuaba como guardi\u00e1n celoso solo permit\u00eda el paso de la literatura y el conocimiento que llevaba el sello de la santa sede. Pudo deberse a lo interiorizado que estaba tanto el modelo feudal como las tradiciones entre la poblaci\u00f3n peninsular. O tal vez a la traum\u00e1tica experiencia de recibir estas ideas mientras se desmoronaba todo su imperio colonial; unas colonias que consiguen su independencia aplicando estas nuevas corrientes pol\u00edticas y filos\u00f3ficas. Sea como fuere, un factor que ratifica esta situaci\u00f3n es la ausencia de grandes ilustrados espa\u00f1oles capaces de estar a la altura de los pensadores europeos.<\/p>\n<p>Ciertos conceptos que acompa\u00f1an a la Ilustraci\u00f3n como el de estado-naci\u00f3n o el de democracia representativa resultaron dif\u00edcilmente asimilables por la sociedad afincada en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. La democracia representativa se instaura en Espa\u00f1a con el aroma de la p\u00f3lvora que desprendieron las pistolas entre 1808 y 1812. Esta atropellada entrada supuso un trauma, ya que se abre una caja de Pandora que durante todo el siglo XIX se manifiesta a trav\u00e9s de los continuos pronunciamientos y atentados que sufren las autoridades<sup>6<\/sup>. La inestabilidad pol\u00edtica durante este periodo se constata a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n de los caciques en las pol\u00edticas del estado.<\/p>\n<p>Todo esto se arrastra y se proyecta al siglo XX en el que la dictadura de Primo de Rivera, una exaltada Rep\u00fablica y la prolongada dictadura de Franco siguen demostrando los problemas para entrar en ese juego pol\u00edtico. Con la muerte del dictador se instaura en Espa\u00f1a una democracia con estado de bienestar similar a la que se dio en Europa tras la Segunda Guerra Mundial y que sufri\u00f3 su crisis estructural en mayo de 1968, unos 24 a\u00f1os despu\u00e9s de los acuerdos de paz.<\/p>\n<p>La &#8220;consensuada y s\u00f3lida&#8221; democracia espa\u00f1ola que sali\u00f3 refortalecida tras la Transici\u00f3n y el golpe de estado del 23-F tambi\u00e9n denota la crisis generacional de la social-democracia y aprovecha para estallar con la inestabilidad del mercado a falta de una semana para las elecciones y 33 a\u00f1os despu\u00e9s de la firma de la Carta Otorgada<sup>7<\/sup>. Esta crisis sumada al fracaso hist\u00f3rico de este modelo ayudar\u00e1 a que se forje una sensaci\u00f3n de desconfianza al modelo democr\u00e1tico representativo.<\/p>\n<p>El desenga\u00f1o ante el sistema actual proviene de la suma del fracaso hist\u00f3rico del sistema y de la crisis del modelo democr\u00e1tico bipartidista. Esto se plasma a trav\u00e9s del inactivismo, del conformismo, y de la desmovilizaci\u00f3n social; elementos que han favorecido al bipartidismo durante a\u00f1os. Tomar la calle supone una ruptura, una explosi\u00f3n espont\u00e1nea en la que el sistema actual es el que no tiene cabida, porque se han agotado las estrategias ideol\u00f3gicas que le perpetuaban en el poder.<\/p>\n<p>La gran estrategia durante todo el siglo XIX en Europa fue la construcci\u00f3n de los nacionalismos; y Espa\u00f1a no fue una excepci\u00f3n; el concepto de \u201cespa\u00f1ol\u201d se ir\u00e1 tambi\u00e9n configurando a lo largo del siglo XIX, pero sufrir\u00e1 los envites de ciertos elementos que har\u00e1n tambalearlo. Por un lado, la historiograf\u00eda europea que generar\u00e1 tanto la leyenda negra espa\u00f1ola como los estereotipos; por otro, los fracasos militares imperialistas que le relegaron a potencia de segundo orden y para concluir la creaci\u00f3n de nacionalismos perif\u00e9ricos que se sustentaban en naciones culturales con el mismo prestigio que Castilla. Por esto, entre otras caracter\u00edsticas como la escasez de monumentos nacionales o el tard\u00edo acuerdo en torno a la bandera y el himno, es com\u00fan tener la idea de que el nacionalismo espa\u00f1ol es d\u00e9bil.<\/p>\n<p>De esta manera, el \u00fanico elemento de cohesi\u00f3n al que se remiti\u00f3 el nacionalismo espa\u00f1ol fue la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Este pilar del antiguo r\u00e9gimen ti\u00f1\u00f3 de tintes reaccionarios este concepto tanto en el siglo XIX como en el XX a trav\u00e9s del nacional-catolicismo de Franco.<\/p>\n<p>El nacionalismo espa\u00f1ol nace y se desarrolla sin base: ni tendencias ni lideres; sin \u00e9xitos: la perdida de las colonias; y sometido a continuos picos de sierra y fluctuaciones relacionadas m\u00e1s con eventos deportivos que con \u00e9xitos de cualquier otra naturaleza. Observar estos antecedentes hace que se mire desde otro prisma la peculiaridad de no mostrar ni identificarse con ninguna bandera.<\/p>\n<p>Estos condicionantes \u00faltimos no presentan tanto el cu\u00e1ndo sino el de qu\u00e9 manera; y m\u00e1s cuando tanto el nacionalismo como la democracia han trasformado la realidad dando forma al capitalismo; es decir, el capitalismo se muestra como una consecuencia de los conceptos creados a la sombra de la Ilustraci\u00f3n. Estos dos elementos, adem\u00e1s del actual escenario pol\u00edtico internacional, son trascendentales a la hora de trazar las l\u00edneas que definir\u00e1n las caracter\u00edsticas que se pueden observar entre la gente que participa pol\u00edticamente de las calles a partir del 15 de mayo.<\/p>\n<h3><a id=\"caracteristicas\" name=\"caracteristicas\"><\/a>Caracter\u00edsticas<\/h3>\n<p>Lo particular y realmente interesante es c\u00f3mo de manera m\u00e1s o menos inconsciente se empieza a cuestionar el paradigma ilustrado, dejando abierta una brecha que pone en entredicho las actuales estructuras que dominan el mundo. Una buena manera de observar el cambio de paradigma es prestar atenci\u00f3n a las caracter\u00edsticas comunes que se muestran entre las personas de manera m\u00e1s o menos consciente, y que auguran una nueva forma de comprender la realidad.<\/p>\n<p>Uno de los elementos m\u00e1s significativos para afrontar el cambio es la indefinici\u00f3n. \u00c9sta se manifiesta de muy diversas maneras y de forma m\u00e1s o menos consciente. La indefinici\u00f3n comenz\u00f3 desde el momento en el que, en plena \u00e9poca de la imagen, se consensuaba no tener ni un logo ni un nombre que identificase a la gente que all\u00ed participaba. Las etiquetas, como vimos anteriormente, vinieron impuestas desde fuera, ya que &#8220;los participantes&#8221; optaron por no usar conceptos que pudiesen encorsetar algo tan din\u00e1mico como lo que se est\u00e1 produciendo. Esa indefinici\u00f3n se ha continuado aplicando de manera continua: la p\u00e1gina web es madrid.tomalaplaza.net, o cuando tras liberar el hotel Madrid decidieron no rebautizarle.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de la autoidentificaci\u00f3n, esta caracter\u00edstica se aplica a la hora de no definir unos puntos m\u00ednimos o reivindicaciones b\u00e1sicas que orienten el &#8220;movimiento&#8221; en una direcci\u00f3n u otra. Por otro lado, esa ausencia de punta de lanza diversifica y ampl\u00eda el proyecto evitando que el poder anticipe los golpes.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica espont\u00e1nea no supone el caos, ya que esta indefinici\u00f3n ha pasado antes por un proceso de construcci\u00f3n sobre la negaci\u00f3n en la que se establecen unos puntos comunes de rechazo. Esta nueva forma de construir la realidad, no a trav\u00e9s de objetivos establecidos, resulta mucho m\u00e1s inclusiva y flexible a la hora de construir el futuro.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista pol\u00edtico la indefinici\u00f3n supone la no identificaci\u00f3n con ning\u00fan color. Esto no quiere decir que no est\u00e9n cargados de un programa ideol\u00f3gico, s\u00f3lo que ni el concepto izquierda ni derecha se corresponde con las necesidades reales de la gente. El agotamiento del bipartidismo se hace patente tras los continuos cambios de pol\u00edticos sin cambiar de pol\u00edtica. Los continuos fracasos hist\u00f3ricos que ha sufrido la democracia en el estado espa\u00f1ol no ayudan a sostener ese maltrecho edificio y mucha gente comienza a plantearse alternativas reales al sistema representativo. Esas alternativas parten de la necesidad de participar de forma activa en la toma de decisiones. En este caso lo que se interioriza es el empoderamiento real de las personas de la pol\u00edtica manifest\u00e1ndose a trav\u00e9s del rechazo a la v\u00eda constitucional, del mismo modo que se vislumbra cuando argumentan sus actos en legitimidad y no en legalidad. Poner en tela de juicio el reconocido por Churchill como \u201cmenos malo de los sistemas\u201d es cuestionar un modelo que se consideraba culminado. Al himno de &#8220;no nos representan&#8221; ponen de manifiesto ese complejo entramado de sensaciones o de impulsos que evidencian el germen de un cambio de paradigma.<\/p>\n<p>Esta indefinici\u00f3n es la caracter\u00edstica m\u00e1s innovadora del movimiento, ya que en los \u00faltimos meses hemos presenciado distintas formas de protesta ciudadana por todo el mundo; las revueltas \u00e1rabes, el 20-F en T\u00fanez o la acampada de Portugal son claros ejemplos de que la conciencia popular todav\u00eda conf\u00eda en su fuerza. Sin embargo, todos estos &#8220;antecedentes&#8221; est\u00e1n enmarcados en lo que podr\u00edamos denominar como una forma de protesta cl\u00e1sica, es decir, con unos objetivos claros y un ideario normalmente labrado en partidos pol\u00edticos de izquierdas. El \u201cmovimiento\u201d surgido tras la \u201cacampada sol\u201d ha aprendido a no ceder ante la presi\u00f3n social de la determinaci\u00f3n pol\u00edtica, del etiquetaje limitante, para reinvent\u00e1ndose a s\u00ed mismo usar esta peculiar caracter\u00edstica, la indefinici\u00f3n, como una nueva estrategia de lucha.<\/p>\n<p>Una estrategia que adem\u00e1s de fomentar la no identificaci\u00f3n con una ideolog\u00eda concreta va m\u00e1s all\u00e1 al no identificarse tampoco con ning\u00fan l\u00edder o \u00e9lites representativas. Por ahora, lo que media la situaci\u00f3n de &#8220;privilegios&#8221; (\u00fanicamente a nivel informativo) es el nivel de implicaci\u00f3n y\/o la asistencia a las asambleas. Las herramientas telem\u00e1ticas favorecen que esta implicaci\u00f3n no tenga que ser necesariamente f\u00edsica. Se ha venido trabajando en el desarrollo de software libre y gratuito y en una red social propia: n-1.cc. Estas herramientas por ahora favorecen la socializaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, pero hay muchas personas trabajando en diferentes proyectos que apuestan por el desarrollo de diferentes canales de coordinaci\u00f3n e incluso propuestas de ciber-asambleas, a\u00fan por debatir. De lo que no cabe ninguna duda, es que las nuevas tecnolog\u00edas han favorecido la auto-organizaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de forma r\u00e1pida y contundente.<\/p>\n<p>La no representaci\u00f3n conecta adem\u00e1s con la caracter\u00edstica de la horizontalidad. Al hablar de horizontalidad se elimina la figura del l\u00edder, se equipara a todas las personas a un mismo nivel; en definitiva, plantea un tipo de organizaci\u00f3n social alternativo al utilizado actualmente. As\u00ed, desaparece la figura del especialista y permite un abanico m\u00e1s amplio de puntos de vista desde los que abordar los temas.<\/p>\n<p>Otro elemento caracter\u00edstico y que se manifiesta desde el primer d\u00eda es la ausencia de banderas. Se puede identificar con el problema para asimilar el nacionalismo que vimos anteriormente, pero la explicaci\u00f3n no puede limitarse simplemente al pasado; la utilizaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas, abanderadas por Internet, difumina el concepto de frontera y pone en entredicho el concepto de estado-naci\u00f3n delimitado espacialmente. Por otro lado, a trav\u00e9s de los organismos internacionales tambi\u00e9n se proyecta ese sentimiento: la libre circulaci\u00f3n de personas dentro de los estados miembros de la UE y la moneda \u00fanica son dos ejemplos de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica digna de menci\u00f3n es la referente al uso del dinero; desde que se levantaron las acampadas en mayo ha sido y contin\u00faa siendo el gran ausente en el proceso de cambio. Los participantes se niegan a la creaci\u00f3n de cajas de resistencia y optan por la autofinanciaci\u00f3n cuando no cabe m\u00e1s remedio, y por la creatividad, el reciclaje y la autogesti\u00f3n para el resto de casos. As\u00ed se supera el dinero como eje de las relaciones sociales, dando pasos hacia la necesidad de desmercantilizaci\u00f3n de la vida como alternativa o como respuesta al asfixiante estado en el que venimos viviendo; en el que se priorizan las relaciones mercantiles a cualquier otras.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del pensamiento colectivo, aprendemos a deconstruir la habitual forma de la toma de decisiones basada en las mayor\u00edas en favor de la construcci\u00f3n de acuerdos colectivos. Este aprendizaje es el que se ha llevado a cabo en estos meses en las plazas adoptando el sistema asambleario como eje de una nueva forma de construir di\u00e1logos y acuerdos. Creando una red expansiva hacia los barrios y pueblos de las ciudades, resignificando el espacio urbano y reconstruyendo el da\u00f1ado tejido social; m\u00e1s all\u00e1 de los espacios propiamente asamblearios en los que el movimiento se desarrolla.<\/p>\n<p>Concluiremos con una menci\u00f3n a la no violencia f\u00edsica como estrategia usada actualmente para hacer oposici\u00f3n al poder. Para empezar, es inclusiva, pues garantiza la participaci\u00f3n en las convocatorias de estratos muy variopintos en la escala de edades. Por otro lado obliga al Estado a mantener un nivel bajo de represi\u00f3n, ya que no encuentra causas que le permitan realizar una intervenci\u00f3n contundente. Adem\u00e1s favorece la empat\u00eda de las personas que no est\u00e1n implicadas en las actividades de las plazas, ya sean afines o no a lo que se viene haciendo.<\/p>\n<h3><a id=\"conclusiones\" name=\"conclusiones\"><\/a>Conclusiones<\/h3>\n<p>Las nuevas tecnolog\u00edas y las redes sociales mayoritarias han conectado a personas que aunque con diferentes concepciones, comparten la visi\u00f3n de que es necesario trabajar hacia otro sistema organizativo global, visibilizando las estrategias del poder y construyendo una alternativa donde las relaciones sociales sean reformuladas.<\/p>\n<p>Las acampadas, adem\u00e1s de acciones reivindicativas de protesta, responden a esta necesidad de cambio social donde la solidaridad y la construcci\u00f3n colectiva son los ejes espont\u00e1neos de este germen, que ha trascendido el momento liminal de protesta para convertirse en una red de personas que aprenden cada d\u00eda que otro mundo es posible no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la tolerancia de la diversidad sino fomentando la interacci\u00f3n colectiva de heterogeneidades. Es un desaf\u00edo que, aunque se intente domesticar, ya est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<p>Es en este punto donde consideramos que esta forma de tomar las calles aunque a\u00fan a los procesos anteriores, aporta una novedosa frescura y eficacia al no definirse como una ideolog\u00eda concreta al modo de programa reivindicativo. Desde una perspectiva diacr\u00f3nica podemos decir que la delimitaci\u00f3n de los espacios (fronteras) y del conocimiento (surgimiento de las ciencias sociales) son dos de las puntas de lanza del pensamiento ilustrado que se ponen en entredicho y que vislumbran un posible cambio frente a las teor\u00edas del &#8220;fin de la historia&#8221;. Esta posible brecha al capitalismo no se encuentra en ning\u00fan \u201cismo\u201d (Anarquismo, comunismo, liberalismo&#8230;) sino en un nuevo paradigma que supere los errores de los anteriores.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Notas<\/h3>\n<hr \/>\n<p><cite><span style=\"font-size: small;\">1 Las etiquetas, usadas desde un primer momento, fueron cambiando seg\u00fan se pon\u00eda de manifiesto su falta de correspondencia con la realidad que se constataba en la Puerta del Sol.<\/span><\/cite><\/p>\n<p>2 Con un social-dem\u00f3crata a la cabeza se busca te\u00f1ir de tinte ideol\u00f3gico e integrar en el sistema democr\u00e1tico actual a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de un partido a lo que llaman 15-M.<\/p>\n<p>3 Entendemos como poder algo informe cuyo objetivo es perpetuarse en el tiempo a trav\u00e9s de sistemas de dominaci\u00f3n tanto expl\u00edcitos (apreciables por los sentidos) como impl\u00edcitos (aloj\u00e1ndose en la psique humana).<\/p>\n<p>4 Una vez definidos como 15-M son continuas las invitaciones a formar un partido pol\u00edtico. Cuando la voluntad es transformadora y no de naturaleza integradora, la v\u00eda institucional queda descartada como se ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones.<\/p>\n<p>5 Contra l\u00edderes de cualquier ideolog\u00eda como los de Sagasta, C\u00e1novas y el General Prim.<\/p>\n<p>6 Es cuestionable hablar de constituci\u00f3n, el monarca ya era jefe de Estado antes de la creaci\u00f3n del documento, el pueblo pese a ratificar el texto no forma parte de su creaci\u00f3n y la figura del rey se coloca por encima de cualquier otra instituci\u00f3n gozando de privilegios. La figura del rey es inviolable, lo que le protege de que sus esc\u00e1ndalos se hagan p\u00fablicos.<\/p>\n<p>7 Los problemas para asimilarlos no solo de los espa\u00f1oles se puede ver como un paso dado adelante para superar el actual sistema de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOI: https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2012.3.4.3 Fernando J. Carasa Minguito\/Mar Fern\u00e1ndez Fayos (Activistas del movimiento 15-M de Espa\u00f1a) CONTENIDO Introducci\u00f3n Condicionantes Caracter\u00edsticas Conclusiones Resumen Este art\u00edculo pretende ser un an\u00e1lisis de lo que se ha definido como \u201815-M\u2019 para poner de manifiesto que, m\u00e1s all\u00e1 de un movimiento de protesta, se trata de una brecha en la actual estructura [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-seccion_general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=541"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4776,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/541\/revisions\/4776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}