{"id":230,"date":"2013-07-01T22:13:06","date_gmt":"2013-07-01T22:13:06","guid":{"rendered":"http:\/\/distancia.cuautitlan2.unam.mx\/rudics\/?p=230"},"modified":"2024-01-22T17:44:56","modified_gmt":"2024-01-22T23:44:56","slug":"a-2013-el-coaching-en-el-capitalismo-cognitivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=230","title":{"rendered":"El Coaching en el Capitalismo Cognitivo"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2013.4.7.1\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2013.4.7.1<\/a><\/p>\n<h2>The Coaching in the Cognitive Capitalism<\/h2>\n<p>Jaime O. L\u00f3pez de Mesa C.<br \/>\nUniversidad Piloto de Colombia<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/coachinng.jpg\"><a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/ART1.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a> \u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-231\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/coachinng.jpg\" alt=\"coachinng\" width=\"700\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/coachinng.jpg 700w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/coachinng-300x177.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<h2>Resumen<\/h2>\n<p>Desde los a\u00f1os 60 del siglo pasado una serie de cambios en el sistema capitalista empezaron a aflorar, resultado de procesos de transformaci\u00f3n social relacionados con los cambios cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos y de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica. A esta sociedad caracterizada por el dominio de la aplicaci\u00f3n de conocimientos cient\u00edficos se le conoce como la sociedad del conocimiento. El capitalismo adapt\u00f3 sus estructuras a esa era del conocimiento, se trata del \u00abcapitalismo cognitivo\u00bb. En el mundo de la gesti\u00f3n han dise\u00f1ado diversas herramientas en particular el coaching. La hip\u00f3tesis que se plantea es que el coaching constituye una herramienta del proceso actual de acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<h2>Palabras clave<\/h2>\n<p>Sociedad del conocimiento. Econom\u00eda del conocimiento. Mundo del trabajo, innovaci\u00f3n, capitalismo cognitivo, Coaching.<\/p>\n<h2>Abstract<\/h2>\n<p>Since the 60\u2019s of last century a number of changes in the capitalist system began to emerge. These phenomena are the result of social transformation processes related to scientific and technological change, economic restructuring after the crisis of the seventies. To this society characterized by the domain of the application of scientific knowledge he is known as the society of the knowledge. Capitalism has been adapting its structures in this era of knowledge, it is the cognitive capitalism. In the same way the world of management, has designed various tools including coaching. The hypothesis proposed is that coaching is a tool of the current process of capital accumulation in cognitive capitalism.<\/p>\n<h2>Keywords<\/h2>\n<p>knowledge society, knowledge economy, world of work, innovation, cognitive capitalism, coaching.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La segunda parte del siglo XX se caracteriz\u00f3 por grandes transformaciones pol\u00edticas, cient\u00edficas, econ\u00f3micas y culturales, que invadieron los diversos aspectos del quehacer humano. Entre ellas la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, cuyo desarrollo contin\u00faa imparable, con enormes repercusiones en la vida diaria, en la pol\u00edtica, en el mundo de la producci\u00f3n y por supuesto en el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>De la mano de otros grandes fen\u00f3menos macrosociales, en un proceso de retroalimentaci\u00f3n continua, fue emergiendo una nueva estructura econ\u00f3mica cuyos elementos de desarrollo se articulan con el advenimiento de una sociedad inmersa en un proceso de cambio continuo aupado por el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas con m\u00faltiples aplicaciones transversales. Como se sabe, la tecnolog\u00eda es conocimiento aplicado, raz\u00f3n por la cual, en un mundo en el que este desempe\u00f1a un papel central, tanto en los procesos productivos, pol\u00edticos y sociales, como en la vida diaria, a dicha sociedad se le ha denominado sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Estas transformaciones unidas a otros procesos econ\u00f3micos y sociales en los a\u00f1os 70\u00b4s -el estancamiento econ\u00f3mico y la inflaci\u00f3n, la creciente competencia de los pa\u00edses emergentes, la ca\u00edda del sistema de Bretton Woods en 1971, la intervenci\u00f3n de la OPEP en el mercado del petr\u00f3leo para incrementar los precios, entre otros-, coadyuvaron a generar una profunda crisis a partir de la cual el sistema capitalista busc\u00f3 adaptar sus estructuras a las nuevas realidades<sup>1<\/sup>. Emergi\u00f3 poco a poco un nuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n<sup>2<\/sup>\u00a0del capital fundamentado en el conocimiento, cuya base de desarrollo son la innovaci\u00f3n y la creatividad.<\/p>\n<p>Al igual como ha ocurrido con otras crisis, el mundo de la administraci\u00f3n ha producido herramientas que le permiten al empresario aprovechar al m\u00e1ximo las estructuras emergentes, a moldearlas y retroalimentarlas. Se pueden enumerar diversas estrategias de gesti\u00f3n que buscan adaptar las organizaciones de manera tal que el conocimiento pueda ser aprovechado al m\u00e1ximo como ventaja competitiva, entre ellas la reingenier\u00eda, la filosof\u00eda de la calidad, la gesti\u00f3n de la innovaci\u00f3n, la gesti\u00f3n tecnol\u00f3gica, etc.<\/p>\n<p>El coaching es quiz\u00e1s uno de esos instrumentos que con mayor claridad est\u00e1 dirigido al aprovechamiento del conocimiento de los trabajadores, aunque el discurso que lo sustenta pretende mostrarlo como una herramienta de desarrollo personal para el empleado.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis que aqu\u00ed se plantea es que el coaching constituye una herramienta del proceso actual de acumulaci\u00f3n de capital en el capitalismo cognitivo. Para cumplir con ese objetivo en la siguiente secci\u00f3n se desarrollar\u00e1n las ideas b\u00e1sicas sobre la sociedad del conocimiento y la econom\u00eda del conocimiento.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, en la tercera secci\u00f3n, se har\u00e1 un esbozo breve de los cambios en el mundo del trabajo y su relaci\u00f3n con el conocimiento y la innovaci\u00f3n como eje central del proceso de valoraci\u00f3n del capital. En la cuarta parte se discutir\u00e1 la noci\u00f3n del capitalismo cognitivo, como forma contempor\u00e1nea del proceso de acumulaci\u00f3n de capital y su articulaci\u00f3n con la sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Finalmente, se abordar\u00e1 el coaching como herramienta de gesti\u00f3n \u00abarquet\u00edpica\u00bb a nivel microecon\u00f3mico del capitalismo cognitivo.<\/p>\n<h2>Conocimiento, sociedad y econom\u00eda<\/h2>\n<p>\u201cEl conocimiento o knowledge social general se ha convertido en fuerza productiva inmediata, y, por lo tanto,hasta qu\u00e9 punto las condiciones del proceso de la vida social misma han entrado bajo los controles del General Intellect\u201d (Marx 1983: 230)<\/p>\n<h2>Sociedad del conocimiento<\/h2>\n<p>Al surgimiento, desde finales de los a\u00f1os cincuenta y su continuum hasta hoy, de las nuevas tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, y su aplicaci\u00f3n a los procesos productivos, a nuevos productos y materiales y a t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n de las organizaciones, as\u00ed como su influencia en m\u00faltiples aspectos como la medicina, la ingenier\u00eda, las finanzas, etc., por su profundidad, alcance y sostenibilidad, se le ha reconocido como la tercera revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, caracterizada por el dominio de la informaci\u00f3n y la trasmisi\u00f3n de conocimientos a gran escala. Por tratarse de una etapa en la que los sistemas tecnol\u00f3gicos se fundamentan en la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n, algunos la han denominado la era de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al decir de Castells (1998: 61), \u201clo que caracteriza a la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica actual no es el car\u00e1cter central del conocimiento y la informaci\u00f3n, sino la aplicaci\u00f3n de ese conocimiento e informaci\u00f3n a aparatos de generaci\u00f3n de conocimiento y procesamiento de la informaci\u00f3n\/comunicaci\u00f3n, en un c\u00edrculo de retroalimentaci\u00f3n acumulativo entre innovaci\u00f3n y sus usos\u201d de esta forma la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la era digital \u2013otro de los nombres con que se le denomina-, ha construido gradualmente una reestructuraci\u00f3n sist\u00e9mica que va m\u00e1s all\u00e1 del aparato econ\u00f3mico y trasciende a todos los \u00e1mbitos de la sociedad, en la que el conocimiento se va convirtiendo en elemento central de los procesos productivos y de informaci\u00f3n, tambi\u00e9n se le ha denominado sociedad del conocimiento. Castells propone que la era de la informaci\u00f3n es una etapa de la sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Por supuesto las comunidades han hecho uso de los conocimientos que en cada momento de la historia ten\u00edan a su disposici\u00f3n, en ese sentido, todas las sociedades han sido del conocimiento. Sin embargo, al hablar de sociedad del conocimiento se quiere subrayar c\u00f3mo este se ha transformado en elemento central de los procesos econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales. En el \u00e1mbito social una de las mayores repercusiones lo ha vivido el mundo del trabajo, debido a que las nuevas tecnolog\u00edas han transformado las relaciones laborales, los procesos de producci\u00f3n, las caracter\u00edsticas del trabajo mismo, las pol\u00edticas laborales y las estrategias de gesti\u00f3n en las organizaciones.<\/p>\n<p>Igualmente, la educaci\u00f3n, los procesos educativos, los sistemas nacionales de educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de educadores, han visto profundas metamorfosis, no solo por el uso eficiente y productivo de las nuevas tecnolog\u00edas a su disposici\u00f3n, sino porque estas han cambiado la forma misma de acceso al conocimiento. Se trata de una sociedad del conocimiento en el marco de un creciente proceso de globalizaci\u00f3n, elemento este en el cual no nos detendremos pero que constituye el tel\u00f3n de fondo que ha hecho posible que, tanto la sociedad del conocimiento como la econom\u00eda del conocimiento, constituyan transformaciones de car\u00e1cter sist\u00e9mico a nivel mundial. Secundando a Willke, Kr\u00fcger (2006: 8) que sostiene: \u201csolamente se puede hablar de una sociedad del conocimiento, cuando las estructuras y procesos de reproducci\u00f3n material y simb\u00f3lica de una sociedad est\u00e1n impregnados de operaciones basadas en conocimiento, que el tratamiento de informaci\u00f3n, el an\u00e1lisis simb\u00f3lico y los sistemas expertos se convierten en el dominante respecto a los otros factores de re-producci\u00f3n. Otro requisito imprescindible de la \u2018sociedad del conocimiento\u2019 es que el conocimiento en general y el conocimiento de los expertos en particular sean sometidos a un proceso de revisi\u00f3n continua convirtiendo de esta forma la innovaci\u00f3n en un componente cotidiano del trabajo basado en conocimiento\u201d.<\/p>\n<p>Para constituirse en una sociedad orientada a la producci\u00f3n del conocimiento es indispensable al menos cumplir con tres caracter\u00edsticas de acuerdo con David y Foray: \u201ccreaci\u00f3n y reproducci\u00f3n extensiva de conocimiento; mecanismos para el intercambio y la inclusi\u00f3n de los conocimientos obtenidos; y uso intensivo de las nuevas tecnolog\u00edas\u201d (David and Foray, 2002: 15).<\/p>\n<p>Seg\u00fan estos autores la sociedad que cumpla con estas caracter\u00edsticas posee las siguientes \u2018virtudes\u2019, en un proceso de retroalimentaci\u00f3n que fortalece las condiciones iniciales:<\/p>\n<p>\u201c\u2022 La mejora de los conocimientos es impulsada por una serie de oportunidades para su recombinaci\u00f3n, transposici\u00f3n y sinergia;<\/p>\n<p>\u2022 Una gran parte de la base de conocimiento es codificada, lo que conduce a una mayor capacidad de almacenamiento y comunicaci\u00f3n y hace posible el desarrollo de nuevos enfoques cognitivos;<\/p>\n<p>\u2022 El control de calidad est\u00e1 garantizado por cada uno de los miembros que puede reproducir, probar y criticar los nuevos conocimientos;<\/p>\n<p>\u2022 La eficiencia est\u00e1tica es, por regla general, reforzada, lo que significa que debido a que todo el mundo tiene acceso a los conocimientos producidos, los mismos elementos no van a ser reinventados (mientras que los nuevos conocimientos se pueden beneficiar de un fuerte enfoque colectivo, la experimentaci\u00f3n de la colaboraci\u00f3n y los esfuerzos de mejora);<\/p>\n<p>\u2022 La productividad de aprendizaje se hace mayor por el hecho de que un individuo puede &#8220;aprender a aprender&#8221; a trav\u00e9s de la reproducci\u00f3n de los conocimientos de los dem\u00e1s;<\/p>\n<p>\u2022 Han surgido oportunidades para la reorganizaci\u00f3n espacial de las actividades y la creaci\u00f3n de comunidades virtuales, ya que ahora es m\u00e1s econ\u00f3mico pasar el conocimiento entre las personas\u201d (David and Foray, 2002: 15). Adem\u00e1s, como lo plantea Chaparro, la sociedad del conocimiento tambi\u00e9n se caracteriza por \u201cla importancia que el conocimiento cient\u00edfico tiene en todos los sectores de las sociedades contempor\u00e1neas, y el papel estrat\u00e9gico que est\u00e1n desempe\u00f1ando las nuevas \u00e1reas de la ciencia, o las llamadas nuevas tecnolog\u00edas\u201d, de una parte, de otra el papel central que juega la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de recursos humanos, siendo este el elemento m\u00e1s cr\u00edtico de dicha sociedad; adem\u00e1s, la apropiaci\u00f3n social del conocimiento emerge como un elemento central para construir una sociedad del conocimiento al igual que el aprendizaje social \u201cpor medio del cual el conocimiento se interioriza, generando procesos de cambio de actitudes o de valores, de cambio institucional u organizacional, o de desarrollo de capacidades para el aprovechamiento de oportunidades para adaptarse con \u00e9xito a un entorno cambiante. Entendido de esta forma, el aprendizaje es el proceso fundamental que lleva del conocimiento a la innovaci\u00f3n y al cambio social, ya sea a nivel del individuo, de una organizaci\u00f3n o de la sociedad\u201d (Chaparro, 1998: 19-21)<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Un denominador com\u00fan a estas perspectivas es el hecho de que en todo caso una sociedad del conocimiento supone la aplicaci\u00f3n del mismo a los procesos productivos en busca del bienestar, es decir, la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica adquiere una particular importancia puesto que es en ella en donde la sociedad del conocimiento produce mayores impactos. En este orden de ideas se trata de la econom\u00eda del conocimiento.<\/p>\n<h2>La econom\u00eda del conocimiento<\/h2>\n<p>En 1998 la OCDE se\u00f1alaba que \u201clas tasas de crecimiento a largo plazo subyacentes en las econom\u00edas de la OCDE dependen de mantener y ampliar la base de conocimientos, mientras que lo hace m\u00e1s sensible a las necesidades econ\u00f3micas y sociales\u201d (OCDE: 1998; 4). Esta adaptaci\u00f3n de los procesos productivos a la sociedad del conocimiento se ha denominado en forma gen\u00e9rica econom\u00eda del conocimiento.<\/p>\n<p>Se trata de una econom\u00eda en la que progresivamente, desde los a\u00f1os setentas del siglo pasado, la introducci\u00f3n de la inform\u00e1tica y la automatizaci\u00f3n de los procesos productivos, as\u00ed como los sistemas de informaci\u00f3n gerencial, en la cual el conocimiento asume el papel central de valoraci\u00f3n del capital, aunque el trabajo manual sigue cumpliendo un papel importante en la producci\u00f3n capitalista. De esta forma, el conocimiento aplicado, es decir, el uso de la ciencia para la obtenci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas \u2013artefactos, m\u00e1quinas, equipos, nuevos productos, t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n, etc.-, se convierte paulatinamente en la columna central de la competencia entre las organizaciones, las regiones y los pa\u00edses. La econom\u00eda del conocimiento trae consigo, a su vez, nuevas transformaciones que impactan el mundo del trabajo.<\/p>\n<p>En efecto, la flexibilizaci\u00f3n productiva requiere una flexibilizaci\u00f3n laboral que le permita a la empresa cambios r\u00e1pidos y fluidos en la contrataci\u00f3n de personal, es decir, una transformaci\u00f3n en el mundo del trabajo que anuncia el fin del estado de bienestar, reformas acordes con las exigencias de sobrevivencia en un mundo hipercompetitivo.<\/p>\n<p>No solo se trata de disminuir costos \u2013lo cual, por supuesto, est\u00e1 en la mira de los empresarios-, adem\u00e1s, es la aplicaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas a nuevas formas de organizaci\u00f3n del proceso productivo, a nuevas estructuras organizacionales, y por ende, a nuevas formas de relaci\u00f3n laboral. Con los procesos de automatizaci\u00f3n productiva, la jerarquizaci\u00f3n fordista pasa a ser obsoleta, y aparecen formas de organizaci\u00f3n empresarial m\u00e1s horizontales, en las que la iniciativa del trabajador es fundamental para la creaci\u00f3n de ventajas competitivas. Los conocimientos acumulados por el trabajador, bien sea adquiridos a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, o bien a trav\u00e9s de la experiencia, y los acumulados institucionalmente, se convierten en un elemento b\u00e1sico para la organizaci\u00f3n. De esta forma, el conocimiento resulta en s\u00ed mismo en un valor central del proceso productivo, en tanto es la base sobre la que descansa la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, conocimiento e innovaci\u00f3n son las dos caras de una moneda que identifican en la sociedad del conocimiento el elemento central de acumulaci\u00f3n de capital. En otras palabras, \u201cel conocimiento contribuye a la econom\u00eda sosteniendo los aumentos de productividad, la formaci\u00f3n y el crecimiento de nuevas industrias y los cambios organizacionales necesarios para aplicar eficazmente los nuevos conocimientos\u201d (Steinmueller, 2002: 194), de esta forma en las econom\u00edas basadas en el conocimiento la innovaci\u00f3n es una caracter\u00edstica central que coadyuva a crear nuevas fuentes de trabajo en una gran variedad de disciplinas, tales como las ingenier\u00edas, la gen\u00e9tica, la biotecnolog\u00eda, la inform\u00e1tica, los sistemas de informaci\u00f3n y muchas otras relacionadas con el conocimiento.<\/p>\n<p>En este orden de ideas, la \u00abeconom\u00eda basada en el conocimiento\u00bb expresa una diferencia de car\u00e1cter cualitativo de la econom\u00eda contempor\u00e1nea respecto a \u00e9pocas anteriores, en tanto que supone que en la realidad de los procesos productivos actuales el \u00e9xito de la econom\u00eda depende fundamentalmente de la capacidad de generar y utilizar conocimientos (The World Bank, 1999:16). En esta \u2018nueva econom\u00eda\u2019 el desarrollo econ\u00f3mico es vol\u00e1til, debido a la configuraci\u00f3n de una econom\u00eda especulativa, y a los cambios r\u00e1pidos generados por m\u00faltiples factores, entre ellos, el surgimiento de transformaciones tecnol\u00f3gicas e innovaciones, que generan variaciones en el desenvolvimiento econ\u00f3mico con r\u00e1pidas subidas y ca\u00eddas repentinas, lo cual hace de los mercados una instituci\u00f3n voluble, cambios que orientan la econom\u00eda cada vez m\u00e1s hacia el cliente, individualiz\u00e1ndola, y por ende, subordinando lo social a lo individual; convirtiendo la innovaci\u00f3n, en particular la fundamentada en el conocimiento empresarial, en un elemento clave de la pol\u00edtica econ\u00f3mica que busca enfrentar una hipercompetencia global cada vez m\u00e1s veloz (Stripeikis \u2013 \u017dukauskas, 2005: 325).<\/p>\n<p>La econom\u00eda del conocimiento significa, entonces, una ruptura que se puede ubicar en diferentes niveles tales como la aceleraci\u00f3n de la producci\u00f3n de conocimientos, la expansi\u00f3n del capital intangible en el plano macroecon\u00f3mico, la innovaci\u00f3n como actividad dominante cuyas fuentes son cada vez m\u00e1s difusas y con una ruptura tecnol\u00f3gica cristalizada en la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la era digital (David y Foray, 2002: 11). De esta forma los nuevos paradigmas tecnoecon\u00f3micos \u2013biotecnolog\u00eda, nuevos materiales, nuevas fuentes de energ\u00eda, nanotecnolog\u00eda, microelectr\u00f3nica, nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, etc. \u2013, resultantes de la nueva revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica han moldeado el proceso productivo de tal forma que ha generado una reestructuraci\u00f3n de car\u00e1cter sist\u00e9mico basada en la innovaci\u00f3n y el cambio continuo en un mundo cada vez m\u00e1s globalizado.<\/p>\n<p>El sistema capitalista ha ido adaptando sus estructuras, en particular su r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, para hacer de esta metamorfosis una nueva posibilidad para su propio desarrollo. En esencia, la econom\u00eda del conocimiento consiste, desde la perspectiva del proceso de acumulaci\u00f3n, en una profunda transformaci\u00f3n mediante la cual el capital se apropia del conocimiento de manera tal que este se constituye, en el marco de la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, en el eje generador de plusvalor.<\/p>\n<p>Esto condujo a profundas transformaciones en el mundo del trabajo, que van desde los reg\u00edmenes laborales hasta los mecanismos de reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, desde la organizaci\u00f3n del trabajo hasta las competencias del trabajador.<\/p>\n<p>Se trata, entonces, de un conjunto de cambios que adaptan las normas, las estructuras organizacionales, los acuerdos o contratos sociales, las relaciones laborales patrono empleado, las relaciones salariales y en general todas las instituciones del mundo del trabajo a la nueva fase de desarrollo capitalista en la cual el conocimiento se constituye en un elemento central de generaci\u00f3n de plusvalor y, por ende, de acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<h2>Transformaciones en el mundo del trabajo<\/h2>\n<p>\u201cEl \u00abtrabajo\u00bb est\u00e1 definido de entrada como una actividad social, destinada a inscribirse en el flujo de los intercambios sociales en la escala de toda la sociedad\u201d (Gorz, 1998: 13) Si el conocimiento se ha convertido, como se demostr\u00f3, en la columna vertebral del r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, entonces quienes detentan y producen conocimiento, es decir, los seres humanos, los trabajadores, adquieren una nueva dimensi\u00f3n, pues si bien solo el trabajo vivo es el que produce valor y en ese sentido el ser humano siempre ha sido central para el proceso productivo, ahora no se trata simplemente de sus aportes rutinarios y mecanizados, sino de una nueva modalidad en la que el cuerpo y mente deben estar a disposici\u00f3n del proceso productivo, pues la dimensi\u00f3n humana es una, y, por lo tanto, la producci\u00f3n de conocimientos requiere de una apropiaci\u00f3n integral de quien los produce.<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n de conocimientos y su aplicaci\u00f3n no puede escindirse de la relaci\u00f3n cuerpo-mente. El trabajo es una invenci\u00f3n de la modernidad, como bien lo se\u00f1ala Andr\u00e9 Gorz \u201cla forma que lo conocemos como lo practicamos y lo situamos en el centro de la vida individual y social fue inventada y luego generalizada por el industrialismo\u201d (Gorz, 1995: 25), en otras palabras, \u201cla noci\u00f3n de trabajo solo aparece en su sentido actual cuando la producci\u00f3n y el consumo de mercanc\u00edas se impone sobre la autoproducci\u00f3n\u201d (Gorz 2008: 102), es decir, con el surgimiento del capitalismo. Se caracteriz\u00f3 desde sus inicios por ser una actividad de la esfera p\u00fablica, demandada, reconocida y definida como tal por el resto de la sociedad en la que \u201cpor el trabajo remunerado (y m\u00e1s particularmente por el trabajo asalariado) es por lo que pertenecemos a la esfera p\u00fablica, conseguimos una existencia y una identidad sociales (es decir, una \u00abprofesi\u00f3n\u00bb), estamos insertos en una red de relaciones e intercambios en la que nos medimos unos con los otros y se nos confieren derechos sobre ellos a cambio de nuestros deberes hacia los mismos\u201d (Gorz, 1995: 26).<\/p>\n<p>Ahora bien, estas caracter\u00edsticas siguen vigentes pero lo que se entiende por trabajo se ha transformado. Muchos de los trabajadores est\u00e1n vinculados en forma creciente a la producci\u00f3n de servicios los cuales son cada vez m\u00e1s sofisticados, donde precisamente \u201cel principal componente de estos nuevos servicios es el conocimiento: un conocimiento que aumenta la productividad, proporciona un ajuste m\u00e1s preciso entre la necesidades espec\u00edficas del cliente y los servicios ofrecidos y crea posibilidades para el desarrollo de nuevos productos y servicios\u201d (Carnoy, 2001: 21), adem\u00e1s la producci\u00f3n agropecuaria y manufacturera tambi\u00e9n son objeto may\u00fasculo de la aplicaci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de estos cambios cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, la creciente competitividad, que como ya se mencion\u00f3 se ha mundializado, ha conducido a una reorganizaci\u00f3n del trabajo produciendo formas descentralizadas del mismo y \u201ca la diferenciaci\u00f3n del trabajo y la personalizaci\u00f3n de los productos, individualizando de ese modo las tareas laborales y diferenciando a los trabajadores individuales respecto a sus supervisores y empresarios. Esto ha simplificado mucho la subcontrataci\u00f3n, el empleo a tiempo parcial y la contrataci\u00f3n de trabajo eventual, puesto que gran parte del trabajo puede reducirse a tareas espec\u00edficas\u201d (Carnoy, 2001: 22), esta es justamente la esencia de las transformaciones en el mundo del trabajo, que en forma sint\u00e9tica se denominar\u00e1 en adelante flexibilizaci\u00f3n del trabajo. De esta forma poco a poco la definici\u00f3n social del trabajador por su puesto de trabajo concreto a largo plazo ha sido desplazada por los conocimientos que ha adquirido tanto en su experiencia laboral como a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n en la educaci\u00f3n. Un corolario de este nuevo mundo del trabajo es que los \u201ctrabajadores se est\u00e1n individualizando, distanci\u00e1ndose de sus identidades tradicionales, que se construyeron a lo largo de m\u00e1s de un siglo, y de las redes sociales que les permitir\u00e1n encontrar seguridad econ\u00f3mica\u201d (Carnoy, 2001: 23), se disuelven as\u00ed las relaciones del trabajador con la empresa y el sindicato, que anta\u00f1o eran caracter\u00edsticas de las relaciones laborales.<\/p>\n<p>A esto se suman otras transformaciones de hondo calado como el incremento de la mano de obra femenina, que constituye sin lugar a dudas el fen\u00f3meno del mercado laboral m\u00e1s importante de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Asimismo, la cualificaci\u00f3n del empleo marca la nueva \u00e9poca, aunque no hay una relaci\u00f3n unidireccional entre desarrollo tecnol\u00f3gico y desempleo, sin duda, las nuevas tecnolog\u00edas exigen mayores niveles de formaci\u00f3n al igual que las nuevas estructuras organizacionales orientadas a la econom\u00eda del conocimiento. La relaci\u00f3n entre saber y producci\u00f3n siempre se manifest\u00f3 en la relaci\u00f3n de fuerzas en el proceso productivo, m\u00e1s a\u00fan, se trata de \u201cuna cuesti\u00f3n de relaci\u00f3n de fuerzas y de saber. Precisamente de relaci\u00f3n de fuerzas en el saber\u201d como lo se\u00f1ala Linhart -citado por Coriat-. La cuesti\u00f3n fue central desde el nacimiento del capitalismo, de all\u00ed que el taylorismo se\u00f1alar\u00e1 que \u201cquien domina los modos operatorios se hace tambi\u00e9n due\u00f1o de los tiempos de producci\u00f3n. En manos obreras, este \u00absaber\u00bb pr\u00e1ctico de fabricaci\u00f3n se convierte, como dir\u00e1 Taylor, en una \u00abholganza sistem\u00e1tica\u00bb que paraliza el desarrollo del capital\u201d (Coriat, 2008: 24) por lo tanto se trata de controlar el saber.<\/p>\n<p>Si el saber en manos del trabajador constitu\u00eda en sus or\u00edgenes un obst\u00e1culo para el desarrollo de la producci\u00f3n en masa, lo que conducir\u00eda al taylorismo a proponer una forma de organizaci\u00f3n del trabajo que lograra \u201cdoblegar al obrero de oficio, \u00abliberar\u00bb al proceso de trabajo del poder que este ejerce sobre \u00e9l para instalar en su lugar la ley y la norma patronales\u201d (Coriat, 2008: 24), ahora se trata de un proceso diferente en el cual se retoma el papel del saber, del conocimiento, en manos del trabajador pero haciendo uso de herramientas institucionales, organizacionales y tecnol\u00f3gicas que le permiten mantener al capital el control sobre el trabajo aunque este detente en su haber el conocimiento. Se trata de la transformaci\u00f3n del pacto fordista o modelo de acumulaci\u00f3n intensiva a una nueva forma de organizaci\u00f3n del trabajo, el denominado posfordismo. El fordismo se puede entender como un modelo conformado por tres dimensiones que forman un todo. De una parte est\u00e1 el fordismo como un paradigma tecnol\u00f3gico en el que los \u201celementos m\u00e1s caracter\u00edsticos son la l\u00ednea de montaje, la producci\u00f3n en serie, la estandarizaci\u00f3n, y la separaci\u00f3n tajante entre concepci\u00f3n y ejecuci\u00f3n en el proceso productivo\u201d (Sotelo, 2012: 1), esto supone una divisi\u00f3n del trabajo con base en la divisi\u00f3n progresiva de las tareas lo cual no exige mano de obra calificada.<\/p>\n<p>Se trata de la producci\u00f3n planificada a gran escala que busc\u00f3 la mayor eficiencia del cambio tecnol\u00f3gico en su momento. El fordismo es tambi\u00e9n un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n constituido como un acuerdo seg\u00fan el cual a mayor productividad mayor salario, lo que a su vez genera un incremento en la demanda, mayores ventas y estabilidad en las ganancias, lo cual permite incrementar la inversi\u00f3n y el empleo, en un c\u00edrculo caracterizado por reglas de coordinaci\u00f3n, regulaci\u00f3n y control entre los agentes econ\u00f3micos. Y la tercera dimensi\u00f3n es la del fordismo como contrato social que se define por una \u201ccontractualizaci\u00f3n\u201d a largo plazo del salario, con contraprestaciones de ambas partes entre el capital y el trabajo, el empresario y el trabajador, consistente en el reconocimiento por parte de los trabajadores de la autoridad patronal, los principios de la organizaci\u00f3n cient\u00edfica de trabajo impuesta por los empleadores y el respeto por las estructuras macroecon\u00f3micas y sociales. A cambio se conform\u00f3 un r\u00e9gimen laboral auspiciado por el estado que establec\u00eda l\u00edmites al despido, lo cual implicaba un trabajo permanente, salarios indexados a los crecimientos de la productividad y de los precios, la vigencia del salario m\u00ednimo legal y un estado benefactor que aportaba un conjunto de servicios p\u00fablicos como salud, educaci\u00f3n b\u00e1sica, jubilaci\u00f3n y pensiones, gratuitos o a muy bajo costo.<\/p>\n<p>De esta forma el fordismo como paradigma tecnol\u00f3gico, como r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n y como contrato social constituye un todo que entr\u00f3 progresivamente en crisis desde los tempranos a\u00f1os sesentas. Como paradigma tecnol\u00f3gico, la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica de la que se habl\u00f3 en las l\u00edneas anteriores, constituy\u00f3 un sismo de alta intensidad para las bases sobre las que se construy\u00f3 el fordismo; adem\u00e1s, la creciente internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la entrada en escena de nuevos competidores, primero de Jap\u00f3n y luego de los denominados tigres asi\u00e1ticos, exigi\u00f3 mayores niveles de competitividad; estos encontraban obst\u00e1culos en las rigideces del modelo taylorista-fordista el cual hab\u00eda eliminado la iniciativa individual del trabajador, sacando a la luz porosidades de dicho modelo, tales como las debilidades de los tiempos y movimientos en el puesto de trabajo calculados lineal y mec\u00e1nicamente para hacer m\u00e1s eficiente el uso de la l\u00ednea de montaje. Rigideces y porosidades minaron la eficiencia de los principios del modelo fordista.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s la creciente internacionalizaci\u00f3n de los circuitos productivos y los mercados abri\u00f3 nuevos espacios a la din\u00e1mica de cambio tecnol\u00f3gico permitiendo el acceso m\u00e1s r\u00e1pido a nuevas tecnolog\u00edas con menores obst\u00e1culos para su desarrollo o adquisici\u00f3n. La crisis del fordismo como r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n tiene relaci\u00f3n con el creciente desempleo evidenciado en los a\u00f1os setentas y ochentas, las r\u00edgidas reglas laborales que desde la perspectiva empresarial incrementaban los costos, el creciente d\u00e9ficit fiscal del estado del bienestar financiado con incremento sostenido de los impuestos, todo lo cual condujo a un estrangulamiento de las ganancias que, en forma circular, se traducir\u00eda en una disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n, por ende de la producci\u00f3n y del empleo, proceso reforzado por la introducci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas, lo que en conjunto condujo a la crisis del modelo fordista.<\/p>\n<p>Finalmente la crisis del fordismo como contrato social se cristaliza por la rigidez del contrato laboral que se manifest\u00f3 progresivamente en una disminuci\u00f3n del ritmo de empleo fijo, el advenimiento de la flexibilidad laboral que minaba la limitaci\u00f3n a los despidos, la desestructuraci\u00f3n de la indexaci\u00f3n de los salarios a los precios y a la productividad puesto que con el advenimiento del conocimiento como forma central de generaci\u00f3n de valor, la medici\u00f3n de la productividad se hace casi imposible, as\u00ed como la crisis del estado de bienestar como garante de dicho contrato. De esta forma, las nuevas tecnolog\u00edas, los cambios en las estructuras organizacionales y en las estrategias de gesti\u00f3n, la puesta en marcha de nuevas formas de producci\u00f3n, de subordinaci\u00f3n y contrataci\u00f3n, condujeron a la crisis del fordismo y al surgimiento del denominado posfordismo, en s\u00edntesis las causas como \u201cla revoluci\u00f3n inform\u00e1tica, la desmaterializaci\u00f3n, la imposibilidad creciente que resulta de medir el \u00abvalor\u00bb de una, de la otra, y de las mercanc\u00edas\u201d (Gorz, 2008:130). En efecto, \u201cla introducci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas en las viejas ramas industriales de los pa\u00edses desarrollados, se llev\u00f3 a cabo en un contexto social y econ\u00f3mico totalmente diferente al vigente durante el auge de acumulaci\u00f3n intensiva.<\/p>\n<p>Los elementos m\u00e1s significativos de esta nueva situaci\u00f3n han sido: las elevadas tasas de desempleo en la mayor\u00eda de los pa\u00edses industrializados, el debilitamiento de las organizaciones sindicales para negociar las convenciones colectivas de trabajo, y el fin del consenso social dem\u00f3crata\u201d (Misas, 1996: 174). Sin embargo, hay que tener claro, tal y como lo demuestran los an\u00e1lisis hist\u00f3ricos de la difusi\u00f3n de las t\u00e9cnicas, que \u201cla innovaci\u00f3n t\u00e9cnica, la invenci\u00f3n como \u00abnueva funci\u00f3n productiva\u00bb, no bastan por s\u00ed solas para explicar las transformaciones socioecon\u00f3micas que han hecho \u00e9poca. Ninguna consideraci\u00f3n de car\u00e1cter exclusivamente t\u00e9cnico podr\u00eda, de hecho, explicar c\u00f3mo es posible que lo que en Jap\u00f3n se puso en pr\u00e1ctica en la d\u00e9cada de 1950 haya tenido que esperar casi tres decenios para difundirse en Occidente\u201d (Marazzi, 2003: 17).<\/p>\n<p>La importancia de esto radica en que -as\u00ed como ocurri\u00f3 con la introducci\u00f3n de otras innovaciones, el telar y la cosechadora mec\u00e1nicos son buenos ejemplos-, aquellas propias de la era de la informaci\u00f3n requirieron un cambio de tal envergadura que \u00fanicamente lo fue posible consolidar con una crisis social que permiti\u00f3 crear las condiciones para el advenimiento de dichas innovaciones, cristalizadas en la puesta en pr\u00e1ctica de nuevos sistemas de producci\u00f3n y de consumo, as\u00ed, como lo se\u00f1ala Marazzi \u201cno cabe duda de que la d\u00e9cada de 1970, con su inestabilidad social, con las crisis en las relaciones Norte\/Sur (precios de las materias primas) y con la crisis de la \u00e9tica de trabajo fordista, contribuy\u00f3 a crear las condiciones para la generalizaci\u00f3n del modelo organizativo y productivo nacido no s\u00f3lo en otro pa\u00eds, sino nada menos que en una sola empresa\u201d, la Toyota en Jap\u00f3n, lo cual signific\u00f3 un cambio de origen en la gesti\u00f3n organizacional respecto del fordismo pues este hab\u00eda nacido en Estados Unidos pero con la similitud de tener origen en una empresa, de la Ford a la Toyota.<\/p>\n<p>Ahora del lejano oriente ven\u00eda el toyotismo como forma de enfrentar el cambio y superar las limitaciones del fordismo. Dichas condiciones est\u00e1n enmarcadas en un control pol\u00edtico puesto que los procesos de innovaci\u00f3n \u201crompen los \u00abc\u00edrculos sociales\u00bb, las rutinas y los centros de poder que se han consolidado en los per\u00edodos de normalidad\u201d (Marazzi, 2003:18-19), ya que no basta el empuje del empresario innovador para poner en marcha un proceso de transformaci\u00f3n global de la sociedad de tal envergadura, \u201cel empresario innovador individual no ve los problemas pol\u00edticos que se derivan de la nueva relaci\u00f3n que se efect\u00faa en el acto empresarial entre ciencia, investigaci\u00f3n y regulaci\u00f3n pol\u00edtico-institucional de la sociedad.<\/p>\n<p>La figura del empresario no puede sintetizar en s\u00ed misma b\u00fasqueda de innovaci\u00f3n y gobierno de los desequilibrios, de las discordancias incitas en los procesos de difusi\u00f3n de la nuevas t\u00e9cnicas organizativas y productivas al resto de la sociedad\u201d (Marazzi, 2003:18-19), por esta raz\u00f3n, el advenimiento del postfordismo constituye en s\u00ed mismo un rompimiento con el antiguo contrato social del fordismo pero sin una propuesta de un nuevo contrato. Por estas razones la transici\u00f3n hacia el fordismo es la problem\u00e1tica de la relaci\u00f3n entre empresarialidad y pol\u00edtica planteada en nuevos t\u00e9rminos, en el fordismo \u201cla separaci\u00f3n entre innovaci\u00f3n empresarial y gesti\u00f3n pol\u00edtica de los efectos de esta sobre las relaciones sociales ten\u00eda su origen en el hecho de que los centros decisionales del sistema eran cualitativamente distintos.<\/p>\n<p>Por un lado, estaba la esfera pol\u00edtico administrativa, con sus problemas de gesti\u00f3n, mediaci\u00f3n y regulaci\u00f3n de los efectos de estos procesos de reestructuraci\u00f3n\u201d (Marazzi, 2003:19), y por el otro quienes deb\u00edan de dar cuenta de los efectos de dichas decisiones administrativas. Exist\u00eda una separaci\u00f3n entre el sujeto que decid\u00eda la innovaci\u00f3n y el que deb\u00eda comprender sus efectos, es decir, se manten\u00eda una escisi\u00f3n entre quienes deb\u00edan soportar el proceso de innovaci\u00f3n y entre quienes deb\u00edan responder por sus consecuencias en el plano social, institucional o econ\u00f3mico, \u201cuno era el lenguaje del empresario innovador y otro el lenguaje de la administraci\u00f3n econ\u00f3mica y de la administraci\u00f3n pol\u00edtico-burocr\u00e1tica estatal.<\/p>\n<p>Con la entrada de la comunicaci\u00f3n en la esfera directamente productiva, esta separaci\u00f3n entre esfera empresarial y esfera pol\u00edtico-administrativa se ve, en cierto sentido, trastocada, dando lugar al problema actual de esta transformaci\u00f3n, todo menos resuelto: el problema de la reforma pol\u00edtico-institucional, del gobierno, en el r\u00e9gimen postfordista\u201d (Marazzi, 2003:19). Y aqu\u00ed aparece la \u00faltima caracter\u00edstica de la nueva etapa postfordista, pues al tratarse de un proceso productivo en el cual priman los conocimientos, el lenguaje y la comunicaci\u00f3n se elevan al plano del proceso productivo mismo, convirti\u00e9ndose en elementos centrales del mismo.<\/p>\n<p>De esta forma la dimensi\u00f3n comunicativa se articula al proceso productivo con una fuerza novedosa que requerir\u00e1 en adelante estrategias de gesti\u00f3n organizacional que le permitan su pleno desarrollo. Las respuestas a dichas crisis sociales generadas en el proceso de transici\u00f3n al posfordismo y la nueva regularidad de la comunicaci\u00f3n como elemento necesario en el proceso productivo, traer\u00e1n consigo respuestas tanto desde el mundo de la pol\u00edtica con las reformas laborales y las pol\u00edticas sociales focalizadas, como en el mundo empresarial con nuevas t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>En todo caso, en el centro est\u00e1 el conocimiento como instancia dominante de la valoraci\u00f3n del capital, creando un conjunto nuevo de relaciones laborales que rompen con el esquema fordista dominante en la era del capitalismo industrial, se trata del capitalismo cognitivo. De hecho no solo aparece la gesti\u00f3n del conocimiento como estrategia gen\u00e9rica de las organizaciones, los estudiosos dan cuenta de la gesti\u00f3n diferenciada del conocimiento que estudia las diferentes formas que adoptan las empresas de una industria para enfrentar este reto<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<h2>Capitalismo cognitivo<\/h2>\n<p>\u201cVoy a llamar &#8220;intelectualidad de masas&#8221; a la totalidad del trabajo vivo postfordista (\u2026), en la medida en que es el depositario de las competencias cognitivas que no puede ser objetivado en la maquinaria\u201d (Virno, 2007: 6) \u201cEl pasaje de una l\u00f3gica de la reproducci\u00f3n a una l\u00f3gica de la innovaci\u00f3n, de un r\u00e9gimen de repetici\u00f3n a un r\u00e9gimen de invenci\u00f3n&#8221; (Corsani, 2003:15) constituye la esencia del capitalismo cognitivo.<\/p>\n<p>El capitalismo cognitivo concreta una fase m\u00e1s avanzada del capitalismo, esto significa que no var\u00edan las estructuras centrales del capitalismo como modo de producci\u00f3n, la relaci\u00f3n salarial fundamento de la extracci\u00f3n de trabajo excedente y el papel de la ganancia, en particular, contin\u00faan siendo el eje de dicho sistema.<\/p>\n<p>La novedad consiste en el adjetivo \u00abcognitivo\u00bb pues con este t\u00e9rmino se resaltan, como se ha mencionado, las transformaciones que han llevado a una nueva forma de valorar el capital fundamentada en el conocimiento, con base en la aplicaci\u00f3n extensiva de las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n (Corsani, 2003: 13-17).<\/p>\n<p>Las transformaciones en el trabajo, el renovado papel de los activos inmateriales, la \u201cfinanciarizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda, son aspectos interdependientes en los procesos de reestructuraci\u00f3n capitalista en marcha y es esta \u201cinterdependencia que la hip\u00f3tesis del capitalismo cognitivo propone explorar, restituyendo la primac\u00eda al an\u00e1lisis fundamentado en el papel motor de la relaci\u00f3n capital\/trabajo\u201d (Vercellone, 2004a: 7), y como lo sostiene este autor, el capitalismo cognitivo es un concepto por medio del cual \u201cse designa el desarrollo de una econom\u00eda basada en la difusi\u00f3n del saber y en la que la producci\u00f3n de conocimiento pasa a ser la principal apuesta de la valorizaci\u00f3n del capital\u201d (Vercellone, 2004b: 67).<\/p>\n<p>Se trata de un proceso de transici\u00f3n en el que \u201cla parte del capital inmaterial e intelectual, definida por la proporci\u00f3n de trabajadores del conocimiento -knowledge workers- y de las actividades de alta intensidad de saberes -servicios inform\u00e1ticos, I+D, ense\u00f1anza, formaci\u00f3n, sanidad, multimedia, software- se afirma, en lo sucesivo, como la variable clave del crecimiento y de la competitividad de las naciones\u201d (Vercellone 2004b: 67), la cual trae aparejada una nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo construida con base en los principios cognitivos y en los nuevos asentamientos del saber, como los derechos de propiedad intelectual, las patentes y los derechos de autor, y en la captura de lo cognitivo en beneficio de lo financiero. As\u00ed pues, surge un nuevo tipo, el trabajo cognitivo portador de conocimiento caracterizado por ser \u201cun trabajo complejo, de naturaleza intelectual, fruto del proceso de aprendizaje y formaci\u00f3n continua dentro y fuera de la actividad productiva.<\/p>\n<p>El trabajador debe aprender a pensar para la m\u00e1quina, debe aprender los procedimientos, los c\u00f3digos, el lenguaje, debe aprender a entender lo que la m\u00e1quina quiere. Este proceso de aprendizaje intelectual, de car\u00e1cter continuo y procesual, requiere tiempo, energ\u00edas, un dispendio mayor de recursos que los procesos de aprendizaje manuales, de car\u00e1cter discreto, requeridos al trabajador fordista\u201d (Ricci, 2004:230 citado por Fumagalli (2010). Esta nueva etapa, se caracteriza por la fuerza del retorno del beneficio, por la multiplicidad de sus formas congruentes con las transformaciones de las relaciones entre renta, salario y ganancia. Esto en particular porque \u201cel costo de producci\u00f3n de conocimiento es aleatorio y diferente del costo de su reproducci\u00f3n. Cuando la primera unidad de conocimiento codificado ha sido producida, lo que cuesta la reproducci\u00f3n de las unidades siguientes tiende a cero, sin tener tampoco una relaci\u00f3n con la unidad marginal o con el valor de uso\u201d (Arrarte, 2009: 474).<\/p>\n<p>De all\u00ed que se requiera que la organizaci\u00f3n pueda detentar en su poder el conocimiento, y en ese orden de ideas las nuevas estructuras de relaciones laborales est\u00e1n determinadas por la importancia, no s\u00f3lo de producir innovaciones con base en el conocimiento, tambi\u00e9n, en la capacidad de la organizaci\u00f3n para subordinar el conocimiento y mantenerlo bajo su control, abri\u00e9ndose paso de esta forma, una divisi\u00f3n del trabajo cognitivo caracterizado por \u201cla cooperaci\u00f3n y las econom\u00eda de aprendizaje como sustento de las actividades, los bienes de informaci\u00f3n y conocimiento como activos indivisibles, no rivales (y en donde se incluyen) la naturaleza plural de las mercanc\u00edas constituidas de hardware (material-m\u00e1quina), software (programas), wetware (actividad del cerebro) y netware (red) como componentes del c\u00e1lculo. Esta combinaci\u00f3n de inputs para la producci\u00f3n de conocimiento presupone el rol central de trabajo vivo\u201d (Arrarte, 2009: 474-475), es decir el aportado por el trabajador. Ahora bien, esto exige, a su vez, una continua capacidad de innovaci\u00f3n puesto que esta es la forma real a trav\u00e9s de la cual los conocimientos se convierten en ventaja competitiva.<\/p>\n<p>La econom\u00eda ha estudiado desde sus or\u00edgenes el papel de la innovaci\u00f3n en el crecimiento econ\u00f3mico y en el desarrollo de las organizaciones, el m\u00e1s importante de los estudiosos del tema fue Schumpeter quien sosten\u00eda que la competencia que verdaderamente contaba es la que \u201clleva consigo la aparici\u00f3n de art\u00edculos nuevos, de una t\u00e9cnica nueva, de fuentes de abastecimiento nuevas, de un tipo nuevo de organizaci\u00f3n (la unidad de direcci\u00f3n en gran escala, por ejemplo), es decir, la competencia que da lugar a una superioridad decisiva en el costo o en la buena calidad y que atacan no ya a los m\u00e1rgenes de los beneficios y de la producci\u00f3n de las empresas existentes, sino a sus cimientos y su misma existencia\u201d (Schumpeter,1988: 122), de hecho fue el quien tuvo \u00e9xito en introducir a la teor\u00eda econ\u00f3mica la importancia de la innovaci\u00f3n en el crecimiento de la productividad (Rosenberg, 2000: 59).<\/p>\n<p>Por estas razones en el capitalismo cognitivo la innovaci\u00f3n no es s\u00f3lo un asunto de competitividad, sino de sobrevivencia a todos los niveles, nacional, regional, local, empresarial e individual.<\/p>\n<p>De hecho en adelante las cualidades b\u00e1sicas del trabajador ser\u00e1n su oficio por la calidad, la eficiencia en la gesti\u00f3n del tiempo, la capacidad para administrar los conflictos, dotes comunicativas, la comprensi\u00f3n de las t\u00e9cnicas y del entorno y el esp\u00edritu de iniciativa y la innovaci\u00f3n<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<h2>Innovaci\u00f3n y Coaching<\/h2>\n<p>\u201cPeople are the core of any innovation process\u201d (Morris, 2011: 59).<\/p>\n<p>Una consecuencia importante de esta nueva etapa del sistema capitalista radica en que el mercado laboral es visto en forma global por las empresas, trayendo consigo cambios sustanciales en las relaciones laborales. De esta forma los trabajadores \u00abflexibles\u00bb -que se distinguen por jornada laboral parcial, ser contratados eventualmente, trabajan por cuenta propia, con contratos a t\u00e9rmino fijo o por prestaciones de servicios espec\u00edficos-, van creciendo en n\u00famero, invadiendo pr\u00e1cticamente todas las esferas de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto desestructura las tradicionales relaciones laborales, introduciendo una nueva l\u00f3gica del trabajo pues este se individualiza, la diferenciaci\u00f3n entre los trabajadores y los empresarios es cada vez mayor creando una gama muy amplia en las condiciones laborales, y exige del trabajador capacidades para trabajar en forma interdependiente a trav\u00e9s de redes flexibles, constante adaptaci\u00f3n al entorno din\u00e1mico y cambiante, facilidad de comunicaci\u00f3n y la asimilaci\u00f3n del lenguaje de las redes a las que la organizaci\u00f3n debe estar interconectada si quiere ser competitiva.<\/p>\n<p>Dicha l\u00f3gica ha sido asumida por las organizaciones con cambios profundos que muestran que la forma de \u201caumentar la flexibilidad son las innovaciones organizativas centradas en el trabajador, intensivas en formaci\u00f3n y potenciadoras de la productividad ideadas para que los trabajadores sientan seguridad y tengan la sensaci\u00f3n de formar parte de un equipo de empresa\u201d (Carnoy, 2001: 92). A\u00fan m\u00e1s, dado que el conocimiento es el activo fundamental de los sistemas de producci\u00f3n, su creaci\u00f3n continua es el elemento clave para conservar la competitividad, raz\u00f3n por la cual las empresas realmente competitivas fundamentan cada vez menos dicha competitividad en reducci\u00f3n de costos, por ejemplo v\u00eda salarios, y cada vez m\u00e1s en la obtenci\u00f3n de rentas empresariales con base en innovaciones en los procesos productivos, en nuevos mercados a trav\u00e9s de diferenciaci\u00f3n de productos, nuevos productos o servicios<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p>En adelante una condici\u00f3n sine qua non para ser competitivo es ser innovador en forma continua, lo que dar\u00e1 paso a la idea de innovaci\u00f3n permanente en la que, de una parte \u201cel concepto de permanencia implica la estabilidad y la ausencia de cambio, mientras que el concepto de innovaci\u00f3n implica constancia del cambio y la novedad. Combinando estos dos, sin embargo, arroja una s\u00edntesis importante: la pr\u00e1ctica de la innovaci\u00f3n no como una ocurrencia ocasional, sino como un proceso de repetici\u00f3n de creaci\u00f3n de valor y la adaptaci\u00f3n organizativa\u201d (Morris, 2011: 3). Ahora bien, esto supone un nuevo tipo de trabajadores que deber\u00e1n estar interesados en la innovaci\u00f3n, por esa raz\u00f3n la direcci\u00f3n de la empresa debe \u201cmotivar a los trabajadores mediante unas relaciones de confianza y cooperaci\u00f3n. No tiene ya otra opci\u00f3n: solamente puede bajar sus costes reemplazando la cadena taylorizada y sus obreros especializados por unas instalaciones automatizadas\u201d (Gorz, 1995: 92), se trata de una figura del trabajador \u201corgulloso de su oficio, soberano en su trabajo, capaz de evolucionar al mismo ritmo que las t\u00e9cnicas\u201d (Gorz, 1995: 93). Esta estrategia no ha nacido de una concesi\u00f3n del empresario sino de una necesidad generada por los cambios tecnol\u00f3gicos. Se construye as\u00ed una nueva ideolog\u00eda del trabajo en la cual se exalta el esfuerzo, la unidad del oficio y la vida, que, desde la perspectiva del empresario posee una racionalidad rigurosa, \u201cse trata de motivar una mano de obra dif\u00edcilmente reemplazable (por el momento, por lo menos) y de controlarla ideol\u00f3gicamente a falta de poder controlarla materialmente\u201d (Gorz, 1995: 97).<\/p>\n<p>Es as\u00ed que surgen t\u00e9cnicas organizacionales que buscan incorporar este nuevo tipo de trabajadores al proceso productivo, raz\u00f3n por la cual dichas t\u00e9cnicas se orientan a resaltar la motivaci\u00f3n, el trabajo en equipo, la creatividad, la iniciativa, la capacidad de comunicaci\u00f3n y la pertenencia a la organizaci\u00f3n. Son diversas las t\u00e9cnicas de este tipo, cabe mencionar la reingenier\u00eda, benchmarking, QFD (despliegue de la funci\u00f3n de calidad) y el kaizen. Particularmente el coaching sobresale como una herramienta que coadyuva a la creaci\u00f3n de espacios propicios para la innovaci\u00f3n, la cual en sus dos dimensiones, la tecnol\u00f3gica y la organizacional, retroalimenta todo el proceso de especializaci\u00f3n flexible, sobre las cuales debe actuar la empresa posfordista (Coriat, 2004: 256).<\/p>\n<p>No es simple casualidad que el surgimiento del coaching aplicado a las organizaciones date de la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesentas, justamente cuando, como se demostr\u00f3 en las secciones precedentes, aparecen las transformaciones propias de la econom\u00eda del conocimiento. El coaching est\u00e1 definido como una conversaci\u00f3n, es decir, \u201cun di\u00e1logo entre un tutor (coach) y un pupilo (coachee) en un contexto productivo y orientado a los resultados. El coaching consiste en ayudar a las personas individuales a acceder a lo que saben\u201d, (Zeus, 2002: 2-3) es decir constituye un cierto tipo de aprendizaje. Seg\u00fan este autor \u2013uno de los m\u00e1s importantes en el tema-, el coaching est\u00e1 relacionado \u201ccon el cambio y la transformaci\u00f3n, con la capacidad humana de crecer, alterar comportamientos mal adaptados\u201d (\u2026), \u201ccon la reinvenci\u00f3n de uno mismo; es decir, con la creaci\u00f3n de nuevas historias, nuevas identidades y nuevos futuros\u201d (Zeus, 2002: 4), adem\u00e1s act\u00faa sobre el plano emocional pues est\u00e1 dirigido a la acci\u00f3n y esta se logra en el plano de las emociones.<\/p>\n<p>Por su parte Withmore, al citar a Gallwey, se\u00f1ala que este \u201chab\u00eda puesto el dedo en la llaga. En efecto, el coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al m\u00e1ximo su desempe\u00f1o. Consiste en ayudar a aprender en lugar de ense\u00f1arle\u201d (Withmore, 2003: 20), con el objetivo de incrementar la productividad. Hay que se\u00f1alar que existen diferentes tipos de coaching, el personal u ontol\u00f3gico, el organizacional, el deportivo, el gerencial, el de equipos. Todos tienen el mismo objetivo, en \u00faltimas, el incremento de los resultados del individuo.<\/p>\n<p>En adelante en este ensayo se hablar\u00e1 del coaching ejecutivo que se refiere a la &#8220;relaci\u00f3n uno a uno entre un entrenador profesional y el ejecutivo (coachee) con el fin de cambiar y mejorar el comportamiento del coachee a trav\u00e9s del autoconocimiento y el aprendizaje, y por lo tanto, en \u00faltima instancia para el \u00e9xito del individuo y de la organizaci\u00f3n&#8221; (Joo, 2005: 468) Los beneficios del coaching empresarial seg\u00fan Zeus son de tipo estrat\u00e9gico o interpersonal. Entre los estrat\u00e9gicos menciona: hacer m\u00e1s atractivo el negocio, mejorar el servicio al cliente, controlar y evaluar las acciones y a los individuos para que adopten las mejores soluciones, fomentar la iniciativa y la responsabilidad, motivar y mantener la inercia.<\/p>\n<p>Los interpersonales que m\u00e1s se destacan est\u00e1n: despertar el potencial y la creatividad, coordinar la vida profesional y personal, incrementar la capacidad de afrontar y adaptarse a los cambios y transiciones, mejorar la concentraci\u00f3n, confianza, relajaci\u00f3n y toma de decisiones (Zeus, 2002:37); por su parte Atkinson agrega que el coaching incentiva la responsabilidad del individuo por su propio aprendizaje, maximiza su potencial y genera mayor compromiso personal con la organizaci\u00f3n (Atkinson, 2011: 46).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Withmore sostiene que se debe construir \u00abuna cultura del coaching\u00bb en la organizaci\u00f3n, en la cual \u201cla mejora del desempe\u00f1o de la productividad debe ser primordial, y no la conseguir\u00edamos si el mercado no diera resultado. El coaching extrae lo mejor de los individuos y los equipos, algo que no se puede lograr mediante la trasmisi\u00f3n de instrucciones\u201d (Withmore, 2003:177). Se trata entonces de una herramienta de gesti\u00f3n que, aunque en forma insistente se le presenta como una herramienta que beneficia principalmente al empleado, puesto que le ayuda a clarificar lo que quiere en la vida; a establecer objetivos alcanzables; contar con aliento y apoyo; tener a alguien que lo desaf\u00ede y lo encare con s\u00ed mismo (Zeus, 2002: 7), o como un m\u00e9todo para \u201cayudar a los trabajadores a crecer y mejorar su competencia laboral, proporcionando sugerencias y aliento\u201d (Dubrin, 2005: IX).<\/p>\n<p>El coaching est\u00e1 enfocado a cuatro objetivos fundamentales: el autoconocimiento del individuo, la mejora del rendimiento, avances en su desempe\u00f1o y transformaci\u00f3n personal (Dotlich and Cairo, 1999: 3). En realidad su esencia consiste en el incremento de la productividad mediante una mejora continua del desempe\u00f1o laboral. En una tesis se investig\u00f3 el papel del coaching en el desempe\u00f1o laboral con base en estudios de caso; entrevistaron a coaches, as\u00ed como a gerentes de alta direcci\u00f3n, los mandos medios y los empleados de base de las organizaciones involucradas en procesos de coaching, y la percepci\u00f3n que manifestaron condujo a la autora a se\u00f1alar que \u201cel coaching mejora e incrementa la productividad laboral, ya que no solo potencializa los talentos en las personas, sino que incrementa los niveles de motivaci\u00f3n ejerciendo un poder directo en el desempe\u00f1o laboral de las personas\u201d (G\u00f3mez, 2012: 30). Por ejemplo, en un \u201cprograma de capacitaci\u00f3n y seguimiento se encontr\u00f3 un incremento de la productividad de 88% de los directivos del sector p\u00fablico, un aumento significativamente mayor en comparaci\u00f3n con el obtenido con la sola formaci\u00f3n\u201d (Olivero, Bane, y Kopelman citados por Joo, 2005: 483). Y estos niveles de productividad obedecen, seg\u00fan los promotores del coaching, a que con su aplicaci\u00f3n planificada, constante y comprometida se logran cambios progresivos, muchas veces sutiles, que tienen \u201cun impacto significativo en la actitud, el pensamiento y el comportamiento.<\/p>\n<p>Se genera la creatividad y la innovaci\u00f3n, fomentan la proactividad impone la responsabilidad de la mejora en las personas adecuadas\u201d (Cooper, 2012: 23). Y la innovaci\u00f3n como ya hemos se\u00f1alado, constituye una actividad central en las empresas competitivas contempor\u00e1neas, necesidad que cada d\u00eda se profundiza m\u00e1s en el capitalismo cognitivo, raz\u00f3n por la cual \u201cla innovaci\u00f3n es la herramienta espec\u00edfica de los empresarios innovadores; el medio con el cual explotar el cambio como una oportunidad para un negocio diferente\u201d (Drucker, 1986:31).<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el coaching es una aproximaci\u00f3n global que busca desarrollar los talentos latentes de los recursos humanos de una empresa (Moyson, 2001: 149), busca potenciar las competencias y habilidades caracter\u00edsticas de las actividades propias de una funci\u00f3n como la innovaci\u00f3n, que requiere un proceso de formaci\u00f3n y aprendizaje continuo.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el coaching es una herramienta de gesti\u00f3n que se adapta perfectamente a las necesidades de las organizaciones competitivas en el marco general de la econom\u00eda del conocimiento, y en particular, coadyuva a generar un clima organizacional propicio para la motivaci\u00f3n, la creatividad y la innovaci\u00f3n claves, en la nueva fase de la acumulaci\u00f3n de capital fundamentada en la valoraci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p>Como se anot\u00f3, el capitalismo cognitivo est\u00e1 en proceso de estructuraci\u00f3n, lo que significa que tanto a nivel macroecon\u00f3mico como microecon\u00f3mico, es decir, a nivel de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales y a nivel de las organizaciones, est\u00e1 en la b\u00fasqueda de estrategias que puedan consolidar la pretensi\u00f3n de transformar el conocimiento en renta. Puesto que innovar implica aplicaci\u00f3n del conocimiento, aquellos instrumentos de gesti\u00f3n que alimenten este proceso, que construyan espacios dentro de las organizaciones destinados a promover la aplicaci\u00f3n del conocimiento en formas concretas de innovaci\u00f3n, bien sea a nivel de productos, procesos, t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n, manejo de clientes, de proveedores, o de nichos de mercado, se constituyen en herramientas claves para los empresarios.<\/p>\n<p>El coaching, como se ha demostrado, es en la pr\u00e1ctica una de estas herramientas de gesti\u00f3n, lo que significa que, aunque en efecto su conocimiento y aplicaci\u00f3n lleve beneficios a la persona, su objetivo central, su finalidad \u00faltima, es en realidad la b\u00fasqueda de formas gerenciales que potencien la capacidad creativa, la innovaci\u00f3n y la productividad de los trabajadores.<\/p>\n<p>Sin embargo, la crisis sist\u00e9mica cuyo \u00faltimo impulso se registr\u00f3 en el 2007 del cual no se ha podido salir, demuestra que el capitalismo cognitivo enfrenta discrepancias org\u00e1nicas, que se han cristalizado en la crisis financiera que luego se extendi\u00f3 a toda la econom\u00eda, cuya causa est\u00e1 en las contradicciones estructurales del capitalismo cognitivo relacionadas con la dificultad del capital para articular \u201cla econom\u00eda inmaterial y del conocimiento en una din\u00e1mica progresiva de crecimiento sobre la cual cimentar una expansi\u00f3n de sus oportunidades y de su propia legitimidad en la organizaci\u00f3n social de la producci\u00f3n\u201d (Vercellone, 2009: 66).<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, el coaching es una forma de adaptar la organizaci\u00f3n a las exigencias de la nueva fase de acumulaci\u00f3n de capital, coherente con el desarrollo social y cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico de la \u00e9poca, y por lo tanto, principalmente dirigida al desarrollo del personal en la b\u00fasqueda de formas de acotar la gesti\u00f3n a la nueva etapa en la que el posfordismo se caracteriza por la necesidad de trabajadores con iniciativa propia, creatividad, flexibilidad, adaptaci\u00f3n a los cambios y fortaleza innovativa. En este sentido, el coaching ha demostrado ser capaz de coadyuvar a enfrentar este reto.<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La sociedad del conocimiento se caracteriza por hacer de \u00e9l una herramienta central del proceso econ\u00f3mico, de construir una estructura productiva, pol\u00edtica y social, alrededor del conocimiento y sus aplicaciones, esto es lo que la diferencia de sociedades anteriores que de todas formas hicieron uso del conocimiento a su alcance.<\/p>\n<p>En esta sociedad surge la econom\u00eda del conocimiento cuya estructura se ha ido construyendo desde mediados de los a\u00f1os setentas del siglo pasado, generando profundos cambios en el mundo del trabajo y en los procesos productivos, obligando al sistema capitalista y a las organizaciones a crear nuevas estrategias de gesti\u00f3n capaces de enfrentar la nueva realidad, caracterizadas por el cambio continuo, la innovaci\u00f3n permanente, la flexibilizaci\u00f3n productiva, la flexibilizaci\u00f3n laboral, y el surgimiento del trabajador cognitivo.<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica notable de esta nueva etapa consiste en que el conocimiento es inseparable de la realizaci\u00f3n del ser humano, este lleva a aquel indefectiblemente consigo, no lo puede separar; de esta forma, el trabajo invade la totalidad de la vida de los individuos puesto que conocimiento y mundo de la vida hacen parte de un todo.<\/p>\n<p>Esto significa, en \u00faltima instancia, que la explotaci\u00f3n del trabajo cognitivo va m\u00e1s all\u00e1 de los horarios laborales, ya que la obtenci\u00f3n, producci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de conocimientos es un proceso mental continuo del ser humano.<\/p>\n<p>En estas nuevas condiciones, en las que el conocimiento exige trabajadores cognitivos \u201cla remuneraci\u00f3n del trabajo se traduce en remuneraci\u00f3n de la vida: en consecuencia, lo que en el fordismo era el salario, hoy, en el capitalismo cognitivo, se torna ingreso de existencia (renta b\u00e1sica) y el conflicto en ciernes no es ya la lucha por unos salarios altos (por decirlo en t\u00e9rminos keynesianos) sino la lucha por una continuidad incondicional del ingreso, que prescinda de la actividad laboral certificada por alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n de trabajo\u201d (Fumagalli, 2010: 23).<\/p>\n<h2>Notas<\/h2>\n<p>1- Una s\u00edntesis de este pasaje de la historia se encuentra en Misas (1996: 161-178)<\/p>\n<p>2- Por r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, en este texto, se entiende \u201cal conjunto de regularidades que aseguran una progresi\u00f3n general y relativamente coherente de la acumulaci\u00f3n de capital, es decir, que permiten reabsorber o extender en el tiempo las distorsiones y desequilibrios que nacen permanentemente del proceso mismo\u201d (Boyer, 1992: 53)<\/p>\n<p>3- N\u00f3tese que el debate referido al dualismo \u2018internalismo &#8211; externalismo\u2019 en la producci\u00f3n de las ciencias y el conocimiento se ve superado puesto que en una sociedad del conocimiento este es producido tanto interna como externamente a cada ciencia, es lo que en otras palabras se ha denominado interdisciplinariedad o, en t\u00e9rminos m\u00e1s avanzados transdisciplinariedad. Sobre dicho dualismo ver Beltr\u00e1n (1995: 167-216), para una revisi\u00f3n de la teor\u00eda del conocimiento ver Hessen (1994).<\/p>\n<p>4- Flores (2010) desarroll\u00f3 un interesante estudio de caso para la industria cervecera mexicana.<\/p>\n<p>5-Para un estudio detallado de estas transformaciones en el mundo del trabajo ver Andr\u00e9 Gorz (1995) en particular el cap\u00edtulo VI titulado \u201cUna \u00faltima transformaci\u00f3n de la ideolog\u00eda del trabajo\u201d.<\/p>\n<p>6-La literatura sobre la innovaci\u00f3n en las organizaciones es muy extensa, en Maskell and Malmberg (1995), en Anand, Gardner y Morris (2007) y en Dosi, Silverberg y Orsenigo (1988) se encuentran algunas s\u00edntesis desde diferentes perspectivas<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p>Anand, N., Gardner, Heidi K. and Morris, Tim (2007) \u201cKnowledge-Based Innovation: Emergence and Embedding of New Practice Areas in Management Consulting Firms\u201d. 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Universidad Piloto de Colombia \u00a0 Resumen Desde los a\u00f1os 60 del siglo pasado una serie de cambios en el sistema capitalista empezaron a aflorar, resultado de procesos de transformaci\u00f3n social relacionados con los cambios cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos y de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica. 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