{"id":2624,"date":"2019-01-31T18:46:09","date_gmt":"2019-02-01T00:46:09","guid":{"rendered":"http:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=2624"},"modified":"2025-04-01T21:36:10","modified_gmt":"2025-04-02T03:36:10","slug":"alimentos-y-comunicacion-un-relato-de-signos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=2624","title":{"rendered":"Alimentos y Comunicaci\u00f3n: un relato de signos"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2019.10.18.1\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2019.10.18.1<\/a><\/p>\n<p><strong>Food and Communication: a story of signs<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gustavo \u00c1lvarez V\u00e1zquez <\/strong><\/p>\n<p>Soci\u00f3logo, Maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM y profesor en la FES-C UNAM.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:gusalvas@prodigy.net\">gusalvas@prodigy.net<\/a><\/p>\n<p><strong>Aurora Cecilia God\u00ednez V\u00e1zquez<\/strong><\/p>\n<p>Comunic\u00f3loga por la UNAM, Maestra y Doctora en Antropolog\u00eda por el CIESAS y profesora en la FES-C UNAM.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:ceci_1104@hotmail.com\">ceci_1104@hotmail.com<\/a><\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/RUDICSv9n18p1_23.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>A los alimentos se les analiza generalmente desde la perspectiva de la nutrici\u00f3n y la ingesta; tambi\u00e9n, antropol\u00f3gicamente en sus aspectos de manifestaci\u00f3n cultural, formas de producci\u00f3n, estructuras de comensalidad, y otras vertientes m\u00e1s. Lo que se presenta aqu\u00ed es un acercamiento a su estudio como componente de un sistema de comunicaci\u00f3n que permite a los seres humanos manifestar su socialidad en lo cotidiano; como un relato, entendido como un todo que narra, que da cuenta de algo a partir de diversas correlaciones. Por ello, se observa al acto alimentario como uno m\u00e1s de los mecanismos a trav\u00e9s del cual se reproduce y reconfigura la sociedad.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave: <\/strong>Alimentos. Comunicaci\u00f3n. Acto alimentario. C\u00f3digo. Acto comunicativo. Estructuras de sentido.<\/p>\n<p><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p><a id=\"post-2624-tw-target-text\"><\/a><em>Foods are usually analyzed from the perspective of nutrition and intake; also, anthropologically in its aspects of cultural manifestation, forms of production, commensality structures, and other aspects. What is presented here is an approach to its study as a component of a communication system that allows human beings to manifest their sociality in everyday life, therefore and at the same time, the food act is observed as one of the mechanisms through which society is reproduced.<\/em><\/p>\n<p><strong>Key words: <\/strong>Foods. Comunication. Food act. Code. Comunicative act. <a id=\"post-2624-tw-target-text1\"><\/a>Structures of meaning.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Por mucho tiempo se ha presupuesto que el ser humano es el \u00fanico en el planeta Tierra en poseer la cualidad de la raz\u00f3n. Esto, sobre todo en el mundo moderno, ha sido la base argumental desde la cual se ha buscado establecer de forma definitiva la separaci\u00f3n tajante entre el mundo natural y el mundo cultural, haciendo a \u00e9ste un producto de la sola actividad humana, en tanto aquel una hechura de la propia naturaleza, por lo tanto, al primero una realizaci\u00f3n ordenada y planificada, mientras que al segundo producto del caos y la contingencia. Asimismo, en tanto existencia \u201cnatural\u201d, a tal mundo se le consider\u00f3 posible de ser incorporado al mundo cultural a trav\u00e9s de la domesticaci\u00f3n, que en \u00faltima instancia no es m\u00e1s que poner a disposici\u00f3n del ser humano a los seres de naturaleza, sea para servirse de ellos o para controlarles<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-1\" href=\"#post-2624-footnote-1\">[1]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Tal perspectiva antropoc\u00e9ntrica ubic\u00f3 tambi\u00e9n al ser humano como el \u00fanico capaz de desarrollar procesos de aprendizaje y comunicaci\u00f3n propiamente dichos, de tal suerte que a\u00fan antes de lo que Enrique Dussel considera la Segunda Modernidad, esto es en la que define como la Primera Modernidad<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-2\" href=\"#post-2624-footnote-2\">[2]<\/a><\/sup>, hubo la necesidad de demostrar la humanidad de los seres \u201cinferiores\u201d para asumirlos como incorporados por naturaleza al mundo cultural y ya no tratarlos como se les consideraba: animales. Efectivamente, Fray Bartolom\u00e9 de las Casas es el encargado de demostrar que los indios \u201ctienen alma\u201d para que la corona espa\u00f1ola, y con ella toda Europa, los trate como \u201chijos de Dios\u201d, ya no solo como creaturas del Se\u00f1or, por lo mismo imagen y semejanza de \u00e9ste.<\/p>\n<p>No obstante, durante el siglo XX estudios desarrollados desde la etolog\u00eda han mostrado que no solo el ser humano desarrolla la capacidad de aprendizaje, sino que tambi\u00e9n las diferentes especies animales lo hacen, aunque a niveles diferenciados, y que incluso son capaces de resolver problemas de cierto nivel de complejidad que demostrar\u00edan que tambi\u00e9n est\u00e1n capacitados para desarrollar ciertos niveles de pensamiento abstracto, por lo tanto racional a la manera del ser humano. En este sentido, lo que distingue al ser humano de los dem\u00e1s seres de la naturaleza no es la cualidad de razonar sino las formas en que lo hace<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-3\" href=\"#post-2624-footnote-3\">[3]<\/a><\/sup>, lo cual est\u00e1 en la base de la trascendencia que han tenido a sus naturalezas propias evolutivas, de tal suerte que si el ser humano ha desarrollado la \u201ccultura\u201d, ello le ha dado su ventaja evolutiva fundamental, aunque en su manifestaci\u00f3n moderna tambi\u00e9n sus limitantes de origen, como la mencionada arriba: el antropocentrismo<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-4\" href=\"#post-2624-footnote-4\">[4]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>As\u00ed como los aspectos anteriores, el aprendizaje y la racionalidad son sustanciales tanto a seres humanos como a los dem\u00e1s animales, la capacidad de comunicarse tambi\u00e9n forma parte de estas cuestiones fundamentales, y al mismo tiempo, al igual que las anteriores las encontramos en diferentes niveles evolutivos entre tales especies; as\u00ed, por las manifestaciones que cotidianamente observamos, obviando al ser humano, el animal (ave, mam\u00edfero, etc.) que utiliza m\u00e1s formas complejas de comunicarse se sigue quedando muy por detr\u00e1s del ser humano, el cual no solo ha creado el c\u00f3digo comunicativo m\u00e1s elaborado que es el lenguaje hablado (incluso en una diversidad muy amplia); sino que tambi\u00e9n ha creado diversos tipos de c\u00f3digos que no solo se utilizan de manera especializada, es decir en momentos espec\u00edficos, sino imbricados seg\u00fan las circunstancias en que se desarrolle la relaci\u00f3n comunicativa.<\/p>\n<p>Efectivamente, aqu\u00ed aparece el caso que nos interesa desarrollar en lo siguiente: el acto alimentario en tanto acto comunicativo, lo cual significa que el comer trasciende, y por mucho, el mero acto de ingerir nutrientes para transformarse en un momento que posibilita la socialidad dado que el mismo acto comunica cosas entre las personas involucradas, m\u00e1s all\u00e1 de lo que conscientemente las mismas asuman. Para avanzar en esto, este peque\u00f1o ensayo abarcar\u00e1, primero, una definici\u00f3n somera de lo que son la comunicaci\u00f3n y el acto comunicativo; enseguida trataremos la manera en como la antropolog\u00eda estudia la alimentaci\u00f3n, para concluir entonces con el planteamiento del acto alimentario como acto comunicativo y de ah\u00ed como instrumento de la reproducci\u00f3n social de la sociedad, presentando algunos ejemplos para reforzar esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0 1.\u00bfC\u00f3mo puede definirse la comunicaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Los sujetos y objetos que nos rodean son fuentes permanentes de <em>signos primarios \u2013<\/em>si la intenci\u00f3n al ser producidos o generados es comunicar- y<em> secundarios \u2013<\/em>cuya funci\u00f3n b\u00e1sica no es la de comunicar-, as\u00ed como de se\u00f1ales f\u00edsicas o qu\u00edmicas perceptibles por nuestros sentidos. Por ello nuestra relaci\u00f3n vivencial con el entorno est\u00e1 cifrada por los mensajes que emitimos y recibimos. El hombre, cualquiera que sea su condici\u00f3n, su tiempo y espacio, tiene que ver con sistemas de signos; unas veces relacionados con cuestiones pr\u00e1cticas o naturales, otras con situaciones pol\u00edticas, culturales o ideol\u00f3gicas. Cualquiera que sea su naturaleza, los sistemas de signos son fundamentales para la interacci\u00f3n (Gimate-Welsh, 2005: 15). El conocimiento que tenemos del mundo que nos rodea se basa en la significaci\u00f3n que otorgamos a sus partes diferenciadas, todo lo que no es significativo est\u00e1 fuera del alcance del conocimiento. El lenguaje no es neutral, siempre es parcial, comprende complejos ideol\u00f3gicos, presentes en todos los contextos.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, incluso a\u00fan en la actualidad y sobre todo en ciertos niveles educativos, se ha definido la <em>comunicaci\u00f3n<\/em> como un esquema demasiado simplificado de lo que se considera el \u201ccircuito de la comunicaci\u00f3n\u201d, en el cual se menciona que ella ocurre cuando un emisor <em>E<\/em> emite un mensaje <em>M<\/em> a un receptor <em>R<\/em> quien lo va a entender y, a su vez, a responderlo de igual manera, convirti\u00e9ndose entonces en el emisor del mensaje que habr\u00e1 de entender el receptor, as\u00ed, de manera c\u00edclica y continuada, hasta que eventualmente se concluya dicho ciclo.<\/p>\n<p id=\"aGVPPnI\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"832\" height=\"492\" class=\"alignnone size-full wp-image-2639 aligncenter\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e69e963f7.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e69e963f7.png 832w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e69e963f7-300x177.png 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e69e963f7-768x454.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 832px) 100vw, 832px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FIGURA 1<\/p>\n<p>Sin embargo, la comunicaci\u00f3n no se reduce a la secuencia alternada entre emisor y receptor, as\u00ed como no solo se transmiten mensajes entre ambos, sino que es un proceso m\u00e1s complejo que cotidianamente es utilizado de manera muy eficaz por la mayor\u00eda de las personas y en la mayor\u00eda de las circunstancias. En efecto, podemos iniciar se\u00f1alando que la comunicaci\u00f3n es un proceso de transmisi\u00f3n intersubjetiva de estructuras de sentido. En primera instancia se menciona que es un proceso \u201cintersubjetivo\u201d dado que implica al menos a dos subjetividades, es decir a dos seres que son sujetos por lo tanto poseedores de conciencia, y cuyas subjetividades ponen en juego para transmitir mensajes en tanto productores e int\u00e9rpretes de los mismos. Entre las cuestiones que aqu\u00ed hay que resaltar es que ambos sujetos permanentemente se encuentran a la expectativa de que el mensaje enviado haya llegado al destinatario, as\u00ed como la forma en la que fue interpretado, lo cual es un primer paso hacia la comprensi\u00f3n del mismo. En tal sentido, lo que resalta es que la comunicaci\u00f3n es primero un proceso de interpretaci\u00f3n de mensajes en ambos sentidos de su transmisi\u00f3n, de lo cual se buscan indicios permanentemente por todos los medios expresivos que poseen los sujetos de que la interpretaci\u00f3n haya sido la adecuada, lo cual es la base de la comprensi\u00f3n del mensaje.<\/p>\n<p>Asimismo, lo que se interpreta por los sujetos durante el proceso de comunicaci\u00f3n son estructuras de sentido que son las que definen la naturaleza de la comunicaci\u00f3n. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 son esas \u201cestructuras de sentido\u201d? Para definirlas tenemos que partir del hecho de que si bien el lenguaje es lo que permite al ser humano dar el gran paso evolutivo hacia el mundo cultural, ello es as\u00ed porque es la manifestaci\u00f3n de la capacidad intelectual de abstracci\u00f3n que desarrolla y que lo lleva al nivel de animal simb\u00f3lico, pues el lenguaje no es solo la representaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica descriptiva de objetos e ideas, sino un transmisor de cargas de sentido con que cada grupo social define a los objetos y las ideas. As\u00ed, para poder aprender un lenguaje no solo se interioriza la representaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica del objeto\/idea sino se asimila el sentido simb\u00f3lico, esto es la carga cultural que cada objeto\/idea posee al interior del grupo social<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-5\" href=\"#post-2624-footnote-5\">[5]<\/a><\/sup> con lo cual los \u201ct\u00e9rminos\u201d se transforman en \u201cconceptos\u201d que adem\u00e1s de la cualidad descriptiva del objeto\/idea expresan cargas morales, valorativas, evocativas, explicativas, etc., todas ellas vinculadas a espacios y tiempos hist\u00f3ricos sociales, que son las que definen las estructuras de sentido que se comunican a trav\u00e9s de los mensajes. Desarrollemos un par de ejemplos:<\/p>\n<p>1. Si nos atenemos a sus ra\u00edces etimol\u00f3gicas, el t\u00e9rmino \u201cautom\u00f3vil\u201d hace referencia a todo aquel objeto o ser que posea la capacidad de moverse por s\u00ed mismo, lo cual nos describe una cualidad que comparten pr\u00e1cticamente todos los seres que habitan la fauna de nuestro planeta, incluso desde niveles microsc\u00f3picos, de tal manera que tanto los procariontes unicelulares hasta los grandes saurios mesozoicos, pasando por el propio ser humano, independientemente de la estructura org\u00e1nica que posean, son propiamente dicho \u201cseres autom\u00f3viles\u201d considerando solo que puedan desplazarse aut\u00f3nomamente por su medio (volando, nadando, caminando, reptando, etc.); no obstante, para la sociedad moderna a partir del siglo XX dicho concepto hacer referencia a un objeto muy espec\u00edfico: el veh\u00edculo automotor que, adem\u00e1s, termin\u00f3 siendo un s\u00edmbolo fundamental para definir las formas de vida de las sociedades avanzadas-modernas, tal como lo analiza Daniel Bell (1977) para el caso de la sociedad estadounidense. M\u00e1s a\u00fan, al leer por primera vez en este p\u00e1rrafo la palabra \u201cautom\u00f3vil\u201d, muy probablemente el lector se haya remitido en su memoria a uno en particular, sea el que vio en alg\u00fan anuncio comercial, el que usa cotidianamente, el que hered\u00f3 por alguna raz\u00f3n, el que la familia utilizaba para viajar en vacaciones cuando \u00e9l era infante, etc., todos representativos no solo del objeto \u201cautom\u00f3vil\u201d sino de la evocaci\u00f3n de la situaci\u00f3n que hace a ese preciso autom\u00f3vil en particular.<\/p>\n<p>2. En los tiempos que corren, con el t\u00e9rmino \u201cdemocracia\u201d no solamente se hace referencia a un tipo de r\u00e9gimen de gobierno sino incluso se lo utiliza como un comparador de los diferentes niveles evolutivos de las sociedades; en efecto, mientras son pr\u00e1cticamente inexistentes cuestionamientos a la democracia francesa, por ejemplo, por el contrario es un problema de discusi\u00f3n permanente qu\u00e9 tan democr\u00e1tica es la sociedad mexicana (por mencionar un solo caso), de tal manera que incluso la politolog\u00eda ha desarrollado una escala para medir el grado de \u201cdemocraticidad\u201d que tanto \u00e9sta como otras sociedades presentan, y con ello establecer, igualmente, qu\u00e9 tan moderna es la misma sociedad, lo cual ocurre as\u00ed ahora denotando la fuerte carga moral que lo que describe el t\u00e9rmino posee al interior de una \u00e9tica pol\u00edtica: as\u00ed, la \u201cdemocracia\u201d se asume no solo como algo <em>bueno<\/em> de por s\u00ed, sino como lo <em>necesario<\/em> para ser alcanzado por una sociedad que pretende avanzar humanamente, asimismo como un proceso que da cuenta del correcto sentido evolutivo de las sociedades, incluso para ser entendido esto desde el propio conocimiento de sentido com\u00fan. Sin embargo, lo que esto oculta es que la democracia fue concebida desde la Grecia cl\u00e1sica hasta el mismo siglo XX como un r\u00e9gimen demag\u00f3gico en el peor sentido de la expresi\u00f3n, pues con \u00e9l se pretend\u00eda dar voz a las masas poblacionales \u201cignorantes\u201d que por esto eran incapaces de evaluar \u201cracionalmente\u201d los beneficios para la sociedad, por eso nunca tomar\u00edan decisiones correctas sino en funci\u00f3n de los intereses de ciertos seres capaces de enga\u00f1arlos mediante el uso de la palabra, de ah\u00ed las fuertes defensas filos\u00f3ficopol\u00edticas a los reg\u00edmenes aristocr\u00e1ticos<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-6\" href=\"#post-2624-footnote-6\">[6]<\/a><\/sup>, y m\u00e1s recientemente era descalificada por ser una bandera reivindicada por los movimientos obreros, comunistas, socialistas y de liberaci\u00f3n nacional. A\u00fan m\u00e1s, la mayor\u00eda entre quienes discuten sobre \u201cdemocracia\u201d, sean especialistas o no, dan por hecho que lo hacen entendiendo lo mismo, cuando al hacer an\u00e1lisis de sus argumentos podemos ver que la conceptualizan diferente, pero de todos modos la valoran en sentido positivo.<\/p>\n<p>Lo que permite entre los seres humanos la trasmisi\u00f3n de mensajes es la existencia de c\u00f3digos simb\u00f3licos que, en tanto compartidos por las subjetividades de quienes conforman el grupo social, permiten la objetivaci\u00f3n de lo que se transmite, as\u00ed como la comprensi\u00f3n del mensaje transmitido. Dichos c\u00f3digos est\u00e1n conformados por estructuras simb\u00f3licas compartidas, transmitidas, reproducidas y transformadas por los mismos miembros del grupo social tanto inter como transgeneracionalmente.<\/p>\n<p>Al se\u00f1alar que los c\u00f3digos son estructuras simb\u00f3licas nos referimos a que para transformarse en componentes de mensajes comprensibles intersubjetivamente, los s\u00edmbolos son organizados por los sujetos de las formas que en cada grupo social han emergido como las estructuras esquem\u00e1ticas que los mismos actores aprenden a utilizar, so pena de no ser capaz de comunicarse con nadie.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n que hay que aclarar es lo que se entiende por s\u00edmbolo. As\u00ed, siguiendo la ling\u00fc\u00edstica y la perspectiva simb\u00f3lica de la cultura, hay que se\u00f1alar que un s\u00edmbolo es la s\u00edntesis de tres componentes codeterminantes: un signo vinculado a un significado en un contexto espec\u00edfico. En efecto, el signo es la representaci\u00f3n objetiva (no necesariamente objetual) que se vincula a un \u201calgo\u201d para hacerlo perceptible m\u00e1s all\u00e1 de su realidad perceptible objetual o ideal; as\u00ed, el sistema de signos m\u00e1s complejo desarrollado por el ser humano lo conforma el lenguaje escrito, y el significado es la s\u00edntesis de sentido que un \u201calgo\u201d contiene para una subjetividad, sentido que hace que ese \u201calgo\u201d sea m\u00e1s para alguien que lo que simplemente percibe.<\/p>\n<p>La tendencia que se puede observar es que en todos los grupos sociales los signos son polis\u00e9micos, esto es que pueden ser vinculados a m\u00e1s de un solo significado, lo cual en teor\u00eda har\u00eda imposible la comunicaci\u00f3n; sin embargo, lo que permite que los sujetos sepan cu\u00e1l significado dentro de un repertorio deba utilizar es el contexto en el que se da y al cual se refiere el acto comunicativo.<\/p>\n<p id=\"ABtOOGK\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1058\" height=\"794\" class=\"alignnone size-full wp-image-2640 aligncenter\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e6be25770.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e6be25770.png 1058w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e6be25770-300x225.png 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e6be25770-768x576.png 768w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e6be25770-1024x768.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1058px) 100vw, 1058px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FIGURA 2<\/p>\n<p>Para ejemplificar podemos utilizar el siguiente signo:<\/p>\n<p><strong>X<\/strong><\/p>\n<p>que en nuestra realidad social tiene un repertorio de significados de los cuales unos cuantos ejemplos son los siguientes:<\/p>\n<p>&#8211; Crucero (en una se\u00f1al de tr\u00e1nsito)<\/p>\n<p>&#8211; Tiempo fuera en el futbol americano (los brazos cruzados del \u00e1rbitro por sobre su cabeza)<\/p>\n<p>&#8211; Invalidaci\u00f3n de una respuesta en un examen<\/p>\n<p>&#8211; Llave de tuercas (utilizada para desmontar y montar las llantas del autom\u00f3vil)<\/p>\n<p>&#8211; Letra del alfabeto<\/p>\n<p>y que en un contexto comunicativo espec\u00edfico adquiere su significado adecuado:<\/p>\n<p><strong>X<\/strong>ochimilco<\/p>\n<p>Los signos median todo pensamiento, percepci\u00f3n e interacci\u00f3n con la realidad. A trav\u00e9s de los sentidos no tenemos acceso a ninguna realidad en bruto de los hechos [\u2026] Los interpretantes son los signos por medio de los cuales las personas se orientan hacia, e interaccionan con una realidad de varias cosas, circunstancias y discursos. El interpretante no es id\u00e9ntico al agente interpretativo, ni a una esencia que represente el contenido de los pensamientos de esta persona. Al ser un signo, al mismo interpretante evoca otro interpretante y as\u00ed <em>ad infinitum<\/em> [\u2026] entonces, la interpretaci\u00f3n es un proceso continuo de la interacci\u00f3n humana con la realidad, m\u00e1s que un acto que, de una vez y por todas, interiorice los fen\u00f3menos externos a trav\u00e9s de los signos (Jensen citado en Espino 2006: 85).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anteriormente mencionamos que el proceso de comunicaci\u00f3n implica al menos a dos sujetos, o m\u00e1s espec\u00edficamente a dos subjetividades, que interpretan y comprenden los mensajes que ambos se env\u00edan. Para ampliar la idea hay que mencionar que al mismo tiempo que desarrollan estas actividades de emisi\u00f3n y recepci\u00f3n de mensajes, las cuales est\u00e1n volcadas <em>hacia el otro<\/em>, al mismo tiempo y de forma complementaria, realizan actividades de monitoreo <em>sobre s\u00ed mismos<\/em> que tambi\u00e9n est\u00e1n vinculadas con la acci\u00f3n comunicativa por la necesidad que se tiene de saber si los c\u00f3digos utilizados han sido los que correctamente permiten la interpretaci\u00f3n del mensaje en el sentido esperado.<\/p>\n<p>Efectivamente, el monitoreo de ambos sujetos se presenta de la siguiente forma: quien emite el mensaje no solo observa al otro para obtener indicios sobre si el mensaje fue comprendido tal como buscaba, sino que eso le lleva a mantener los c\u00f3digos utilizados si es que observa que su mensaje fue comprendido seg\u00fan sus expectativas, o modificarlos si ocurre lo contrario. Por su parte, por el lado del receptor, \u00e9ste tambi\u00e9n monitorea sus propias reacciones en funci\u00f3n de otorgarle los signos adecuados al emisor para que \u00e9ste tenga indicios sobre la efectividad del acto comunicativo. As\u00ed, la consecuencia de esta interacci\u00f3n resulta en generar procesos de reformulaci\u00f3n continua del acto comunicativo cuando lo que se pretende es mantener la situaci\u00f3n, hasta que se da por concluido.<\/p>\n<p>Sintetizando, en un acto comunicativo tenemos los elementos siguientes que ya hemos explicado:<\/p>\n<p>&#8211; Dos sujetos capaces de comprensi\u00f3n de sentidos, es decir dos subjetividades.<\/p>\n<p>&#8211; Mensajes que por serlo est\u00e1n cargados de sentido.<\/p>\n<p>&#8211; C\u00f3digos simb\u00f3licos compartidos que permiten la comprensi\u00f3n del mensaje ubicado en un contexto.<\/p>\n<p>&#8211; Monitoreo permanente del mensaje y las consecuencias por parte de emisor y receptor.<\/p>\n<p>&#8211; Reformulaci\u00f3n continuada del acto comunicativo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. La alimentaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo biol\u00f3gico: lo cultural<\/strong><\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX se vino desarrollando una perspectiva de los estudios sobre lo cultural que tom\u00f3 como base de su definici\u00f3n epist\u00e9mica las construcciones simb\u00f3licas de la actividad humana; as\u00ed, se decant\u00f3 por redefinirse como <em>la perspectiva simb\u00f3lica de la cultura<\/em> planteando que era la actividad humana constructora de s\u00edmbolos que daba origen al universo cultural. En este sentido, un s\u00edmbolo no es solo un artefacto material que haya pasado por la manufactura humana, sino todo aquel objeto material e ideal que es transformado en s\u00edmbolo por un grupo humano. As\u00ed, el autom\u00f3vil es un s\u00edmbolo tanto como el Cerro de la Silla y el concepto \u201cdemocracia\u201d; pues como ello no existen en la naturaleza; es m\u00e1s, solo el promontorio que conocemos como Cerro de la Silla existe de por s\u00ed en la geograf\u00eda de la regi\u00f3n, pero su conformaci\u00f3n en s\u00edmbolo es obra humana.<\/p>\n<p>No solamente esto, sino que tambi\u00e9n se lleg\u00f3 a considerar que lo que se defin\u00eda estrictamente como \u201cestructuras sociales\u201d tambi\u00e9n son de naturaleza simb\u00f3lica pues requieren de ser interiorizadas como c\u00f3digos simb\u00f3licos en la subjetividad del ser humano para poder ser significativos y, por lo mismo, funcionales a la vida social, con lo cual la distinci\u00f3n entre \u201clo cultural\u201d y \u201clo social\u201d se consider\u00f3 insuficiente, de tal manera que empez\u00f3 a hablarse del mundo sociocultural, y en el \u00e1mbito disciplinario de la antropolog\u00eda se elimin\u00f3 la distinci\u00f3n entre \u201cantropolog\u00eda social\u201d y \u201cantropolog\u00eda cultural\u201d para plantearse como una sola vertiente antropol\u00f3gica a la <em>antropolog\u00eda sociocultural<\/em> o <em>antropolog\u00eda cultural<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed como ha ocurrido con lo antes expuesto, a lo largo del siglo XX se vinieron ensayando formas diferentes de problematizar la realidad que pusieron en cuesti\u00f3n la construcci\u00f3n de la ciencia en t\u00e9rminos disciplinarios, al punto que una de ellas dio paso a los estudios de \u00e1rea, y que para el caso de problematizar a la cultural en tanto cultura simb\u00f3lica, dio paso al \u00e1rea de los Estudios Culturales, que incluso ha tenido variantes geoculturales, y en la cual convergen disciplinas como la antropolog\u00eda, la sociolog\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica, la literatura, la est\u00e9tica, etc., es decir todas aquellas que sean requeridas seg\u00fan la necesidad heur\u00edstica del problema construido.<\/p>\n<p>Asumiendo las definiciones anteriores es que planteamos la siguiente definici\u00f3n socioantropol\u00f3gica de la alimentaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>Proceso de integraci\u00f3n de nutrientes corporales como un acto reproductor de las estructuras simb\u00f3licas sociales.<\/em><\/p>\n<p>En el cual pretendemos incorporar tanto el aspecto meramente biol\u00f3gico que implica el acto de alimentaci\u00f3n, como el acto sociocultural en que se ha transformado en la existencia de la sociedad humana. As\u00ed, biol\u00f3gicamente el objeto de estudio viene dado por la ingesta energ\u00e9tica que se realiza para mantener vivo al sistema org\u00e1nico, y que se vincula estrechamente con el estudio de las dietas en t\u00e9rminos nutricionales y en sus l\u00f3gicas hist\u00f3rico evolutivas; en tanto que socioantropol\u00f3gicamente es un acto que teniendo como eje articulador las relaciones intersubjetivas, permite la reproducci\u00f3n de estructuras e instituciones sociales mediante la comprensi\u00f3n de las mediaciones simb\u00f3licamente presentes en cada acto. Clifford Geertz sosten\u00eda la premisa de que el hombre se volv\u00eda hombre cuando, puede comunicar a trav\u00e9s de signos a los otros hombres sus costumbres, creencias, conocimientos. La importancia en esta concepci\u00f3n sobre cultura se ha orientado a la b\u00fasqueda universal en el contexto de la diversidad. En este sentido, al hablar de mediaciones simb\u00f3licas nos referimos a los c\u00f3digos comunicativos presentes no solo en los momentos de comensalidad sino en todas aquellas situaciones en donde lo alimentario aparece como mediaci\u00f3n simb\u00f3lica, por lo tanto, y seg\u00fan lo que desarrollamos anteriormente, lo alimentario deviene en un <em>acto comunicativo.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. La alimentaci\u00f3n como lenguajes s\u00edgnicos: c\u00f3digos<\/strong><\/p>\n<p>La semi\u00f3tica se interesa no s\u00f3lo de las estructuras ling\u00fc\u00edsticas sino de las estructuras textuales. Los textos como segmentos o fragmentos de la realidad social y cultural; se ocupa de todo tipo de signo que participa en un proceso de semiosis o proceso de significaci\u00f3n. Para describir m\u00e1s esto, de manera general podemos decir que un c\u00f3digo son las reglas a seguir; un sistema, una estructura organizada; signo, algo que representa, que est\u00e1 en lugar de otra cosa que representa a otra; unidad m\u00ednima de la comunicaci\u00f3n; un s\u00edmbolo, una abstracci\u00f3n extr\u00ednseca o intr\u00ednseca; un sistema, implica la presencia de signos estables de un mensaje a otro, que se definen funcionalmente por su oposici\u00f3n unos a otros. Resulta importante mencionar que fue Roland Barthes a finales de los 50s quien sit\u00fao el campo alimentario en las posibilidades de an\u00e1lisis e interpretaci\u00f3n desde el an\u00e1lisis discursivo. Entendiendo la cultura alimentaria como un conjunto de signos que estructuran y redescubren en lo natural lo social.<\/p>\n<p>Tal como hemos expresado, la alimentaci\u00f3n ya devenida en un acto comunicativo, por lo mismo como un hecho cultural simb\u00f3lico, implica la puesta en juego del fen\u00f3meno de la comensalidad que es donde se manifiesta la intersubjetividad y se manifiesta su ordenaci\u00f3n social. Para esto, la evoluci\u00f3n del acto alimentario es codependiente de dos procesos evolutivos fundamentales: el lenguaje y la estructuraci\u00f3n social, mismos que son potenciados evolutivamente a partir de lo que para Harari (2014<em>)<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-7\" href=\"#post-2624-footnote-7\">[7]<\/a><\/sup><\/em> se constituyen como \u201crevoluciones\u201d evolutivas en el ser humano: la revoluci\u00f3n cognitiva, y la revoluci\u00f3n agr\u00edcola<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-8\" href=\"#post-2624-footnote-8\">[8]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Harari, la <em>revoluci\u00f3n cognitiva<\/em> ocurre entre hace 70 mil y 30 mil a\u00f1os, y durante ese periodo se desarrolla entre la especie <em>homo<\/em> nuevas formas de pensar y comunicarse. En t\u00e9rminos biol\u00f3gicos, la principal caracter\u00edstica se observa en el crecimiento del tama\u00f1o del cerebro, con lo cual dicho \u00f3rgano se convierte en un gran consumidor de energ\u00eda. Asimismo, en t\u00e9rminos culturales, se presenta un gran desarrollo del lenguaje vinculado a una propiedad muy importante que es su flexibilidad, pues como tal no evoluciona en un solo sentido ni forma sino en multiplicidad de ellos, haciendo que con el tiempo se vayan decantando en variados c\u00f3digos y estructuras sint\u00e1cticas, todas ellas para resolver la necesidad que cada grupo humano tiene de nombrar su realidad circundante y comunicarse entre ellos sobre dicha realidad y con respecto a s\u00ed mismos. De estas dos circunstancias es que se desprenden las dos teor\u00edas que este antrop\u00f3logo se\u00f1ala como las que buscan explicar la evoluci\u00f3n del lenguaje: por un lado, la que sostiene que el lenguaje evoluciona por la necesidad que desarrollan estos seres por compartir informaci\u00f3n para ponerse de acuerdo y actuar; as\u00ed, las pinturas rupestres son interpretadas como una especie de esquematizaci\u00f3n de la estrategia a utilizar por los grupos de cazadores para salir a obtener el alimento.<\/p>\n<p>Por otro lado, una segunda teor\u00eda plantea que la evoluci\u00f3n del lenguaje ocurre a partir de las pr\u00e1cticas de chismorreo al interior de los grupos humanos; en efecto, al hablar sobre su vida cotidiana los miembros del grupo se impuls\u00f3 la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de los lazos sociales que condujeron a transformar al homo sapiens en un animal social que basa su acci\u00f3n en la cooperaci\u00f3n social. Independientemente de que se asuma una posici\u00f3n sobre cualquiera de las dos teor\u00edas, lo que emerge como un dato de gran relevancia es el desarrollo de la capacidad de transmitir informaci\u00f3n sobre entidades nunca antes vistas, o\u00eddas, tocadas ni olidas; es decir, comunicarse sobre entes no objetivos, pero s\u00ed simb\u00f3licamente existentes, y que nos hablan ya de la presencia de una capacidad de abstracci\u00f3n cognitiva muy relevante.<\/p>\n<p>Entonces, la evoluci\u00f3n del lenguaje muestra que el homo sapiens no solo comunica sobre las cosas materiales y las cosas imaginarias existentes, sino tambi\u00e9n sobre la vinculaci\u00f3n entre ambos tipos de informaci\u00f3n anclada en objetos materiales, como ocurre con los alimentos. As\u00ed, los alimentos ya no son vistos solamente como poseedores de cualidades energ\u00e9ticas espec\u00edficas que le permiten nutrirse al organismo, sino tambi\u00e9n como poseedores de cualidades simb\u00f3licas que permiten nutrir un imaginario sociocultural, con lo cual los alimentos ya no son solo importantes biol\u00f3gicamente sino simb\u00f3licamente, es decir se culturalizan. Por ejemplo, las pr\u00e1cticas bastantes generalizadas entre los guerreros de las diferentes tribus del mundo de cometer antropofagia del guerrero enemigo al que se ha dado muerte tienen mayor relevancia por su sentido simb\u00f3lico (alimentarse del valor que el enemigo mostr\u00f3 en la batalla) que por su importancia nutricional (fuente de prote\u00edna animal).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n mencionada, Harari desarrolla lo que denomina la segunda gran revoluci\u00f3n que es la Revoluci\u00f3n agraria, la cual no se reduce a la domesticaci\u00f3n de los alimentos a partir de la domesticaci\u00f3n del trigo, sino que en su continuidad con la etapa anterior, impulsa los factores que sientan las bases del gran salto cultural del ser humano que significa la conformaci\u00f3n de sociedades de clases, lo cual implica tanto la ampliaci\u00f3n poblacional de los grupos sociales como tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de sistemas simb\u00f3licos cada vez m\u00e1s complejos para mantener la cohesi\u00f3n de los miembros del grupo, a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de ficciones que resultan en la construcci\u00f3n de \u00f3rdenes sociales imaginados que permiten alg\u00fan nivel de cooperaci\u00f3n entre los miembros, y cuyos medios de mantenimiento pueden ser tanto el recurso a la violencia como las formas de adhesi\u00f3n al mismo en t\u00e9rminos de \u201ccreyentes\u201d. As\u00ed, con \u201c\u00f3rdenes sociales imaginados\u201d nos referimos a los procesos de cognici\u00f3n social que dan origen a la existencia de \u00f3rdenes sociales, pol\u00edticos, religiosos, econ\u00f3micos, etc., en tanto materializaci\u00f3n de modelos \u00e9ticos y morales que en su manifestaci\u00f3n al nivel de la vida cotidiana de las personas soportan la legitimidad de y cohesi\u00f3n de sociedades diferenciadas, desiguales y conflictivas, dando lugar a la m\u00e1xima ficci\u00f3n de suponer que el orden no es un orden imaginado sino \u201cnatural\u201d. As\u00ed, por ejemplo, todas las sociedades que conocemos establecen criterios imaginarios para expresar no solo la necesidad de una clase gobernante, sino tambi\u00e9n los requisitos que se deben cumplir para formar parte de ella: es el caso de las sociedades teol\u00f3gicas donde el gobernante es descendiente del dios; en las sociedades mon\u00e1rquicas absolutistas europeas donde para formar parte de la clase gobernante hay que haber nacido en la clase que posee la nobleza de sangre, o en las sociedades democr\u00e1ticas en las que hay que pasar por el ritual de un proceso electoral para ascender a la clase pol\u00edtica siendo representante popular ante el Congreso.<\/p>\n<p>Con la domesticaci\u00f3n del trigo no solo se descubri\u00f3 la agricultura en t\u00e9rminos simples de producir alimentos, sino que se descubri\u00f3 la manera de obtener m\u00e1s comida por unidad de territorio, lo cual provoc\u00f3 varias cosas. Primero, el homo sapiens dejo de ser n\u00f3mada para conformarse como sedentario lo cual le permiti\u00f3 multiplicar la poblaci\u00f3n exponencialmente, ello porque durante el nomadismo con todo y que el espacio de movilidad que desarrollaron tales grupos era reducido<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-9\" href=\"#post-2624-footnote-9\">[9]<\/a><\/sup>, las necesidades de movilidad implicaban grupos poco numerosos y ligeros en utensilios. As\u00ed, ante el hecho de no necesitar moverse de un solo lugar y con la garant\u00eda de producir alimentos incluso de forma excedentaria, los controles reproductivos se relajaron y se impulsa la natalidad.<\/p>\n<p>Asimismo, la agricultura dio paso a la valorizaci\u00f3n del territorio m\u00e1s all\u00e1 de su potencial productivo, as\u00ed, partiendo de \u00e9ste, se crean formas de apropiaci\u00f3n (colectivas y\/o individuales) que dar\u00e1n pauta a la generaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de desigualdades sociales y econ\u00f3micas, dando paso a la conformaci\u00f3n de jerarqu\u00edas que toman forma de pol\u00edticas<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-10\" href=\"#post-2624-footnote-10\">[10]<\/a><\/sup>, y de sus consustanciales elementos simb\u00f3licos vinculados a la ficci\u00f3n del \u201clujo\u201d, o como define Pierre Bourdieu la \u201cdistinci\u00f3n\u201d, orientados para facilitar la vida de quienes los merecen.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la alimentaci\u00f3n, lo anterior fue base de transformaciones importantes. En principio, el nomadismo permiti\u00f3 la conformaci\u00f3n de dietas espec\u00edficas vinculadas a cada grupo humano lo cual origin\u00f3 una reducci\u00f3n en sus opciones alimentarias, puesto que si en la \u00e9poca anterior ten\u00edan que adaptarse a las condiciones ecol\u00f3gicas que encontraran en cada territorio donde llegaban, y que a\u00fan formando parte de una misma gran regi\u00f3n ecol\u00f3gica presentaba variantes territoriales, ya durante el sedentarismo ahora son los seres humanos quienes definen sus necesidades alimentarias y determinan aquellas opciones que, asumen, son las que mejor las resuelven.<\/p>\n<p>Al plantear que en la fase sedentarista los grupos humanos determinan sus necesidades alimentarias y definen aquellos elementos que mejor las resuelven, queremos se\u00f1alar dos cuestiones importantes hacia el interior de este ensayo. En primera instancia, que no nos estamos adhiriendo a la teor\u00eda de Marvin Harris que afirma que el origen de las dietas est\u00e1 en la experimentaci\u00f3n de los grupos con los elementos del entorno, y que la conclusi\u00f3n a la que llegan es definir la dieta que es m\u00e1s eficiente energ\u00e9ticamente para ellos en funci\u00f3n de las necesidades cal\u00f3ricas que les requieren sus diversos estilos de vida (Harris, 1989). Si bien es cierto que dichas dietas tienen como origen la experimentaci\u00f3n emp\u00edrica (la cual les permite identificar los elementos que resultan mejores para alimentarse, as\u00ed como aquellos que mejor les curan sus dolencias, p.e.), en lo que coincidimos con sus cr\u00edticos es en la conclusi\u00f3n del argumento, pues, en efecto, entre las implicaciones que se presentan al mismo es explicar las razones por las que grupos humanos que han habitado el mismo entorno ecol\u00f3gico, y que han desarrollado formas de vida muy similares, terminan creando dietas muy diferenciadas. Asimismo, seg\u00fan la misma tesis, en el mundo actual se han desarrollado conocimientos muy importantes en t\u00e9rminos de nutrici\u00f3n, as\u00ed como tecnolog\u00edas y t\u00e9cnicas alimenticias que en teor\u00eda deber\u00edan ser la base de una humanidad poseedora de dietas con los mejores \u00edndices nutrimentales que aseguraran a los seres humanos m\u00e1s sanos de la historia; sin embargo ocurre lo contrario, y nos encontramos con las dietas que menos beneficios nutrimentales aportan pero que son las m\u00e1s consumidas mundialmente, lo cual nos ha conducido a tener sociedades con altos \u00edndices de obesidad as\u00ed como de desnutrici\u00f3n al mismo tiempo (Cfr. Perkins, 2017).<\/p>\n<p>La segunda cuesti\u00f3n que queremos destacar es que de manera m\u00e1s profunda, lo que los seres humanos definieron como necesidades alimentarias ya no se redujeron solo a las biol\u00f3gicas nutricionales, sino que se ampliaron a cubrir necesidades simb\u00f3licas, de tal suerte que conforme se consolidan las tendencias poblacionales y estructurales de las sociedades sedentarias, se fueron consolidando no una sino varias dietas vinculadas con las diferentes posiciones sociales de clase; de ah\u00ed que se puedan reconocer las dietas de los siervos, por un lado, en contraste de la dieta de los se\u00f1ores feudales; la dieta de los vasallos frente a la dieta de la nobleza, y en la actualidad las dietas gourmet frente a las caseras, solo por mencionar ejemplos dicot\u00f3micos pero que en la realidad son a\u00fan m\u00e1s diversos.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones: lo que comunicamos cuando nos alimentamos. La reproducci\u00f3n social de la sociedad.<\/strong><\/p>\n<p>La cultura como lenguaje est\u00e1 hecha de varios sistemas. Toda cultura est\u00e1 llena de lenguajes y cada lengua representa una forma de mirar el mundo (de percibirlo y de relacionarse con \u00e9l). Tal como hemos venido se\u00f1alando, el acto alimentario es relevante para el ser humano porque le permite construirse y sentar las bases energ\u00e9ticas para la reproducci\u00f3n de la especie, al igual que como acto comunicativo es fundamental para la reproducci\u00f3n y preservaci\u00f3n social, y dado que el motivo principal que nos movi\u00f3 a desarrollar el presente art\u00edculo es lo segundo, para concluir presentaremos algunos ejemplos en los que observaremos emp\u00edricamente lo que hemos se\u00f1alado.<\/p>\n<p>En todo acto comunicativo los participantes (y nosotros como observadores) identificamos mensajes a partir de los signos que en el contexto presente devienen s\u00edmbolos, los cuales a la vez que vinculados con cierta coherencia definen mensajes posibles de ser interpretados por los mismos. En consecuencia, en los ejemplos que presentaremos a continuaci\u00f3n abstraeremos los siguientes c\u00f3digos expuestos en cada imagen<sup><a id=\"post-2624-footnote-ref-11\" href=\"#post-2624-footnote-11\">[11]<\/a><\/sup>: de g\u00e9nero, jer\u00e1rquico, de sentimientos e identitarios, existiendo m\u00e1s, por supuesto, pero para ejemplificar solo tomaremos \u00e9stos.<\/p>\n<p><em>C\u00f3digo de g\u00e9nero<\/em><\/p>\n<p id=\"ThmnGrh\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2642 size-large aligncenter\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7203f83f-1024x647.png\" alt=\"\" width=\"838\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7203f83f-1024x647.png 1024w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7203f83f-300x190.png 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7203f83f-768x485.png 768w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7203f83f.png 1583w\" sizes=\"auto, (max-width: 838px) 100vw, 838px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FIGURA 3<\/p>\n<p>La representaci\u00f3n pict\u00f3rica de la <em>\u00daltima Cena<\/em> nos narra un episodio fundamental para una de las religiones monote\u00edstas m\u00e1s importantes del mundo actual: el cristianismo. En ella se representa a Jesucristo y los doce ap\u00f3stoles en la \u00faltima ocasi\u00f3n que se reunir\u00e1 con ellos antes de su muerte. Asimismo, a dicho acto se remite el origen del ritual cristiano conocido como la eucarist\u00eda, en el cual los comensales al ingerir pan y vino est\u00e1n comulgando con el cuerpo y la sangre del Cristo, cuesti\u00f3n importante porque es uno de los rituales m\u00e1s importantes en lo que a la reproducci\u00f3n de la comunitariedad cristiana se refiere. Sin embargo, por esta misma importancia, sobre lo que aqu\u00ed queremos llamar la atenci\u00f3n es sobre aquello que no aparece: la mujer.<\/p>\n<p>Para la tradici\u00f3n judeocristiana la mujer ha jugado un papel no solo secundario sino de objeto dominado en esta relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n. Asimismo, los espacios de vida social que se han creado b\u00e1sicamente son los que identificamos con el p\u00fablico y el privado, mismos que tienen importancias diferenciadas en la sociedad humana para su reproducci\u00f3n; as\u00ed, el espacio \u201cp\u00fablico\u201d se ha considerado como aquel en el cual se crea la sociedad propiamente dicha, esto es donde se crean las formas de gobernarla, por lo tanto ha sido identificado con los espacios de ejercicio y discusi\u00f3n de la religi\u00f3n, la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la cultura, la guerra, mientras que el espacio \u201cprivado\u201d se ha dejado para la reproducci\u00f3n de la vida dom\u00e9stica, el desarrollo de la familia y la reproducci\u00f3n de la especie. As\u00ed, en el judeocristianismo ambos espacios han estado diferenciados por cuestiones de g\u00e9nero, siendo para los hombres el ejercicio de lo p\u00fablico mientras las mujeres recluidas en el privado, de ah\u00ed que en el episodio narrado en la \u00daltima Cena no haya mujeres, puesto que de por s\u00ed hist\u00f3ricamente el acto ya estaba vinculado con la actividad p\u00fablica social, y su consecuencia simb\u00f3lica deviene en que es, como mencionamos, el que se considera como origen del ritual eucar\u00edstico, en el que el cristiano se hace uno con Jesucristo, se vuelve comuni\u00f3n, y refuerza su car\u00e1cter de sujeto cristiano, mientras que la mujer por su ausencia es mantenida en el car\u00e1cter de objeto de salvaci\u00f3n por parte de quien lo puede hacer, el hombre.<\/p>\n<p><em>C\u00f3digo jer\u00e1rquico<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2634 size-large\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Art1Figura5-1024x768.png\" alt=\"\" width=\"838\" height=\"629\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Art1Figura5-1024x768.png 1024w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Art1Figura5-300x225.png 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Art1Figura5-768x576.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 838px) 100vw, 838px\" \/><\/p>\n<p>FIGURA 4<\/p>\n<p>En esta imagen puede observarse una comensalidad muy informal, dado que no solo se ve una disposici\u00f3n de mesas en la que una es extensi\u00f3n no org\u00e1nica de otra, sino que se notan muebles que indican que el acto alimentario se realiza en la cocina. Asimismo, las diferentes indumentarias que portan cada persona tambi\u00e9n lo indica. Pero m\u00e1s all\u00e1 del contexto de informalidad queremos llamar la atenci\u00f3n sobre el c\u00f3digo jer\u00e1rquico presente. En efecto, aunque las personas de mayor edad se concentran en el lado izquierdo de la fotograf\u00eda, su ubicaci\u00f3n en la parte lateral derecha de la mesa, en uno de los extremos m\u00e1s alejados de la cabecera, contrasta con quienes aparecen en el fondo de la misma, arriba del punto central de la composici\u00f3n, y cuya ubicaci\u00f3n los coloca en la cabecera del arreglo de mesas. En efecto, por la importancia simb\u00f3lica que tradicionalmente ha tenido la cabecera en las mesas, se asume que tanto la mujer que se encuentra ah\u00ed como el hombre que vemos ligeramente tras ella son los due\u00f1os de la casa, por lo mismo los anfitriones. El contraste que queremos se\u00f1alar es que si bien en nuestras sociedades al menos al interior de las relaciones familiares la edad es un factor que define la jerarqu\u00eda, aqu\u00ed el acto comunicativo de comer modifica \u00e9sta haciendo que reconozcamos que la jerarqu\u00eda mayor se encuentra en el espacio ocupado por las personas m\u00e1s que por la cuesti\u00f3n etaria.<\/p>\n<p><em>C\u00f3digo de sentimientos<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2643 size-full\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7d86a437.png\" alt=\"\" width=\"736\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7d86a437.png 736w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e7d86a437-300x225.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FIGURA 5<\/p>\n<p>Algo que ha provocado que la comunicaci\u00f3n humana sea tan compleja ha sido la necesidad de objetivar aspectos tan abstractos de la experiencia como son los sentimientos, dando paso con ello al desarrollo del simbolismo comunicativo. Para el ejemplo que presentamos, el acto alimentario se presenta revestido de s\u00edmbolos que contextualizan el acto comunicativo: la expresi\u00f3n de una relaci\u00f3n amorosa. As\u00ed, el color rojo que predomina culturalmente se ha relacionado con dos cuestiones: la pasi\u00f3n y la guerra; sin embargo, la presencia del color blanco que igualmente posee una carga simb\u00f3lica muy importante, aqu\u00ed matiza y define su sentido interpretativo, convirti\u00e9ndolo en la expresi\u00f3n de la pasi\u00f3n amorosa (no solo del amor), lo cual se refuerza con objetos que tambi\u00e9n se vinculan en nuestra tradici\u00f3n social con el mismo sentimiento, siendo los p\u00e9talos de rosas, el candelabro, el nivel y tipo de iluminaci\u00f3n, el tama\u00f1o de la mesa y la cercan\u00eda provocada, son todos elementos del c\u00f3digo sentimental que los comensales interpretar\u00e1n como parte de los rituales a seguir y que la situaci\u00f3n amerita.<\/p>\n<p><em>C\u00f3digo identitario<\/em><\/p>\n<p id=\"SazhkdG\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2644 size-full\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e852657fe.png\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e852657fe.png 620w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/img_5c55e852657fe-300x173.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FIGURA 6<\/p>\n<p>En el mundo moderno la nacionalidad es la forma cultural que soporta a la forma jur\u00eddica \u201cEstado\u201d. La discusi\u00f3n sobre la actualidad del Estado-naci\u00f3n es muy amplia y no es motivo del actual texto; lo que s\u00ed es relevante mencionar es que la condici\u00f3n de naci\u00f3n adopta su forma cultural en t\u00e9rminos de lo que conocemos como la identidad nacional y se objetiva en variadas formas, entre las que encontramos al acto alimentario. As\u00ed, en la imagen comentada se observa un platillo llamado \u201cchiles en nogada\u201d, cuyo origen hist\u00f3rico se encuentra en el siglo XIX durante los primeros a\u00f1os de la independencia de M\u00e9xico, y que haciendo a un lado las variantes culinarias (como si el platillo es o no capeado), ha trascendido no solo como t\u00edpico de la cocina mexicana por los ingredientes, sino se le vincula al festejo de las fiestas patrias del mes de septiembre sobre todo por la combinaci\u00f3n de colores presente, verde, blanco y rojo, mismos que conforman a la bandera nacional.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Bell, Daniel (1977) <em>Las contradicciones culturales del capitalismo.<\/em> M\u00e9xico, Alianza.<\/p>\n<p>Dussel, Enrique (1999) <em>Posmodernidad y transmodernidad. Di\u00e1logos con la filosof\u00eda de Gianni Vatimo<\/em>. Puebla, Universidad Iberoamericana\/ITESO, 65 pp.<\/p>\n<p>Dussel, Enrique (2004) \u201cSistema-mundo y \u2018transmodernidad\u2019 en Saurabh Dube, Ishita Banerjee y Walter Mignolo (eds.) <em>Modernidades coloniales<\/em>. M\u00e9xico, Colmex.<\/p>\n<p>Eco, Umberto. (1990). <em>Semi\u00f3tica y filosof\u00eda del lenguaje<\/em>. Barcelona: Ed. Lumen<\/p>\n<p>Gimate-Welsh, A. (2005). <em>Del signo al discurso. Dimensiones de la po\u00e9tica, la pol\u00edtica y la pl\u00e1stica.<\/em> M\u00e9xico: Ed. Porr\u00faa, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana.<\/p>\n<p>Geertz, Clifford. (2003). <em>La interpretaci\u00f3n de las culturas<\/em>. Espa\u00f1a: Ed. Gedisa.<\/p>\n<p>Guerra, Francois-Xavier (1988) <em>M\u00e9xico: del antiguo R\u00e9gimen a la Revoluci\u00f3n. <\/em>M\u00e9xico, FCE, 2 tomos.<\/p>\n<p>Harari, Yuval Noah (2014) <em>De animales a dioses. Breve historia de la humanidad.<\/em> Titivillus (edici\u00f3n digital)<\/p>\n<p>Harris, Marvin (1989) <em>Bueno para comer. Enigmas de alimentaci\u00f3n y cultura. <\/em>M\u00e9xico, Conaculta\/Alianza, 349 pp.<\/p>\n<p>Ortega y Gasset, Jos\u00e9 (1992) <em>La rebeli\u00f3n de las masas. <\/em>29<sup>a<\/sup>. ed. M\u00e9xico, Espasa-Calpe, 213 pp.<\/p>\n<p>Perkins, Lourdes (2017) <em>Consumo alimentario y salud social.<\/em> M\u00e9xico, FES Acatl\u00e1n, 218 pp.<\/p>\n<ol>\n<li id=\"post-2624-footnote-1\">En el primer caso entran los animales y la flora dom\u00e9stica, mientras en el segundo los animales en cautiverio y los fen\u00f3menos naturales. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-1\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-2\">Enrique Dussel afirma que la Modernidad tiene sus or\u00edgenes en la \u00e9poca de la colonizaci\u00f3n ib\u00e9rica de lo que es el continente americano, concluyendo en el siglo XIX con las luchas independentistas, mientras que a partir de dicho siglo se consolida la Segunda Modernidad, que aunque el fundamento cognitivo que da base a las estructuras de pensamiento dominantes son distintas, el conocimiento religioso para la primera y el conocimiento cient\u00edfico para la segunda, las estructuras b\u00e1sicas que le dieron sentido a la conformaci\u00f3n de la distinci\u00f3n fundamental del geopoder entre civilizaci\u00f3n y barbarie se definieron y consolidaron en la etapa colonial, cambiando solamente las figuras metaf\u00f3ricas que les dieron contenido; as\u00ed, la distinci\u00f3n en la primera Modernidad ubic\u00f3 al cristianismo por un lado y al paganismo\/idolatr\u00eda por el otro, en tanto el siglo XIX cre\u00f3 la met\u00e1fora de la raza superior para hablar de civilizaci\u00f3n, y las razas inferiores para hablar de los no civilizados. Cfr. Dussel, 2004. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-3\">Lo cual les conduce a resolver problemas tan complejos como aquellos en los que necesitan construir herramientas, como ocurre con los chimpanc\u00e9s y los cuervos. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-3\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-4\">Al plantear que la diferencia entre ser humano y los dem\u00e1s seres vivos se encuentra al nivel de la capacidad de abstracci\u00f3n, que ya de por s\u00ed es un producto de la racionalidad, no lo hacemos reforzando la posici\u00f3n antropoc\u00e9ntrica que fundar\u00eda en esto la superioridad de la especie humana; por el contrario, solo estamos describiendo fenom\u00e9nicamente el hecho. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-4\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-5\">Sin embargo, esta asimilaci\u00f3n se matiza a partir de las caracter\u00edsticas personol\u00f3gicas y experiencias de vida que poseen las propias personas integrantes del grupo, por lo cual la transmisi\u00f3n del simbolismo del lenguaje no representa un mero proceso de programaci\u00f3n de conciencias sino que hay una intervenci\u00f3n propia de las conciencias de los mismos sujetos para interiorizarlo (claro est\u00e1, en el ejercicio del poder se busca que se d\u00e9 esa programaci\u00f3n de conciencias, tal como lo entend\u00eda Porfirio D\u00edaz y lo comunic\u00f3 en su momento al periodista Creelman por all\u00e1 de 1910, en aquella famosa entrevista que fue el preludio del inicio de la lucha revolucionaria de 1910, pero eso es otro problema que no nos interesa tratar por el momento (cfr. Guerra, 1988, tomo II, especialmente cap. IX) <a href=\"#post-2624-footnote-ref-5\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-6\">Confrontar Ortega y Gasset, 1992. <em>La rebeli\u00f3n de las masas&#8230;<\/em> <a href=\"#post-2624-footnote-ref-6\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-7\">Para desarrollar lo siguiente nos apoyamos en el trabajo de Yuval Noah Harari (2014) <a href=\"#post-2624-footnote-ref-7\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-8\">Harari plantea y desarrolla una tercera revoluci\u00f3n que es la revoluci\u00f3n cient\u00edfica la cual es muy reciente, de hace unos 500 a\u00f1os, y que para los objetivos de este ensayo no resulta trascendental su consideraci\u00f3n, por ello solo dejamos el dato anotado. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-8\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-9\">Los grupos n\u00f3madas no se desplazaban en l\u00ednea recta sino, por el contrario, en una regi\u00f3n geogr\u00e1fica muy delimitada en funci\u00f3n de la cantidad de alimentos que obten\u00edan en cada nicho ecol\u00f3gico, raz\u00f3n por la cual sus viajes m\u00e1s que lineales eran c\u00edclicos en funci\u00f3n del agotamiento de alimentos que ocurr\u00eda en cada lugar. Similar, aunque no necesariamente antecedente, al m\u00e9todo de producci\u00f3n agr\u00edcola utilizado por los aztecas, de dividir el territorio en cuadrantes e ir produciendo alternadamente cada cuadrante cuidando de dejar descansar la tierra de un cuadrante por cada ciclo desarrollado. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-9\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-10\">Es claro que durante la \u00e9poca del nomadismo ya existen jerarqu\u00edas en los grupos humanos, y que se manifiestan en t\u00e9rminos alimentarios en las porciones y momentos con y en los que comen los miembros (los cazadores primero y en grandes porciones, y al final los ancianos y en porciones peque\u00f1as, pasando por una gradaci\u00f3n intermedia a ambos segmentos); sin embargo, lo que aqu\u00ed resaltamos es que tales grupos a\u00fan no hab\u00edan desarrollado formas pol\u00edticas de organizaci\u00f3n tales como las entendemos ahora, y que ello ocurre solamente hasta que se desarrolla y consolida el sedentarismo que no se reduce a una forma de reproducir la vida espec\u00edfica sino tambi\u00e9n es la base de la reproducci\u00f3n de la vida sociocultural. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-10\">\u2191<\/a><\/li>\n<li id=\"post-2624-footnote-11\">En ninguna de las situaciones que ocurren en la realidad se presenta un solo c\u00f3digo pues son varios los que se presentan imbricados, y en conjunto aportan a la constituci\u00f3n del sentido del acto alimentario, sin embargo, por razones expositivas, haremos uso de este recurso heur\u00edstico. <a href=\"#post-2624-footnote-ref-11\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOI: https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2019.10.18.1 Food and Communication: a story of signs Gustavo \u00c1lvarez V\u00e1zquez Soci\u00f3logo, Maestro en Estudios Latinoamericanos por la UNAM y profesor en la FES-C UNAM. gusalvas@prodigy.net Aurora Cecilia God\u00ednez V\u00e1zquez Comunic\u00f3loga por la UNAM, Maestra y Doctora en Antropolog\u00eda por el CIESAS y profesora en la FES-C UNAM. ceci_1104@hotmail.com Resumen A los alimentos se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2634,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-2624","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-seccion_general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2624"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2624\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5081,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2624\/revisions\/5081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}