{"id":5127,"date":"2025-08-28T17:13:05","date_gmt":"2025-08-28T23:13:05","guid":{"rendered":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=5127"},"modified":"2026-01-24T19:17:36","modified_gmt":"2026-01-25T01:17:36","slug":"genero-raza-clase-e-identidades-politicas-en-el-ombligo-de-guiedani-de-xavi-sala-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=5127","title":{"rendered":"G\u00e9nero, raza, clase e identidades pol\u00edticas en \u201cEl ombligo de Guie\u2019dani\u201d de Xavi Sala (2018)"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2025.16.31.2\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2025.16.31.2<\/a><\/p>\n<p><strong>Gender, race, class and political identities in Xavi Sala\u00b4s \u201cEl ombligo de Guie\u2019dani\u201d (2018)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor: <\/strong>Andreas Portillo. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.<\/p>\n<p><strong>Sobre el autor: <\/strong>Licenciado en Sociolog\u00eda (FSOC-UBA). Ha participado en m\u00faltiples grupos de estudio con sede en el Instituto de Investigaciones &#8220;Gino Germani&#8221;. Miembro del comit\u00e9 editorial de la Revista Diferencia(s) del grupo de Estudios de Estructuralismo y Postestructuralismo, con sede en el mismo instituto. Est\u00e1 interesado en la cr\u00edtica de la ideolog\u00eda, las relaciones entre ecologismo y marxismo y las representaciones socio culturales del conflicto en el cine latinoamericano.<\/p>\n<p><strong>Correo electr\u00f3nico:<\/strong> <a href=\"mailto:andreasportillo94@gmail.com\">andreasportillo94@gmail.com<\/a><\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RUDICS_31_El-ombligo_de_Guie_dani.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>En este trabajo reflexionaremos sobre g\u00e9nero, raza, clase e identidad(es) a partir de El ombligo de Guie\u2019dani (2018) escrita y dirigida por Xavi Sala y protagonizada por S\u00f3tera Cruz y Erika L\u00f3pez. Relacionaremos distintas escenas y aspectos de la trama con temas como la colonialidad del poder, la relaci\u00f3n especular entre colono-colonizado, la subjetividad como un proceso, el feminismo postcolonial, los sujetos subalternos, identidades y lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave<\/strong>: G\u00c9NERO- RAZA \u2013 CLASE- COLONIALIDAD DEL PODER- ORIENTALISMO- IDENTIDADES POL\u00cdTICAS<\/p>\n<p><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p>In this paper we will reflect on gender, race, class and identity(ies) from El ombligo de Guie&#8217;dani (2018) written and directed by Xavi Sala and starring S\u00f3tera Cruz and Erika L\u00f3pez. We will relate different scenes and aspects of the plot to themes such as the coloniality of power, the specular relationship between colonized-colonized, subjectivity as a process, postcolonial feminism, subaltern subjects, identities and political struggle.<\/p>\n<p><strong>Keywords:<\/strong> GENDER-RACE-CLASS-COLONIALITY OF POWER- ORIENTALISM- POLITICAL IDENTITIES<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El intento de contar historias desde la subalternidad tiene una larga tradici\u00f3n en el cine mexicano, desde <em>Los olvidados<\/em> (1950, Luis Bu\u00f1uel) a <em>Espaldas mojadas<\/em> (1955, Alejandro Galindo) de <em>Macario<\/em> (1960, Roberto Gavald\u00f3n) a <em>Batalla en el Cielo<\/em> (2005, Carlos Reygadas) de <em>Heli<\/em> (2013, Amat Escalante) a <em>Roma<\/em> (2018, Alfonso Cuar\u00f3n). Al contrario de pel\u00edculas como la \u00faltima, creemos que <em>El ombligo de Guie\u2019dani<\/em> (2018, Xavi Sala) contiene una multiplicidad de elementos que permite pensar la subalternidad, y la intersecci\u00f3n de g\u00e9nero, raza, clase y colonialidad del poder.<\/p>\n<p>La premisa de la pel\u00edcula es la siguiente: Guie\u2019dani, una ni\u00f1a zapoteca tiene que dejar su pueblo para acompa\u00f1ar a su madre a desempe\u00f1ar trabajos dom\u00e9sticos en una casa de una familia blanca, acomodada, en la Ciudad de M\u00e9xico. El conflicto central del filme: los actos de resistencia de Guie\u2019dani al conservar sus costumbres y su lengua calificados de \u201crebeld\u00eda\u201d por los adultos de la pel\u00edcula mientras que, su madre, Lidia, comienza a abandonar paulatinamente algunos rasgos de su identidad ind\u00edgena zapoteca para adoptar la de sus empleadores.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula se puede interpretar partir de los aportes te\u00f3ricos de autores como An\u00edbal Quijano (2003), Frantz Fanon (1983, 2015), Edward Said (2004), Karina Bidaseca (2011), Gayatri Spivak (1985) y Rita Segato (2011). Dividiremos el an\u00e1lisis en distintas secciones. Primero, la colonialidad del poder como algo actual, junto a aspectos de la identidad\/subjetividad como la relaci\u00f3n especular entre colono-colonizado, la mirada y el lenguaje a partir de Frantz Fanon, la divisi\u00f3n binaria del mundo en beneficio de los colonizadores a partir del orientalismo de Said, y luego retomaremos los aportes del feminismo poscolonial de Karina Bidaseca, Gayatri Spivak, Rita Segato y Mar\u00eda Lugones. Nos preguntaremos si Guie\u2019dani y su madre Lidia se pueden pensar como sujetos subalternos. Finalmente tomaremos en cuenta las \u201cidentidades sociales reales\u201d, las potencias y los l\u00edmites de la reivindicaci\u00f3n de identidades colectivas para la lucha pol\u00edtica a partir de los insumos te\u00f3ricos de Stuart Hall (2011) y Ochy Curiel (2009).<\/p>\n<p><strong>1. La colonialidad del poder y la construcci\u00f3n de identidades<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero que hay que decir es que tanto Guie\u2019dani, como su madre, Lidia, habitan un pa\u00eds atravesado por la colonialidad del poder. Si seguimos a An\u00edbal Quijano (2003) y lo que propone en <em>Colonialidad del poder, eurocentrismo y Am\u00e9rica Latina<\/em> podemos afirmar que la globalizaci\u00f3n es la culminaci\u00f3n de un proceso que comenz\u00f3 con la constituci\u00f3n de Am\u00e9rica y el capitalismo moderno-colonial, euroc\u00e9ntrico. Esta colonialidad del poder es algo que empieza ah\u00ed, pero subsiste hasta nuestros d\u00edas e implic\u00f3 una codificaci\u00f3n en la que los conquistadores eran superiores y los conquistados inferiores, apoyada en el argumento de las diferencias biol\u00f3gicas como justificaci\u00f3n para la explotaci\u00f3n, la esclavitud y el genocidio. La raza y la identidad racial sirvieron para clasificar a los pobladores, y se estructuraron en rangos, roles, tareas, trabajos. Todo esto inserto en el marco del proceso de consolidaci\u00f3n del capitalismo a nivel mundial. La particularidad del periodo de la expansi\u00f3n imperialista fue una distribuci\u00f3n y un control racial del trabajo. La blanquitud pas\u00f3 a estar estrechamente ligada con el trabajo asalariado como privilegio para los blancos y, por consecuencia, la servidumbre de las poblaciones originarias. Se trat\u00f3 de un proceso hist\u00f3rico de re-identificaci\u00f3n binaria y la pretensi\u00f3n de Europa en ser productora exclusiva de la modernidad que se impuso como hegem\u00f3nica a medida que expandi\u00f3 su dominio colonial. Sin embargo, esta modernidad no se trata de \u201cuna categor\u00eda cognoscitiva que implica a toda la historia de Europa\u201d (Quijano, 2003, p. 219) de todos los europeos y de todas las \u00e9pocas, se trata de \u201cuna racionalidad cognitiva espec\u00edfica\u201d que se hace hegem\u00f3nica a nivel mundial a partir del proceso de colonizaci\u00f3n y se sobrepone a todos los dem\u00e1s saberes ah\u00ed donde arriba.<\/p>\n<p>Pero \u00bfpor qu\u00e9 sigue vigente la colonialidad del poder en la actualidad? La independencia y la conformaci\u00f3n de los Estados-Naci\u00f3n ha sido para Quijano (2003) \u201cuna rearticulaci\u00f3n de la colonialidad del poder\u201d (p. 236) bajo nuevas bases institucionales. Es que, para Quijano una verdadera sociedad nacionalizada implica un proceso radical y global de la democratizaci\u00f3n de la sociedad y el Estado que no ha existido. La colonialidad del poder a\u00fan ejerce su dominio porque la idea de la raza como instrumento de dominaci\u00f3n sigue limitando la construcci\u00f3n de verdaderos Estados-Naci\u00f3n. Para Quijano, la democratizaci\u00f3n de la sociedad en Am\u00e9rica Latina implica que suceda en todos los pa\u00edses en el mismo movimiento hist\u00f3rico emancipatorio que anule la racionalidad que construy\u00f3 el poder imperial y sus reformulaciones.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula nos muestra como el Estado mexicano sienta las nuevas bases institucionales de la colonialidad del poder que han sido tan exitosas en su rearticulaci\u00f3n y c\u00f3mo es que la raza y la identidad racial siguen asignando a los pobladores tareas, trabajos y roles espec\u00edficos. La fuerza de trabajo para tareas dom\u00e9sticas tan fundamental para la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n se extrae de las mujeres zapotecas: primero con Mireya, la prima de Lidia, luego con Lidia, y finalmente con su hija, Guie\u2019dani. Algo en extremo naturalizado tanto por las familias acomodadas que contratan la fuerza de trabajo como quienes la ofrecen. En una escena de la pel\u00edcula Guie\u2019dani escucha este di\u00e1logo mientras la familia empleadora come en el comedor y Lidia y Guie\u2019dani en una mesa distinta en la cocina: \u201c\u00bfY a ustedes que les pareci\u00f3?\u201d, \u201c\u00bfLo de la chacha?\u201d \u201cSe llama Lidia\u201d \u201cNo creo que muchacha sea despectivo, depende de c\u00f3mo lo digas\u201d, \u201cLa mam\u00e1 de Pau dice que las de Veracruz son unas huevonas\u201d, \u201cEstas son de Oaxaca\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos pensar que Guie\u2019dani, cuando viaja a la ciudad, atraviesa un proceso en el que su identidad se va definiendo en relaci\u00f3n con la de la familia acomodada. Para ello podemos recordar los aportes de Frantz Fanon, en di\u00e1logo con los de Quijano en varios sentidos. Primero, porque tambi\u00e9n propone una identidad y una subjetividad que est\u00e1 en construcci\u00f3n constante, que implica una relaci\u00f3n especular entre el colonizador y el colonizado y un proceso de racializaci\u00f3n, de construcci\u00f3n de identidades que se definen bidireccionalmente. Segundo, porque tambi\u00e9n piensa la colonizaci\u00f3n y descolonizaci\u00f3n como un proceso hist\u00f3rico que implica una escala internacional y la singularidad de varios momentos hist\u00f3ricos compartidos.<\/p>\n<p>En <em>Piel Negra, M\u00e1scaras blancas<\/em> (2015) se\u00f1ala la importancia del lenguaje y la mirada como momentos fundamentales de la constituci\u00f3n de la identidad. Sobre el lenguaje dice: \u201cHablar una lengua es asumir un mundo, una cultura. El antillano que quiere ser blanco lo ser\u00e1 m\u00e1s cuanto m\u00e1s haya hecho suyo ese instrumento cultural que es la lengua\u201d. (Fanon, 2015, p.62) Y sobre la mirada rescataremos eso que encuentra Karina Bidaseca (2010) en <em>Perturbando el texto colonial. Los Estudios (Pos) coloniales en Am\u00e9rica Latina,<\/em> donde nos recuerda que Fanon se\u00f1ala que el encuentro del sujeto racializado con el otro imperial es traum\u00e1tico. El encuentro de las miradas es violento e imprime, inevitablemente, una marca en la subjetividad: \u201cLa colonialidad del ser se asienta sobre la mirada como momento constitutivo de la diferencia colonial\u201d (Bidaseca, 2010, p.58). La emancipaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n es un momento pol\u00edtico que implicar\u00eda la reversi\u00f3n de la mirada. Como se puede apreciar, esto responde a una subjetividad en construcci\u00f3n\/deconstrucci\u00f3n permanente y no a una identidad fija y definitiva. Tanto el lenguaje como la mirada juegan un papel importante porque es ah\u00ed donde al colonizado en proceso de descolonizaci\u00f3n se le presenta el desaf\u00edo de afirmar sus valores, de construir su sociedad, y negar los impuestos por el otro imperial.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es lo primero que sucede cuando Guie\u2019dani y Lidia tocan el timbre de la casa en la que van a trabajar? Se encuentran con la mirada de su empleadora, Valentina. Se trata de un encuentro violento, traum\u00e1tico, que deja una marca en la subjetividad de Guie\u2019dani y de Lidia. Recordemos que Guie\u2019dani apenas tiene doce a\u00f1os, y si ha salido de su pueblo, queda claro que lo prefiere a la ciudad. Para Lidia, su madre, tambi\u00e9n parece ser su primera experiencia como trabajadora dom\u00e9stica en la ciudad \u2014recordemos que llega para reemplazar a su prima, Mireya\u2014. M\u00e1s adelante, se encuentran con la mirada de los hijos de la familia acomodada, Adriana y Andr\u00e9s, y la del padre, David. La mirada de Adriana, especialmente intensa y despreciativa, forzada a despedirse de Guie\u2019dani y Lidia por su madre antes de irse a la escuela, se puede pensar como el momento central de ese momento constitutivo de la diferencia colonial. El siguiente encuentro violento de miradas se produce cuando Valentina vuelve a la casa y encuentra a Guie\u2019dani metiendo la mano en la pecera. Antes, mientras les daba el recorrido y listaba las tareas, la pecera figuraba como algo con lo que se deb\u00eda tener especial cuidado: \u201cEs muy importante, tienes que limpiar la pecera todos los d\u00edas y ponerles de comer. Son peces muy delicados. Si uno se muere a mi marido le da algo\u201d.<\/p>\n<p>Y sobre el lenguaje, podemos evocar la escena donde Guie\u2019dani vuelve a escuchar una conversaci\u00f3n \u2014esta vez mientras la familia mira un programa de T.V. y ella tendr\u00eda que estar en su diminuta habitaci\u00f3n, donde solo hay una cama para ella y Lidia\u2014: \u201cEl problema est\u00e1 en la hija. No puede ser que se pase todo el d\u00eda en la casa sin hacer nada\u201d. \u201c\u00bfNo estar\u00e1s pensando que mi maestro le d\u00e9 clases tambi\u00e9n a ella?\u201d \u201cMe le\u00edste el pensamiento\u201d [\u2026] \u201cEst\u00e1 como deprimida, apenas y habla\u201d, \u201cEso es por culpa de su dialecto. Por eso le vendr\u00edan bien las clases, para que mejorara su espa\u00f1ol\u201d, \u201c\u00bfLas han escuchado hablar? No se entiende nada, es un dialecto muy chistoso, suena s\u00faper raro, parece como japon\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Hablar una lengua es asumir un mundo, una cultura, dice Fanon. Ante la petici\u00f3n de David, un par de escenas m\u00e1s adelante, para que hablen s\u00f3lo en castellano incluso entre madre e hija, y la insistencia de que Guie\u2019dani tome clases con el profesor particular se impone la racionalidad del otro imperial. Aqu\u00ed David asume dos cosas: que su modernidad es la \u00fanica v\u00e1lida, argumentando que si Guie\u2019dani no sabe hablar bien espa\u00f1ol se pueden aprovechar de ella, y que Guie\u2019dani no habla bien el castellano, cuando lo hace perfectamente bien. Los motivos de su silencio son otros, ligados a sentirse extra\u00f1a en esa ciudad, y toparse con esas miradas, y esos procesos de racializaci\u00f3n que son experiencias nuevas, violentas, traum\u00e1ticas. Lidia acepta, empieza a asumir ese mundo, esa cultura, de ahora en adelante ir\u00e1 cediendo m\u00e1s y m\u00e1s con tal de complacer a sus patrones y conservar su trabajo. Guie\u2019dani, en cambio, sabotea las lecciones, inicia una peque\u00f1a serie de actos de resistencia, como derramar agua sobre la notebook de David, usar un trampol\u00edn cuyo acceso est\u00e1 prohibido para ella junto a su amiga Claudia, o manchar los posters de la habitaci\u00f3n de Adriana, que han sido posibles porque ha revertido la mirada. Guie\u2019dani empieza a afirmar su cultura y sus valores ense\u00f1\u00e1ndole su lenguaje a Claudia \u2014que al igual que Guie\u2019dani, es hija de la trabajadora dom\u00e9stica que vive y trabaja en la misma cuadra\u2014 compartiendo platos y tradiciones de su pueblo con ella. Es realmente significativa la tradici\u00f3n de la quema de mu\u00f1ecos de paja en a\u00f1o nuevo. Estos mu\u00f1ecos representan todo lo que se quiere dejar atr\u00e1s, y en las escenas finales de la pel\u00edcula, Guie\u2019dani los rodea de objetos de la familia, el otro imperial.<\/p>\n<p>Pero retrocedamos a la escena de la familia viendo la T.V. Esta nos permite pensar varios elementos. Primero, que la frase de Andr\u00e9s, \u201c\u00bfLas han escuchado hablar? No se entiende nada, es un dialecto muy chistoso, suena s\u00faper raro, parece como japon\u00e9s\u201d, y de David \u201cEso es por culpa de su dialecto. Por eso le vendr\u00edan bien las clases, para que mejorara su espa\u00f1ol\u201d, tienen algo de orientalismo. \u00bfPero qu\u00e9 es el orientalismo y c\u00f3mo se desarrolla con los otros elementos te\u00f3ricos desarrollados hasta aqu\u00ed?<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de imposici\u00f3n y definici\u00f3n de lo Otro como un exterior radical, opuesto a la imagen de Occidente \u2014la pretensi\u00f3n de que la \u00fanica modernidad posible es la europea, como dir\u00eda Quijano- tambi\u00e9n se encuentra presente en la propuesta de Edward Said (2004). En su libro <em>Orientalismo<\/em> encontramos un di\u00e1logo con lo que propone Quijano para el caso de Europa y Am\u00e9rica. Said, con el concepto de orientalismo describe un proceso que tendr\u00eda como punto de partida el siglo XVIII en el que el orientalismo ser\u00eda una forma espec\u00edfica de relacionarse con Oriente, o sea, describirlo, declarar sobre \u00e9l, ense\u00f1arlo y colonizarlo: \u201cen resumen, el orientalismo es un estilo occidental que pretende dominar, reestructurar, y tener autoridad sobre oriente\u201d (Said, 2004, p.33). Es que la relaci\u00f3n entre Occidente y Oriente ha sido una de poder, de dominaci\u00f3n, del primero \u2014bajo diversos grados de hegemon\u00eda\u2014 sobre el segundo. El orientalismo no consiste en una estructura de mitos o mentiras, sino m\u00e1s bien de un cuerpo de teor\u00eda y pr\u00e1ctica, de un sistema, de un filtro para conocer Oriente: \u201ces la distribuci\u00f3n de cierta conciencia geopol\u00edtica en unos textos est\u00e9ticos, eruditos, econ\u00f3micos, hist\u00f3ricos, y filol\u00f3gicos, es la elaboraci\u00f3n de una distinci\u00f3n geogr\u00e1fica b\u00e1sica\u201d (Said, 2004, p.12) \u00bfCu\u00e1l es esa distinci\u00f3n? El mundo dividido en dos: Oriente y Occidente, que a su vez ha implicado la reproducci\u00f3n de una idea de la identidad europea como superior a los pueblos y culturas no europeas, y la idea de un Oriente atrasado. Said busca explorar, en \u00faltima instancia, c\u00f3mo ciertas disciplinas \u2014la filolog\u00eda, la historia, la biolog\u00eda, la lexicograf\u00eda, la narrativa, la poes\u00eda, etc.\u2014 se pusieron al servicio de una visi\u00f3n del mundo imperialista. Su propuesta permite pensar los cambios del mismo orientalismo, su reproducci\u00f3n con los cambios de \u00e9poca, y la articulaci\u00f3n de la cultura, acci\u00f3n cultural, el Estado y las m\u00faltiples realidades espec\u00edficas de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La frase de Andr\u00e9s es orientalista en el sentido que divide el mundo en el que existen en dos: el occidental europeo y el oriental, en el que tambi\u00e9n estar\u00eda la comunidad zapoteca de Guie\u2019dani y Lidia. En su frase adem\u00e1s subyace la idea de que tanto oriente como las comunidades ind\u00edgenas son atrasadas. Para David la \u00fanica modernidad posible es la europea. Por eso est\u00e1 tan convencido de que el \u201cdialecto\u201d de Guie\u2019dani contribuye a su solipsismo. Y por eso est\u00e1 tan convencido de que deber\u00edan conseguirle un profesor que le d\u00e9 clases particulares.<\/p>\n<p><strong>2. \u00bfSujeto subalterno?<\/strong><\/p>\n<p>El segundo elemento de la escena que vamos a analizar es precisamente esta pretensi\u00f3n de \u201csalvar\u201d a Guie\u2019dani. La idea de las clases particulares, como ya sabemos, las propone el padre, David. Pero es la madre, Valentina, la que insiste m\u00e1s adelante con el tema. Si tuvi\u00e9ramos que pensar que Valentina se inscribe en alg\u00fan feminismo, ese ser\u00eda el feminismo blanco. Siguiendo la propuesta de Karina Bidaseca (2011) en su texto <em>Mujeres blancas buscando salvar a mujeres de color caf\u00e9: desigualdad, colonialismo jur\u00eddico y feminismo postcolonia<\/em>l podemos afirmar que el feminismo blanco se inscribe en una narrativa imperialista cuando se sostiene en una ret\u00f3rica salvacionista. Tiene la idea de que la ra\u00edz de todos los problemas es el patriarcado, de que las otras formas de opresi\u00f3n vendr\u00edan con la erradicaci\u00f3n de la opresi\u00f3n sexista. Pero el hablar del patriarcado y no del racismo permite que las feministas blancas sigan actuando como explotadoras y opresoras. Sexismo, racismo y explotaci\u00f3n de clase constituyen sistemas interrelacionados de dominaci\u00f3n que determinan la agencia femenina. Y permiten comprender la \u201cret\u00f3rica salvacionista\u201d que construye el discurso imperialista o los peque\u00f1os imperialismos locales (Bidaseca, 2011, p.63).<\/p>\n<p>Podemos pensar entonces, que Valentina es parte de este discurso imperialista, de estos peque\u00f1os imperialismos locales, que adem\u00e1s intenta silenciar a las mujeres de color o no blancas, de hablar por ellas. Valentina habla por Lidia en el sentido de que decide qu\u00e9 es lo mejor para Guie\u2019dani \u2014tomar clases con el profesor particular\u2014. El accionar de Valentina tal vez no sea malintencionado, pero su feminismo es heterosexual, blanco y burgu\u00e9s; no ve lo que el feminismo postcolonial vuelve centro de su cr\u00edtica: el racismo, la homofobia, la colonizaci\u00f3n. No alcanza a concebir que el patriarcado como categor\u00eda es \u201cuna forma de dominaci\u00f3n masculina universal, ahist\u00f3rica, esencialista e indiferenciada respecto de la clase o la raza\u201d (Bidaseca, 2011, p.66). Valentina y David pueden pensarse como an\u00e1logos a los proyectos que se presentan como en defensa de los ni\u00f1os y las ni\u00f1as ind\u00edgenas y que al mismo tiempo amenaza las luchas de los pueblos a construir su autonom\u00eda y propia justicia de los que habla Rita Segato en <em>G\u00e9nero y decolonialidad: en busca de claves de lectura y un vocabulario estrat\u00e9gico decolonial.<\/em> Segato habla del caso extremo del infanticidio, pero aun as\u00ed podemos pensar en que el derecho a la autonom\u00eda de Lidia y Guie\u2019dani son minados, intervenidos.<\/p>\n<p>A la vez que ellas vienen de un mundo-aldea ya intervenido y contaminado por la modernidad instrumental, preceptos del mercado, el binarismo de las relaciones de g\u00e9nero. El g\u00e9nero, para Segato, es la categor\u00eda central que nos permite \u201ciluminar todos los otros aspectos de la transformaci\u00f3n impuesta a la vida de las comunidades al ser captadas por el nuevo orden colonial moderno\u201d (Segato, 2011, p.31). Identifica en la historia de las sociedades ind\u00edgenas y afro-americanas, antes de ser colonizadas, una organizaci\u00f3n patriarcal de baja intensidad. Encuentra que ah\u00ed el g\u00e9nero existe, pero distinto de la modalidad que introduce la modernidad. Esta reorganiza, transforma los sentidos, introduce un orden y normas distintas. El idioma jer\u00e1rquico se transforma en s\u00faper jer\u00e1rquico debido a \u201cla superinflaci\u00f3n de los hombres, en su papel de intermediarios con el mundo exterior, del blanco: y la superinflaci\u00f3n de la esfera p\u00fablica, habitada ancestralmente por los hombres, con el derrumbe y privatizaci\u00f3n de la esfera dom\u00e9stica\u201d (Segato, 2011, p.34).<\/p>\n<p>Es en este marco que podemos pensar la naturalizaci\u00f3n de la divisi\u00f3n sexual del trabajo y el binarismo de las relaciones de g\u00e9nero en ese mundo-aldea del que son parte las mujeres como Mireya, Lidia, o Guie\u2019dani. Mireya y Lidia sufren en carne propia y antes que Guie\u2019dani los efectos de esas transformaciones introducidas por el nuevo orden colonial moderno. En la pel\u00edcula no vemos a ning\u00fan hombre del pueblo al que pertenecen las protagonistas, sin embargo, vemos los efectos de la superinflaci\u00f3n masculina, los de la colonizaci\u00f3n, en cuanto p\u00e9rdida radical del poder pol\u00edtico de las mujeres, y de su \u201cdomesticaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Lugones (2008) en <em>Colonialidad y g\u00e9nero: hacia un feminismo decolonial<\/em>, coincide con Segato en que la comprensi\u00f3n de la organizaci\u00f3n social precolonial \u2014cosmolog\u00edas y pr\u00e1cticas\u2014 son fundamentales para ver y entender a profundidad los alcances de la imposici\u00f3n colonial. El sistema de g\u00e9nero fue constitutivo de la colonialidad del poder como la colonialidad del poder lo fue del g\u00e9nero. Lugones tambi\u00e9n rescata a autoras como Paula Gunn Allen y Oyeronke Oyewumi que permiten pensar la binarizaci\u00f3n y el ocultamiento y la violencia del sistema de g\u00e9nero: \u201cHemos empezado a entender la reducci\u00f3n profunda de los anamachos, anahembras y le gente del \u00b4tercer g\u00e9nero\u00b4\u201d (Lugones, 2008, p.52). De su participaci\u00f3n ubicua en rituales, en procesos de toma de decisiones y en la econom\u00eda precoloniales fueron reducidos a \u201cla animalidad, sexo forzado con colonizadores blancos y a una explotaci\u00f3n laboral tan profunda que los llev\u00f3 a trabajar hasta la muerte\u201d (Lugones, 2008, p.52).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n quisi\u00e9ramos rescatar otro elemento del texto de Bidaseca: la tesis de que el subalterno no necesariamente es un sujeto colonizado, excepto cuando es silenciado. Y se habla de subalterno en el sentido de Spivak: no como una categor\u00eda monol\u00edtica ni una identidad y conciencia unitaria del sujeto. Subalterno como alguien silenciado, cuyas voces no se pueden recuperar, que \u201cno puede hablar no porque sea mudo, sino porque carece de espacio de enunciaci\u00f3n. Es la enunciaci\u00f3n la que transforma al subalterno. Poder hablar es salir de la posici\u00f3n de la subalternidad, dejar de ser subalterno. Mientras el subalterno sea subalterno, no podr\u00e1 hablar\u201d (Bidaseca, 2011, p.69)<\/p>\n<p>Nosotros nos preguntamos entonces si Lidia y Guie\u2019dani pueden pensarse como subalternas. Nuestra respuesta es que Lidia mantiene la posici\u00f3n de subalterna, porque sigue sin poder hablar, sin poder decidir qu\u00e9 es lo mejor para ella y su hija, sin poder enunciar toda la violencia a la que fueron sometidas desde que llegaron a la casa, porque carece de espacio de enunciaci\u00f3n. Guie Dani, al contrario, sale de esa posici\u00f3n de subalternidad, intensifica su voz, la hace propia \u00bfDe qu\u00e9 otra forma interpretar la quema del mu\u00f1eco, la destrucci\u00f3n (metaf\u00f3rica) de la casa, e incluso la amenaza con un cuchillo a un David enfurecido que est\u00e1 dispuesto a golpearla?<\/p>\n<p>Aunque al final de la pel\u00edcula Guie\u2019dani y Lidia se quedan en la casa como trabajadoras, tras asistir a Valentina en un parto de emergencia, Guie\u2019dani ya ha encontrado el espacio de enunciaci\u00f3n, su posici\u00f3n ya le ha permitido configurar una identidad que le permitir\u00e1 en el futuro realizar otras acciones pol\u00edticas y quiz\u00e1s, hasta su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3. La politizaci\u00f3n de las identidades<\/strong><\/p>\n<p>Stuart Hall reflexiona sobre la importancia de construir una pol\u00edtica cultural bajo las categor\u00edas \u201craza\u201d y \u201cetnicidad\u201d, y construir \u201cformas de solidaridad e identificaci\u00f3n que hacen que una lucha y resistencia com\u00fan sea posible, y hacerlo sin suprimir la heterogeneidad real de los intereses y las identidades\u201d (Hall, 1996, p.445). Pero, esto no implica para Hall el abandono del marxismo, para \u00e9l, se debe dar cuenta de los procesos que constituyen la realidad hist\u00f3rica como tambi\u00e9n de las especificidades. Lo simb\u00f3lico es de suma importancia en la estructuraci\u00f3n de la realidad social. Entonces, es importante crear una conciencia de ser \u201cotro\u201d y re-simbolizar lo que el sistema racista considera negativo en positivo. Asimismo, Stuart Hall da cuenta que en Am\u00e9rica Latina est\u00e1n emergiendo \u201cidentidades sociales reales\u201d (categor\u00eda de Raymond Williams) ante los nuevos Estados plurinacionales e interculturales. Estas identidades se conciben ante la necesidad de autoafirmaci\u00f3n ante la dominaci\u00f3n cultural blanca, heterosexual y euroc\u00e9ntrica.<\/p>\n<p>Guie\u2019dani da un primer paso en esta direcci\u00f3n al reafirmarse y resimbolizar lo que el sistema considera negativo en positivo. Sin embargo, nada garantiza que este proceso vaya a perdurar. Ser separada de Claudia, con quien podemos pensar que desafiaba a la dominaci\u00f3n blanca, heterosexual \u2014bailan y se besan en la escena donde se adue\u00f1an de la casa de la familia por un d\u00eda\u2014 y euroc\u00e9ntrica \u2014Claudia est\u00e1 dispuesta a aprender sobre el pueblo de su amiga, y esto lo podemos concebir como una forma de solidaridad con una lucha com\u00fan contra las familias que oprimen a sus madres, reconoce la heterogeneidad de las identidades\u2014 es desmoralizador para Guie\u2019dani. La \u00faltima escena termina con este intercambio: \u201cMe voy con los se\u00f1ores al doctor. Regreso m\u00e1s tarde. \u00bfS\u00ed? Vete desmenuzando el pollo y pelando las verduras para la cena\u201d, \u201cS\u00ed, mam\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>La resimbolizaci\u00f3n, y las identidades sociales reales, y las alteridades hist\u00f3ricas, son algo a tomar en cuenta si se quiere pensar en cambios sociales, estructurales y en una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica. Tampoco hay que olvidar los peligros de quedarse exclusivamente con una pol\u00edtica de la identidad. Reivindicar una identidad individual y colectiva ha sido un proceso hist\u00f3rico necesario que ha resultado tan empoderador y fortalecedor para los sectores de la sociedad que fueron y son \u201cminorizados\u201d. El desaf\u00edo que se nos presenta en la actualidad es, por un lado, la tendencia a la universalizaci\u00f3n, de la generalizaci\u00f3n de las experiencias y por otro, el peligro de la autosegregaci\u00f3n, sectarismo y la folklorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, nos parece atinado recuperar la propuesta de Ochy Curiel en hacer un ejercicio de construcci\u00f3n y desconstrucci\u00f3n de las identidades teniendo siempre en cuenta todos los factores que nos atraviesan (la racializaci\u00f3n, el sexo y la clase) y entender el contexto hist\u00f3rico en el cual estamos inmersos. Sin olvidar que esto siempre implica la revisi\u00f3n de nuestros propios prejuicios, racismo, clasismo u homofobia, porque si esto se reproduce en nuestras relaciones interpersonales las estructuras sociales ser\u00e1n imposibles de cambiar y viceversa. La transformaci\u00f3n deseada exige, a su vez, como dice Denise Carreira, una disposici\u00f3n a que las personas (blancas) se coloquen activamente como aprendices en esta reconstrucci\u00f3n de las relaciones raciales, enfrentando la incomodidad, el miedo y el desconocimiento; reeducando miradas y escuchas; reflexionando y evaluando sus acciones constantemente (2018, p.135).<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El ombligo de Guie\u2019dani se inscribe en una larga tradici\u00f3n del intento de narrar desde la subalternidad en el cine latinoamericano en general y mexicano en particular. Tiene la virtud de tratar con sensibilidad, talento y originalidad la intersecci\u00f3n entre g\u00e9nero, raza, clase y la colonialidad del poder.<\/p>\n<p>El conflicto central del filme permite la reflexi\u00f3n de la colonialidad del poder como algo actual, pero con ra\u00edces hist\u00f3ricas que deben ser cuestionadas todo el tiempo. Tambi\u00e9n el conflicto como motor de la pel\u00edcula pone el foco en la dimensi\u00f3n relacional de toda identidad y subjetividad pol\u00edtica. En este caso, la que el Otro imperial trata de imponer para subyugar a quienes son racializados, patologizados y concebidos como inferiores en el marco de la expansi\u00f3n imperial del capitalismo que, como argumentan Quijano o Mike Davies, buscan renovar sus fronteras y reactualizarse constantemente. En otras palabras, a trav\u00e9s de la pel\u00edcula podemos pensar en la vigencia de la colonialidad del poder y nos permite una mirada cr\u00edtica a la tarea pendiente de Estados-Naci\u00f3n que llevan a cabo procesos de democratizaci\u00f3n reales y radicales.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula explora a fondo componentes hist\u00f3ricos de los que hablan Rita Segato como la \u201chiperinflaci\u00f3n masculina\u201d o Mar\u00eda Lugones con su genealog\u00eda de la reducci\u00f3n binarista de la imposici\u00f3n de la modernidad colonial. Ilustra con las trayectorias divergentes de sus protagonistas, que no hay esencias ni identidades fijas y que estas implican constante construcci\u00f3n, definici\u00f3n relacional, resistencia al poder, y que se puede salir de la posici\u00f3n de total subalternidad y reafirmar identidades pol\u00edticas, como lo pensaban Fanon, Stuart Hall, o pensadoras y activistas actuales como Ochy Curiel.<\/p>\n<p>Todo esto se efect\u00faa de forma original, una sensibilidad respetuosa, y un acercamiento a las protagonistas como seres humanos complejos, con virtudes, defectos, prejuicios y agencia.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><a id=\"post-5127-_heading=h.19nli39hthes\"><\/a> Bidaseca, K. (2010). <em>Perturbando el texto colonial. Los Estudios (pos) coloniales en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Ed. SB.<\/p>\n<p>Bidaseca, K. (2011). \u201cMujeres blancas que buscan salvar a las mujeres color caf\u00e9 de los hombres color caf\u00e9. 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