{"id":307,"date":"2011-07-01T05:32:12","date_gmt":"2011-07-01T05:32:12","guid":{"rendered":"http:\/\/distancia.cuautitlan2.unam.mx\/rudics\/?p=307"},"modified":"2024-01-22T20:39:06","modified_gmt":"2024-01-23T02:39:06","slug":"j-2011-la-sociedad-ingenieria-y-emergencia-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=307","title":{"rendered":"Sociedad: ingenier\u00eda y emergencia sociales"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2011.2.3.1\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2011.2.3.1<\/a><\/p>\n<h2>The Society: Social Engineering and Social Emergency<\/h2>\n<p>Gustavo Alvarez V\u00e1zquez<br \/>\nFacultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM<\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Rudics-n%C3%BAm.-3-art1.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p><strong style=\"line-height: 1.5em;\">Contenido<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#introduccion\">Introducci\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#entorno\">Modernidad cient\u00edfica e ingenier\u00eda social<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#blogs\">La sociedad como emergencia<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#rs\">Fenomenolog\u00eda, emergencia social y comunicaci\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#conclusiones\">Conclusiones<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/ejemplares\/0202\/art02.html#referencias\">Referencias<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Resumen<\/h3>\n<p>En el presente texto se borda una discusi\u00f3n en torno a las categor\u00edas ingenier\u00eda y emergencia sociales bajo el principio de que en las sociedades humanas conviven ambos procesos centrados en la subjetividad de los actores, dando con ello las caracter\u00edsticas propias a tales sociedades. Asimismo, nos apoyamos en la perspectiva de las ciencias de la complejidad, y en la fenomenolog\u00eda y el construccionismo sociales para resaltar la importancia que tiene para comprender la configuraci\u00f3n de las sociedades humanas analizar ciertos procesos de institucionalizaci\u00f3n como procesos emergentes, as\u00ed concluimos refiri\u00e9ndonos al proceso de la comunicaci\u00f3n como aqu\u00e9l que permite que los seres humanos se transformen en actores y conformen sistemas sociales, siendo los lenguajes los c\u00f3digos que se utilizan para soportar dicho proceso.<\/p>\n<h3>Abstract<\/h3>\n<p>In this paper a discussion is embroidered around the categories social engineering and social emergency under the principles of which in the human societies there coexist both processes centred on the subjectivity of the actors, meeting on it the own characteristics to such societies. Likewise, we rest on the perspective of the sciences of the complexity, and on the phenomenology and social constructionism to highlight the importance that has to understand the configuration of the human societies to analyze certain processes of institutionalization as emergent processes, as well as we conclude indicating to the process of the communication as that one that allows that the human beings should transform in actors and shape social systems, being the languages the codes that are in use for supporting the above mentioned process.<\/p>\n<h3>palabras clave:<\/h3>\n<p>1.ingenier\u00eda social, 2.emergencia social, 3.fenomenolog\u00eda, 3.construccionismo social, 4.subjetividad.<\/p>\n<h3>Key Words:<\/h3>\n<p>1.social engineering, 2.social emergency, 3.phenomenology, 4.social constructionism, 5.subjectivity.<\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3><a id=\"introduccion\" name=\"introduccion\"><\/a>Globalizaci\u00f3n y crisis a principios del Siglo XXI<\/h3>\n<p>Si algo<span style=\"font-size: small;\">(1)<\/span>\u00a0nos ha ense\u00f1ado el estudio comparado de las sociedades humanas, lo mismo en perspectiva antropol\u00f3gica como sociol\u00f3gica, es que una constante en todas ellas resulta ser la problematizaci\u00f3n sobre lo social, ciertamente en distintas modalidades pero al fin y al cabo el producto de ello resulta en un pensamiento sobre lo social, sea en funci\u00f3n de sistemas religiosos, filos\u00f3ficos o cient\u00edficos, pero todos partiendo de las mismas preocupaciones b\u00e1sicas: por qu\u00e9 existe el orden social, c\u00f3mo se cre\u00f3, cu\u00e1l es su finalidad, y qu\u00e9 peligros lo amenazan. De hecho, en todas las formas estructuradas de pensamiento sobre lo social que se han desarrollado<span style=\"font-size: small;\">(2)<\/span>, siempre ha estado presente la dial\u00e9ctica certeza-azar\/ contingencia alrededor de la intervenci\u00f3n del propio ser humano en la construcci\u00f3n\/ generaci\u00f3n de los \u00f3rdenes sociales, pues si de alguna manera siempre ha existido un cierto tipo de consciencia respecto a las posibilidades de los seres humanos como agentes comprometidos con la generaci\u00f3n, el mantenimiento, e incluso transformaci\u00f3n de los \u00f3rdenes sociales, tambi\u00e9n con ello ha convivido otra consciencia sobre los l\u00edmites mismos del ser humano, y que deriva en la permanente incertidumbre sobre el futuro de las sociedades, puesto que siempre se gestan consecuencias no esperadas -afortunadas o desafortunadas- de los comportamientos sociales. En resumen, encontramos en las sociedades la convivencia entre la intervenci\u00f3n consciente de los actores sociales en lo que respecta a la existencia (y todo lo que ello implica) del orden social, y el surgimiento contingente de consecuencias sociales por el mero hecho de que los seres humanos interact\u00faan en el marco de \u00f3rdenes sociales. En otras palabras, lo que hemos expresado lo podemos sintetizar en las expresiones ingenier\u00eda social y emergencia social.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/drek-drekikir-olpc-2236450-o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-308\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/drek-drekikir-olpc-2236450-o.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" width=\"306\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/drek-drekikir-olpc-2236450-o.jpg 306w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/drek-drekikir-olpc-2236450-o-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 306px) 100vw, 306px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la teor\u00eda social no han sido pocas las discusiones que se han presentado en torno a la noci\u00f3n de ingenier\u00eda social, sobre todo porque ha implicado llegar a asumir posiciones tanto heur\u00edsticas como pol\u00edticas por parte de los cient\u00edficos sociales. As\u00ed, expresar el orden social en tanto ingenier\u00eda social supone una actitud plenamente consciente si no de todos los miembros de una sociedad, s\u00ed de un grupo de actores que se asumen como agentes cuya posici\u00f3n privilegiada los conduce a dise\u00f1ar estructuras e instituciones sociales, tanto para ordenar como para des-ordenar las sociedades, sea que se conozcan como sacerdotes, gobernantes o cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Planteado de esta manera no resultar\u00eda extra\u00f1o que saltara a la mesa de discusi\u00f3n lo que en \u00e1mbitos acad\u00e9micos y pol\u00edticos se entiende como la \u201cteor\u00eda conspiracionista\u201d, cuya existencia se subraya sobre todo por los actores y analistas que descalifican a aquellos que plantean responsabilidades encubiertas de ciertos actores con respecto al desarrollo de ciertos hechos cuya relevancia se encuentra dado que con ellos se ha influido en lo que habr\u00eda sido el desarrollo \u201cnatural\u201d de los hechos, pero que, por ser \u201cencubiertos\u201d, no se posee \u201cevidencia emp\u00edrica\u201d que lo compruebe.<\/p>\n<p>Los fraudes electorales y las intervenciones encubiertas como pr\u00e1ctica pol\u00edtico-militar de los gobiernos de Estados Unidos en procesos de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica en diferentes pa\u00edses del mundo son ejemplos de esto.<\/p>\n<p>Independientemente de lo anterior, con la categor\u00eda ingenier\u00eda social hacemos notar que los \u00f3rdenes sociales se entienden en parte por la intervensi\u00f3n consciente, tanto abierta como encubierta, de agentes sociales, como hemos mencionado, y que ha sido b\u00e1sicamente en la \u00e9poca de la Modernidad-Colonialidad<span style=\"font-size: small;\">(3)<\/span>\u00a0cuando las \u00e9lites asumen conscientemente, y basadas en intereses morales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, la \u201cnecesidad\u201d de destruir sociedades, fundamentados en argumentos moral-religiosos de la evangelizaci\u00f3n (en la \u00e9poca de los imperios espa\u00f1ol y portugu\u00e9s) y despu\u00e9s en otro car\u00e1cter moral-cient\u00edfico del progreso civilizatorio (la \u00e9poca actual de la modernidad Atl\u00e1ntico Norte\/europeo-norteamericana), para a la par redise\u00f1arlas en funci\u00f3n de adaptar instituciones originarias ya existentes a las estructuras institucionales de la colonialidad moderna (el cacicazgo en la \u00e9poca de las colonias espa\u00f1olas, al igual que el emperador japon\u00e9s despu\u00e9s de la 2a. guerra mundial), as\u00ed como cre\u00e1ndolas donde no las hab\u00eda.<\/p>\n<p>Por otra parte, con la expresi\u00f3n emergencia social nos referimos a los procesos no conscientes que generan instituciones y, al mismo tiempo, estructuras sociales en alg\u00fan grado mediante el azar, es decir la contingencia, a partir de la acci\u00f3n continua y cotidiana de los actores sociales. De hecho, es de esto de lo que nos hablan Berger y Luckmann (2006) cuando desarrollan, a partir de un ejercicio de abstracci\u00f3n, el proceso mediante el cual la interacci\u00f3n permanente entre actores genera rutinas, habituaciones y, posteriormente, al transmitirse \u00e9stas transgeneracionalmente, instituciones sociales. No obstante ello, considerando los desarrollos te\u00f3ricos que la ciencia en general y la ciencia social en particular hab\u00edan alcanzado para la \u00e9poca, nos parece que Berger y Luckmann no tuvieron los elementos heur\u00edsticos necesarios para entender y desarrollar su propuesta en t\u00e9rminos de emergencia social, aunque lo insinuaban. Partiendo de estas consideraciones, aqu\u00ed se abordar\u00e1 desde la teor\u00eda de sistemas y las Ciencias de la Complejidad la categor\u00eda de emergencia social.<\/p>\n<h3><a id=\"entorno\" name=\"entorno\"><\/a>Modernidad cient\u00edfica e ingenier\u00eda social<\/h3>\n<p>Es harto conocido que en las \u00faltimas d\u00e9cadas el proceso hist\u00f3rico que conocemos como Modernidad se ha puesto en cuesti\u00f3n, y no solamente en t\u00e9rminos historiogr\u00e1ficos sino, a\u00fan m\u00e1s, en t\u00e9rminos deontol\u00f3gicos, esto es en el pretendido car\u00e1cter normativo que desde los mismos Estados-naci\u00f3n considerados por s\u00ed mismos como modernos, en su af\u00e1n colonialista, impusieron a lo largo de cinco siglos, lo cual ha dado pi\u00e9 a perspectivas cr\u00edtica de las cuales desarrollaremos sint\u00e9ticamente en lo siguiente lo que se presenta como el Paradigma de la Modernidad\/Colonialidad. A partir de esto, enseguida plantearemos la importancia que para la Modernidad ha pose\u00eddo el conocimiento cient\u00edfico como fundamento de la acci\u00f3n transformadora del ser humano que lo hace devenir de su ser-actor hacia el ser-sujeto en su relaci\u00f3n con la naturaleza ecol\u00f3gica, antecedente de su paso hacia el ser-agente social, con lo cual se consolida el estudio de lo social en t\u00e9rminos de la ingenier\u00eda social.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la perspectiva del Pensamiento Decolonial, otro nombre con el que se conoce al paradigma Modernidad\/Colonialidad, la Modernidad es un proceso que ha implicado, adem\u00e1s de una serie importante de procesos sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, la generaci\u00f3n de estructuras cognitivas y epist\u00e9micas cuyos or\u00edgenes se encuentran en la consolidaci\u00f3n del imperio espa\u00f1ol, \u00e9poca misma que se identifica con la primera modernidad (Dussel, 2004), as\u00ed como su definici\u00f3n en los t\u00e9rminos actuales hacia el siglo XIX, momento en el que se considera inicia una segunda modernidad. Dichas estructuras cognitivas y epist\u00e9micas se presentan tanto al nivel de la definici\u00f3n de la identidad geocultural de lo que actualmente conocemos como Europa (Dussel, 2005; Bernal, 1993), hasta las ubicaciones corpo-existencialistas que hacen que en su cotidianidad los actores sociales se definan en t\u00e9rminos de una matriz de sentido en la cual intervienen los factores de raza, g\u00e9nero, edad, etnicidad y propiedad. Si bien todo esto es importante, a continuaci\u00f3n nos centraremos en desarrollar solamente lo que corresponde al aspecto de la ciencia en la modernidad y su pretensi\u00f3n de ingenier\u00eda social.<\/p>\n<p>Es ampliamente reconocido que el tr\u00e1nsito de la medievalidad a la modernidad europeas tambi\u00e9n es el paso del ser humano europeo que se ve a s\u00ed mismo como actor de un drama escrito por la divinidad, hacia descubrirse como sujeto ontol\u00f3gico que, independientemente de que haya una voluntad divina, se reconoce como ser capaz de intervenir a voluntad en la transformaci\u00f3n de su destino y del entorno en el que habita, en funci\u00f3n de sus necesidades humanas. En esta \u201crevoluci\u00f3n copernicana\u201d se parte de la tradici\u00f3n judeocristiana que afirma la creaci\u00f3n de las cosas del mundo en t\u00e9rminos del disfrute condicionado del hombre (la \u201cimagen y semejanza\u201d de la divinidad).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/antiguo-antique-libro-1873611-o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-309\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/antiguo-antique-libro-1873611-o.jpg\" alt=\"antiguo-antique-libro-1873611-o\" width=\"350\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/antiguo-antique-libro-1873611-o.jpg 350w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/antiguo-antique-libro-1873611-o-300x280.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajo el ambiente desacralizador del liberalismo burgu\u00e9s, y del desarrollo del cientificismo entre la intelectualidad europea a partir del Renacimiento, la centralidad del hombre en t\u00e9rminos del g\u00e9nesis judeocristiano pasa a concebirse en tanto antropocentrismo que, en virtud de los descubrimientos del evolucionismo darwiniano en el siglo XIX, ubica al hombre europeo moderno<span style=\"font-size: small;\">(4)<\/span>\u00a0en el pin\u00e1culo evolutivo, as\u00ed como con una suerte de \u201cdeber moral\u201d de transformar la naturaleza en funci\u00f3n de su domesticaci\u00f3n y control, dado que seg\u00fan el sistema de representaciones que emerge desde Descartes en torno a la ontolog\u00eda y deontolog\u00eda humanas, se establece un esquema b\u00e1sico de pensamiento dicot\u00f3mico sustentado en oposiciones \u00e9ticas, a partir de las distinciones mente\/cuerpo, esp\u00edritu\/materia, raz\u00f3n\/sin-raz\u00f3n, mismas que a la postre sirven como base para sentar en otros t\u00e9rminos la moral occidental, sustentando ahora el sentido del deber civilizatorio en la reconstrucci\u00f3n, conseguida totalmente como hoy la conocemos en el siglo XIX, del mito del progreso y su expansi\u00f3n a todo el mundo en funci\u00f3n de ser asumido como producto de la ciencia y la tecnolog\u00eda, actividades propias del esp\u00edritu humano.<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, un aspecto que a\u00fan hace falta para comprender la emergencia de un pensamiento humano capaz de asumir la realidad natural y social en t\u00e9rminos de ingenier\u00eda, era asumir a la ciencia a partir de los principios fundamentales del paradigma de la mec\u00e1nica newtoniana (Wallerstein, 1996), siendo los siguientes los que directamente nos ata\u00f1en:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li>Una suerte de principio meton\u00edmico desde el cual se explica el universo en raz\u00f3n de los descubrimientos cient\u00edficos que se realizan en la Tierra, bajo la l\u00f3gica de conocer el todo a partir de las partes, de tal suerte que la extrapolaci\u00f3n de explicaciones sobre fen\u00f3menos f\u00edsicos hacia el \u00e1mbito del cosmos deviene en construcciones argumentativas en t\u00e9rminos de universalidad, y que se extrapolar\u00e1 tambi\u00e9n desde los fen\u00f3menos f\u00edsicos hacia la explicaci\u00f3n de la realidad social y la conducta humana. En otras palabras, se funda la actividad cient\u00edfica en la pretensi\u00f3n de descubrir leyes universales a partir de la realidad contextual de nuestro planeta, misma que ser\u00e1 cuestionada desde el relativismo einsteiniano siglos despu\u00e9s.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>De igual forma, y complementando lo anterior, la conformaci\u00f3n de una matriz de sentido en torno a las leyes universales implic\u00f3 la comprensi\u00f3n de la historia en t\u00e9rminos de una simetr\u00eda temporal pasado-futuro, en donde \u00e9stas as\u00ed como son la explicaci\u00f3n de c\u00f3mo las cosas han sido, tambi\u00e9n nos descubren ipso facto c\u00f3mo seguir\u00e1n siendo, convirtiendo al presente en el instante coyuntural durante el cual se toma consciencia de ello, y de las formas en como se puede intervenir en la evaluaci\u00f3n posterior de los hechos dados. As\u00ed, con los descubrimientos de Darwin en torno a la evoluci\u00f3n se completa el ciclo epistemol\u00f3gico que da pie no solamente a que el cient\u00edfico piense en las posibilidades de aplicaci\u00f3n de la ciencia para la transformaci\u00f3n del entorno natural, sino tambi\u00e9n de su papel como catalizador del proceso evolutivo en los seres humanos inferiores (los noeuropeos) que, de todos modos, ocurrir\u00e1 en el futuro.<\/li>\n<\/ul>\n<p>No obstante lo anterior, a\u00fan no resulta darse la vinculaci\u00f3n de la pretensi\u00f3n de ingenier\u00eda cient\u00edfica con la ingenier\u00eda social, lo cual nos conduce a llamar la atenci\u00f3n sobre el car\u00e1cter trascendental y, por lo mismo, indispensable que la empiria, materializada en el experimento como entrada a las verdades evidentes, va a cobrar en el marco del m\u00e9todo cient\u00edfico, por lo tanto requisito incuestionable para referenciar los resultados obtenidos en una investigaci\u00f3n sobre la realidad, y en consecuencia validados como verdaderos-cient\u00edficos. Esto conduce, por ejemplo, a que la filosof\u00eda del siglo XIX, Hegel y Husserl por mencionar s\u00f3lo un par de ejemplos, pretendan desarrollar filosof\u00edas emp\u00edricas, esto es cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ubicados en este punto, la piedra de toque de la matriz de sentido que hemos venido explorando hasta este momento, y que afecta a la ciencia y la pretensi\u00f3n de los cient\u00edficos respecto a la ingenier\u00eda social, lo otorga el hecho de que ya desde tiempos del empirista Hume se asume una unidad ontol\u00f3gica entre la naturaleza, la sociedad y la historia (Medina, 1984), raz\u00f3n por la cual la distinci\u00f3n cartesiana ser humano\/naturaleza deviene irrelevante para las conclusiones obtenidas cient\u00edficamente, lo cual llega a mostrarse en toda su transparencia en la forma que tiene Herbert Spencer de expresar lo que es la sociedad: un cuerpo social sometido a las leyes de la evoluci\u00f3n natural<span style=\"font-size: small;\">(5)<\/span>, mismas que solamente pod\u00edan ser expresadas a partir de la ciencia aplicada en t\u00e9rminos tecnol\u00f3gicos. De hecho, resulta muy significativo que habiendo tenido la profesi\u00f3n de ingeniero, Spencer haya optado conscientemente por no acercarse a lo que los intelectuales contempor\u00e1neos a \u00e9l escrib\u00edan para evitar contagiarse.<\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed es, entonces, que la met\u00e1fora del cuerpo social que se ve sometido a las leyes de la evoluci\u00f3n social deviene en la base de lo que hemos presentado como ingenier\u00eda social<span style=\"font-size: small;\">(6)<\/span>.<\/p>\n<h3><a id=\"blogs\" name=\"blogs\"><\/a>La sociedad como emergencia<\/h3>\n<p>El inter\u00e9s que hemos tenido para abordar el estudio de la sociedad en tanto estructuras emergentes, y a\u00fan m\u00e1s desde las ciencias de la complejidad proviene desde dos planos. El primero se refiere espec\u00edficamente al \u00e1mbito epistemol\u00f3gico de la ciencia social, misma que durante mucho tiempo ha cobijado perspectivas de an\u00e1lisis que constituyen como objetos de estudio a los actores humanos pero privilegiando, si no es que de plano desconociendo todo lo que escape a esta caracterizaci\u00f3n<span style=\"font-size: small;\">(7<\/span>, una tipolog\u00eda que lo presenta como un actor por entero racional y reflexivo, que adem\u00e1s act\u00faa en funci\u00f3n de leyes que estructuran lo social por fuera de las voluntades de ellos. En esto existe una contradicci\u00f3n muy fuerte, pues as\u00ed como se reconoce una naturaleza racional basada en la capacidad de libre arbitrio propia de los seres humanos, tambi\u00e9n se le ubica como actores cuyas conductas est\u00e1n condicionadas por tales leyes, de tal forma que a partir de esto la funci\u00f3n de la ciencia es permitirnos conocer las leyes (o cualquier otro nombre que se les quiera dar) sociales para que con ese conocimiento, de manera consciente intervenir en el desarrollo de los \u00f3rdenes sociales, para bien o para mal. Otra vez, a esto le llamamos ingenier\u00eda social.<\/p>\n<p>El otro plano tambi\u00e9n se refiere al \u00e1mbito epistemol\u00f3gico, pero \u00e9ste se refiere con mayor amplitud a la realidad, lo cual nos conduce a uno de los principios fundantes de las ciencias de la complejidad. En efecto, si hay algo m\u00e1s que nos ha ense\u00f1ado la antropolog\u00eda, sobre todo la filos\u00f3fica, as\u00ed como la misma filosof\u00eda, es que durante la existencia humana una constante epist\u00e9mica en las sociedades ha sido una parad\u00f3jica actitud ante lo que se concibe como la realidad, siendo producto de la toma de consciencia de su ser-en-el-mundo, la cual lo enfrenta ante una realidad tan compleja y dif\u00edcil de ser aprehendida por su intelecto, que se produce como consecuencia de un permanente intento por aprehender tal realidad el surgimiento de estructuras de pensamiento fundadas en el principio epist\u00e9mico que concibe a la realidad como un todo ordenado por alg\u00fan ente suprahumano (dios, dioses, las leyes cient\u00edficas), que a su vez existe en un permanente riesgo de ruptura por alguna causa, concluyendo entonces esta realidad ordenada en un caos total. De aqu\u00ed se desprenden tanto el temor permanente a lo que se entiende como el desorden y la responsabilidad humana de actuar en funci\u00f3n de mantener el orden en su propia fragilidad, como la suposici\u00f3n de que mientras el orden es la norma, el caos es la excepci\u00f3n. Frente a esto las ciencias de la complejidad si bien concuerdan en suponer la fragilidad del orden, asumen que la realidad misma es ca\u00f3tica en principio, siendo el orden una condici\u00f3n excepcional de la misma (Johnson, 2007). En el caso de la astronom\u00eda, ello ha conducido a comprender que si ha emergido la vida en el planeta Terra, ello ha ocurrido de forma contingente puesto que se han combinado una cantidad muy amplia de condiciones f\u00edsicas, qu\u00edmicas, climatol\u00f3gicas, etc., de tal forma que ello ha tenido como consecuencia esta emergencia vital, y por la misma condici\u00f3n contingente, las probabilidades de que en el universo ocurra un caso similar al que aqu\u00ed comentamos se reducen en gran medida, as\u00ed como que se perciben una cantidad mucho mayor de peligros para la sobrevivencia planetaria, ubicados tanto en el propio planeta como en elvecindario estelar cercano y mediato<span style=\"font-size: small;\">(8)<\/span>.<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XIX, y en buena parte del XX (incluso en los recientes a\u00f1os) en la teor\u00eda social se ha privilegiado el enfoque de la ingenier\u00eda social, tanto por sus aplicaciones pr\u00e1cticas en las pol\u00edticas p\u00fablicas como por otras, no tan expl\u00edcitas, de control social. En efecto, esto ha sido explicitado ya desde Spencer y Comte hasta los te\u00f3ricos funcionalistas, estructuralistas y cibernetistas actuales. Sin embargo, por el lado de la sociolog\u00eda del conocimiento y de los desarrollos recientes en teor\u00eda de sistemas y ciencias de la complejidad, nos permiten entender la otra dimensi\u00f3n en como las sociedades humanas se han llegado a constituir, as\u00ed como de sus continuas reconstituciones, partiendo de la l\u00f3gica del azar. En este sentido, de manera sint\u00e9tica realizaremos en lo siguiente la revisi\u00f3n entre lo que a nuestro parecer ha aportado la sociolog\u00eda del conocimiento al entendimiento de esta dimensi\u00f3n a\u00fan no manejable de la sociedad, concluyendo con la recuperaci\u00f3n de la categor\u00eda emergencia proveniente de la teor\u00eda de sistemas y enriquecida por los aportes de la complejidad.<\/p>\n<p>Existe consenso en cuanto a que Karl Marx fue quien estableci\u00f3 el punto de arranque para la sociolog\u00eda del conocimiento a partir de la premisa que plantea a la consciencia del hombre determinada por su ser social. A partir de ello, y despu\u00e9s de los desarrollos que al respecto se fueron presentando desde finales del siglo XIX y hasta la segunda mitad del XX<span style=\"font-size: small;\">(9)<\/span>, se ha consolidado el principio fundamental para el an\u00e1lisis en sociolog\u00eda del conocimiento que indica que lo que a niveles cognitivos se concibe como \u201cla realidad\u201d es una construcci\u00f3n social realizada por actores en interacci\u00f3n subjetiva, en intersubjetividad, lo cual se materializa en matrices y estructuras simb\u00f3licas de sentido de las cuales los actores echan mano para interpretar la realidad socialmente construida, sea consciente o semiconscientemente, y orientar su acci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Consecuencias epistemol\u00f3gicas de lo anterior resultan varias. Las que nos importan en estos momentos principalmente son dos. La primera refiere a la relaci\u00f3n que la filosof\u00eda moderna establec\u00eda como incuestionable entre sujeto cognoscente y realidad cognoscible. Sea por varios lados, pero la coincidencia de la que se parte es que existe un contacto directo entre el sujeto y la realidad externa a \u00e9l, mismo que puede potenciarse hacia la transformaci\u00f3n de \u00e9sta seg\u00fan se la llegue a conocer en verdad, evidentemente con el objeto de manipularla. De hecho, esto es en parte lo que est\u00e1 como transfondo de lo que desarrollamos arriba en el apartado sobre ingenier\u00eda social. Siendo as\u00ed, el problema que surgi\u00f3 desde aqu\u00ed fue identificar desde qu\u00e9 parte del proceso cognitivo se puede afirmar que ya hay un conocimiento verdadero de lo real. Las respuestas a esto fueron, b\u00e1sicamente, el empirismo y el racionalismo<span style=\"font-size: small;\">(10)<\/span>.<\/p>\n<p>Frente a estas posiciones, la sociolog\u00eda del conocimiento se alimenta de la fenomenolog\u00eda de Husserl11 en tanto se asume que si la Realidad existe por ella misma12, su conocimiento no puede generarse de forma directa ni por la percepci\u00f3n ni por la raz\u00f3n, sino que se hace de manera indirecta a partir de la intuici\u00f3n y el pensamiento, iniciando tal proceso en la intencionalidad.<\/p>\n<p>Para Husserl es importante recuperar la noci\u00f3n medieval de intencionalidad puesto que para \u00e9l con ella se describe la actitud de la consciencia de estar volcada hacia algo, de ser siempre consciencia de algo, lo cual le conduce a la categor\u00eda de significatividad y, a partir de ah\u00ed, que durante el proceso de conocimiento el sujeto no conoce en principio la realidad en s\u00ed misma sino sectores (aspectos) de la realidad que resultan significativos para su consciencia, esto es su subjetividad, misma que al estar ubicada en una circunstancia espacio-temporal que comparte con consciencias semejantes (un mundo compartido), permite trascender la naturaleza individual de la subjetividad sentando las bases para la comprensi\u00f3n del mundo y de la acci\u00f3n social mediante la intersubjetividad. As\u00ed, ya en t\u00e9rminos sociol\u00f3gicos, la consecuencia es que la realidad social es una realidad que se va construyendo, de forma consciente o semiconsciente, a partir de los hechos, circunstancias, etc., que se presentan significativos para las subjetividades en interacci\u00f3n (intersubjetividades). De hecho, la realidad social resulta ser muy vasta, pero para los actores involucrados en procesos intersubjetivos solamente resultan relevantes los sectores donde se compromete su consciencia-semiconsciencia, y que primero Husserl y despu\u00e9s Schutz (y a continuaci\u00f3n de ellos otros) denominaron el mundo de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Todo lo anterior nos habla de un proceso continuo en el que la realidad se encuentra constituy\u00e9ndose y modific\u00e1ndose. Al mismo tiempo se desarrolla otro proceso por el cual se constituyen y modifican las estructuras cognitivas que dan cuenta de la realidad social, con lo cual retomamos la segunda consecuencia epistemol\u00f3gica que hab\u00edamos se\u00f1alado antes, y que tambi\u00e9n ya hab\u00eda sido apuntada por el mismo Marx.<\/p>\n<p>En aquel famoso pasaje del El Capital en el que trata en torno al fetichismo de las mercanc\u00edas, Marx llama la atenci\u00f3n respecto a c\u00f3mo los objetos (las mercanc\u00edas) se presentan aparentando vida propia, \u201csepar\u00e1ndose\u201d de quienes les han dado existencia material a trav\u00e9s del trabajo: los hombres. Esta apariencia de vida aut\u00f3noma es lo que la fenomenolog\u00eda entiende producida por la actitud natural de la consciencia que tiende tanto a identificar la realidad con su percepci\u00f3n significativa de ella misma<span style=\"font-size: small;\">(13)<\/span>, al igual que a dar por \u201cnaturales\u201d, por lo tanto existentes por s\u00ed mismas, cosas cuya vida objetiva se debe a la experiencia creativa de seres humanos limitados espaciotemporalmente, esto es hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Ejemplo an\u00e1logo al que plantea Marx resulta ser el ejercicio geneal\u00f3gico que desarrollan Berger y Luckmann (Op. Cit.) para mostrarnos c\u00f3mo la realidad social se ha venido construyendo desde sus or\u00edgenes te\u00f3ricos (recordemos que los autores realizan este ejercicio basados en la abstracci\u00f3n) cuando dos individuos (consciencias individuales) se vieron impelidos a convivir permanentemente. Sintetizando lo m\u00e1s posible esto, a partir de esa convivencia que deviene rutinaria se crean habituaciones (referidas a organizaci\u00f3n de las actividades, repartici\u00f3n de bienes, etc.), mismas que al transmitirse de una generaci\u00f3n a otra(s) mediante el aprendizaje y otros procesos de socializaci\u00f3n adquieren una naturaleza institucional, y que ya desde ah\u00ed \u201cpierden\u201d su vinculaci\u00f3n con seres humanos concretos pasando a formar parte del universo simb\u00f3lico de las sociedades como entidades que existen por ellas mismas, en consecuencia adquieren \u201cvida propia\u201d, desde las cuales las sociedades, mediante proceso de socializaci\u00f3n y aprendizaje, imprimen las matrices cognitivas y de sentido en las consciencias individuales y colectivas con el objeto de reproducir a los actores que re-producir\u00e1n a la sociedad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/estock_commonswiki_334058_o.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-310\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/estock_commonswiki_334058_o.jpg\" alt=\"estock_commonswiki_334058_o\" width=\"300\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/estock_commonswiki_334058_o.jpg 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/estock_commonswiki_334058_o-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Si bien hasta aqu\u00ed pudiera parecer que este proceso implicara la existencia de un ente trascendental, la sociedad, encargada de programar consciencias a la manera como de cierta forma ubica Emilio Durkheim a los hechos sociales<span style=\"font-size: small;\">(14)<\/span>, Berger y Luckmann, a tono con Husserl y Alfred Schutz entre otros, relativizan este hecho al plantearnos la importancia que tiene la subjetividad de los propios actores al enfrentar esta realidad socialmente construida, la cual se conforma a partir de sus propias caracter\u00edsticas personol\u00f3gicas y biogr\u00e1ficas (hist\u00f3ricas, a\u00f1adir\u00edamos), y que el propio actor hace desde su subjetividad que lo orienta a percibir la realidad social desde su propia realidad espacio temporal en t\u00e9rminos reflexivos. Esto explica que una misma realidad social sea aprehendida con un gradiente muy amplio de matices que pueden ir de al menos su negaci\u00f3n y enfrentamiento radical hasta su aceptaci\u00f3n total irreflexiva (pero no inconsciente<span style=\"font-size: small;\">(15)<\/span>), as\u00ed como la tendencia permanente al cambio que experimentan las sociedades humanas, sea tal inmediato y espectacular (p.e. las revoluciones), a corto (p.e. cambios intrageneracionalmente) o a largo plazo (p. e. transgeneracionalmente).<\/p><\/blockquote>\n<p>No obstante los aciertos en la obra de Berger y Luckmann, lo cual ha hecho decir a Torres Albero (Op. Cit.) que la aparici\u00f3n de La construcci\u00f3n social de la realidad ha sido el \u00faltimo momento importante para el desarrollo de la sociolog\u00eda del conocimiento, lo que nos parece con el paso del tiempo ha mostrado sus debilidades heur\u00edsticas, repetimos que al paso del tiempo, es la categor\u00eda central en su obra: la noci\u00f3n de construcci\u00f3n. Ello nos parece as\u00ed porque tal noci\u00f3n nos remite impl\u00edcitamente a la idea de una realidad social producto de actores en ejercicio permanente de una consciencia reflexiva, lo cual ellos mismo y la sociolog\u00eda fenomenol\u00f3gica niegan al hablar del conocimiento de sentido com\u00fan y el conocimiento \u201cde receta\u201d (Schutz), lo cual a la vez permite sea posible dualizar la pretensi\u00f3n de ingenier\u00eda social que ya hemos comentado anteriormente.<\/p>\n<p>Si bien nos parece una gran parte de lo desarrollado por Berger y Luckmann en la obra comentada justifican que la tengamos de consulta obligada en la teor\u00eda social, creemos que se enriquecer\u00eda a\u00fan m\u00e1s si en lugar de pensar la realidad social en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n lo hacemos en funci\u00f3n de la emergencia social, lo cual nos remite nuevamente al ejemplo comentado de Marx y notar m\u00e1s claramente un v\u00ednculo entre \u00e9ste y los dos anteriores, as\u00ed como completar la propuesta de pensar lo social en funci\u00f3n de la dial\u00e9ctica ingenier\u00eda-emergencia sociales, con lo cual recuperamos la naturaleza azarosa, contingente, del orden social sustentado en las relaciones intersubejtivas de los actores sociales.<\/p>\n<p>Para efectos de este trabajo, la categor\u00eda emergencia la retomamos de la teor\u00eda de sistemas as\u00ed como de las ciencias de la complejidad. Ambas parten de interpretar<span style=\"font-size: small;\">(16)<\/span>\u00a0la realidad en funci\u00f3n de entidades denominadas sistemas (Bertalanfy, 1976; 8) que adquieren sentido s\u00f3lo en la relaci\u00f3n epistemol\u00f3gica entre observador y ser (ente) observado. Es decir, para efectos del conocimiento humano, es decir cient\u00edfico, los sistemas existen a partir de que el observador, v\u00eda un proceso cuidadoso y metodol\u00f3gicamente validado, define los l\u00edmites de su existencia. Es decir, la realidad misma no est\u00e1 segmentada en sistemas, pero las posibilidades cognitivas del ser humano requieren darle una apariencia de segmentaci\u00f3n, la cual se hace con pretensiones de cientificidad siguiendo los protocolos que las mismas ciencias establecen.<\/p>\n<p>Asimismo, para ambas perspectivas los sistemas se componen por elementos cuyas cualidades constitutivas (Bertalanfy, op. Cit.) le dan realidad y sentido. Esto es, como afirma aquella vieja expresi\u00f3n, los sistemas son m\u00e1s que la suma de sus partes, lo cual nos indica que lo que constituye a los sistemas son las relaciones que se establecen entre sus elementos, como se expresa en el siguiente gr\u00e1fico:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/figura1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-311\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/figura1.jpg\" alt=\"figura1\" width=\"594\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/figura1.jpg 594w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/figura1-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 594px) 100vw, 594px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como puede verse, mientras en a) encontramos solamente un conjunto de elementos determinados (cualidad sumativa), en b) ya tenemos un sistema en tanto la imagen nos muestra la l\u00f3gica de interacci\u00f3n entre los elementos. Efectivamente, podr\u00edamos suponer que para el caso hablamos de una organizaci\u00f3n en la cual el elemento ubicado en la posici\u00f3n superior derecha posee el estatus m\u00e1s alto, en tanto que el ubicado en la parte inferior izquierda solamente interact\u00faa con \u00e9ste, mientras los otros dos cierran un circuito interactivo entre ellos y con el primero. Dejamos al lector que piense en ejemplos concretos.<\/p>\n<p>En tanto hablamos de elementos interactuantes, las formas que se producen como efecto de tales interacciones se entienden como emergencias. As\u00ed, los fen\u00f3menos emergentes si bien tienen mucho de contingente pues dependen de las formas en como se articulan las interacciones entre los elementos del sistema, la misma naturaleza intr\u00ednseca a cada sistema establece los l\u00edmites entre los que se materializan tales interacciones. No obstante, para el caso de los sistemas sociales en espec\u00edfico, que son los que ahora nos ata\u00f1en, la continua complejizaci\u00f3n estructural que han experimentado provocan que el cient\u00edfico social, tal como el cient\u00edfico en otras ciencias en sus descubrimientos y previsiones, ha optado por suponer niveles de incertidumbre dadas las limitantes heur\u00edsticas de los acercamientos te\u00f3ricos, as\u00ed como por el reconocimiento que se hace a las capacidades creativas de los actores en sus vidas cotidianas.<\/p>\n<h3><a id=\"rs\" name=\"rs\"><\/a>Fenomenolog\u00eda, emergencia social y comunicaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Desde la fenomenolog\u00eda se entiende que los seres humanos tienen una limitante f\u00edsica para entrar en interacci\u00f3n entre ellos, y que es su corporeidad. Efectivamente, si ya Max Weber hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n en torno a la importancia de estudiar la subjetividad como base de la acci\u00f3n social, tambi\u00e9n ten\u00eda claro que las mismas dificultades presentes en ello impon\u00edan que el alcance heur\u00edstico se mantuviera en el nivel de la comprensi\u00f3n de la acci\u00f3n social: dado que no se puede ser el C\u00e9sar para saber c\u00f3mo pensaba el C\u00e9sar, s\u00ed podemos ponernos en sus zapatos v\u00eda la construcci\u00f3n de un modelo t\u00edpico ideal para comprender la racionalidad que orientaba sus acciones. A partir de esto, tanto Husserl como Schutz asumen la imposibilidad que se tiene para meterse en la cabeza del otro no solamente para el investigador, sino en la propia cotidianidad de la acci\u00f3n social, lo cual (junto con otras consideraciones que no vienen mucho al caso en este momento) hace que metodol\u00f3gicamente se reubique el foco de an\u00e1lisis en el actor individual a partir de dejar que nos hable<span style=\"font-size: small;\">(17)<\/span>\u00a0pues es desde su subjetividad que interpreta la realidad en virtud de las estructuras de significaci\u00f3n que \u00e9l mismo ha aprehendido, con lo cual otorga sentido a la realidad social misma y a sus acciones sobre ella.<\/p>\n<p>Al centrar su an\u00e1lisis en el actor individual quien es un sujeto en el cual su propia biograf\u00eda participa en la orientaci\u00f3n de las significatividades que otorga el actor a la realidad, la fenomenolog\u00eda corr\u00eda el peligro de caer en el relativismo extremo dado que \u201ccada cabeza es un mundo\u201d y nadie tiene acceso a la \u201ccabeza\u201d del otro; consecuencia de esto resulta la paradoja de un mundo en el que los individuos \u201ccrean\u201d su propia realidad pero interact\u00faan entre ellos, lo cual nos habla de niveles de coincidencia cognitiva desde los que estructuran la vida social. Dichas estructuras se encontrar\u00e1n, entonces, en lo que se conoce como el-mundo-de-la-vida cotidiana.<\/p>\n<p>Para la fenomenolog\u00eda las estructuras que conforman el mundo de la vida han sido construidas, dir\u00edamos nosotros que tambi\u00e9n han emergido, desde las interacciones sociales, y de forma transgeneracional se han convertido en instituciones, convirti\u00e9ndose en el trasfondo cognitivo que permite la coincidencia entre las maneras particulares en que cada actor configura las estructuras de significatividad que le dan sentido a su acci\u00f3n social. Sin embargo, con todo y estos comentarios, a\u00fan no respondemos a una pregunta importante que nos permitir\u00e1 entender c\u00f3mo pasan los actores sociales de ser un mero agregado sumatorio de elementos a una agrupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que permite que las sociedades sean \u201cm\u00e1s que la suma de sus componentes\u201d es el proceso que permite el intercambio significativo entre subjetividades, es decir la intersubjetividad, y que se sustenta en las estructuras compartidas del mundo de la vida, proceso al que llamamos comunicaci\u00f3n. En efecto, es la comunicaci\u00f3n entendida como proceso que media entre las subjetividades lo que nos permite salir del problema de entender lo social m\u00e1s all\u00e1 de un mero agregado de elementos, as\u00ed como la categor\u00eda mundo de la vida nos da la oportunidad de salir de la cr\u00edtica relativista. Profundizando en esto, las estructuras de significaci\u00f3n y de sentido que se ponen en juego en la vida cotidiana, espacio privilegiado de ejercicio del mundo de la vida, terminan conformando lo que Berger y Luckmann entienden como universos simb\u00f3licos, y que retomando las ideas de Denisse Jodelet (2008), devienen en el trasfondo transubjetivo que permite la comunicaci\u00f3n intersubjetiva. Ahora bien, este proceso comunicativo se encuentra soportado en la aplicaci\u00f3n de c\u00f3digos que permiten a los seres humanos18 las relaciones intersubjetivas, y que hemos dado en llamar lenguaje.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/JGS_MultiLingualWords.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-312\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/JGS_MultiLingualWords.jpg\" alt=\"JGS_MultiLingualWords\" width=\"400\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/JGS_MultiLingualWords.jpg 400w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/JGS_MultiLingualWords-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al hablar de lenguajes hacemos referencia a todos los c\u00f3digos que el ser humano ha desarrollado y pr\u00e1ctica, en el sentido cultural, o bien utiliza pragm\u00e1ticamente merced a su naturaleza biol\u00f3gica19, y que son comprendidos en distintas gradaciones por todos los actores que se han visto sometidos a permanentes procesos de aprendizaje, sea consciente como inconscientemente. As\u00ed, cuando nos referimos a los lenguajes lo hacemos tanto al que se considera como el que presenta los niveles m\u00e1s elevados de complejidad como lo es el hablado, que ha dado paso a los diferentes idiomas y todas sus subdivisiones, como al escrito, al ic\u00f3nico, gestual, corporal, sonoro, al transmitido a trav\u00e9s de la indumentaria, etc., que adem\u00e1s poseen como caracter\u00edstica ser organizados y expresados socialmente en virtud de una relaci\u00f3n espaciotemporal espec\u00edfica, esto es son productos tambi\u00e9n hist\u00f3ricos que por lo mismo nos dicen mucho de las estructuras de significaci\u00f3n y de sentidos que conforman los universos simb\u00f3licos de las sociedades que las utilizan. Asimismo, producto como son de los actores sociales, tambi\u00e9n se han visto sometidos tanto a procesos conscientes de ingenier\u00eda social (los lenguajes cient\u00edfico y art\u00edstico son ejemplos paradigm\u00e1ticos) como de emergencia social (las palabras que tienen or\u00edgenes onomatop\u00e9yicos en las diferentes lenguas son ejemplos ilustrativos de esto).<\/p>\n<h3><a id=\"conclusiones\" name=\"conclusiones\"><\/a>Conclusiones<\/h3>\n<p>A lo largo de este escrito hemos planteado una discusi\u00f3n en torno a las categor\u00edas ingenier\u00eda social y emergencia social de las cuales hemos se\u00f1alado que en la ciencia social moderna se han privilegiado los enfoques que estudian a las sociedades en t\u00e9rminos de ingenier\u00eda social, afirmando que \u00e9stas se han configurado a partir de la convivencia entre ambos procesos, siendo la emergencia social la categor\u00eda que nos permite explicar una porci\u00f3n muy importante de procesos sociales como la institucionalizaci\u00f3n. Para ello, nos hemos apoyado en la perspectiva de las ciencias de la complejidad.<\/p>\n<p>Asimismo, hemos llamado la atenci\u00f3n con respecto a que la consideraci\u00f3n respecto a la emergencia de los procesos sociales ya estaba dibujada en el construccionismo social de Berger y Luckmann, y que las bases explicativas para ello las tenemos en la fenomenolog\u00eda filos\u00f3fica de Husserl as\u00ed como en su aplicaci\u00f3n en t\u00e9rminos sociol\u00f3gicos de Schutz, aterrizando en la importancia que el proceso de comunicaci\u00f3n y los lenguajes mismos poseen tanto para explicar la sociedad en tanto sistema social as\u00ed como la emergencia de sus procesos de institucionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Abordar las cuestiones anteriores nos ha sido permitido porque nuestra apuesta te\u00f3rica se basa en resaltar el papel que tiene la subjetividad para comprender la acci\u00f3n social de los actores, y que es a trav\u00e9s de los procesos intersubjetivos y sus soportes transubjetivos (ubicados al nivel del mundo de la vida y los universos simb\u00f3licos) que se estructuran las sociedades en funci\u00f3n de las estructuras de significaci\u00f3n y la dotaci\u00f3n de sentido a sus acciones. As\u00ed, la conclusi\u00f3n principal que desprendemos es que son los caracteres intersubjetivo y transubjetivo de la acci\u00f3n social lo que nos permite comprender a las sociedades humanas en tanto producto consciente (valga la redundancia) de la pretensi\u00f3n de ingenier\u00eda social de los mismos actores sociales, as\u00ed como de la emergencia semiconsciente de procesos sociales que se posibilitan por la interacci\u00f3n cotidiana de los actores.<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Notas<\/h3>\n<hr \/>\n<p><cite><span style=\"font-size: small;\">1 El presente texto forma parte del marco te\u00f3rico elaborado para la investigaci\u00f3n titulada Diagn\u00f3stico de posibles focos de conflicto al nivel de la subjetividad en la transici\u00f3n urbana del municipio de Zumpango de Ocampo, Estado de M\u00e9xico, registrada ante la Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico con la clave 2941\/2010ESP.<\/span><\/cite><\/p>\n<p>2 Soci\u00f3logo y maestro en Estudios Latinoamericanos. Profesor investigador en la Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico-Centro Universitario Zumpango y en el Instituto Superior de Ciencias de la Educaci\u00f3n del Estado de M\u00e9xico Divisi\u00f3n Ecatepec; profesor de asignatura en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n-UNAM adscrito al Departamento de Ciencias Sociales.<\/p>\n<p>3 Una revisi\u00f3n de una cantidad importante de ellas se hace en los libros titulados Historia del pensamiento social I y II (1984 y 1984a) de Barnes y Backer.<\/p>\n<p>4 Esta categor\u00eda la desarrollaremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>5 Mar\u00eda Novo (2006) afirma que ni las mujeres europeas han sido modernas.<\/p>\n<p>6 Entendidas de manera muy diferente a lo que Darwin expres\u00f3. Cfr. Ingold, 1986.<\/p>\n<p>7 Sin embargo, esto no es todo porque la matriz de sentido que esto indica, y que puede verse como el sistema de representaciones sociales que respecto a la ciencia se tiene como m\u00e1s extendida, al entrar en contacto con la burgues\u00eda capitalista ser\u00e1 subsumida a la l\u00f3gica del capital, la cual nos llevar\u00e1 a que, tal como ocurre hoy, se defienda que la ciencia es leg\u00edtima s\u00ed y s\u00f3lo si se orienta por criterios de utilidad y productividad cuantificables. Pero esto es motivo de un desarrollo posterior.<\/p>\n<p>8 El ejemplo m\u00e1s transparente es la econom\u00eda.<\/p>\n<p>9 Sobre esto, dos ejemplos son tanto la posibilidad del choque de alg\u00fan objeto c\u00f3smico de tama\u00f1o considerable, como el asteroide que provoca la extinci\u00f3n de los grandes saurios, al igual como que nuestro mundo se ubique en la direcci\u00f3n de fuga de rayos gamma expulsados a causa de la finalizaci\u00f3n del ciclo de vida de alguna estrella vecina.<\/p>\n<p>10 Cfr. Mannheim, 1993; Torres Albero, 2003; y Berger y Luckmann, 2006.<\/p>\n<p>11 Cfr. Medina, 1989, y Cassirer, 1953.<\/p>\n<p>12 Con todo y que el iniciador haya sido Scheler con su sociolog\u00eda del saber, a nuestro parecer resulta m\u00e1s relevante Husserl para lo que despu\u00e9s de \u00e9l se desarrolla en esta especializaci\u00f3n sociol\u00f3gica.<\/p>\n<p>13 Menciona Colomer que para Husserl no tiene sentido la duda cartesiana, aunque sea utilizada como recurso metodol\u00f3gico. Cfr. tambi\u00e9n \u201cIdea de la fenomenolog\u00eda\u201d para escuchar directamente a Husserl pronunciarse al respecto.<\/p>\n<p>14 Partiendo de esto Husserl critica a la ciencia y a la filosof\u00eda de antropocentristas.<\/p>\n<p>15 Durkheim define a los hechos sociales, que es lo que la sociolog\u00eda habr\u00eda de tomar como su objeto de estudio, como las formas de pensar, ser y actuar que la sociedad impone a los individuos, por lo tanto poseedores de una cualidad coercitiva. Cfr. Durkheim, 2001.<\/p>\n<p>16 Sobre la distinci\u00f3n entre inconsciente, consciente, y pre-consciente comentaremos en otro art\u00edculo futuro referido a la teor\u00eda de las representaciones sociales.<\/p>\n<p>17 Recordemos la cr\u00edtica que realiza Schutz a la ciencia de su \u00e9poca, que puede aplicarse a\u00fan en la actualidad, misma que se encuentra en el cap\u00edtulo 1 de Ensayos sobre teor\u00eda social.<\/p>\n<p>18 Para Husserl, la b\u00fasqueda de las esencialidades lo condujo a plantear que mediante la epoy\u00e9 se le diera voz a las cosas para que desde ellas mismas se desprendiera su esencialidad; Schutz, por su parte, al aplicar la fenomenolog\u00eda al estudio de lo social considera como la esencia de la acci\u00f3n social a los actores, por lo que llama la atenci\u00f3n respecto a darle la voz al actor para conocer c\u00f3mo interpreta la realidad, pues este proceso es el que sienta las bases de su acci\u00f3n. Cfr. para Husserl a Colomer, op. Cit., y Schutz, (s. f.)<\/p>\n<p>19 Tambi\u00e9n se dan procesos comunicativos en otros \u00e1mbitos entre otros seres, como entre los animales y las m\u00e1quinas, que para el caso no nos incumben, pero que val\u00eda la pena mencionar por la necesidad de ir reduciendo el antropocentrismo que ha regido por lo general en la ciencia, cr\u00edtica \u00e9sta que ya hab\u00eda sido planteada por el mismo Husserl.<\/p>\n<p>20 La antropolog\u00eda, la fenomenolog\u00eda, y el constructivismo de Berger y Luckmann han reconocido la dial\u00e9ctica naturaleza cultural-biol\u00f3gica del ser humano, y c\u00f3mo la consciencia que \u00e9ste mismo posee de ambas ha determinado muchas cosas, como la distinci\u00f3n identitaria primaria que se ha presentado en los sociedades que califica a los extra\u00f1os\/extranjeros en t\u00e9rminos de \u201cb\u00e1rbaros\u201d, adjetivo con el que se hace referencia a seres que por sus comportamientos est\u00e1n m\u00e1s cercanos a la naturaleza biol\u00f3gica que a la civilizaci\u00f3n. Obviamente, son los \u201cotros\u201d a quienes se califica de b\u00e1rbaros. El error de la sociobiolog\u00eda es que todo comportamiento humano lo reduce a los instintos naturales, planteando que lo social-cultural es un mero reflejo de lo biol\u00f3gico-natural, as\u00ed como el de las corrientes m\u00e1s racionalistas es dar por sentado que el ser humano moderno ha eliminado de su ser la naturaleza biol\u00f3gica gracias al poder de la educaci\u00f3n. Ni una ni otra, el ser humano seguir\u00e1 existiendo como un ser cultural que convive al mismo tiempo con su naturaleza biol\u00f3gica, lo cual justifica ampliamente la existencia de las ciencias humanas.<\/p>\n<h3><a id=\"referencias\" name=\"referencias\"><\/a>Referencias<\/h3>\n<p>1.Barnes, H. y Becker, H. (1984). \u201cHistoria del pensamiento social I. Historia e interpretaci\u00f3n de las ideas acerca de la convivencia humana\u201d. M\u00e9xico, FCE, 877 pp. (reimpresi\u00f3n de la primera edici\u00f3n de 1945) (1984) \u201cHistoria del pensamiento social II. Corrientes sociol\u00f3gicas en los diversos pa\u00edses\u201d. M\u00e9xico, FCE, 464 pp. (Reimpresi\u00f3n de la primera edici\u00f3n de 1945)<\/p>\n<p>2.Berger, P. y Luckmann, T. (2006). \u201cLa construcci\u00f3n social de la realidad\u201d. Buenos Aires, Amorrortu, 233 pp. (20a. reimpresi\u00f3n)<\/p>\n<p>3.Bernal, M.(1993). Atenea negra. \u201cLas ra\u00edces afroasi\u00e1ticas de la civilizaci\u00f3n cl\u00e1sica\u201d. Barcelona, Cr\u00edtica, 508 pp.<\/p>\n<p>4.Bertalanffy, L. (1976). \u201cTeor\u00eda general de sistemas\u201d. M\u00e9xico, FCE. 311 pp.<\/p>\n<p>5.Cassirer, E. (1953). \u201cEl problema del conocimiento en la filosof\u00eda y en la ciencia moderna I\u201d. M\u00e9xico, FCE.<\/p>\n<p>6.Colomer, Eusebi (1990). \u201cEl pensamiento alem\u00e1n de Kant a Heidegger. Cap\u00edtulo sexto: Husserl en Eusebi Colomer Tomo tercero\u201d. Barcelona, Herder.<\/p>\n<p>7.Durkheim, E.(2001).\u201d Las reglas del m\u00e9todo sociol\u00f3gico\u201d. M\u00e9xico, Ediciones Coyoac\u00e1n.<\/p>\n<p>8.Dussel, E. (2004). \u201cSistema mundo y transmodernidad\u201d. en Saurabh Dube, Ishita Banerjee y Walter Mignolo (eds.). Modernidades coloniales\u201d. M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico. pp. 201-226. (2005). \u201cEuropa, modernidad y eurocentrismo\u201d en Edgardo Lander (comp.) La colonialidad del saber, eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectiva latinoamericana.\u201d Buenos Aires, CLACSO.<\/p>\n<p>8.Flaherty, M. (2009). \u201cPhenomenology\u201d en Bryan S. Turner (ed.) The New Blacwell Companion to Social Theory. Blackwell Publishing.<\/p>\n<p>9.Herrera, D. (2007). \u201cFilosof\u00eda actual:en perspectiva latinoamericana\u201d. \u201cFenomenolog\u00eda\u201d en Jes\u00fas Antonio Serrano S\u00e1nchez (comp.) Bogot\u00e1, Universidad Pedag\u00f3gica Nacional\/San Pablo.<\/p>\n<p>10.Husserl, E.(s\/f).\u201cLa idea de la fenomenolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>11.Ingold, T.(1986). \u201cEvoluci\u00f3n y vida social\u201d. M\u00e9xico, CONACULTA.<\/p>\n<p>12.Jodelet, D.(2008). \u201cEl movimiento de retorno al sujeto y el enfoque de las representaciones sociales\u201d en Cultura y Representaciones Sociales. A\u00f1o 3, n\u00fam. 5, septiembre. Instituto de Investigaciones Sociales\/UNAM (Este art\u00edculo se ha publicado posteriormente en el libro Gilberto Gim\u00e9nez (comp.) (2010) La sociolog\u00eda hoy. Debates contempor\u00e1neos sobre cultura, individualidad y representaciones sociales. Santiago de Chile, Universidad Cat\u00f3lica Silva Henr\u00edquez.)<\/p>\n<p>13.Johnson, F. (2007). \u201cTwo\u2019s Company, Three is complexity\u201d. England, One World, 235 pp.<\/p>\n<p>14.Lowy, M.(1991). \u201c\u00bfQu\u00e9 es la sociolog\u00eda del conocimiento?\u201d.M\u00e9xico, Fontamara, 172 pp.<\/p>\n<p>15.Luckmann, T. (2001). \u201cLas estructuras del mundo de la vida\u201d. Buenos Aires, Amorrortu.<\/p>\n<p>16.Manheim, K.(1993). \u201cIdeolog\u00eda y utop\u00eda. 2a. ed\u201d. M\u00e9xico, FCE, 305 pp. (2a. Reimpr.)<\/p>\n<p>17.Medina, E. (1989). \u201cConocimiento y sociolog\u00eda de la ciencia\u201d. Madrid, Siglo XXI, 344 pp.<\/p>\n<p>18.Novo, M.(2006). \u201cEl desarrollo sostenible. Su dimensi\u00f3n ambiental y educativa\u201d. Madrid, Prentice Hall, 431 pp.<\/p>\n<p>19.Schutz, A. y Brodersen, A. (comp.) (s.f.) Estudios sobre teor\u00eda social. Buenos Aires, Amorrortu.<\/p>\n<p>20.Torres , C. (2003). \u201cSociolog\u00eda del conocimiento y de la ciencia\u201d en Salvador Giner. Teor\u00eda sociol\u00f3gica moderna. Barcelona, Ariel, pp. 333-362.<\/p>\n<p>21.Wallerstein, I.(coord.) (1996). \u201cAbrir las ciencias sociales\u201d. M\u00e9xico, CIICSH\/UNAM\/Siglo XXI, 114 pp.<\/p>\n<p>22.Weinberg, D.(2009). \u201cSocial Constructionism\u201d en Bryan S. Turner (ed.)\u201d. The New Blacwell Companion to Social Theory. Blackwell Publishing.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOI: https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2011.2.3.1 The Society: Social Engineering and Social Emergency Gustavo Alvarez V\u00e1zquez Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM Contenido Introducci\u00f3n Modernidad cient\u00edfica e ingenier\u00eda social La sociedad como emergencia Fenomenolog\u00eda, emergencia social y comunicaci\u00f3n Conclusiones Referencias &nbsp; Resumen En el presente texto se borda una discusi\u00f3n en torno a las categor\u00edas ingenier\u00eda y emergencia sociales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-307","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-seccion_general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=307"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4785,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/307\/revisions\/4785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}