{"id":2163,"date":"2017-01-22T00:34:53","date_gmt":"2017-01-22T06:34:53","guid":{"rendered":"http:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=2163"},"modified":"2024-01-22T13:47:28","modified_gmt":"2024-01-22T19:47:28","slug":"la-conducta-antisocial-en-adolescentes-remitidos-a-la-preceptoria-juvenil-de-reintegracion-social-en-tultitlan-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=2163","title":{"rendered":"La conducta antisocial en adolescentes remitidos a la preceptor\u00eda juvenil de reintegraci\u00f3n social en Tultitl\u00e1n, M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2017.8.14.1\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2017.8.14.1<\/a><\/p>\n<p><strong><em>The antisocial behavior in adolescents submitted to preceptorship of social reintegration in Tultitlan, Mexico<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Dr. Sinuh\u00e9 Carlos Guardado L\u00f3pez<\/strong><br \/>\nProfesor de FES Cuautitl\u00e1n UNAM<br \/>\nguardadolopez@comunidad.unam.mx<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/RUDICSv8n14p1_27.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page11\"><\/a> El presente art\u00edculo versa sobre la demostraci\u00f3n de que la disfunci\u00f3n cerebral figura como un factor de riesgo en la comisi\u00f3n de conductas antisociales en los adolescentes. La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 con tres adolescentes de entre doce y catorce a\u00f1os de edad, mediante la colaboraci\u00f3n institucional de la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n M\u00e9xico y una cl\u00ednica privada especializada en el comportamiento infantil y adolescente del norte de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda adoptada tuvo un enfoque cualitativo. Se consultaron fuentes documentales y electr\u00f3nicas como libros, tesis, art\u00edculos, monograf\u00edas, ensayos, opiniones, antolog\u00edas, peri\u00f3dicos, revistas especializadas y, por medio de la creaci\u00f3n de expedientes, la realizaci\u00f3n de estudios neuropsicol\u00f3gicos, neurol\u00f3gicos y aplicaci\u00f3n de entrevistas con los adolescentes y sus familiares, adem\u00e1s de diversos especialistas. El dise\u00f1o de investigaci\u00f3n fue No Experimental.<\/p>\n<p><strong>Palabras Clave: <\/strong>Conducta antisocial, Criminolog\u00eda juvenil<\/p>\n<p><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p>This article exposed that brain dysfunction appears as a risk factor in the commission of antisocial behavior in adolescents. The research was conducted with three teenagers aged between twelve and fourteen years old and through institutional collaboration of the Preceptory of Social Reintegration in Tultitlan, Mexico and a private clinic specializing in children&#8217;s behavior and adolescent located in northern of Mexico City. The methodology used was a qualitative approach, documentary and electronic sources were consulted. The research design was non-experimental.<\/p>\n<p><strong>Keywords:<\/strong> Behavior antisocial, criminology juvenile<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En el \u00e1mbito educativo la plantilla docente y directiva de colegios, escuelas e institutos se enfrentan a la problem\u00e1tica de adolescentes que tienen conductas catalogadas como desobedientes, as\u00ed como j\u00f3venes que son inquietos, impulsivos y en ocasiones agresivos.<\/p>\n<p>Estos adolescentes que no siguen normas ni reglas en el entorno educativo ni familiar, rebasan la capacidad de control, entendimiento, diagn\u00f3stico y tratamiento del personal educativo, pero tambi\u00e9n superan el control parental; los cuales carecen de la formaci\u00f3n profesional y conocimiento especializado que se necesita para atender a los adolescentes que manifiestan las conductas referidas.<\/p>\n<p>La conducta descrita de igual forma repercute en el desempe\u00f1o escolar y conductual en el aula y los rezaga o a\u00edsla del grupo escolar. Por tanto, la investigaci\u00f3n se enfoc\u00f3 en identificar los factores end\u00f3genos y ex\u00f3genos que influyeron en la conducta antisocial por las que los adolescentes son remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social correspondiente a la Regi\u00f3n XXI con sede en Tultitl\u00e1n, Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El objeto de estudio de la investigaci\u00f3n son tres adolescentes, que se encuentran en el rango de entre doce y diecisiete a\u00f1os de edad, los cuales fueron remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n, Estado de M\u00e9xico. La delimitaci\u00f3n espacial comprende los municipios de Coacalco, Tultitl\u00e1n y Tultepec, los cuales integran la Regi\u00f3n XXI de las Preceptor\u00edas Juveniles de Reintegraci\u00f3n Social de dicho estado. Finalmente, la delimitaci\u00f3n temporal comprendi\u00f3 los meses de febrero a abril de 2015.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page12\"><\/a><strong>1. Antecedentes<\/strong><\/p>\n<p>La disfunci\u00f3n cerebral y el Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad (TDAH), son condiciones que afectan el funcionamiento acad\u00e9mico, familiar y en su caso laboral de quien lo padecen, por lo que ambos padecimientos se reflejan en importantes problemas conductuales, de salud, acad\u00e9micos y sociales.<\/p>\n<p>Espec\u00edficamente el TDAH no es un padecimiento calificado como nuevo, si bien se ha incrementado no es novedoso para los estudiosos en la materia como psic\u00f3logos, pedagogos y neur\u00f3logos. Aunque la literatura m\u00e9dica refiere que en 1848 el m\u00e9dico alem\u00e1n Heinrich Hoffman describi\u00f3 el comportamiento de un ni\u00f1o hiperactivo y desatento (Wolraich y Baumgaertel, citados por Lara, 2009, p. 20).<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX Neufeld y Foy indicaron las primeras descripciones de lo que despu\u00e9s se definir\u00eda como TDAH. Los rasgos que se\u00f1alaron hac\u00edan referencia a una especie de desinhibici\u00f3n e impulsividad lo cual pasar\u00eda a llamarse \u201cdegeneraci\u00f3n moral\u201d en el siglo XX.<\/p>\n<p>En 1890 el fil\u00f3sofo estadounidense y considerado padre de la psicolog\u00eda funcionalista William James, clasific\u00f3 esa serie de conductas como \u201cvoluntad explosiva\u201d, aunque \u00e9l lo consider\u00f3 normal; sin embargo, tal descripci\u00f3n tiene un parecido importante a lo que actualmente se conoce como TDAH; refiri\u00f3 James que aun presentando un car\u00e1cter normal, hab\u00eda impulsos tan r\u00e1pidos que eran imposibles de inhibir por parte del individuo (Neufeld y Foy, citados por Lara, 2009, p. 19).<\/p>\n<p>En 1902 George Still describi\u00f3 a 43 ni\u00f1os que caracterizaban su comportamiento por mostrarse desafiantes, agresivos y resistentes emocionalmente, mostrando consistencia temporal en los comportamientos antes mencionados. Still tambi\u00e9n asent\u00f3 que los ni\u00f1os mostraban dificultades para mantener la atenci\u00f3n y presentaban un importante d\u00e9ficit en el control moral de su conducta (Barkley, citado por Lara, 2009, p. 19).<\/p>\n<p>Durante el siglo XX, en los a\u00f1os 50, las conductas descritas por Still fueron coincidentes con el cuadro cl\u00ednico del da\u00f1o cerebral m\u00ednimo. En la d\u00e9cada de los 60 apareci\u00f3 el t\u00e9rmino de S\u00edndrome del Ni\u00f1o Hiperquin\u00e9tico, su caracter\u00edstica principal era la excesiva actividad motora.<\/p>\n<p>En la actualidad, para evitar caer en apreciaciones superfluas y en apreciaciones netamente subjetivas e irreales, efectuadas por profesionales con poca o nula experiencia, se observa que, para ubicarse en una \u00f3ptica cient\u00edfica y por lo tanto objetiva es necesario fundamentar la visi\u00f3n y el concepto de la Atenci\u00f3n y la Hiperactividad.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico y Latinoam\u00e9rica existen varios autores y especialistas en la materia, por ejemplo Alcaraz (2004, pp. 39-40); Ostrosky-Sol\u00eds, G\u00f3mez P\u00e9rez, Chayo-Dichy y Flores L\u00e1zaro (2011, pp. 45-52); Ardila, Roselli y Matute Villase\u00f1or (2010, pp. 261-281); Calder\u00f3n Gonz\u00e1lez (2008, pp. 149-173); Luria (1989, pp. 254-276); Ardila y Ostrosky-Sol\u00eds (2008, pp. 103-111); Solovieva y Quintanar (2008, pp. 25-38); Doman (2012, pp. 217-260); Cruickshank (2007, pp. 79-81,198-200, 212-249) y Portellano (2005, pp. 143-159).<\/p>\n<p>El TDAH al igual que otros trastornos del desarrollo neurol\u00f3gico (conforme a la clasificaci\u00f3n del DSM-5) tales como la discapacidad intelectual, el trastorno de la comunicaci\u00f3n, trastorno del espectro autista, trastorno espec\u00edfico del aprendizaje y los trastornos motores suelen manifestarse a una edad temprana; por lo general antes de los 12 a\u00f1os e inclusive antes que el ni\u00f1o o la ni\u00f1a ingrese a la educaci\u00f3n primaria, se caracteriza por el d\u00e9ficit que manifiestan en distintas \u00e1reas como la personal, acad\u00e9mica, ocupacional y social.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page14\"><\/a> Garc\u00eda y Dur\u00e1n (2014), profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Missouri Kansas City, respectivamente, se\u00f1alan que \u201cEl Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad es una de las alteraciones del desarrollo del sistema nervioso, grupo de condiciones que principian en el periodo del desarrollo. Sus s\u00edntomas clave son atenci\u00f3n deficiente, impulsividad e hiperactividad\u201d (pp. 278-279).<\/p>\n<p>Por su parte Guardado Alcal\u00e1 (2014), Doctor en Desarrollo Humano por la Universidad Iberoamericana y Director Cl\u00ednico de Siglo XXI Cl\u00ednica Neuropsicol\u00f3gica, menciona respecto a los ni\u00f1os con TDAH que<\/p>\n<p>(\u2026) los ni\u00f1os y adolescentes que presentan D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad (TDAH) implican uno de los mayores conflictos no reconocidos del nuevo siglo XXI: evidencian contundentemente una serie de caracter\u00edsticas que, para las personas que les rodean, son un franco \u201cproblema\u201d, debido a que no les es posible comportarse de una forma adecuada o generalmente aceptada para la sociedad, aun cuando f\u00edsicamente son ni\u00f1os (as) normales. Es frecuente de observar en el \u00e1mbito escolar: desagrado, molestias, rabia contenida y frustraci\u00f3n de los profesores que atienden a tales chicos. No podemos negar lo evidente. (p. 141)<\/p>\n<p>Lara Casillas citando a Solloa (2009) enuncia que \u201cEl Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad (TDA\/H) es el t\u00e9rmino con el que se conoce a una triada de s\u00edntomas consistentes en inatenci\u00f3n, hiperactividad, e impulsividad que afectan el funcionamiento acad\u00e9mico, emocional, familiar y social de quien lo padece (p.19).<\/p>\n<p>No obstante, la mayor\u00eda de las veces, la desordenada conducta del menor es vista como algo normal o cotidiana, siendo la familia, primer n\u00facleo social de todo ser humano, la que se niega a aceptar el posible trastorno del menor a pesar del problema de atenci\u00f3n, impulsividad, agresividad y notable nivel de actividad.<\/p>\n<p>El Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad, o TDAH, es un trastorno del desarrollo del autocontrol. Engloba problemas para mantener la atenci\u00f3n y para controlar los impulsos y el nivel de actividad. Estos problemas se reflejan en el deterioro de la voluntad del ni\u00f1o o de su capacidad para controlar su conducta a lo largo del tiempo y para mantener en su mente las metas y consecuencias futuras. No es \u00fanicamente ser desatento e hiperactivo, como otros libros le podr\u00e1n decir. No es un estado temporal que se curar\u00e1 con el tiempo, pero s\u00ed es normal durante una fase de la infancia. Tampoco se debe a un fracaso de los padres por controlar o ense\u00f1ar a su hijo a ser disciplinado, ni es un signo de malicia inherente en el ni\u00f1o. El TDAH es real; un aut\u00e9ntico trastorno, un verdadero problema y, a menudo es un obst\u00e1culo. Puede ser angustioso y crispar los nervios (Barkley citado por Lara, 2009, p. 35).<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page16\"><\/a> Conforme a lo referido cobra mayor relevancia la problem\u00e1tica conductual citada, en la que el menor de edad ocasiona problemas o trasgrede normas de la instituci\u00f3n educativa. Por lo que debemos hacer conciencia y actuar, pero sin ver al ni\u00f1o o adolescente como un problema, sino como alguien que necesita ayuda de manera cient\u00edfica, pronta y oportuna para mejorar su desempe\u00f1o acad\u00e9mico, social, escolar y su autoestima que frecuentemente es da\u00f1ada por la estigmatizaci\u00f3n y las explicaciones simples e infundadas respecto a si la(s) causa(s) del TDAH proviene(n) del interior del individuo -Factores end\u00f3genos- o del medio ambiente en que se desenvuelve -factores ex\u00f3genos-.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page17\"><\/a><strong>2. Problema de investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Con los datos previos se aprecia que la tem\u00e1tica del TDAH evidencia su importancia \u2013aunque no se le quiera reconocer- para padres de familia, profesores, directivos de instituciones educativas, instancias gubernamentales de salud y sociedad en general, porque los ni\u00f1os y adolescentes que presentan este trastorno implican uno de los mayores conflictos no reconocidos del siglo XXI: evidencian una serie de caracter\u00edsticas que para las personas que les rodean son un franco \u201cproblema\u201d, un foco de atenci\u00f3n, debido a que no les es posible comportarse de una forma adecuada o generalmente aceptada para la sociedad, aun cuando f\u00edsicamente son ni\u00f1os (as) f\u00edsicamente normales.<\/p>\n<p>Al respecto, en el caso de nuestro pa\u00eds, han crecido el n\u00famero de investigaciones sobre el TDAH. Una de las investigadoras m\u00e1s prol\u00edficas sobre el tema es Ostrosky\u2013Sol\u00eds (2009), experta en investigaciones neuropsicol\u00f3gicas, quien refiere que tres de cada diez internos en las c\u00e1rceles de M\u00e9xico tienen Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n con Hiperactividad (TDAH) (pp. 179-220).<\/p>\n<p>Los resultados de las investigaciones mostraron que hab\u00eda aproximadamente un 35 % de internos con TDAH en las c\u00e1rceles de la Rep\u00fablica Mexicana. Otro n\u00famero elevado de descubrimientos similares ha fortalecido cient\u00edficamente la aseveraci\u00f3n acerca de que el TDAH es el padecimiento neurosiqui\u00e1trico y neuropsicol\u00f3gico m\u00e1s frecuente en ni\u00f1os y adolescentes (Ruiz, citado por Lara, 2004, p. 19).<\/p>\n<p>Sin pretender generalizar la afirmaci\u00f3n de que el TDAH es un problema \u201cneuropsicol\u00f3gico y comportamental\u201d, que se caracteriza por una falta de control de impulsos, cobra mayor complejidad y nos reta cient\u00edficamente a investigar los factores end\u00f3genos y ex\u00f3genos como probables causa(s) del TDAH, sobretodo, cuando nos enteramos que en el cerebro de algunos criminales los circuitos relativos a la autorregulaci\u00f3n y automonitoreo de la conducta no funcionan adecuadamente.<\/p>\n<p>El presente trabajo nos permite comprender que es una responsabilidad social, educativa, de salud y gubernamental atender a los adolescentes, pero, a su vez, permitir\u00e1 concientizar a los especialistas en el \u00e1rea del Derecho y de la Criminolog\u00eda respecto a la necesidad de detectar y atender a esta parte de la poblaci\u00f3n para evitar las posibles conductas antisociales que se pudieran derivar por factores end\u00f3genos y ex\u00f3genos del individuo.<\/p>\n<p>Por la expectativa de beneficios cient\u00edficos, sociales y profesionales del \u00e1rea criminol\u00f3gica, surgi\u00f3 el inter\u00e9s por averiguar y mostrar con datos emp\u00edricos si el TDAH es un factor de riesgo en la manifestaci\u00f3n de conductas antisociales en los adolescentes, quienes por su edad cursan la educaci\u00f3n secundaria, etapa escolar en la que suelen existir conductas problem\u00e1ticas en el \u00e1mbito escolar, familiar, social e incluso algunas de estas alcanzando la esfera jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Asimismo, el n\u00famero creciente de investigaciones y el notable avance tecnol\u00f3gico en los \u00faltimos a\u00f1os en el \u00e1rea de las neurociencias han logrado ocupar un lugar trascendental en la vida moderna. Ello ha derivado en un mayor conocimiento de la estrecha relaci\u00f3n cerebro-conducta, con implicaciones para una de las \u00e1reas m\u00e1s importantes del Derecho Penal: la Criminolog\u00eda.<\/p>\n<p>Un adecuado control, pero sobretodo prevenci\u00f3n de las conductas antisociales con especial atenci\u00f3n en la ni\u00f1ez y adolescencia, supone tambi\u00e9n la consideraci\u00f3n de los mecanismos de acci\u00f3n actuales del Derecho Penal y la Pol\u00edtica Criminal de nuestro Estado de Derecho democr\u00e1tico y social. No obstante, es necesario subrayar que:<\/p>\n<p>La Pol\u00edtica Criminal de todo Estado es parte de la Pol\u00edtica Social, como enunciara Mezger en su enfoque preventivo-social: una buena pol\u00edtica social es la mejor pol\u00edtica criminal. La Pol\u00edtica Criminal como cap\u00edtulo de la Pol\u00edtica Social suministrar\u00e1 pautas de orientaci\u00f3n espec\u00edficas a esta, en el perge\u00f1amiento [sic] y estructuraci\u00f3n de otros medios de control social. Cobra as\u00ed importancia un cometido de la pol\u00edtica criminal consistente en una anticipaci\u00f3n a la perpetraci\u00f3n delictiva: su colaboraci\u00f3n y aporte t\u00e9cnico a la Pol\u00edtica Social en la prevenci\u00f3n del crimen como \u201cgrave problema social\u201d (Espada e Irisarri, 1998, p. 8).<\/p>\n<p>La \u00faltima d\u00e9cada que ha vivido la sociedad mexicana en el presente siglo, caracterizada por el enfrentamiento del Estado, en sus tres niveles de gobierno, contra diversas conductas antisociales en todas sus manifestaciones y por diferentes actores o grupos, se traduce en una alta percepci\u00f3n de la inseguridad por parte de la ciudadan\u00eda. Recientes evaluaciones publicadas por el \u00cdndice Global de Paz y difundidas por CNN M\u00e9xico (2013, 21 de junio), arrojan los siguientes resultados nada alentadores:<\/p>\n<p>M\u00e9xico avanz\u00f3 dos lugares en el \u00cdndice de Paz Global de este a\u00f1o, del 135 al 133, pero a\u00fan no alcanza a pa\u00edses donde se considera que hay un estado de<a id=\"post-2163-page18\"><\/a><a id=\"post-2163-page19\"><\/a><a id=\"post-2163-page20\"><\/a> paz &#8220;alto&#8221;, de acuerdo con un reporte elaborado por el Institute for Economics &amp; Peace. La guerra (contra el narcotr\u00e1fico) aument\u00f3 de manera dram\u00e1tica la violencia y brutalidad<a id=\"post-2163-page21\"><\/a> experimentada, con secuestros, asesinatos masivos, ejecuciones y exhibiciones p\u00fablicas de cad\u00e1veres\u201d, indica el informe en referencia a la estrategia en contra del crimen organizado implementada por el gobierno anterior (2006-2012). El reporte divide el estado de paz en cuatro niveles: Muy alto, Alto, Medio, Bajo, Muy Bajo. M\u00e9xico se encuentra en el nivel Bajo.<\/p>\n<p>A lo anterior, se debe sumar a los menores de edad que se integran a los grupos delictivos o el actuar de forma individual, con la manifestaci\u00f3n de diversas conductas delictivas y antisociales, la mayor\u00eda de las veces viene precedido de la existencia del paradigma ambiental: vienen de familias disfuncionales o son ni\u00f1os y adolescentes quienes tienen influencias negativas en el sector educativo, familiar y\/o social.<\/p>\n<p><strong>3. Pregunta de investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfExiste TDAH en los adolescentes que presentan conductas antisociales remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n?<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page23\"><\/a><strong>4. Justificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El trabajo se justifica de forma cient\u00edfica por su interdisciplinariedad que muestra al aportar datos, informaci\u00f3n y conocimientos cient\u00edficos desde la \u00f3ptica de varios campos de estudio cl\u00ednicos y te\u00f3ricos \u2013 criminolog\u00eda, neurofisiolog\u00eda, neuropsicolog\u00eda, neurolog\u00eda, sociolog\u00eda, psicolog\u00eda social, entre otros-. Los cuales, a su vez, coadyuvar\u00e1n a una comprensi\u00f3n con mayor amplitud y profundidad de las conductas antisociales m\u00e1s frecuentes en el adolescente y su relaci\u00f3n con el TDAH.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page24\"><\/a> La Pol\u00edtica Criminal y la Criminolog\u00eda, refrendan su compromiso de profilaxis (prevenci\u00f3n), de comprensi\u00f3n y estudio de las causas ante un tendiente incremento de la conducta antisocial por parte de los adolescentes.<\/p>\n<p>Asimismo, se retoma al individuo como un ser bio-psico-social por medio de la realizaci\u00f3n de un estudio transversal del mismo, con aportaciones de diversos campos de estudio que, como resultado productivo de los grandes avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos globales de los \u00faltimos a\u00f1os, han logrado investigaciones novedosas y \u00fatiles en las que los profesionales del Derecho y la Criminolog\u00eda deben apoyarse para lograr mejoras sustanciales que la vida social moderna exige; el respaldo lo pueden encontrar en ciencias tales como la neurolog\u00eda, neurofisiolog\u00eda, psicolog\u00eda, pedagog\u00eda, neuropsicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda, entre otras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5. Objetivo<\/strong><\/p>\n<p>Describir e identificar la presencia del TDAH los adolescentes que manifiestan conductas antisociales remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page27\"><\/a><strong>6. Dise\u00f1o de investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n tuvo un enfoque cualitativo, al conocerse de cerca nuestro objeto de estudio; en este caso, a los adolescentes que presentan conductas antisociales y que fueron remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n es de tipo mixta (documental y campo). La parte documental estuvo sustentada en la consulta de fuentes documentales y electr\u00f3nicas como libros, tesis, art\u00edculos, monograf\u00edas, ensayos, opiniones, antolog\u00edas, peri\u00f3dicos, revistas especializadas. La mixta en el dise\u00f1o y sistematizaci\u00f3n de expedientes, realizaci\u00f3n de estudios neuropsicol\u00f3gicos, neurol\u00f3gicos y aplicaci\u00f3n de entrevistas, con los adolescentes y sus familiares, adem\u00e1s de diversos especialistas<\/p>\n<p>El dise\u00f1o de investigaci\u00f3n fue No Experimental, espec\u00edficamente se trata de una investigaci\u00f3n <em>Ex post facto<\/em> la cual es una investigaci\u00f3n emp\u00edrica, sistem\u00e1tica, en la que el investigador no tiene control directo de la variable independiente porque ya sucedi\u00f3 o porque es inherentemente no manipulable y el enfoque del proceso de investigaci\u00f3n es cualitativo, al conocerse de cerca nuestro objeto de estudio, los adolescentes que presentan conductas antisociales y que fueron remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>7. Criminolog\u00eda y criminolog\u00eda cl\u00ednica<\/strong><\/p>\n<p>La importancia de enfocar el estudio desde la visi\u00f3n y campo de la Criminolog\u00eda y no efectuarlo desde una \u00f3ptica exclusivamente penalista, radica en el hecho de que \u201cLa Criminolog\u00eda no orienta su actividad exclusivamente hacia las normas penales. Si as\u00ed lo hiciera, su objeto de estudio ser\u00eda no solo restringido, sino que estar\u00eda sujeto a constantes cambios, ya que es bien conocido que las normas penales se modifican con el paso del tiempo\u201d (L\u00f3pez, 2000, p. 21).<\/p>\n<p>Esta aclaraci\u00f3n es importante referirla en el concepto de conducta antisocial y su distinci\u00f3n con el delito. Respecto a la conducta antisocial, tal concepto puede entenderse de la siguiente manera:<\/p>\n<p>(\u2026) todo aquel comportamiento humano que va contra el bien com\u00fan, mientras que delito es la acci\u00f3n u omisi\u00f3n que castigan las Leyes Penales, es la conducta definida por la ley.<\/p>\n<p>Bien com\u00fan es aquel que es apto para servir o confeccionar la naturaleza humana en cuanto tal, independientemente de las condiciones individuales, que provienen en cada ser humano de su raza, nacionalidad, edad, profesi\u00f3n, condiciones sociales o religiosas o econ\u00f3micas. El bien com\u00fan puede diferir esencialmente de los bienes particulares de los bienes de un individuo o grupo de individuos.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n es importante porque la Criminolog\u00eda ha estudiado en ocasiones solamente conductas que atentan contra determinada clase o grupo (gobierno, propietarios, bancos, comerciantes, iglesias, obreros, etc.), olvid\u00e1ndose de analizar las acciones de estos grupos contra el bien com\u00fan. De aqu\u00ed deducimos con claridad que ni todo delito es una conducta antisocial ni toda conducta antisocial es delito.<\/p>\n<p>Expliquemos: Existen conductas que podr\u00edan ser antisociales y que no est\u00e1n tipificadas en los C\u00f3digos Penales, por ejemplo: (\u2026) la prostituci\u00f3n, el alcoholismo, la drogadicci\u00f3n (\u2026) igualmente nos podemos encontrar con el caso de delito, es decir, de tipos claros en el C\u00f3digo Penal que no contengan una conducta antisocial. Muchos de los delitos pol\u00edticos est\u00e1n en este caso (\u2026) en muchas ocasiones lo que persiguen son conductas que da\u00f1an solamente a la clase dominante o que ponen en peligro al grupo, familia o partido en el poder.<\/p>\n<p>Se debe poner atenci\u00f3n en no confundir hecho antisocial con delito. El objeto del Derecho Penal, en cuanto ciencia, son las normas que rigen al delito, que es ente y figura jur\u00eddica; el objeto de la Criminolog\u00eda es el hecho antisocial, fen\u00f3meno y producto de la naturaleza. (Rodr\u00edguez, 2014, pp. 4-5.)<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page192\"><\/a> De las diversas \u00e1reas en las que se divide la Criminolog\u00eda se utilizar\u00e1 el \u00e1rea relativa a la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica, de la cual se pueden mencionar las siguientes definiciones de diversos autores latinoamericanos y europeos, todos ellos destacados en el \u00e1mbito criminol\u00f3gico y penal. En esta l\u00ednea Herrrero (2014) considera que la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica est\u00e1 integrada por:<\/p>\n<p>El conjunto de conocimientos cient\u00edficos multidisciplinares unificados por una orientaci\u00f3n com\u00fan: la de ser aplicados al delincuente individual, con el fin de indagar, con m\u00e9todo gnoseol\u00f3gicamente riguroso, el origen y constancia de su comportamiento criminal, haciendo posible, con ello, la programaci\u00f3n bien fundada y el ofrecimiento, en su caso, de un tratamiento personalizado, destinado a su rehabilitaci\u00f3n y reinserci\u00f3n social (p. 43)<\/p>\n<p>Buquet (2014) considera a la Criminolog\u00eda como la ciencia que estudia las causas del crimen, aunque en la pr\u00e1ctica, estudia el fen\u00f3meno criminal. Respecto a la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica y los especialistas en la materia, refiere:<\/p>\n<p>Los crimin\u00f3logos cl\u00ednicos consideran como causa el encadenamiento de las circunstancias que condujeron a los individuos a cometer delitos o cr\u00edmenes cuyo grado de responsabilidad se quiere conocer para permitir la evaluaci\u00f3n del perjuicio, o descubrir comportamientos que permitan sospechar un nuevo pasaje al acto con una predisposici\u00f3n o no por la recidiva. Naturalmente, este tipo de diagn\u00f3stico tiene importantes consecuencias desde el punto de vista judicial, sobre todo por lo que respecta a la orientaci\u00f3n y tratamiento de los delincuentes, sean detenidos o no, as\u00ed como su eventual tratamiento terap\u00e9utico o psiqui\u00e1trico (p. 27).<\/p>\n<p>El profesor titular de Criminolog\u00eda por la UNAM, Rodr\u00edguez Manzanera (2014), enuncia:<\/p>\n<p>La Cl\u00ednica Criminol\u00f3gica es, ante todo, Criminolog\u00eda aplicada. Recordemos que existen tres niveles de interpretaci\u00f3n: el conductual (crimen), el individual (criminal), y el general (criminalidad); la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica opera b\u00e1sicamente en el segundo nivel, analiza al sujeto antisocial en concreto, en su realidad personal e irrepetible.<\/p>\n<p>La Criminolog\u00eda Cl\u00ednica intenta explicar el crimen desde el punto de partida del criminal, y no desde el punto de vista social o jur\u00eddico; en alguna ocasi\u00f3n se hab\u00eda dicho que no hay delitos, sino delincuentes, (\u2026) para la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica no puede considerarse que existen cr\u00edmenes sino criminales; as\u00ed como dos resfriados son distintos seg\u00fan el paciente, un homicidio cometido por una persona es diferente al cometido por otra, siendo los dos homicidios; por mucho que queramos hacer coincidir las causas, nunca encontraremos dos cr\u00edmenes id\u00e9nticos, siempre habr\u00e1 notables factores de variabilidad de un sujeto a otro.<\/p>\n<p>La Criminolog\u00eda Cl\u00ednica es la aplicaci\u00f3n de la Criminolog\u00eda General al caso concreto, es el an\u00e1lisis criminol\u00f3gico al nivel del criminal, es decir, al nivel de interpretaci\u00f3n individual o personal (p. 39-41).<\/p>\n<p>Orellana Wiarco (2012) reitera los matices de car\u00e1cter individual en la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica: \u201cLa Criminolog\u00eda Cl\u00ednica estudia al delincuente como sujeto individual en sus diversas facetas que integran su personalidad mediante un equipo multidisciplinario (m\u00e9dico, siquiatra, sic\u00f3logo [sic], soci\u00f3logo, educador, trabajador social) para establecer el diagn\u00f3stico, pron\u00f3stico y tratamiento para su rehabilitaci\u00f3n\u201d (p. 193).<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea se debe mencionar que el beneficio de haber aplicado un modelo de Criminolog\u00eda Cl\u00ednica es que \u201c(\u2026) la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica se puede emplear en el estudio individualizado de cualquier sujeto que haya realizado una o varias conductas antisociales, (\u2026) a\u00fan de aquellos que no est\u00e9n recluidos en prisi\u00f3n\u201d (Orellana, 2012, p. 89).<\/p>\n<p>Se debe reiterar que en la investigaci\u00f3n se utilizaron las disciplinas de la Neuropsicolog\u00eda y la Psicolog\u00eda Cl\u00ednica en el estudio de los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil Regional de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n, Estado de M\u00e9xico. Este modelo de estudio permiti\u00f3 (respetando en la medida de los posible, el modelo inicial de la Criminolog\u00eda Cl\u00ednica), cubrir los rubros de la historia cl\u00ednica del<a id=\"post-2163-page194\"><\/a> adolescente, su familia y del entorno social, sin perder de vista que cada sujeto forja una personalidad \u00fanica e irrepetible.<\/p>\n<p>Con el marco conceptual anterior, se aprecia que hay bases s\u00f3lidas para optar por un modelo criminol\u00f3gico-cl\u00ednico, aunque no necesariamente se tenga que estudiar a los adolescentes que cometieron conductas antisociales, \u00fanicamente con las disciplinas con las que generalmente se realiza un diagn\u00f3stico cl\u00ednico como la medicina, psiquiatr\u00eda, psicolog\u00eda, trabajo social, pedagog\u00eda, derecho y criminolog\u00eda.<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n se diferenci\u00f3 por el diagn\u00f3stico cl\u00ednico realizado con disciplinas como Neuropsicolog\u00eda y Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y por la realizaci\u00f3n del diagn\u00f3stico con adolescentes que se encuentran en libertad, que no han estado en una Escuela de Readaptaci\u00f3n de Menores. Lo anterior, es un elemento a favor, ya que en ocasiones \u00fanicamente se hace un diagn\u00f3stico o se indaga en las causas de una conducta antisocial cuando se ha consumado una conducta tipificada o considerada grave.<\/p>\n<p><strong>8. Escenario<\/strong><\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 en dos escenarios: uno de estos fue la Preceptor\u00eda Juvenil Regional de Reintegraci\u00f3n Social de Tultitl\u00e1n, y el otro una instituci\u00f3n privada que brinda servicios de neurolog\u00eda pedi\u00e1trica, neuropsicolog\u00eda cl\u00ednica y educativa, psicolog\u00eda cl\u00ednica, neuropedagog\u00eda, cursos y conferencias relativas a los temas citados as\u00ed como de Desarrollo Humano.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima instituci\u00f3n posee un equipo multidisciplinario cuyo personal, en su totalidad, cuenta con estudios de posgrado en las siguientes \u00e1reas: Psicolog\u00eda cl\u00ednica, Neuropsicolog\u00eda, Pedagog\u00eda, Neuropedagog\u00eda, Neurolog\u00eda pedi\u00e1trica, Neurofisiolog\u00eda, Desarrollo Humano, Ciencias de la Educaci\u00f3n, Derecho, Psicoterapia y Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las instituciones citadas fueron los lugares en los cuales se desarroll\u00f3 el estudio. Ambas instituciones colaboraron de manera coordinada durante el proceso de recopilaci\u00f3n de datos de los tres adolescentes participantes en la investigaci\u00f3n, y durante el proceso de evaluaci\u00f3n de los mismos.<\/p>\n<p><strong>Resultados y conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Una vez aplicadas e integradas las pruebas de tipo neuropsicol\u00f3gico cl\u00ednico, psicol\u00f3gicas y conforme a los estudios neurol\u00f3gicos pedi\u00e1tricos se puede responder a la pregunta \u00bfExiste TDAH en los adolescentes que presentan conductas antisociales remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n?<\/p>\n<p>La respuesta, con bases cient\u00edficas, es que los adolescentes s\u00ed presentan TDAH ocasionado por la inmadurez neurol\u00f3gica o disfunci\u00f3n cerebral que proviene, en los casos estudiados, de factores prenatales y perinatales, tal disfunci\u00f3n se refleja en los comportamientos de los menores (inatenci\u00f3n; hiperactividad e impulsividad), en los bajos puntajes y el apocado desempe\u00f1o de los diversos sistemas funcionales complejos valorados en la Evaluaci\u00f3n Neuropsicol\u00f3gica Infantil. Asimismo, qued\u00f3 demostrado en los resultados de los estudios neurol\u00f3gicos (Electroencefalograma Digital, Mapeo Cerebral y Estudio Poligr\u00e1fico Corto de Sue\u00f1o).<\/p>\n<p>Los resultados amparan los comentarios de Ru\u00edz Garc\u00eda (2005) cuando se\u00f1ala que los resultados de diversas investigaciones vinculadas a la importancia de la estructura frontal y sus relaciones con otras \u00e1reas y subdivisiones evidencian que los sujetos que han sufrido lesi\u00f3n o traumatismo en la regi\u00f3n prefrontal son anormalmente inatentos, perseverantes y muestran dificultad en controlar su impulsividad.<\/p>\n<p>Lo se\u00f1alado se fundamenta en la existencia de un patr\u00f3n continuo de inatenci\u00f3n y\/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo. Adem\u00e1s, tales manifestaciones comportamentales se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y afecta directamente a las actividades sociales y acad\u00e9micas\/laborales.<\/p>\n<p>Algunas de las manifestaciones presentes en la descripci\u00f3n que realiza el DSM-5 (2014) respecto al TDAH y que se vinculan con los comportamientos de los<a id=\"post-2163-page274\"><\/a> adolescentes que presentan conductas antisociales remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Reintegraci\u00f3n Social en Tultitl\u00e1n son:<\/p>\n<ul>\n<li>Con frecuencia falla en prestar la debida atenci\u00f3n a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (p. ej., se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisi\u00f3n).<\/li>\n<li>Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atenci\u00f3n en tareas o actividades recreativas (p. ej., tiene dificultad para mantener la atenci\u00f3n en clases, conversaciones o la lectura prolongada).<\/li>\n<li>Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (p. ej., parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracci\u00f3n aparente).<\/li>\n<li>Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (p. ej., inicia tareas, pero se distrae r\u00e1pidamente y se evade con facilidad).<\/li>\n<li>Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (p. ej., dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganizaci\u00f3n en el trabajo; mala gesti\u00f3n del tiempo; no cumple los plazos).<\/li>\n<li>Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres dom\u00e9sticos; en adolescentes mayores y adultos, preparaci\u00f3n de informes, completar formularios, revisar art\u00edculos largos).<\/li>\n<li>Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (p. ej., materiales escolares, l\u00e1pices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, m\u00f3vil).<\/li>\n<li>Con frecuencia se distrae con facilidad por est\u00edmulos externo (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).<\/li>\n<li>Con frecuencia juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento.<\/li>\n<li>Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar).<\/li>\n<li><a id=\"post-2163-page275\"><\/a> Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.)<\/li>\n<li>Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.<\/li>\n<li>Con frecuencia est\u00e1 \u201cocupado,\u201d actuando como si \u201clo impulsara un motor\u201d (p. ej., es incapaz de estar o se siente inc\u00f3modo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que est\u00e1 intranquilo o que le resulta dif\u00edcil seguirlos).<\/li>\n<li>Con frecuencia habla excesivamente.<\/li>\n<li>Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (p. ej., termina las frases de otros; no respeta el turno de conversaci\u00f3n).<\/li>\n<li>Con frecuencia le es dif\u00edcil esperar su turno (p. ej., mientras espera en una cola).<\/li>\n<li>Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (p. ej., se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros) (pp. 33-36).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los resultados obtenidos en la investigaci\u00f3n respaldan los se\u00f1alamientos de Fuster (1999), quien concluy\u00f3 que los pacientes que han sufrido lesi\u00f3n o traumatismo en la regi\u00f3n prefrontal \u2013como ocurre con muchos j\u00f3venes con conductas antisociales-, son anormalmente inatentos, perseverantes y muestran dificultad en controlar su impulsividad y en la conducta instintiva (p. 187-195).<\/p>\n<p>Actualmente, es aceptado que un da\u00f1o o lesi\u00f3n neurol\u00f3gica es una de las varias causales para que se desorganice el funcionamiento del cerebro, es decir, representa uno de los motivos para que haya una disfunci\u00f3n cerebral. Pero tambi\u00e9n hay otras causas, por ejemplo una disfunci\u00f3n bioqu\u00edmica, una malformaci\u00f3n o un trastorno de la actividad bioel\u00e9ctrica cerebral. El hecho de no ver directamente ciertos factores o mecanismos neurofuncionales y neuropsicol\u00f3gicos como la atenci\u00f3n, la memoria, el lenguaje, la planeaci\u00f3n o el control de los impulsos, no nos autoriza a negar sus efectos.<\/p>\n<p>La disfunci\u00f3n cerebral se refleja en la conducta de cualquier persona, en este caso de los adolescentes y trascendi\u00f3 en actividades cotidianas en la casa, en la escuela y en la sociedad. Cabe mencionar que, debido a la disfunci\u00f3n algunas de estas conductas pueden llegar a ser agresivas o violentas y tener consecuencias con la autoridad escolar, familiar o incluso de la esfera jur\u00eddica, lo cual evidentemente se traduce en conductas antisociales en contra de los familiares, compa\u00f1eros de escuela, vecinos, desconocidos o en casos m\u00e1s agudos contra los mismos agentes del orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>Respecto a las investigaciones de la disfunci\u00f3n cerebral o da\u00f1o cerebral m\u00ednimo y su relaci\u00f3n con la agresi\u00f3n y violencia, Ostrosky-Sol\u00eds (2009) refiere que:<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las investigaciones sobre la agresi\u00f3n y la violencia se ha enfocado en las partes anteriores del cerebro, que incluyen los l\u00f3bulos temporales y frontales (\u2026) Esta zona est\u00e1 involucrada en la capacidad de abstracci\u00f3n y en la inteligencia, la planeaci\u00f3n, la inhibici\u00f3n de<a id=\"post-2163-page277\"><\/a> conductas inapropiadas, la regulaci\u00f3n de emociones, funciones que resultan de suma relevancia para comprender la conducta (p. 67)<\/p>\n<p>La carencia o la disfuncionalidad presente en los reguladores de las emociones e inhibidores de conductas inapropiadas (conductas antisociales), los cuales se ubican en la regi\u00f3n anterior del cerebro (l\u00f3bulos temporales y frontales) presenta un panorama comprometedor para un adolescente, lo cual aunado a factores ex\u00f3genos puede tener conductas como \u201cfugas del hogar, deserci\u00f3n escolar, la vagabundez, rebeld\u00eda, inadaptaci\u00f3n social, mentira, pandillaje, toxicoman\u00eda, inestabilidad emocional y motriz, fracaso ocupacional, crisis religiosa, suicidio, perversi\u00f3n sexual, prostituci\u00f3n y libertinaje\u201d (Bertheley, citado en Alc\u00e1ntara, 2001, p. 51).<\/p>\n<p>De igual forma conductas como \u201causencia de lealtad general, carencia del sentido de responsabilidad, marcada indiferencia por todo lo que no sea su propia satisfacci\u00f3n, desprecio por las reglas sociales, frecuentes conflictos con la ley, refugio en vicios como el alcoholismo, farmacodependencia, prostituci\u00f3n (\u2026) etc.\u201d (Toc\u00e1ven, citado por Alc\u00e1ntara, 2001, p. 55).<\/p>\n<p>Flores L\u00e1zaro y Ostrosky-Shejet (2012) refieren que el da\u00f1o temprano podr\u00eda caracterizarse por un desarrollo conservado de funciones cognitivas (lenguaje, memoria, desempe\u00f1o acad\u00e9mico y buen coeficiente intelectual), pero con alteraciones en el \u00e1rea conductual, social y emocional. Inclusive refieren que una caracter\u00edstica del da\u00f1o prefrontal temprano es el desarrollo de una Conducta Cr\u00f3nica de Comportamiento Inadaptado y que otros investigadores se\u00f1alan que tal da\u00f1o prefrontal temprano produce una Discapacidad de Aprendizaje Socioemocional (pp. 91-109).<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page278\"><\/a> Respecto a los factores end\u00f3genos y ex\u00f3genos que influyen en el origen y manifestaci\u00f3n de conductas sociales en los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n, los resultados de los estudios neuropsicol\u00f3gicos y neurol\u00f3gicos mostraron que espec\u00edficamente los factores end\u00f3genos que influyeron en el origen y manifestaci\u00f3n de conductas antisociales en los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n son: la disfunci\u00f3n cerebral que fue evidenciada en la evaluaci\u00f3n neuropsicol\u00f3gica infantil y en los estudios neurol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La disfunci\u00f3n cerebral se manifest\u00f3 en las conductas antisociales como la agresi\u00f3n hacia los compa\u00f1eros en la escuela y a las autoridades acad\u00e9micas, por citar algunas conductas. Tambi\u00e9n se comprob\u00f3 en los disminuidos sistemas funcionales complejos evaluados; en consecuencia, en el bajo desempe\u00f1o escolar, as\u00ed como en la inmadurez o disfunci\u00f3n del tallo cerebral; las repercusiones o da\u00f1os que puede generar o que se pudieron generar por eventos perinatales o posnatales en la zona anterior del cerebro, dificultando el control de los impulsos, la planeaci\u00f3n, la atenci\u00f3n y la inhibici\u00f3n de las conductas antisociales.<\/p>\n<p>Otros de los factores end\u00f3genos que pudieron contribuir en el origen, en primera instancia, de la disfunci\u00f3n cerebral y en la consecuente falta del control de los impulsos, la planeaci\u00f3n, la atenci\u00f3n y la inhibici\u00f3n de las conductas antisociales fueron el estado emocional de la madre durante el embarazo, la salud del padre y la madre, sus h\u00e1bitos y posibles adicciones y consumo de drogas o estupefacientes. Asimismo, la posible existencia de enfermedades, golpes o ca\u00eddas que haya experimentado la madre durante el embarazo, el consumo de alg\u00fan medicamento contraindicado durante la fase del embarazo.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page279\"><\/a> Varios de los factores anteriores tuvieron incidencia en la madre, en el padre, en ambos o bien, durante el periodo de gestaci\u00f3n de los adolescentes estudiados. Tambi\u00e9n son importantes las circunstancias y el ambiente que rodeo horas antes el periodo de alumbramiento de los adolescentes estudiados, es decir, los factores perinatales. Tales datos, coinciden con los descubrimientos de Goldberg (2001) quien refiere la trascendencia de los l\u00f3bulos frontales de la siguiente forma:<\/p>\n<p>Los l\u00f3bulos frontales son al cerebro lo que un director a una orquesta, un general a un ej\u00e9rcito, el director ejecutivo a una empresa (\u2026) Los l\u00f3bulos frontales son el puesto de mando del cerebro (\u2026) un da\u00f1o sutil en los l\u00f3bulos frontales produce apat\u00eda, inercia e indiferencia.<\/p>\n<p>Nuestra capacidad para conseguir nuestros objetivos depende de nuestra capacidad para juzgar cr\u00edticamente nuestras propias acciones y las acciones de quienes nos rodean. Esta capacidad reside en los l\u00f3bulos frontales el da\u00f1o en los l\u00f3bulos frontales produce una ceguera debilitadora en el juicio. (pp. 22-23)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se debe nombrar al considerado padre de la neuropsicolog\u00eda, el ruso Alexander Luria, quien describe tres propiedades muy importantes de los procesos neuropsicol\u00f3gicos, mismas que ocurren gracias a los l\u00f3bulos frontales: programaci\u00f3n, regulaci\u00f3n y control. Mediante estas tres propiedades se planea, organiza y controla la conducta humana m\u00e1s compleja. Precisamente \u201cdebido a este control se pueden evaluar y seleccionar los esquemas de acci\u00f3n o respuestas m\u00e1s apropiadas para una condici\u00f3n espec\u00edfica y evitar las respuestas impulsivas\u201d (Flores y Ostrosky-Shejet, 2012, p. 1).<\/p>\n<p>Por su parte, los factores ex\u00f3genos que pueden influir en el origen y manifestaci\u00f3n de conductas antisociales en los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n son: los golpes o ca\u00eddas, as\u00ed como alguna enfermedad frecuente o grave que haya sufrido el menor durante su infancia, porque en ocasiones alguna ca\u00edda ocasiona un da\u00f1o o lesi\u00f3n al cerebro, el cual con estudios de tipo m\u00e9dicos como una radiograf\u00eda, no son posibles de detectar. Sin embargo, con el paso de los a\u00f1os, tal lesi\u00f3n empieza a ocasionar problemas de conducta y desempe\u00f1o escolar.<\/p>\n<p>Otros factores ex\u00f3genos que influyeron en el origen y manifestaci\u00f3n de conductas antisociales en los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n fueron la disfuncionalidad familiar, la ausencia de alguno de los progenitores, la colonia o barrio en el cual viven, los h\u00e1bitos y conductas observadas y aprendidas por parte del padre o madre, o de quien funge tal funci\u00f3n. De igual forma influyen las amistades de los adolescentes, el ambiente escolar en el cual est\u00e1n inmersos, los modelos sociales inculcados y a los cuales aspiran por influencia de los padres, amigos, sociedad o medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page280\"><\/a> Lo referido concuerda con los descubrimientos del investigador Jordan Grafman del Instituto Nacional de Trastornos Neurol\u00f3gicos en Maryland, EE. UU., quien observ\u00f3 que despu\u00e9s de un tiempo de videos con alto contenido de violencia redujo la actividad neuronal relacionada con la respuesta emocional y que los videos m\u00e1s agresivos provocaban una mayor desensibilizaci\u00f3n. Grafman concluy\u00f3 que la exposici\u00f3n constante a los videos con alto contenido de violencia debilitaba o era un \u201cfreno\u201d cerebral de la conducta agresiva, reconfigurando las redes neuronales para ajustarlas hacia la agresi\u00f3n (Strenziok et al., citados en Tovar y Ostrosky, 2013, p. 124).<\/p>\n<p>Al ser estos j\u00f3venes producto de familias desintegradas sin la presencia de figuras rescatadoras ni modelos de quienes aprendan valores fundamentales en la vida, muchos de ellos tienen la necesidad de insertarse en un grupo, buscan la protecci\u00f3n y respeto que no tienen en sus casas. Adem\u00e1s, la experiencia de sufrir abusos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos en la infancia entre los que se incluyen estilos de crianza dictatoriales o indiferentes y permisivos, incrementa la probabilidad de producir un individuo violento. Por ello, cuando se combinan los tres factores (biol\u00f3gico, psicol\u00f3gico y social) en un mismo individuo, aumenta la probabilidad de que este genere una personalidad violenta (Tovar y Ostrosky, 2013, pp. 124-125).<\/p>\n<p>Continuando con los factores ex\u00f3genos y su influencia en la conducta antisocial de los adolescentes, as\u00ed como la relaci\u00f3n del rendimiento escolar-conducta antisocial, Pe\u00f1aloza (2012) se\u00f1ala que los fen\u00f3menos de la juventud, violencia y criminalidad constituyen un espacio de inter\u00e9s recurrente en la opini\u00f3n p\u00fablica. A su vez, considera necesario reconocer que existen factores de riesgo ligados a la comisi\u00f3n de conductas antisociales en los j\u00f3venes, entendiendo por factores de riesgo \u201clas caracter\u00edsticas o circunstancias detectables en relaci\u00f3n con una persona, grupo o comunidad, que se estiman asociadas con la posibilidad de sufrir da\u00f1o o la vulneraci\u00f3n de un derecho\u201d (pp. 21-23).<\/p>\n<p>Se puede considerar a la disfunci\u00f3n cerebral como un factor de riesgo, que si bien no predispuso a ninguno de los adolescentes a la comisi\u00f3n de la conducta antisocial y su consecuente remisi\u00f3n a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n, s\u00ed actu\u00f3 en palabras del reconocido abogado, crimin\u00f3logo y catedr\u00e1tico de la UNAM Manzanera (2014) como un factor crimino-impelente; el sujeto, en este caso, cada uno de los adolescentes, llevaron a cabo conductas antisociales debido a que los inhibidores que pose\u00edan eran muy escasos (en algunas personas pr\u00e1cticamente llegan a ser nulos). Por inhibidores se entiende como todo aquello que en una forma u otra impide o frena al individuo a cometer una conducta antisocial. Los inhibidores pueden ser de todo estilo, hay inhibidores jur\u00eddicos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, f\u00edsicos, los hay morales, religiosos, etc. (p.p. 288-301).<\/p>\n<p>Sin embargo, la realidad ha demostrado que el \u00e1rea jur\u00eddica y en espec\u00edfico el Derecho Penal, se ha visto rezagado respecto a la ciencia y a los fen\u00f3menos sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos y culturales, por lo que derivado de la investigaci\u00f3n realizada con los adolescentes remitidos a la Preceptor\u00eda Juvenil de Tultitl\u00e1n por la manifestaci\u00f3n de ciertas conductas antisociales, ser\u00eda conveniente reiterar la inminente necesidad del apoyo cient\u00edfico, continuo y sistem\u00e1tico de la Criminolog\u00eda (en conjunto con las ciencias sociales y las neurociencias) hacia el Derecho Penal, el cual necesita de forma inminente del apoyo de otras disciplinas.<\/p>\n<p>Es oportuno se\u00f1alar que la disfunci\u00f3n cerebral es un factor de riesgo conforme a la investigaci\u00f3n realizada, tal condici\u00f3n no permiti\u00f3 inhibir ciertas conductas antisociales se\u00f1aladas en cada uno de los adolescentes de la investigaci\u00f3n, pero no debe considerarse a la disfunci\u00f3n cerebral como un factor predisponente o potencial en la comisi\u00f3n de la conducta antisocial del adolescente, porque en el \u00e1rea jur\u00eddica se puede malinterpretar o dar un uso incorrecto.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page282\"><\/a> Se reitera, que es \u00fanicamente un factor de riesgo y que, en muchas ocasiones, como es el caso de los chicos de la investigaci\u00f3n se conjuga con otros factores como los denominados factores \u201cpreparantes\u201d que por lo general son ex\u00f3genos y que pueden ser sociales o medioambientales. A su vez, la relaci\u00f3n con los factores desencadenantes que son los que precipitan los hechos es el punto final del drama, es el \u00faltimo eslab\u00f3n en la cadena (Rodr\u00edguez, 2014, pp. 288-301).<\/p>\n<p>Se debe subrayar la importancia de no centrarse \u00fanicamente en los factores desencadenantes, aquellos cotidianamente nombrados como \u201cla gota que derram\u00f3 el vaso\u201d ni en los factores ex\u00f3genos, que s\u00ed pueden contribuir en la comisi\u00f3n de conductas antisociales como la din\u00e1mica familiar, la escuela, el c\u00edrculo de amistades, etc. Se debe tener un panorama integral del fen\u00f3meno antisocial de los de los adolescentes: biol\u00f3gico, psicol\u00f3gico y social, para obtener un tratamiento, una atenci\u00f3n y una orientaci\u00f3n integral para el adolescente y su familia.<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page283\"><\/a> La comprensi\u00f3n de los elementos org\u00e1nicos deber\u00eda ser cada vez mayor para las personas del \u00e1rea jur\u00eddica, como referencia se pueden enunciar diferentes investigadores, como Shah y Roth, quienes encontraron que la relaci\u00f3n entre la manifestaci\u00f3n de conductas antisociales y el padecimiento da\u00f1o neurol\u00f3gico (o disfunci\u00f3n cerebral, como se le conoce hoy en d\u00eda), suelen ser m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las investigaciones de Monroe, realizadas en <em>Patuxent-Institution<\/em>, en Maryland, Estados Unidos, quien encontr\u00f3 anomal\u00edas en un grupo de delincuentes quienes presentaban \u201cpersistentes y agravadas\u201d formas de conducta antisocial y los cuales, de acuerdo a los resultados de los Electroencefalogramas aplicados, evidenciaron que el grupo que presentaba anomal\u00edas en el EEG era m\u00e1s agresivo, antisocial y conflictivo en la instituci\u00f3n. Asimismo, Williams encontr\u00f3 anomal\u00edas electroencefalogr\u00e1ficas hasta en un 65 % de los delincuentes violentos habituales.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y a manera de reflexi\u00f3n, deber\u00eda hacer eco para los estudiosos de las \u00e1reas del comportamiento humano y jur\u00eddico, la postura de Rodr\u00edguez Manzanera (2014) en la que refiere que es desconcertante la poca o nula importancia que le dan algunos autores a los factores biol\u00f3gicos de la criminalidad (antisocialidad), ya que considera que en el estudio e investigaci\u00f3n de la antisocialidad desconocer la influencia del factor som\u00e1tico es imperdonable (pp. 310-313).<\/p>\n<p><a id=\"post-2163-page191\"><\/a><a id=\"post-2163-page195\"><\/a><a id=\"post-2163-page285\"><\/a><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Alc\u00e1ntara, E. (2001) <em>Menores con conducta antisocial.<\/em> Distrito Federal, M\u00e9xico: Porr\u00faa.<\/p>\n<p>Alcaraz, V. &amp; Fern\u00e1ndez Harmony, T. 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