{"id":5278,"date":"2026-08-14T12:52:34","date_gmt":"2026-08-14T18:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=5278"},"modified":"2026-08-17T11:52:25","modified_gmt":"2026-08-17T17:52:25","slug":"gobernanza-algoritmica-capacidades-estatales-y-desigualdad-digital-el-caso-de-los-principios-de-chapultepec","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=5278","title":{"rendered":"Gobernanza algor\u00edtmica, capacidades estatales y desigualdad digital: el caso de los Principios de Chapultepec"},"content":{"rendered":"<p><strong>Gobernanza algor\u00edtmica, capacidades estatales y desigualdad digital: el caso de los Principios de Chapultepec<\/strong><\/p>\n<p><strong>Algorithmic Governance, State Capacities, and Digital Inequality: The Case of the Chapultepec Principles<\/strong><\/p>\n<p><strong>Miguel Angel Barrera Rojas. Universidad Aut\u00f3noma del Estado de Quintana Roo. <\/strong><a href=\"mailto:miguel.barrera@uqroo.edu.mx\"><strong>miguel.barrera@uqroo.edu.mx<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>Resumen anal\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p>Este informe de coyuntura analiza los Principios de Chapultepec como un instrumento incipiente de gobernanza algor\u00edtmica en M\u00e9xico, enmarcado en el debate internacional sobre la regulaci\u00f3n \u00e9tica de la inteligencia artificial. A partir de los enfoques de brecha digital de Van Dijk y su actualizaci\u00f3n en el contexto latinoamericano, el texto sostiene que la eficacia de estos principios depende de las capacidades estatales y de la reducci\u00f3n de desigualdades estructurales. Se argumenta que, sin mecanismos institucionales vinculantes y sin atender las brechas digitales persistentes, la gobernanza algor\u00edtmica corre el riesgo de permanecer en el plano declarativo y reproducir desigualdades existentes.<\/p>\n<p>Palabras clave: Gobernanza algor\u00edtmica; capacidades estatales; brecha digital; inteligencia artificial.<\/p>\n<p><strong>Abstract <\/strong><\/p>\n<p>This conjunctural report examines the Chapultepec Principles as an emerging instrument of algorithmic governance in Mexico, situated within the broader international debate on the ethical regulation of artificial intelligence. Drawing on Van Dijk\u2019s digital divide framework and its recent Latin American developments, the article argues that the effectiveness of these principles depends on state capacities and the reduction of structural inequalities. It contends that without binding institutional mechanisms and explicit attention to persistent digital divides, algorithmic governance risks remaining declarative and may inadvertently reproduce existing social inequalities.<\/p>\n<p>Keywords: Algorithmic governance; state capacity; digital divide; artificial intelligence.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La r\u00e1pida incorporaci\u00f3n de sistemas de inteligencia artificial en \u00e1mbitos estrat\u00e9gicos de la vida p\u00fablica ha colocado a los Estados frente a un desaf\u00edo emergente: c\u00f3mo gobernar tecnolog\u00edas algor\u00edtmicas que intervienen crecientemente en la toma de decisiones, la provisi\u00f3n de servicios y la mediaci\u00f3n de derechos. Este desaf\u00edo ha sido reconocido a nivel internacional como un problema p\u00fablico que trasciende lo t\u00e9cnico y que exige marcos de gobernanza capaces de articular innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, derechos humanos y reducci\u00f3n de desigualdades (ONU, 2024). De hecho, en los \u00faltimos a\u00f1os y con el auge del uso de Inteligencias Artificiales (IA), distintos organismos multilaterales internacionales han advertido que el desarrollo y uso de las IA ocurre en contextos profundamente desiguales, caracterizados por brechas persistentes en el acceso a la infraestructura digital, las capacidades tecnol\u00f3gicas y los beneficios derivados de la digitalizaci\u00f3n. En este sentido, la cooperaci\u00f3n digital internacional ha comenzado a enfatizar que los potenciales beneficios sociales de la inteligencia artificial dependen de la existencia de mecanismos de supervisi\u00f3n humana, responsabilidad institucional y atenci\u00f3n expl\u00edcita a las brechas digitales que atraviesan a las sociedades contempor\u00e1neas (ONU, 2024; UNESCO, 2022).<\/p>\n<p>En el contexto m\u00e1s pr\u00f3ximo, es decir, nuestra Am\u00e9rica Latina, estas preocupaciones adquieren una relevancia particular, especialmente para los pa\u00edses con menores capacidades tecnol\u00f3gicas y de infraestructura en el sentido de que los diagn\u00f3sticos recientes sobre gobierno digital muestran que, si bien los Estados latinoamericanos han avanzado en la adopci\u00f3n de tecnolog\u00edas digitales en el sector p\u00fablico, persisten limitaciones regionales significativas en capacidades institucionales, coordinaci\u00f3n intergubernamental y evaluaci\u00f3n de impactos, especialmente en relaci\u00f3n con tecnolog\u00edas emergentes como la inteligencia artificial (Mapa 1), principalmente en pa\u00edses con menor grado de desarrollo (OCDE y BID, 2024). Este escenario plantea interrogantes sobre la capacidad real de los gobiernos para traducir principios normativos en pr\u00e1cticas efectivas de gobernanza algor\u00edtmica.<\/p>\n<p><strong>Mapa 1. <\/strong><\/p>\n<p>\u00cdndice compuesto de Gobierno digital en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"870\" height=\"698\" class=\"wp-image-5279\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/word-image-5278-1.jpeg\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/word-image-5278-1.jpeg 870w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/word-image-5278-1-300x241.jpeg 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/word-image-5278-1-768x616.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/p>\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia en Google colab con datos de OCDE y BID (2024)<\/p>\n<p>Y, es justo en este contexto que se inscribe la <em>Declaraci\u00f3n de \u00e9tica y buenas pr\u00e1cticas para el uso y desarrollo de la inteligencia artificial <\/em>(Gobierno de M\u00e9xico, 2026), publicada recientemente y conocida como Principios de Chapultepec. A primera vista, este documento representa el primer esfuerzo expl\u00edcito del Estado mexicano por establecer, en un marco de gobernanza, orientaciones generales para el desarrollo y uso de la inteligencia artificial desde un enfoque centrado en la dignidad humana, la responsabilidad social y la supervisi\u00f3n humana de los sistemas algor\u00edtmicos. En ese sentido, su aparici\u00f3n supone un punto de inflexi\u00f3n en la agenda p\u00fablica nacional, al reconocer de manera expl\u00edcita los riesgos y dilemas asociados a estas tecnolog\u00edas. Sin embargo, al tratarse de un instrumento de car\u00e1cter no vinculante, los <em>Principios de Chapultepec<\/em> plantean preguntas relevantes sobre su alcance como herramienta de gobernanza algor\u00edtmica. Esto es, que m\u00e1s all\u00e1 de su formulaci\u00f3n \u00e9tica, resulta necesario analizar el documento a la luz de las condiciones institucionales, las capacidades estatales y las desigualdades estructurales que caracterizan al contexto mexicano, particularmente en lo relativo a las brechas digitales existentes.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, este informe de coyuntura tiene por objetivo examinar los <em>Principios de Chapultepec<\/em> como un dispositivo incipiente de gobernanza algor\u00edtmica, situado en una coyuntura internacional marcada por el debate sobre la regulaci\u00f3n de la inteligencia artificial y condicionado por las desigualdades sociales y tecnol\u00f3gicas del pa\u00eds. A partir de su an\u00e1lisis en di\u00e1logo con los marcos multilaterales sobre cooperaci\u00f3n digital y \u00e9tica de la inteligencia artificial, el texto busca identificar las tensiones entre principios normativos, capacidades institucionales y riesgos de reproducci\u00f3n de desigualdades, con el objetivo de abrir preguntas relevantes para la pol\u00edtica p\u00fablica y el futuro de la gobernanza algor\u00edtmica en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong>1. Gobernanza algor\u00edtmica y brecha digital: un marco conceptual necesario<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se habla de gobernanza algor\u00edtmica es necesario incorporar de manera expl\u00edcita la noci\u00f3n de brecha digital como una condici\u00f3n, primero conceptual, pero tambi\u00e9n estructural que atraviesa tanto a las instituciones p\u00fablicas como a la ciudadan\u00eda. De lo anterior se desprende que, en este texto, la brecha digital no sea concebida como un problema circunscrito al acceso a infraestructura tecnol\u00f3gica, sino como un fen\u00f3meno complejo, din\u00e1mico y multidimensional que refleja y reproduce desigualdades sociales preexistentes, pues esta perspectiva resulta fundamental para comprender los l\u00edmites y riesgos de la gobernanza algor\u00edtmica en contextos sociales desiguales.<\/p>\n<p>Siguiendo el enfoque cl\u00e1sico desarrollado por Jan van Dijk (2005, 2006, 2009), la brecha digital debe entenderse como un proceso escalonado que opera en distintos niveles:<\/p>\n<ul>\n<li>El primero hace referencia al acceso material a las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, que incluye la disponibilidad de dispositivos, conectividad y calidad de la infraestructura. Esta definici\u00f3n, aunque pionera tiene como limitante que el propio Van Dijk (2005) se\u00f1ala que este nivel constituye apenas el umbral de la inclusi\u00f3n digital y que, por s\u00ed solo, no garantiza una participaci\u00f3n equitativa en la sociedad de la informaci\u00f3n (Van Dijk, 2005).<\/li>\n<li>Un segundo nivel de la brecha digital se vincula con las habilidades y competencias necesarias para utilizar las tecnolog\u00edas de manera efectiva. Esto es, que la desigualdad ya no se explica \u00fanicamente por la posesi\u00f3n de dispositivos o el acceso a internet, sino por la capacidad de las personas para comprender, manejar y aprovechar las herramientas digitales en contextos educativos, laborales y sociales (Van Dijk, 2006). De hecho, en los textos de Van Deursen y Van Dijk (2014) se refuerza la tesis de que las competencias digitales est\u00e1n estrechamente asociadas a trayectorias educativas, capital cultural y condiciones socioecon\u00f3micas previas, lo que refuerza el car\u00e1cter estructural de la brecha digital.<\/li>\n<li>Un tercer nivel, particularmente relevante para el an\u00e1lisis de la gobernanza algor\u00edtmica y que es pertinente para este texto, se relaciona con los beneficios derivados del uso de las tecnolog\u00edas digitales. Van Dijk (2006, 2009) sostiene que las desigualdades m\u00e1s persistentes no se encuentran \u00fanicamente en el acceso o en las habilidades, sino en la capacidad de convertir el uso de las tecnolog\u00edas en ventajas sociales concretas, como mejores oportunidades educativas, laborales, c\u00edvicas o de acceso a servicios p\u00fablicos. Desde esta \u00f3ptica, la brecha digital se expresa como una desigualdad en los retornos sociales de la digitalizaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Esta conceptualizaci\u00f3n cl\u00e1sica fue discutida y ampliada a inicios de la d\u00e9cada de 2020 en el sentido de que el debate sobre brecha digital se concentraba predominantemente en la dimensi\u00f3n del acceso; sin embargo, la emergencia sanitaria por COVID-19 evidenci\u00f3 con claridad nuevas formas de exclusi\u00f3n vinculadas con las competencias digitales, las condiciones del hogar y la capacidad de uso significativo de las tecnolog\u00edas en situaciones de crisis (Barrera y Lugo, 2024; Padilla y Barrera, 2025).<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, la brecha digital constituye una condici\u00f3n estructural que condiciona de manera directa la gobernanza algor\u00edtmica. La introducci\u00f3n de sistemas de inteligencia artificial en la gesti\u00f3n p\u00fablica, la educaci\u00f3n o los servicios sociales no ocurre sobre un terreno neutral, sino sobre un entramado de desigualdades preexistentes que determinan qui\u00e9nes pueden comprender, cuestionar, auditar o beneficiarse de dichas tecnolog\u00edas. En consecuencia, cualquier an\u00e1lisis de gobernanza algor\u00edtmica que omita esta dimensi\u00f3n corre el riesgo de asumir una falsa universalidad en el acceso y uso de la inteligencia artificial, invisibilizando los mecanismos mediante los cuales estas tecnolog\u00edas pueden reproducir o profundizar la exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p><strong>2. Coyuntura internacional de la gobernanza algor\u00edtmica<\/strong><\/p>\n<p>La discusi\u00f3n contempor\u00e1nea sobre gobernanza algor\u00edtmica se inscribe en un proceso m\u00e1s amplio de redefinici\u00f3n de la cooperaci\u00f3n digital internacional. Lejos de concebir a la inteligencia artificial como un fen\u00f3meno estrictamente t\u00e9cnico, los principales organismos multilaterales han comenzado a abordarla como un componente estructural del desarrollo, la democracia y los derechos humanos. Esta perspectiva reconoce que los sistemas algor\u00edtmicos no operan en el vac\u00edo, sino que se insertan en contextos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos atravesados por profundas desigualdades.<\/p>\n<p>En primera instancia convendr\u00e1 definir la gobernanza en las IA como todos aquellos \u201cprocesos, est\u00e1ndares y barandillas que ayudan a garantizar que los sistemas y herramientas de IA sean seguros y \u00e9ticos. Los marcos de gobernanza de la IA dirigen la investigaci\u00f3n, el desarrollo y la aplicaci\u00f3n de la IA para ayudar a garantizar la seguridad, la equidad y el respeto a los derechos humanos\u201d (Mucci y Stryker, 2025, sp), esto es, que la IA, su uso y desarrollo debe ce\u00f1irse a cuatro principios que reduzcan su uso no \u00e9tico, pero sobre todo, su incertidumbre en el uso y los resultados que arroja: 1) Empat\u00eda y como las organizaciones deben anticipar y abordar el impacto de las IA; 2) Control de sesgos que refiere a examinar con rigor los datos con que las IA son entrenadas; 3) Transparencia que alude a la claridad y apertura con que los algoritmos son entrenados adem\u00e1s de explicar la l\u00f3gica de los resultados que se entregan; y, 4) Responsabilidad, en donde usuarios y organizaciones deben acompa\u00f1ar y hacerse responsables del uso de IA.<\/p>\n<p>Ahora bien, la ONU (2024) establece que la IA es reconocida como una tecnolog\u00eda con un alto potencial para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero tambi\u00e9n como una fuente de riesgos que exige mecanismos de supervisi\u00f3n humana, responsabilidad institucional y cooperaci\u00f3n internacional reforzad, esto es, se vincula la gobernanza de la IA con la necesidad de reducir todas las brechas digitales, tanto las estructurales, como las sociales e incluso culturales, subrayando que la persistencia de desigualdades en el acceso, las capacidades y el uso significativo de las tecnolog\u00edas digitales puede limitar severamente los beneficios sociales de la digitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, la gobernanza algor\u00edtmica no se reduce a la regulaci\u00f3n de modelos o sistemas espec\u00edficos, sino que implica la construcci\u00f3n de capacidades estatales, marcos normativos y arreglos institucionales que permitan orientar el ciclo completo de vida de las tecnolog\u00edas digitales. Esta visi\u00f3n coloca a los Estados en un rol central, no solo como usuarios de tecnolog\u00edas algor\u00edtmicas, sino como actores responsables, en t\u00e9rminos de gobernabilidad, de garantizar que su adopci\u00f3n no reproduzca desigualdades existentes ni vulnere derechos fundamentales.<\/p>\n<p>En un sentido complementario, la UNESCO (2022) ofrece un marco normativo global que profundiza en las implicaciones sociales y \u00e9ticas de los sistemas algor\u00edtmicos al tiempo de advertir que los propios algoritmos pueden amplificar sesgos, discriminaciones y exclusiones preexistentes, particularmente en contextos caracterizados por brechas digitales y asimetr\u00edas en el acceso al conocimiento y a la infraestructura tecnol\u00f3gica. Esta visi\u00f3n apunta a una idea com\u00fan: sin capacidades institucionales s\u00f3lidas, sin mecanismos efectivos de evaluaci\u00f3n y sin una atenci\u00f3n expl\u00edcita a las brechas digitales, los principios \u00e9ticos y las estrategias de digitalizaci\u00f3n corren el riesgo de permanecer en el plano declarativo. En este escenario, los esfuerzos nacionales por definir orientaciones sobre el uso y desarrollo de la inteligencia artificial adquieren relevancia no solo por su alineaci\u00f3n discursiva con estos marcos globales, sino por su potencial para traducirlos en pr\u00e1cticas concretas de gobernanza algor\u00edtmica.<\/p>\n<p><strong>3. Los Principios de Chapultepec como instrumento de Gobernanza Algor\u00edtmica<\/strong><\/p>\n<p>En el caso mexicano, el principal esfuerzo reciente por establecer orientaciones sobre el uso y desarrollo de la inteligencia artificial es la <em>Declaraci\u00f3n de \u00e9tica y buenas pr\u00e1cticas para el uso y desarrollo de la inteligencia artificial<\/em>. Este documento, publicado a inicios de 2026, constituye el primer posicionamiento expl\u00edcito del Estado mexicano frente a los desaf\u00edos asociados a la incorporaci\u00f3n de sistemas algor\u00edtmicos en \u00e1mbitos p\u00fablicos y sociales. Su relevancia radica no solo en el contenido normativo que propone, sino en el hecho de que inaugura una agenda de discusi\u00f3n sobre la gobernanza de la IA en un contexto nacional caracterizado por profundas desigualdades sociales, brechas digitales persistentes y capacidades institucionales heterog\u00e9neas. Asimismo el documento plantea el uso de la IA alineado con la dignidad humana, los derechos fundamentales y el bienestar social al tiempo de reconocer expl\u00edcitamente que la IA no es neutral y que su aplicaci\u00f3n puede generar impactos diferenciados en personas y grupos sociales, particularmente en contextos marcados por desigualdades estructurales y brechas digitales persistentes (Gobierno de M\u00e9xico, 2026).<\/p>\n<p>De hecho, uno de los elementos centrales del documento es su \u00e9nfasis en la supervisi\u00f3n humana de los sistemas de IA, es decir, se establece que las decisiones automatizadas no deben sustituir completamente el juicio humano, especialmente cuando se trata de procesos que pueden afectar derechos, libertades o condiciones de vida de las personas. Esta orientaci\u00f3n resulta consistente con los marcos internacionales que advierten sobre los riesgos de la automatizaci\u00f3n opaca y la delegaci\u00f3n acr\u00edtica de decisiones en sistemas algor\u00edtmicos, y sit\u00faa al Estado como responsable \u00faltimo de las consecuencias derivadas del uso de estas tecnolog\u00edas (Gobierno de M\u00e9xico, 2026).<\/p>\n<p>Asimismo, el documento incorpora principios relacionados con la transparencia y el <em>accountability<\/em>, al se\u00f1alar la importancia de que los sistemas de inteligencia artificial sean comprensibles y auditables en la medida de lo posible. No obstante, estos principios se formulan de manera general, sin especificar mecanismos institucionales concretos para su implementaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n o sanci\u00f3n en caso de incumplimiento. Esta ambig\u00fcedad refleja una de las tensiones propias de los instrumentos de <em>soft governance<\/em> (Maggetti, 2015), es decir, su capacidad para establecer orientaciones normativas amplias contrasta con su limitada fuerza para transformar pr\u00e1cticas organizacionales y procesos administrativos de manera efectiva. En sentido de lo anterior, los <em>Principios de Chapultepec<\/em> pueden interpretarse como un primer paso hacia la construcci\u00f3n de un marco nacional de gobernanza algor\u00edtmica, m\u00e1s que como un instrumento acabado. Su valor radica en haber colocado el tema en la agenda p\u00fablica y en haber alineado el discurso estatal con los est\u00e1ndares internacionales en materia de \u00e9tica y derechos humanos. No obstante, su efectividad depender\u00e1 de la capacidad del Estado mexicano para desarrollar mecanismos de implementaci\u00f3n, monitoreo y rendici\u00f3n de cuentas que permitan convertir estos principios en pr\u00e1cticas institucionales concretas, particularmente en un contexto marcado por desigualdades territoriales, capacidades administrativas heterog\u00e9neas y brechas digitales persistentes.<\/p>\n<p><strong>4. Gobernanza algor\u00edtmica y capacidades estatales<\/strong><\/p>\n<p>Ser\u00e1 importante se\u00f1alar que la gobernanza algor\u00edtmica no puede analizarse \u00fanicamente desde el plano normativo o \u00e9tico; su viabilidad depende de manera directa de las capacidades estatales existentes para orientar, supervisar y evaluar el uso de sistemas de inteligencia artificial. En este sentido, la pregunta obligada no es solo qu\u00e9 principios deber\u00edan guiar el desarrollo y uso de estas tecnolog\u00edas, sino qu\u00e9 tan preparados est\u00e1n los Estados para hacerlos operativos en contextos institucionales complejos y desiguales.<\/p>\n<p>Los marcos internacionales coinciden en se\u00f1alar que la gobernanza de tecnolog\u00edas digitales emergentes exige capacidades p\u00fablicas espec\u00edficas, lo que obliga a los gobiernos a contar con estructuras institucionales capaces de evaluar riesgos, coordinar actores y garantizar la rendici\u00f3n de cuentas a lo largo del ciclo de vida de las tecnolog\u00edas digitales, incluida la IA (Naciones Unidas, 2024). Desde esta perspectiva, la gobernanza algor\u00edtmica implica una ampliaci\u00f3n de las funciones tradicionales del Estado, que pasa de ser un mero usuario de tecnolog\u00edas a un actor responsable de su orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica. Desde esta \u00f3ptica, la gobernanza algor\u00edtmica (OCDE y BID, 2024) requiere al menos tres tipos de capacidades estatales: 1) Capacidades t\u00e9cnicas, vinculadas con la comprensi\u00f3n del funcionamiento b\u00e1sico de los sistemas de inteligencia artificial, la gesti\u00f3n de datos y la identificaci\u00f3n de riesgos asociados a la automatizaci\u00f3n de decisiones; 2) Capacidades jur\u00eddicas y normativas, orientadas a definir marcos regulatorios, responsabilidades institucionales y mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas; 3) Capacidades organizacionales, relacionadas con la coordinaci\u00f3n entre dependencias, niveles de gobierno y actores externos, as\u00ed como con la integraci\u00f3n de la inteligencia artificial en procesos administrativos de manera coherente.<\/p>\n<p>En el caso mexicano estas tensiones son evidentes, pues si bien los<em> Principios de Chapultepec<\/em> plantean un reconocimiento expl\u00edcito, por parte del Estado, de la necesidad de orientar el uso de la inteligencia artificial conforme a valores p\u00fablicos y derechos fundamentales (Gobierno de M\u00e9xico, 2026), la realidad es que el propio car\u00e1cter orientador y no vinculante del documento pone de relieve la ausencia de un andamiaje institucional consolidado para su implementaci\u00f3n en el sentido de que la declaraci\u00f3n no asigna responsabilidades espec\u00edficas, ni establece mecanismos claros de seguimiento o evaluaci\u00f3n, lo que limita su capacidad para incidir directamente en las pr\u00e1cticas de gobierno. Desde esta perspectiva, la gobernanza algor\u00edtmica en M\u00e9xico enfrenta un desaf\u00edo estructural: avanzar en la formulaci\u00f3n de principios normativos sin contar a\u00fan con las capacidades estatales necesarias para hacerlos plenamente operativos. Como se\u00f1alan la OCDE y BID y la ONU, sin inversiones sostenidas en fortalecimiento institucional, desarrollo de talento p\u00fablico y sistemas de evaluaci\u00f3n, los esfuerzos de gobernanza digital corren el riesgo de permanecer en el plano declarativo (Naciones Unidas, 2024; OCDE y BID, 2024).<\/p>\n<p><strong>Cierre de coyuntura<\/strong><\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de los <em>Principios de Chapultepec<\/em> marca un momento clave en la trayectoria reciente de la gobernanza algor\u00edtmica en M\u00e9xico. M\u00e1s que un punto de llegada, el documento constituye un hito de apertura que evidencia el reconocimiento estatal de los riesgos, dilemas y responsabilidades asociados al uso de la inteligencia artificial en la vida p\u00fablica. En este sentido, la coyuntura actual no se define \u00fanicamente por la adopci\u00f3n de principios \u00e9ticos, sino por la necesidad de decidir c\u00f3mo estos ser\u00e1n traducidos o no en arreglos institucionales, pol\u00edticas p\u00fablicas y pr\u00e1cticas de gobierno concretas.<\/p>\n<p>Un primer escenario posible es aquel en el que los <em>Principios de Chapultepec<\/em> funcionen como un marco de referencia discursivo, alineado con los est\u00e1ndares internacionales promovidos por instancias como la ONU y la UNESCO, pero con efectos limitados en la transformaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas administrativas. El riesgo de este escenario es que ante la ausencia de mecanismos vinculantes, de responsabilidades institucionales claras y de sistemas de evaluaci\u00f3n, la gobernanza algor\u00edtmica solo queda en el plano declarativo, reproduciendo la distancia entre principios normativos y capacidades estatales.<\/p>\n<p>Un segundo escenario, m\u00e1s ambicioso, implicar\u00eda la progresiva institucionalizaci\u00f3n de la gobernanza algor\u00edtmica a partir de los <em>Principios de Chapultepec<\/em>. Esto supondr\u00eda su articulaci\u00f3n con estrategias de gobierno digital, marcos regulatorios emergentes y pol\u00edticas de fortalecimiento de capacidades estatales. En este escenario, la gobernanza algor\u00edtmica podr\u00eda convertirse en una herramienta para orientar la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica hacia objetivos de inclusi\u00f3n y bienestar social.<\/p>\n<p>Convendr\u00e1 se\u00f1alar que ambos escenarios est\u00e1n condicionados por un factor transversal: la persistencia de brechas digitales estructurales, esto es, que mientras estas brechas no sean abordadas de manera expl\u00edcita, la gobernanza algor\u00edtmica corre el riesgo de operar sobre supuestos de universalidad que no se corresponden con las condiciones reales de amplios sectores de la poblaci\u00f3n ni de las propias instituciones p\u00fablicas. Desde esta perspectiva, la coyuntura actual abre un conjunto de preguntas que resultan centrales para el debate sobre pol\u00edtica p\u00fablica en M\u00e9xico. \u00bfC\u00f3mo traducir principios \u00e9ticos generales en mecanismos operativos de gobernanza algor\u00edtmica? \u00bfQu\u00e9 capacidades institucionales son necesarias para supervisar, evaluar y corregir el uso de sistemas de inteligencia artificial en el sector p\u00fablico? \u00bfDe qu\u00e9 manera pueden incorporarse las brechas digitales como un criterio expl\u00edcito en el dise\u00f1o y evaluaci\u00f3n de pol\u00edticas algor\u00edtmicas? Estas preguntas no encuentran respuesta definitiva en los <em>Principios de Chapultepec<\/em>, pero delimitan el campo de acci\u00f3n para futuras decisiones gubernamentales.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Barrera, M. y Lugo, L. (2024). Actualizaci\u00f3n sobre el concepto de brecha digital en tiempos de la inteligencia artificial: hacia una propuesta cualitativa. <em>Sintaxis. <\/em>7(13), 49-78 <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.36105\/stx.2024n13.05\">https:\/\/doi.org\/10.36105\/stx.2024n13.05<\/a><\/p>\n<p>Gobierno de M\u00e9xico (2026). <em>Declaraci\u00f3n de \u00e9tica y buenas pr\u00e1cticas para el uso y desarrollo de la inteligencia artificial<\/em>. Disponible en <a href=\"https:\/\/secihti.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Principios_Chapultepec-2.pdf\">https:\/\/secihti.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Principios_Chapultepec-2.pdf<\/a><\/p>\n<p>OCDE y Banco Interamericano de Desarrollo. (2024). Revisi\u00f3n del <em>Gobierno digital en Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Construyendo servicios p\u00fablicos inclusivos y confiables<\/em>. Par\u00eds, Francia: OCDE Publishing. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.oecd.org\/content\/dam\/oecd\/es\/publications\/reports\/2023\/09\/digital-government-review-of-latin-america-and-the-caribbean_75a4be05\/7a127615-es.pdf\">https:\/\/www.oecd.org\/content\/dam\/oecd\/es\/publications\/reports\/2023\/09\/digital-government-review-of-latin-america-and-the-caribbean_75a4be05\/7a127615-es.pdf<\/a><\/p>\n<p>Maggetti, M. (2015). Hard and Soft Governance. In: Lynggaard, K., Manners, I., L\u00f6fgren, K. (eds) <em>Research Methods in European Union Studies<\/em>. <em>Palgrave Studies in European Union Politic<\/em>s. Palgrave Macmillan, London. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1057\/9781137316967_16\">https:\/\/doi.org\/10.1057\/9781137316967_16<\/a><\/p>\n<p>Mucci, T., Stryker, C. (2025). \u00bfQu\u00e9 es la gobernanza de la IA?. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.ibm.com\/mx-es\/think\/topics\/ai-governance\">https:\/\/www.ibm.com\/mx-es\/think\/topics\/ai-governance<\/a><\/p>\n<p>Naciones Unidas. (2024). <em>Global Digital Compact<\/em>. Nueva York, NY: United Nations. Disponible en <a href=\"https:\/\/docs.un.org\/es\/A\/79\/L.2\">https:\/\/docs.un.org\/es\/A\/79\/L.2<\/a><\/p>\n<p>Padilla, Z. y Barrera, M. (2025). Una revisi\u00f3n documental de la evoluci\u00f3n del concepto de brecha digital. <em>Sintaxis. <\/em>8(15), 158-174 <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.36105\/stx.2025n15.10\">https:\/\/doi.org\/10.36105\/stx.2025n15.10<\/a><\/p>\n<p>UNESCO. (2022). <em>Recomendaci\u00f3n sobre la \u00e9tica de la inteligencia artificial<\/em>. Par\u00eds, Francia: UNESCO. Disponible en <a href=\"https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000381137_spa\">https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000381137_spa<\/a><\/p>\n<p>Van Deursen, A. J. A. M., y Van Dijk, J. (2014). The digital divide shifts to differences in usage. <em>New Media y Society, 16<\/em>(3), 507\u2013526. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/1461444813487959\" target=\"_new\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/1461444813487959<\/a><\/p>\n<p>Van Dijk, J. (2005). <em>The deepening divide: Inequality in the information society<\/em>. Thousand Oaks, CA: Sage Publications. Disponible en <a href=\"https:\/\/sk.sagepub.com\/book\/mono\/the-deepening-divide\/toc#_\">https:\/\/sk.sagepub.com\/book\/mono\/the-deepening-divide\/toc#_<\/a><\/p>\n<p>Van Dijk, J. (2006). Digital divide research, achievements and shortcomings. <em>Poetics, 34<\/em>(4\u20135), 221\u2013235. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.poetic.2006.05.004\" target=\"_new\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.poetic.2006.05.004<\/a><\/p>\n<p>Van Dijck, J.\u00a0(2009).\u00a0Users like you: Theorizing agency in user-generated content.\u00a0<em>Media, Culture and Society<\/em>,\u00a0<em>31<\/em>(1), 41-58.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/0163443708098245\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/0163443708098245<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gobernanza algor\u00edtmica, capacidades estatales y desigualdad digital: el caso de los Principios de Chapultepec Algorithmic Governance, State Capacities, and Digital Inequality: The Case of the Chapultepec Principles Miguel Angel Barrera Rojas. Universidad Aut\u00f3noma del Estado de Quintana Roo. miguel.barrera@uqroo.edu.mx Resumen anal\u00edtico Este informe de coyuntura analiza los Principios de Chapultepec como un instrumento incipiente de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,12],"tags":[],"class_list":["post-5278","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informes_coyuntura","category-actual"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5278"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5278\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5280,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5278\/revisions\/5280"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}