{"id":1063,"date":"2015-01-30T21:12:06","date_gmt":"2015-01-30T21:12:06","guid":{"rendered":"http:\/\/distancia.cuautitlan2.unam.mx\/rudics\/?p=1063"},"modified":"2024-01-22T16:39:27","modified_gmt":"2024-01-22T22:39:27","slug":"identidades-sociales-estructuras-emergentes-y-representaciones-sociales-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/?p=1063","title":{"rendered":"Identidades sociales, estructuras emergentes y representaciones sociales (*)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2015.6.10.3\">https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2015.6.10.3<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><i>Social identities, emergent structures and social representations<\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Gustavo Alvarez V\u00e1zquez<\/p>\n<p>Profesor investigador en la UAEM y en el Instituto Superior de Ciencias de la Educaci\u00f3n del Estado de M\u00e9xico, y profesor en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:gusalvaz@prodigy.net.mx\">gusalvaz@prodigy.net.mx<\/a><\/p>\n<a href='https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Identidades-sociales-estructuras-emergentes-y-representaciones-sociales.pdf' class='small-button smallblue' target=\"_blank\">PDF<\/a>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>En el presente ensayo se introduce una discusi\u00f3n alrededor de la realidad de las identidades sociales y de la pertinencia para su tratamiento por las ciencias sociales. A continuaci\u00f3n se plantea una definici\u00f3n de las mismas a partir de comprender su realidad social desde una perspectiva que apuesta a la comprensi\u00f3n de una imbricaci\u00f3n de identidades en los actores, al igual que se defiende la postura de interpretar la generaci\u00f3n de identidades sociales a partir de la l\u00f3gica de la emergencia social, complementaria a su realidad tambi\u00e9n como ingenier\u00eda social. Por \u00faltimo, se argumenta respecto a la utilidad que tiene utilizar la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales como recurso metodol\u00f3gico para comprender las formas en que se estructuran en contextos determinados por posibles conflictos emergentes.<\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><i>Palabras clave: identidades sociales, individualidad, emergencia, representaciones sociales, sistema de representaciones sociales.<\/i><\/p>\n<p><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n<p>In the present paper a discussion gets about the reality of the social identities and of the relevancy for his treatment for the social sciences. Later a definition of the same ones appears from understanding his social reality from a perspective that he bets on the comprehension of an overlap of identities in the actors, as the position defends itself of interprets the generation of social identities from the logic of the social, complementary emergency to his reality also as social engineering. Finally, it is argued with regard to the usefulness that has to use the Theory of the Social Representations as methodological resource to understand the forms in which they are structured in contexts determined by possible emergent conflicts.<\/p>\n<p>Key words: Social identities, individuality, emergency, social representations, system of social representations<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>1. Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Resulta evidente al realizar una revisi\u00f3n en la literatura sociol\u00f3gica occidental el predominio de una concepci\u00f3n de la sociedad soportado en una ontolog\u00eda individualista que en algunos casos llega a ser el basamento de propuestas que comprenden lo social en una dicotom\u00eda individuo\/sociedad, sin dar lugar a mediaciones identitarias intermedias. Efectivamente una generalizaci\u00f3n de este tipo puede parecer arbitraria, pero entre un n\u00famero importante de propuestas de larga data hasta nuestros d\u00edas as\u00ed resulta, siendo muy claro y expl\u00edcito en esto, por mencionar unos pocos ejemplos, el individualismo metodol\u00f3gico, el constructivismo de Berger y Luckmann (1968), las propuestas de Habermas -al menos en su opci\u00f3n por el individuo desarrollada en <i>Problemas de legitimaci\u00f3n del capitalismo tard\u00edo<\/i> (1975), de Ulrich Beck (1997), la misma fenomenolog\u00eda sociol\u00f3gica de Schutz (s\/f) y, recientemente, Guy Bajoit (2010 y 2010a) y Phillippe Corcuff (2010 y 2010a)<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente todos ellos, y otros m\u00e1s, parten de sostener la preeminencia del individuo en funci\u00f3n de una oposici\u00f3n dicot\u00f3mica individuo\/colectividad, en la cual una cuasi f\u00f3rmula l\u00f3gica nos indicar\u00eda que a mayor presencia de la colectividad mayor sujeci\u00f3n de lo individual, y de ah\u00ed se desprende, tambi\u00e9n \u201cl\u00f3gicamente\u201d, el paso hacia el totalitarismo colectivista. A esto se agrega una comprensi\u00f3n evolucionista de las sociedades desde la cual se interpreta la aparici\u00f3n hist\u00f3rica del individuo, y su posterior -actual- exacerbaci\u00f3n, como la \u00faltima etapa en la l\u00ednea evolutiva de la especie humana.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias heur\u00edsticas que esto ha tenido resulta en la relaci\u00f3n problem\u00e1tica que se crea al tratar los temas de la identidad individual y social. En efecto, cuando se reconoce la existencia de la segunda el tratamiento conduce, de manera coherente, a lo que mencionamos arriba: llamar la atenci\u00f3n en torno a los riesgos que padecen las identidades individuales en su convivencia con las sociales, siendo el mayor aquel que se presenta cuando las identidades sociales se fortalecen y resulta en su desaparici\u00f3n merced a un proceso de homogeneizaci\u00f3n que tal fortaleza revela, resultando de ello un llamado a la defensa a ultranza de la individualidad.<\/p>\n<p>Una variante de lo anterior se observa respectivamente en autores como Bajoit (2010) y Corcuff (2010), as\u00ed como en ciertos autores posmodernos quienes ven en esa actual preeminencia del individualismo en la cotidianidad de los actores sociales pr\u00e1cticamente una prueba de la evoluci\u00f3n social que habr\u00eda conducido de las sociedades comunitarias primitivas a las sociedades modernas individualizadas, incluso llegando a cuestionar la pertinencia de la categor\u00eda \u201csociedad\u201d (Bajoit). En \u00faltima instancia, si as\u00ed se quiere ver, esta postura est\u00e1 muy cercana a la de Francis Fukuyama y su \u201cfin de la historia\u201d (1989).<\/p>\n<p>Otra vertiente cr\u00edtica en torno a las identidades sociales la representan Berger y Luckmann (op. cit), quienes en nota a pie de p\u00e1gina (p. 216, n. 40), y sin profundizar en el problema, llaman la atenci\u00f3n con respecto al peligro de reificaci\u00f3n de las identidades colectivas. Algo que resulta interesante en esta consideraci\u00f3n aparece no desde este texto sino de su confrontaci\u00f3n con uno de sus antecedentes intelectuales, Alfred Schutz, quien en uno de los ensayos contenidos en su obra <i>Estudios de teor\u00eda social <\/i>(op. Cit.: 210-251)<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn2\">[2]<\/a>, nos describe la estructuraci\u00f3n de identidades sociales pero sin hacer referencia a tal categor\u00eda, tratando el asunto solamente en t\u00e9rminos del \u201cNosotros\u201d y \u201clos Otros\u201d, de \u201cendogrupo\u201d y \u201cexogrupo\u201d, que es la confrontaci\u00f3n dicot\u00f3mica b\u00e1sica con la que trabaj\u00f3 la antropolog\u00eda del siglo XIX y principios del XX. Es decir, si se nos permite mencionarlo as\u00ed, encontramos un prurito en Schutz que queda expl\u00edcito en Berger y Luckmann.<\/p>\n<p>No obstante la negaci\u00f3n a reconocer a las identidades sociales como problema leg\u00edtimo para las ciencias sociales, la generalidad de estos cientistas no duda en reconocer la existencia de <i>identidades nacionales<\/i>; m\u00e1s a\u00fan, no dejan de reconocerse como integrantes de una de ellas. La raz\u00f3n la podemos encontrar, y esto lo planteamos a manera de hip\u00f3tesis, en las estructuras cognitivas que le han dado sentido a la circunstancia geocultural europea-estadounidense en la segunda modernidad<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn3\">[3]<\/a>, comprendida desde el siglo XIX hasta la fecha, que integra la conformaci\u00f3n de la matriz simb\u00f3lica estructurada por las categor\u00edas Estado-naci\u00f3n a partir de una base monocultural \u00e9tnica que da por sentada la configuraci\u00f3n de identidades nacionales; ello, al imbricarse con la estructura de sentido que ha significado la \u201cinvenci\u00f3n del individuo\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn4\">[4]<\/a>, ha generado como consecuencia esta situaci\u00f3n parad\u00f3jica que hemos esbozado, la de establecer una relaci\u00f3n directa entre la identidad individual y la identidad nacional, negando la existencia de identidades intermedias.<\/p>\n<p>Sin embargo, otra situaci\u00f3n parad\u00f3jica ocurre cuando a consecuencia de haber experimentado momentos muy desagradables con algunos nacionalismos durante el siglo XX, tal como pas\u00f3 con el nacionalsocialismo, en Europa se ha optado por identificar al nacionalismo con la xenofobia, satanizando de paso al concepto, prefiriendo denominarse a s\u00ed mismos como patriotas porque aman a la patria<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn5\">[5]<\/a>, incluso hablando alegremente de identidades posnacionales.<\/p>\n<p>No obstante el asunto no concluye aqu\u00ed, porque una u otra paradoja ocurren al plantear el conflicto geopol\u00edtico principal en la actualidad en t\u00e9rminos de religiosidades, a la manera de Huntington (1993), ubicando por un lado a la civilizaci\u00f3n occidental y por el otro a la civilizaci\u00f3n isl\u00e1mica, otra dicotom\u00eda que demuestra por su sola enunciaci\u00f3n la construcci\u00f3n de una estructura cognitiva de sentido relacionada con identidades sociales que la teor\u00eda social, en las vertientes que hemos se\u00f1alado, desaparecen de un plumazo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la contradicci\u00f3n en esta apuesta aparece en el momento que se observa la definici\u00f3n cultural del Estado moderno en t\u00e9rminos de <i>naci\u00f3n<\/i>, la cual se asume sin rubor. Efectivamente, la conformaci\u00f3n del actual Estado naci\u00f3n moderno se consolida durante el siglo XIX, con la conjunci\u00f3n de la forma Estado en la determinaci\u00f3n del orden jur\u00eddico-pol\u00edtico en un territorio dado, en el que se definen cuestiones referidas a qui\u00e9n gobierna a qui\u00e9nes, de qu\u00e9 formas, el alcance y resoluciones de los conflictos de intereses (tanto en t\u00e9rminos territoriales como tambi\u00e9n en personales, tales son los casos de las representaciones legales que incumben a las funciones de las representaciones consulares), etc. En t\u00e9rminos funcionales la definici\u00f3n identitaria que agrupa a los actores estatales es la de <i>ciudadano<\/i> misma que, como es ampliamente sabido, adquiere sentido a partir de que se funda en la idea de que la ciudadan\u00eda se objetiva en la identidad (en t\u00e9rminos algebraicos) individuo-ciudadano, que para efectos jur\u00eddicos hace emerger igualmente al <i>individuo<\/i>, la persona jur\u00eddica, como la \u00fanica figura sujeto de derechos (civiles, pol\u00edticos, humanos), lo cual conduce a hacer una abstracci\u00f3n de los grupos sociales (comunidades, etnias, tribus, etc.) quienes para plantear la defensa de intereses sociales se ven requeridos a hacerlo en funci\u00f3n de una individuaci\u00f3n m\u00e1s: la persona jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Complementario a esto, la categor\u00eda <i>naci\u00f3n<\/i> ha sido la que ha servido de soporte cultural, en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n de estructuras de sentido, para la consolidaci\u00f3n de una \u201ccomunidad imaginaria\u201d (Gilberto Gimenez, 1993) cuyo principio configurador de sentido es la vinculaci\u00f3n estrecha de la forma Estado, sobre todo a la caracter\u00edstica objetivante que posee este -entre otras- en t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos y que es su extensi\u00f3n territorial (incluidas en esta las colonias y las representaciones diplom\u00e1ticas) que brindan las fronteras f\u00edsicas y simb\u00f3licas desde las cuales los nacionales se ven como comunidad hacia el interior y frente al exterior (esto lo profundizaremos adelante), adem\u00e1s que en la pretensi\u00f3n objetivante \u2014pol\u00edticamente hablando\u2014 que adquiere la categor\u00eda de ciudadan\u00eda, deviene en la ilusi\u00f3n monocultural etnoc\u00e9ntrica que caracteriza al Estado naci\u00f3n en esta \u00e9poca.<\/p>\n<p>As\u00ed, bajo la l\u00f3gica de la naci\u00f3n se ha apostado a la construcci\u00f3n (en t\u00e9rminos de ingenier\u00eda social) de la matriz de sentido que conocemos como <i>nacionalidad<\/i> bajo un modelo de homogeneizaci\u00f3n cultural que supedita, e incluso hace invisibles particularidades \u00e9tnicas bajo un esquema \u00fanico no consensuado, sino impuesto por grupos sociales ligados al ejercicio del poder estatal y que, utilizando los dispositivos estatales de construcci\u00f3n cultural (la educaci\u00f3n, las instituciones de cultura, los medios de comunicaci\u00f3n, por ejemplo), imponen un imaginario que brinda los soportes de sentido para el establecimiento y el ejercicio de la hegemon\u00eda cultural y pol\u00edtica. En efecto, en nuestro mundo moderno tardo capitalista tales grupos sociales se identifican con sectores burgueses empresariales y tambi\u00e9n con sectores olig\u00e1rquicos.<\/p>\n<p>Lo desarrollado en los p\u00e1rrafos anteriores nos permite arribar al punto que nos interesa, el cual muestra que en estas corrientes te\u00f3ricas que consideran como ileg\u00edtimo el problema de las identidades sociales, no se tiene reparo en afirmar la existencia de identidades nacionales, incluso hasta de identidades regionales si nos atenemos a las expresiones \u201ccomunidad europea\u201d y \u201coccidente\u201d, lo cual resulta coherente en parte con el supuesto que elimina del mapa la realidad social que alimenta a las identidades \u201cintermedias\u201d entre lo individual y lo nacional asumido como social. Por el contrario, a continuaci\u00f3n argumentaremos en torno al problema de las identidades sociales, as\u00ed como presentaremos una propuesta metodol\u00f3gica que nos permitir\u00e1 rastrearlas, contando con el apoyo de la teor\u00eda de las representaciones sociales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2. La realidad de las identidades sociales<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la muy conocida discusi\u00f3n entre los antiguos y los modernos Constant (Cfr. en Godoy, 1995: 55) argumentaba, entre otras casas, que la existencia del comercio en el mercado internacional hab\u00eda sublimado la \u201cnaturaleza\u201d competitiva humana al ubicarla en el \u00e1mbito de la competencia mercantil, dando por resultado la reducci\u00f3n de los conflictos militares a nivel internacional. Independientemente de lo cierto de esta aseveraci\u00f3n, en nuestras generaciones actuales algo as\u00ed se dice de las justas deportivas de car\u00e1cter mundial, sobre todo del futbol cada a\u00f1o que se realiza su campeonato. Haciendo a un lado lo ilusorio de esto, lo que s\u00ed queda claro es que ambos argumentos por muy alejados que se encuentren en el tiempo, hacen referencia a ese fen\u00f3meno que, como mencionamos arriba, comprendemos como \u201cidentidad nacional\u201d y que en sus aspectos m\u00e1s b\u00e1sicos nos habla de esa comunidad imaginaria que emerge cuando un grupo de seres humanos se conforma como una comunidad de subjetividades, independientemente de lo consciente de la situaci\u00f3n, cuyo trasfondo transubjetivo (Jodelet, 2010) permite que a trav\u00e9s de las relaciones intersubjetivas los actores establezcan v\u00ednculos de reconocimiento rec\u00edprocos en funci\u00f3n de lo que los antrop\u00f3logos ya nos hab\u00edan demostrado mediante la categor\u00eda <i>ethos<\/i>, que a la vez que configura una estructura de significaci\u00f3n en la cual los actores se observan como semejantes, tambi\u00e9n emergen estructuras de sentido que m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias individuales impelen al reconocimiento nativo en t\u00e9rminos de un <i>nosotros<\/i>, sobre todo al coexistir esta identificaci\u00f3n primigenia con otros actores a los cuales no se les comprende como semejantes, pero que en su existencia se hace reparar las cualidades que los semejantes, los \u201cnosotros\u201d, consideran contrapuestas a lo que estos se consideran ser, a partir de lo cual se crea una \u201cilusi\u00f3n\u201d sobre lo que los no-semejantes <i>son<\/i>, estableci\u00e9ndose la b\u00e1sica distinci\u00f3n entre nosotros y \u201clos otros\u201d (<i>ellos<\/i>), la cual refuerza las estructuras de sentido que hacen emerger de esta comunidad \u201cnosotros\u201d los soportes b\u00e1sicos de la identidad social.<\/p>\n<p>Como puede notarse, en lo anterior, no hemos hecho referencia a individualidades sino a subjetividades, cuesti\u00f3n que nos permite salir del embrollo filos\u00f3fico-sociol\u00f3gico al que nos somete la categor\u00eda de individuo, reconociendo por principio que el fen\u00f3meno de las subjetividades nos remite al proceso dial\u00e9ctico de aprehensi\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n de estructuras de significatividades y de sentido que experimenta en su cotidianidad el actor-agente que vive en sociedad (aprehensi\u00f3n-interiorizaci\u00f3n de esas estructuras) pero que, a su vez, experimenta una vida propia, ahora s\u00ed individual, desde cuyas caracter\u00edsticas personol\u00f3gicas y experiencias reflexivas biogr\u00e1ficas re-interpreta dichas estructuras. En efecto, contrario a lo que postulan las corrientes individualistas, es por este lado por donde podemos afirmar que las identidades sociales-comunitarias no son una superposici\u00f3n de lo colectivo a lo individual, no de hipostaciaci\u00f3n ni de supresi\u00f3n de esto por aquello, sino de un proceso permanente de comunicaci\u00f3n de estructuras significativas y de sentido entre los actores a nivel intersubjetivo, que adem\u00e1s de presentarse mediados espaciotemporalmente, permiten tanto la reproducci\u00f3n de las identidades sociales como sus posibles transformaciones en el tiempo. Claro est\u00e1, la distinci\u00f3n metodol\u00f3gica braudeliana entre el corto y el largo plazos nos brindan el instrumental te\u00f3rico para comprobar que las identidades sociales son \u00e1mbitos de un dinamismo social a velocidades relativamente lentas (las modificaciones identitarias a nivel macro -nacional, regional, de g\u00e9nero, etc.- son ejemplos de ello) que el an\u00e1lisis de coyuntura no permite vislumbrar propiamente. No obstante, en tanto emergencias, la teor\u00eda de las representaciones sociales nos brinda la oportunidad de desarrollar una propuesta para captar la realidad de identidades sociales en proceso de conformaci\u00f3n para circunstancias hist\u00f3ricas (en el espacio-tiempo) dados, al mismo tiempo que llamar la atenci\u00f3n sobre los posibles conflictos que esto puede generar.<\/p>\n<p>A partir de lo anterior aparece la pregunta: \u00bfc\u00f3mo vamos a entender las identidades sociales? En primer lugar hay que comprender que las identidades sociales son procesos de generaci\u00f3n y producci\u00f3n de estructuras de sentido desde las cuales los actores interpretan su realidad social, \u00a0en principio, en funci\u00f3n del reconocimiento mutuo con los semejantes; en su diferenciaci\u00f3n con los diferentes, los otros. Asimismo, en ese reconocimiento con los semejantes emergen orientaciones de comunitariedad en las estructuras de sentido desde las cuales orientan sus acciones en t\u00e9rminos de motivaciones, inquietudes, valoraciones, deseos, que conforman el proceso de interpretaci\u00f3n de la realidad. Al mismo tiempo, entre las estructuras que conforman el sentido identitario toma mayor relevancia la conformaci\u00f3n de una estructura cognitiva referida a todo un sistema de lealtades centrado ya sea en un objeto (persona, lugar, imagen\/\u00edcono) o en una idea (naci\u00f3n, g\u00e9nero); y, de igual forma, tambi\u00e9n se configura otra estructura cognitiva que orienta las relaciones emp\u00e1ticas entre quienes conforman esa identidad, vinculadas en una suerte de gradaci\u00f3n de sentimiento de responsabilidad, lo cual explica que los actores que forman parte de esta comunidad simb\u00f3lica se sientan impelidos a actuar de forma m\u00e1s comprometida en casos de desastres naturales ocurridos en lugares donde se encuentran los semejantes.<\/p>\n<p>Conformadas en tanto estructuras de sentido, las identidades sociales tambi\u00e9n son el \u00e1mbito desde el cual los actores se comunican y acuerdan acciones respecto a hechos particulares en circunstancias espacio-temporales espec\u00edficas. En casos extremos, es en nombre del elemento que focaliza la identidad colectiva que los actores pueden llegar al sacrificio de la propia vida, como en los casos de las guerras nacionales y de las identidades religiosas, y en caso de menos trascendencia pero tambi\u00e9n importantes, se apela a los actores para que sus actos se desarrollen en funci\u00f3n del foco identitario, como ocurre en las estrategias de comunicaci\u00f3n que se sigue al interior de las empresas privadas. Con esto queremos decir dos cosas, en primer lugar que las identidades sociales en tanto procesos generadores de estructuras cognitivas desde las cuales se ordena y se da sentido a la realidad, tambi\u00e9n se conforma el espacio simb\u00f3lico desde el cual los actores implicados comprenden y hablan de la realidad; es decir, se transforman en los lugares (<i>locus<\/i>) de enunciaci\u00f3n desde donde los actores mientan <i>su<\/i> realidad <i>compartida<\/i>, tanto en t\u00e9rminos de deseos, motivaciones, temores, etc., hasta en las relaciones de poder, as\u00ed como definen su situaci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p>En segundo lugar, concomitante con esto, el problema de las identidades sociales debe plantearse en t\u00e9rminos m\u00faltiples, no en t\u00e9rminos de identidad social en singular; este es el error en que han ca\u00eddo quienes afirman el triunfo del individualismo sobre la colectividad en el mundo actual, lo cual los ubica en la falla de plantear el problema en t\u00e9rminos esencialistas, esto es, en suponer que la identidad social, recuperando la met\u00e1fora de Hobsbawn (citado por Garc\u00eda Canclini, 2004), es la piel con la que se reviste el cuerpo. En efecto, las identidades sociales poseen elementos ontol\u00f3gicos desde los que se apela a lo nacional tanto como a lo empresarial, por ejemplo, pero de ello no se desprende que los actores respondan solamente a una identidad social y que lo hagan totalmente de forma inconsciente, cuales m\u00e1quinas programadas con el <i>software<\/i> de la identidad. Efectivamente en tanto espacios de comunicaci\u00f3n hist\u00f3ricamente determinados, las identidades sociales deben ser entendidas en funci\u00f3n de los distintos \u00e1mbitos de interacci\u00f3n social donde se encuentran los actores en su cotidianidad, mismas que reflejan tanto las formas en como aprehenden la(s) realidad(es) como la ubicaci\u00f3n simb\u00f3lica en la que ellos mismos se reconocen, misma que implica cuestiones relacionadas con estatus, roles, poder, etc.<\/p>\n<p>Consecuencia de lo anterior es que al tratar el tema de las identidades sociales hay que hacerlo, como ya mencionamos, en plural, a partir de los diferentes \u00e1mbitos de actuaci\u00f3n pr\u00e1ctica y ubicaci\u00f3n cognitiva de los actores, lo cual nos conduce a comprender, siguiendo la met\u00e1fora de Hobsbawn (Op. Cit.), a las identidades como camisas que el actor utiliza seg\u00fan la situaci\u00f3n. Ahora bien, esas \u201ccamisas\u201d no son objetos que existan por ellas mismas sino que son productos sociales que emergen de las interacciones sociales, as\u00ed como tampoco son hechas a la medida de cada actor, sino que cada uno de ellos las reinterpreta seg\u00fan sus propias experiencias biogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>Metodol\u00f3gicamente esta forma de plantear el problema de las identidades sociales nos conduce a la conclusi\u00f3n de que los actores viven su cotidianidad en un plano multi-identitario. Lo que buscamos explicar es que los actores individuales experimentan una multiplicidad de identidades sociales de forma imbricada y diferenciada existencialmente seg\u00fan las estructuras cognitivas de sentido que configuran los ejes fundamentales de sus identidades individuales y sus orientaciones de identificaci\u00f3n colectiva. As\u00ed, es desde esas orientaciones fundamentales de sentido que los actores \u201corganizan\u201d (en los casos que puedan) las formas en que se estructuran las imbricaciones identitarias que asumen, consciente, semiconsciente o inconscientemente, dando paso a un proceso altamente din\u00e1mico de apelaciones identitarias en virtud del \u00e1mbito cotidiano de actuaci\u00f3n, y que dependiendo del car\u00e1cter institucionalizado y ontol\u00f3gico que cada identidad contenga para cada actor, ser\u00e1 la trascendencia hist\u00f3rica de la misma para los actores, incluso llegando a desaparecer.<\/p>\n<p>Si realizamos una representaci\u00f3n gr\u00e1fica de lo antes expuesto, obtenemos algo como lo siguiente:<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Figura 1. Imbricaci\u00f3n de identidades sociales<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>(ejemplo para dos \u00e1mbitos)<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/C\u00edrculos-g1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1065\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/C\u00edrculos-g1.jpg\" alt=\"C\u00edrculos g1\" width=\"782\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/C\u00edrculos-g1.jpg 782w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/C\u00edrculos-g1-300x123.jpg 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/C\u00edrculos-g1-768x314.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 782px) 100vw, 782px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><b>\u00c1mbitos identitarios: pertenencia territorial y pertenencia religiosa<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el ejemplo, tal como puede observarse encontramos un sistema de identidades que ulteriormente pueden corresponder a un individuo, mismo que ha organizado en funci\u00f3n de circunstancias biogr\u00e1ficas que aunque no vienen al caso, es importante tener presentes en funci\u00f3n de lo que nos interesa analizar. As\u00ed, para comprobar la imbricaci\u00f3n de identidades de las que hablamos, hemos optado por relacionar dos ejes identitarios que en el mundo actual conforman muchas de las bases existenciales de las identidades sociales: la nacional, que como expresamos anteriormente se consolida hasta el siglo XIX, y la religiosa, que posee muchos siglos de existencia. En el recorte presentado partimos de lo general a lo particular, mostrando por un lado las identidades territoriales en perspectiva un tanto conc\u00e9ntrica (ser mexicano -a- ser mexiquense -b- ser toluque\u00f1o -c-), las cuales se combinan con el otro sistema identitario religioso (ser cristiano -d- ser cat\u00f3lico -e- ser congregacionista -f-). En la intersecci\u00f3n de todas ellas, representado por \u201cg\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn6\">[6]<\/a>, se encuentra el actor quien tendr\u00e1, en \u00faltima instancia, la posibilidad de decidir sobre si se mantiene en este entramado o suprime alguno de los elementos.<\/p>\n<p>Si bien hemos llamado la atenci\u00f3n respecto al grado de libertad que poseen los actores para decidir sus adscripciones a identidades, tambi\u00e9n hay que mantener presente que el fen\u00f3meno de las identidades sociales, como ocurre con la mayor\u00eda de estos fen\u00f3menos, son impuestas a los actores en al menos un par de circunstancias; la primera, porque ellos nacen en un mundo-de-la-vida pre-dado, tal como lo plantean Husserl (Colomer, 1990; Herrera Restrepo, 2007) y Schutz, ya institucionalizado (Berger y Luckmann, op. Cit.) por generaciones anteriores, lo cual hace que durante todos los procesos de interiorizaci\u00f3n subjetiva de la realidad social a los que se someten experimentan el proceso de naturalizaci\u00f3n de la realidad, conform\u00e1ndose entonces en estructuraciones de universos simb\u00f3licos, que en su utilizaci\u00f3n pr\u00e1ctica cotidiana forman parte importante del conocimiento de sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>La siguiente circunstancia sobre la cual queremos llamar la atenci\u00f3n, en funci\u00f3n de la delimitaci\u00f3n de las libertades identitarias, se comprende a partir de c\u00f3mo ocurre en una parte importante de los \u00e1mbitos de interacci\u00f3n de los actores sociales, tambi\u00e9n este est\u00e1 sometido a relaciones de influencia que incluyen gradaciones en el ejercicio del poder. En tal sentido, es viable comprender el hecho como las transformaciones identitarias tanto en situaciones de nulo ejercicio del poder, como en procesos de pretendida imposici\u00f3n total de una identidad sobre otra. Claro est\u00e1, tambi\u00e9n en esto hay que considerar la posici\u00f3n de los actores sobre los que se ejerce el poder, que puede ir desde la colaboraci\u00f3n total hasta la oposici\u00f3n y resistencia total, tal como los antrop\u00f3logos han documentado.<\/p>\n<p>Lo anterior nos conduce a plantear la distinci\u00f3n entre emergencia e ingenier\u00eda sociales<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn7\">[7]<\/a>.\u00a0 Como todo proceso de institucionalizaci\u00f3n, de la forma como lo explican Berger y Luckmann, las identidades sociales poseen tiempos de vida muy espec\u00edficos que var\u00edan seg\u00fan la naturaleza de la identidad, as\u00ed como del tipo de interacciones que se den. En efecto, hasta nuestros d\u00edas, las identidades sociales de m\u00e1s larga data las encontramos en las identidades de g\u00e9nero, religiosas y nacionales, mientras que identidades menos trascendentales se encuentran en las identidades al interior de las empresas, siempre y cuando las interacciones cotidianas se vayan dando seg\u00fan orientaciones cognitivas de sentido identitario, y menos por orientaciones de sentido funcionales en tanto se les vea solo como el espacio cultural a donde se acude \u00fanicamente para adquirir los medios utilizados para resolver necesidades de subsistencia. As\u00ed, en un sentido, por el mero hecho de la convivencia cotidiana entre los actores, las identidades sociales pueden emerger de manera espont\u00e1nea, pasando las estructuras cognitivas de sentido que las llevan a formar parte del universo simb\u00f3lico (Berger y Luckmann) que los actores comparten en su mundo-de-la-vida.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n en otro sentido, las identidades sociales se ven sometidas a los procesos conscientes de ingenier\u00eda social, tanto en su generaci\u00f3n como en su reproducci\u00f3n y transformaciones, cuando actores que se asumen con cierto poder desarrollan acciones para afectar de alguna manera las identidades de los actores sociales. <b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>3. Emergencia y representaciones sociales: el caso de las identidades sociales<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la cual nos ha interesado trabajar para el caso de las identidades sociales, en el contexto de la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales, es que resulta ser un buen instrumento te\u00f3rico para captar las estructuras cognitivas emergentes que se van gestando como producto de la din\u00e1mica de los grupos sociales. Ciertamente, como se podr\u00e1 apreciar en lo siguiente, esta teor\u00eda brinda amplias posibilidades para captar las din\u00e1micas de generaci\u00f3n\/transformaci\u00f3n de estructuras cognitivas de sentido, desde los procesos de interiorizaci\u00f3n y subjetivaci\u00f3n de la realidad social que experimentan los sujetos en la vida social a partir de la infancia y hasta en las diversas etapas de la vida adulta, mediante el rastreo de los esquemas de subjetivaci\u00f3n que las sociedades utilizan en sus interacciones intersubjetivas para orientarse al interior de sus universos simb\u00f3licos, con el objetivo de impulsar los procesos de comunicaci\u00f3n que se corresponden eficientemente con el \u00e1mbito de interacci\u00f3n en el que se encuentran los actores.<\/p>\n<p>Efectivamente los universos simb\u00f3licos, considerando la categor\u00eda de Berger y Luckmann (op. cit), se integran por las estructuras de significaci\u00f3n y de sentido que comparten todos los actores miembros de una sociedad, aunque sea a diferentes gradaciones y que est\u00e1n presentes, igualmente, a diferentes niveles de conciencia (o preconciencia) en todas las actividades que los actores realizan en dicha sociedad. En los universos simb\u00f3licos las estructuras de significatividad y de sentido son din\u00e1micas, as\u00ed como diferenciadas por sus capacidades de pervivencia; esto es, todas se van transformando a lo largo del tiempo, pero dependen del car\u00e1cter fundamental para las estructuras de sentido que alimentan a una sociedad, esto es a sus sujetos, el que algunas sean permanentemente mudables en el corto plazo<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn8\">[8]<\/a> o, por el contrario, sean trascendentales a las generaciones con cambios min\u00fasculos perceptibles solamente en el largo plazo. Como ejemplo de esto, la distinci\u00f3n de g\u00e9nero en nuestras sociedades patriarcales parece ser una de las m\u00e1s importantes y lentamente transformables (cfr. Castells, 2001, y Bourdieu, 1998).<\/p>\n<p>Recuperando lo arriba presentado, la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales nos permite hacer un seguimiento de las transformaciones en los universos simb\u00f3licos merced a sus posibilidades comparativas diacr\u00f3nicas, m\u00e1s a\u00fan porque, como ha sido una preocupaci\u00f3n para el construccionismo social desde sus or\u00edgenes fenomenol\u00f3gicos, la principal preocupaci\u00f3n epistemol\u00f3gica ha sido \u201cdarle la voz al actor\u201d, \u201cescucharlo\u201d directamente dado que es \u00e9l mismo quien puede dar cuenta de mejor manera de la realidad social que vive pues es \u00e9l quien la interpreta en primera instancia para actuar en ella. Efectivamente, es \u00e9l quien conoce los c\u00f3digos y las estructuras de significatividad y de sentido que le son \u00fatiles para comunicarse cotidianamente con otros actores en los diferentes \u00e1mbitos de la realidad social que habita<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn9\">[9]<\/a>, y que le permitan desarrollar con expectativas de \u00e9xito los procesos comunicativos que cada cual requiere. En efecto, los actores saben muy bien cu\u00e1les estructuras de significatividad y de sentido utilizar cuando se re\u00fanen como espectadores de un partido de futbol, al igual que cuando se encuentran conviviendo en un antro o en una conferencia sobre f\u00edsica cu\u00e1ntica. As\u00ed, lo que nos permite la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales es ir reconstruyendo a trav\u00e9s de sistemas de representaciones tales estructuras en situaciones espaciotemporales espec\u00edficas, ciertamente de manera fotogr\u00e1fica, un tanto est\u00e1tica, pero con la apertura a la confrontaci\u00f3n en momentos sucesivos de los sistemas representacionales que emergen de los mismos grupos sociales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4. Cuestiones b\u00e1sicas para entender la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La materia prima con la que trabaja la Teor\u00eda de las Representaciones Sociales es el sentido com\u00fan. Para el caso, el sentido com\u00fan se entiende (Jodelet, 1991) como un tipo de conocimiento de car\u00e1cter pre-te\u00f3rico, del cual los actores echan mano de forma pragm\u00e1tica para interpretar la realidad social en la que se act\u00faa, y en correspondencia con ello actuar en alg\u00fan sentido determinado.<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas del conocimiento de sentido com\u00fan es que se ubica en relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con lo que Schutz y Luckmann (2001) y Berger y Luckmann (op. Cit.) llaman la actitud natural, que se entiende como la actitud cognitiva que toman los actores miembros de una sociedad en funci\u00f3n de dar por sentadas como \u201cverdades evidentes\u201d las explicaciones y representaciones que desde las propias relaciones intersubjetivas de los actores emergen para dar cuenta de la realidad social. Asimismo, en tanto conocimiento de corte pragm\u00e1tico, car\u00e1cter que le otorga ser utilizado por los actores en sus actividades rutinarias, pero que requieren de actuaciones m\u00e1s o menos inmediatas en el \u00e1mbito de la vida cotidiana; su cualidad pre-te\u00f3rica viene dada por no ser puesto en cuesti\u00f3n por los actores, con lo cual se alimenta a la misma actitud natural, salvo en circunstancias especiales, tan novedosas,\u00a0 que enfrenten a los actores ante la falta inmediata de referentes cognitivos que les permitan interpretar dicha novedad. Ahora bien, esto que vamos llamando conocimiento de sentido com\u00fan es el nombre que le venimos otorgando a todo un conjunto de estructuras cognitivas que sirven de modelos interpretativos de la realidad; y como parte de ese conjunto de estructuras consideramos a las representaciones sociales (Jodelet, <i>ibid<\/i>).<\/p>\n<p>Las representaciones sociales, entonces, son sistemas cognitivos que estructuran de diversas formas, a la vez que proveen de sentido, a la vinculaci\u00f3n entre saberes que los actores poseen sobre la realidad social. En tanto sistema, la manera en que se vinculan dichos saberes se orienta por procesos de estructuraci\u00f3n que jerarquizan y ordenan sus formas de interactuar. Asimismo, tal proceso estructurante es orientado por estructuras de significatividad y de sentido que los actores han aprehendido socialmente en tanto viven en sociedad, as\u00ed como matizan dichas aprehensiones en virtud de sus particulares experiencias biogr\u00e1ficas. En efecto, si las representaciones siempre son \u201crepresentaci\u00f3n de algo\u201d (Jodelet, 1986), la naturaleza de dicha representaci\u00f3n depende de lo significativo que sea para los actores, as\u00ed como del sentido que ellos mismo le otorgan a ese algo para merecer ser representado. Ese algo representado puede ser objeto (una piedra), ideas (la paz), procesos (las elecciones democr\u00e1ticas), roles (el padre), posiciones sociales (el pobre), etc.<\/p>\n<p>Al analizar las representaciones sociales seg\u00fan lo ya mencionado, nos salta a la vista una de las funciones que ellas poseen y que es la funci\u00f3n descriptiva. Gracias a esta, los actores no tienen que pasar por todo un proceso de definir cada categor\u00eda utilizada en sus procesos comunicativos, pues al ser productos sociales, ellos mismos dan por descontado la posibilidad de no comprensi\u00f3n entre los mismos al asumir que al referirse a la categor\u00eda \u201cpadre\u201d, por ejemplo, se tiene claro a qu\u00e9 rol social se refieren.<\/p>\n<p>Asimismo las representaciones sociales adem\u00e1s de ser representaci\u00f3n de algo tambi\u00e9n lo son \u201cpara alguien\u201d, esto es, las representaciones representan algo porque para alguien resulta significativo de alguna forma lo representado y de tal significatividad se desprende el sentido que para ese alguien adquiere la representaci\u00f3n, lo cual no es poco porque no solamente le da acceso a la comprensi\u00f3n de una situaci\u00f3n sino tambi\u00e9n una toma de posici\u00f3n respecto a ella, que resulta fundamental para darle un sentido a la acci\u00f3n. En consecuencia, de lo que hablamos es de otra funci\u00f3n de las representaciones sociales que es la funci\u00f3n prescriptiva.<\/p>\n<p>De estas funciones b\u00e1sicas de las representaciones sociales se derivan otras m\u00e1s, seg\u00fan vemos a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>Categorizaci\u00f3n e identificaci\u00f3n: a partir de esto nos permite establecer campos sem\u00e1nticos desde los cuales se les da sentido.<\/li>\n<li>Funciones de saber<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn10\">[10]<\/a>: entender y explicar la realidad.<\/li>\n<li>Funciones identitarias: definir la identidad y salvaguarda de la especificidad de los grupos.<\/li>\n<li>Funciones de orientaci\u00f3n: conducir los comportamientos y las pr\u00e1cticas a partir de definir situaciones.<\/li>\n<li>Funciones justificadoras: justifican a posteriori las posturas y comportamientos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Como parte de esta definici\u00f3n que estamos ensayando sobre las representaciones sociales, falta decir que si las representaciones son representaci\u00f3n de algo para alguien, lo son en un contexto. Efectivamente, una representaci\u00f3n si bien posee la virtud de \u201csustituir\u201d simb\u00f3licamente un \u201calgo\u201d, tal sustituci\u00f3n deviene tal en su significatividad solamente a partir de un contexto de significatividad, en cuyo origen se encuentra la experiencia biogr\u00e1fica del actor, su subjetividad, y los problemas que tenga que resolver al momento que echa mano a la representaci\u00f3n. Esto tiene una consecuencia importante, considerando que en la realidad social la relaci\u00f3n entre representaci\u00f3n y <i>algo representado<\/i> no se da un\u00edvocamente, de una a uno, sino que, por el contrario, a algo socialmente representado se le imputa todo un repertorio de representaciones. Por ejemplo, est\u00e1 el caso de la muerte:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"332\">\n<p align=\"center\"><i>Algo representado<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"334\">\n<p align=\"center\"><i>Repertorio<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn11\"><b>[11]<\/b><\/a> de representaciones<\/i><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"332\">\n<p align=\"center\">MUERTE<\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"334\">\n<p align=\"center\">Paso hacia una nueva vida en otra dimensi\u00f3n (el cielo): cristianismo<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"332\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"334\">\n<p align=\"center\">Paso hacia una nueva vida encarnada en la tierra seg\u00fan merecimientos: reencarnaci\u00f3n hind\u00fa<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\" width=\"332\"><\/td>\n<td valign=\"top\" width=\"334\">\n<p align=\"center\">Paso a una nueva forma de vida en la tierra seg\u00fan forma de muerte: reencarnaci\u00f3n azteca<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, escoger alguna de las opciones de ese repertorio de representaciones sociales depende, como ya mencionamos, de la experiencia biogr\u00e1fica de la persona en su contexto hist\u00f3rico, un espacio-tiempo determinado, de donde se extraen la significatividad y el sentido que para el actor social tiene la representaci\u00f3n<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica importante que resaltan los especialistas en el estudio de las representaciones sociales es la cualidad social que poseen de hacer familiar lo novedoso y, de la misma forma, volver a las situaciones que se presentan inesperadamente, inteligibles y manejables por el actor. Esto viene del hecho de que los seres humanos nunca podr\u00e1n tener un conocimiento total de la realidad entera, pues ella se conforma por hechos que emergen permanentemente, requiriendo para su manipulaci\u00f3n inteligible por los actores sociales de la generaci\u00f3n de estructuras de significatividad que les den el car\u00e1cter de realidad social. Para ello, se ha mostrado que son dos procesos importantes los que participan en esto: el proceso de <i>objetivaci\u00f3n<\/i> y el proceso de <i>anclaje <\/i>(Moscovici, 1984; Jodelet, 1986 y 1991; Araya Uma\u00f1a, 2002)<i>.<\/i><\/p>\n<p>Al proceso de objetivaci\u00f3n se le entiende como esta ruta que en el \u00e1mbito cognitivo lleva a que una idea, un objeto, un concepto, un proceso, etc., tomen realidad material. Partiendo de que el so<\/p>\n<p>lo proceso de abstracci\u00f3n no resulta suficiente para la comunicaci\u00f3n intersubjetiva, las representaciones sociales requieren tomar realidad material para hacerse significativas transubjetivamente<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn13\">[13]<\/a> y funcionar como bases m\u00ednimas de conocimiento compartido entre los actores para lograr la comunicaci\u00f3n. As\u00ed, en una relaci\u00f3n amorosa se exigen actitudes que materialicen el enamoramiento que los involucrados afirman compartir; de igual manera, en ciertas religiones se apela a un ente divino para explicar la existencia del universo; en la ciencia social se requiere documentar y observar directamente ejemplos de lo que en teor\u00eda se define como movimientos sociales, y con la f\u00edsica se requieren construir modelos (en la actualidad utilizando los ordenadores) para comprender el movimiento cu\u00e1ntico de las part\u00edculas.<\/p>\n<p>En otro sentido, como proceso de anclaje se identifica a la ruta cognitiva que, propiamente, conduce a que la novedad devenga familiar. Esto parte de reconocer que, quiz\u00e1 salvo los reci\u00e9n nacidos, todos los seres humanos hacemos uso del bagaje de conocimientos que durante nuestra experiencia biogr\u00e1fica vamos adquiriendo para hacer inteligible y darle sentido a todo lo nuevo que enfrentamos. Es famosa la expresi\u00f3n \u201cponer vino nuevo en odres viejas\u201d (Gilberto Gim\u00e9nez, 2010) como met\u00e1fora de lo que ocurre durante el anclaje. En efecto, este proceso se manifiesta en el momento en que se presenta alguna situaci\u00f3n novedosa, misma que por ella misma no tiene significatividad para el actor, y por lo mismo no requiere de interpretaci\u00f3n alguna, sino porque enfrentan, en gradaciones diferentes, al actor a resolver alguna circunstancia cotidiana que contextualiza la novedad, para lo cual este realiza una b\u00fasqueda en su acervo de conocimiento y experiencias que le permita echar mano de algo similar a lo que enfrenta en la novedad, y ahora s\u00ed, interpretar significativamente la circunstancia otorg\u00e1ndole un sentido espec\u00edfico.<\/p>\n<p>Este proceso de anclaje es un paso primordial para entender desde d\u00f3nde los actores interpretan lo nuevo, pues ello se realiza en un marco contextual que implica la naturaleza cognitiva de la situaci\u00f3n presentada, sea que se requiera interpretar desde un marco normativo, explicativo o meramente descriptivo.<\/p>\n<p>Para concluir con este apartado, una cuesti\u00f3n metodol\u00f3gica que dejan claro tanto Moscovici (op. cit) como Jodelet (1986) es que al estudiar representaciones sociales se hace trat\u00e1ndolas en tanto sistemas de representaciones en los cuales la representaci\u00f3n que se busca se ubica como el marco anal\u00edtico desde el cual se van a comprender las ubicaciones y formas de interactuar que las representaciones sociales que conforman tal sistema representacional desarrollan. Por lo tanto, lo que se encuentra no es la definici\u00f3n de un elemento sino la comprensi\u00f3n de un esquema de interpretaci\u00f3n que es propiamente el sistema de representaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>5. La identidad social como sistema de representaciones sociales<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal como hemos afirmado al principio de este cap\u00edtulo, nosotros partimos de la realidad concreta de las identidades sociales, mismas que al conformarse en la transubjetividad se objetiva en un sistema de representaciones sociales que se basa en la emergencia de un \u201cnosotros\u201d a la par de la diferenciaci\u00f3n frente a \u201clos otros\u201d. Consecuencia de esto resulta que, siguiendo la l\u00f3gica fenomenol\u00f3gica, para poder comprender e interpretar la emergencia de identidades sociales se hace necesario centrarse en la forma en c\u00f3mo desde los mismos actores en interacci\u00f3n emergen ellas, a partir de dejar que nos hablen ellos mismos de la forma en c\u00f3mo interpretan su ubicaci\u00f3n espacio-temporal en t\u00e9rminos transubjetivos y emp\u00e1ticos con sus semejantes, al mismo tiempo de sus interpretaciones y de sus imputaciones de sentido respecto a los que conciben como los otros. Por tal motivo, la necesidad metodol\u00f3gica de estudiar esto focalizando a quienes conforman una identidad social an\u00e1logamente a un ego colectivo. En consecuencia, para el abordaje planteado proponemos el siguiente esquema b\u00e1sico para comprender la emergencia de identidades sociales:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ego.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1066\" src=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ego.jpg\" alt=\"ego\" width=\"881\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ego.jpg 881w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ego-300x164.jpg 300w, https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ego-768x421.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 881px) 100vw, 881px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por donde debemos empezar para explicitar el esquema presentado es se\u00f1alando que las identidades sociales emergen a ra\u00edz de la interacci\u00f3n corriente, mediata o inmediata, entre la conciencia de ego<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn14\">[14]<\/a> y <i>su<\/i> alter, obviamente en un contexto compartido, lo cual presenta ambas subjetividades en t\u00e9rminos de semejantes contempor\u00e1neos (Schutz), en cuyas definiciones del nosotros y de los otros juega un papel primordial el lugar de enunciaci\u00f3n de ego colectivo. En esta circunstancia contextual este va \u201cconstruyendo\u201d (remitimos a nuestra discusi\u00f3n en torno a la ingenier\u00eda y a la emergencia sociales para matizar la met\u00e1fora de la \u201cconstrucci\u00f3n\u201d en Alvarez V\u00e1zquez, 2011) a partir de una constituci\u00f3n propia de un sistema de significatividades conformado a partir de la organizaci\u00f3n de las representaciones sociales que dan sentido al \u201cnosotros\u201d, al mismo tiempo que constituye en ese mismo sistema de significatividades la organizaci\u00f3n de representaciones sociales en funci\u00f3n de una <i>imputaci\u00f3n de identidad<\/i> para los otros. Esto ocurre en un proceso dial\u00e9ctico<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn15\">[15]<\/a> en el cual desde el lugar de enunciaci\u00f3n de ego se imputa la identidad a alter a la vez que tal imputaci\u00f3n refuerza la constituci\u00f3n de la identidad asumida por ego (en el esquema esto se presenta en el punto central).<\/p>\n<p>Tal como aparece en la parte izquierda del esquema, a ego le estamos otorgando la cualidad de sujeto activo en esta relaci\u00f3n, lo cual nos permite entender esta constituci\u00f3n de identidades (la propia y la imputada) en primer t\u00e9rmino como un proceso un\u00edvoco y reflexivo, mismo que puede ser influenciado por la interacci\u00f3n con el otro y conducir a que la reflexividad implique a ambos actores, pero en un primer momento se desenvuelve en el \u00e1mbito propio de ego. En este sentido la reflexividad no la sostenemos en funci\u00f3n de una construcci\u00f3n plenamente consciente del actor en tanto devenir sujeto, por el contrario, as\u00ed como el proceso de emergencia de identidades (cuando no hay un proceso claro de ingenier\u00eda social) ocurre sin que los actores vayan articulando convincentemente los elementos que la integran (lo cual corresponde realizar al investigador), la misma reflexividad no la vemos como un proceso del cual el actor se valga para articular la identidad. En consecuencia, lo que s\u00ed ocurre es que mediante la reflexividad el actor deviene en sujeto que ya sea de manera expl\u00edcita (hecha conciencia) o impl\u00edcita (semiconscientemente) se ve a s\u00ed mismo poseedor de cualidades y atributos que responden a la pregunta <i>\u00bfqui\u00e9n soy?<\/i>; actor capaz de acci\u00f3n motivada<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn16\">[16]<\/a> en t\u00e9rminos proyectuales (motivos <i>para qu\u00e9<\/i>) y explicativos (motivos <i>por qu\u00e9<\/i>), as\u00ed como actor deseante (<i>\u00bfqu\u00e9 quiero?<\/i>). Todo esto articulado en referencia al otro, alter.<\/p>\n<p>Algo similar a lo anterior ocurre en funci\u00f3n de la identidad imputada a alter, a quien se le define como un ser con cualidades y atributos a partir de responderse la pregunta <i>\u00bfqui\u00e9n es?<\/i>; junto a esto, se le mira como un actor cuya acci\u00f3n est\u00e1 motivada proyectualmente (la pregunta que se responde es <i>\u00bfpara qu\u00e9 lo hace?<\/i>) y explicativamente (<i>\u00bfpor qu\u00e9 lo hizo?<\/i>), as\u00ed como actor deseante (<i>\u00bfqu\u00e9 quiere?<\/i>). Lo que articula ambas situaciones es que la perspectiva de ego se ubica a s\u00ed misma en el centro de existencia de esta relaci\u00f3n. As\u00ed, ego imputa a alter cualidades y atributos que aquel podr\u00e1 o no tener a partir del conocimiento que de alter ego posee (mediata o inmediatamente) en funci\u00f3n tambi\u00e9n de las propias matrices de sentido que se ha adquirido mediante un aprendizaje vital, pero en esa imputaci\u00f3n de cualidades y atributos tambi\u00e9n se establece una autorreferenciaci\u00f3n pues el esquema b\u00e1sico e inmediato de comparaci\u00f3n para imputar cualidades al otro es el que se aplica existencialmente ego mismo, de manera que si este le imputa a alter las cualidades que sintetizan la representaci\u00f3n social \u201cmala persona\u201d, muy probablemente \u00e9l mismo se defina con la representaci\u00f3n social de una \u201cbuena persona\u201d. Lo mismo ocurre con las otras dos dimensiones.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante en la emergencia de identidades sociales, y que ha merecido la mayor atenci\u00f3n en la antropolog\u00eda y la ciencia social, es la pertenencia, el sentimiento de arraigo que permite al sujeto dar sentido a su existencia a partir del v\u00ednculo ontol\u00f3gico que establece con un lugar en espec\u00edfico, sea que ah\u00ed haya nacido o haya adoptado, e incluso si ah\u00ed ha habitado o no<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn17\">[17]<\/a>. En virtud de ese v\u00ednculo, el actor social estructura una representaci\u00f3n social que adquiere caracter\u00edsticas m\u00edticas del lugar, superlativizando <i>sus<\/i> bondades y minimizando los aspectos poco favorables del mismo. Asimismo, en tal proceso de mitificaci\u00f3n se establece un v\u00ednculo esencialista entre los habitantes y el lugar, haci\u00e9ndose comprensibles para s\u00ed mismos sus estructuras cognitivas y sus pr\u00e1cticas sociales como determinadas naturalmente por ese origen, que adem\u00e1s se asume y se reivindica<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn18\">[18]<\/a>, as\u00ed como se trae consigo<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftn19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>Si tal como hemos mencionado la emergencia de identidades sociales es un proceso dial\u00e9ctico en el cual la definici\u00f3n de la identidad propia surge tambi\u00e9n en funci\u00f3n de la imputaci\u00f3n de la identidad del otro, tambi\u00e9n esto ocurre con la generaci\u00f3n de la representaci\u00f3n social del lugar de origen del otro, sea que alter inmigre o que fuera originario del lugar a donde se llega, a quien se imputan cualidades y aptitudes que el sentido com\u00fan se\u00f1ala en tanto esenciales a la naturaleza de los oriundos. En ambos casos, las relaciones de pertenencia que se establecen (sea por identificaci\u00f3n -ego- o por imputaci\u00f3n -para alter) deviene en una cuesti\u00f3n simb\u00f3lica estructuradora de sentido pues, metaf\u00f3ricamente hablando, se asume una alimentaci\u00f3n enraizada entre las condiciones del lugar de origen y las cualidades y aptitudes de los sujetos originarios, tal como si estas absorbieran aquellas desde que se nace hasta que se muere. Al menos esto parece ser lo que se encuentra en las estructuras cognitivas de sentido com\u00fan que se ponen en ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo lo hasta aqu\u00ed expuesto se cristaliza en la emergencia de un sistema de expectativas mutuas, que es la base de las definiciones de situaci\u00f3n de ambos sujetos sociales en interacci\u00f3n. Efectivamente, en tanto sistema de expectativas, en forma dial\u00e9ctica ego tanto identifica las expectativas propias de forma consciente, as\u00ed como imputa un otro sistema de expectativas a alter, a la vez que alter, ahora visto como ego, realiza un proceso de construcci\u00f3n similar. Lo importante de este proceso est\u00e1 en funci\u00f3n de que a partir de ambos sistemas los actores sociales definen la situaci\u00f3n en la que se encuentran uno frente al otro, de tal manera que, ejemplificando con dos casos, si ambos actores construyen sistemas compartidos incluyentes con respecto al otro, podemos hablar de definiciones de situaci\u00f3n que dif\u00edcilmente podr\u00edan concluir en circunstancias conflictivas, pues ambos actores \u201cse ven con buenos ojos\u201d. Por el contrario, si ambos sistemas son coincidentes en t\u00e9rminos de centrarse en la confrontaci\u00f3n de identidades, girando entonces en la l\u00f3gica de la exclusi\u00f3n mutua, estamos frente a definiciones de situaci\u00f3n que posibilitar\u00edan tensiones entre ambas subjetividades sociales, generando alg\u00fan grado de conflicto entre ambos actores. De ser este el caso, el reto del investigador social radica en realizar una reconstrucci\u00f3n del tipo de identidades sociales (constituidas e imputadas) que emergen en momentos espec\u00edficos, como lo es en la migraci\u00f3n de flujos poblacionales desde lugares diferentes hacia un centro poblacional ya establecido, para prever los posibles focos de tensi\u00f3n que puedan presentarse al nivel de las subjetividades dado que, seg\u00fan suponemos, un conflicto alimentado por esta condicionante puede agravar los conflictos que por el uso de recursos se da entre inmigrantes y habitantes originarios de cualquier poblaci\u00f3n cuando no existe una planificaci\u00f3n seria del crecimiento urbano de la zona afectada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>6. Conclusiones<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el presente trabajo hemos pretendido demostrar, a partir de una cr\u00edtica a algunas corrientes te\u00f3ricas de la individualidad, la realidad fehaciente de las identidades sociales, recuperando aportes de la sociolog\u00eda fenomenol\u00f3gica y el construccionismo social, pero planteando la tesis de que aunque ellas tienen un componente relacional reflexivo experimentado por los actores sociales, sus formas estructurantes obedecen en mucho a realidades emergentes, y por lo tanto cargados de alg\u00fan gradiente de incertidumbre en su concreci\u00f3n a pesar de que puedan ser orientadas en t\u00e9rminos de una ingenier\u00eda social claramente definida, como ha sido el caso en el dise\u00f1o de las identidades nacionales en el mundo moderno desde el siglo XIX.<\/p>\n<p>Asimismo, hemos expresado que para aprehender tales identidades emergentes, la teor\u00eda de las representaciones sociales nos brinda apoyos metodol\u00f3gicos dignos de ser considerados, para lo cual generamos una matriz cognitiva b\u00e1sica que hemos dado en llamar \u201csistema de representaciones sociales de la identidad\u201d, la cual podemos utilizar en cualquier circunstancia en que nos interese reconstruir las identidades sociales emergentes, sobre todo en contextos en los cuales se presentan interacciones novedosas entre identidades sociales como ocurre en los procesos migratorios que enfrentan poblaciones sometidas a redise\u00f1os urban\u00edsticos, hayan sido conscientemente planificados o; por el contrario, dejados al \u201clibre\u201d juego del mercado inmobiliario y que pueden conducir a conflicto al nivel de las subjetividades enfrentadas. Esto nos parece importante porque de no tenerse ello en mente al dise\u00f1ar espacios de urbanizaci\u00f3n, siempre se presenta la posibilidad de presenciar conflictos poco salvables entre las poblaciones mencionadas, que conduzcan a situaciones de ingobernabilidad en los lugares afectados, con todos los inconvenientes que afectan tanto a pobladores como a autoridades. Recordemos la m\u00e1xima de Emilio Durkheim: \u201csaber para prever, prever para actuar\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Fuentes citadas<\/b><\/p>\n<p>ABRIC, Jean-Claude (2001) \u201cLas representaciones sociales: aspectos te\u00f3ricos\u201d en Jean-Claude Abric. <i>Pr\u00e1cticas sociales y representaciones.<\/i> M\u00e9xico: Coyoac\u00e1n, pp. 11-32.<\/p>\n<p>ALVAREZ V\u00e1zquez, Gustavo (2011) \u201cLa sociedad: ingenier\u00eda y emergencia sociales\u201d en <i>RUDICS. Revista Universitaria Digital de Ciecnias Sociales<\/i>. 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Fundaci\u00f3n Ortega y Gasset, pp. 79-90.<\/p>\n<p>RULFO, Juan (1975) <i>Pedro P\u00e1ramo y El llano en llama.<\/i> Barcelona: Planeta. 284 pp.<\/p>\n<p>SAUSSURE, Ferdinand de (1985) <i>Curso de ling\u00fc\u00edstica general.<\/i> M\u00e9xico: Origen-Planeta. 291 pp.<\/p>\n<p>SCHUTZ, Alfred (s\/f) <i>Estudios sobre teor\u00eda social.<\/i> Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n<p>SCHUTZ, Alfred y Thomas Luckmann (2001) <i>Las estructuras del mundo de la vida. <\/i>Buenos Aires: Amorrortu. 315 pp.<\/p>\n<p>TOURAINE, Alain (1995) <i>Producci\u00f3n de la sociedad. <\/i>M\u00e9xico,<i> <\/i>UNAM\/IFAL. 372 pp.<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<div>NOTAS:<\/div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p>*\u00a0El presente texto forma parte del trabajo de investigaci\u00f3n titulado Diagn\u00f3stico de posibles focos de conflicto al nivel de la subjetividad en la transici\u00f3n urbana del municipio de Zumpango de Ocampo, Estado de M\u00e9xico, registrado ante la Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico con la clave 2941\/2010ESP.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Por el contrario, autores que aun asumiendo la ontolog\u00eda occidental individualista en t\u00e9rminos de sentido com\u00fan han desarrollado propuestas donde abiertamente hablan de \u201cidentidades sociales\u201d son P\u00e9rez-Agote (1986), Melucci (1991), Touraine (1995) entre otros. Una discusi\u00f3n al respecto ser\u00eda muy amplia, por lo que solamente aqu\u00ed enunciamos esto.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 El estudio se titula \u201cLa igualdad y la estructura de sentido del mundo social\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Nos hacemos eco de la distinci\u00f3n que realiza Dussel entre primera y segunda modernidades; cfr. Dussel, 2005.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 En su ensayo sobre la obra de Shakespeare intitulado <i>Shakespeare. La invenci\u00f3n de lo humano<\/i>, Harold Bloom (2008) afirma lo siguiente (p. 21):<\/p>\n<p><i style=\"line-height: 1.5em;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antes de Shakespeare, el personaje literario cambia poco; se presenta a las mujeres y a los hombres envejeciendo y muriendo, pero no cambiando porque su relaci\u00f3n consigo mismo, m\u00e1s que con los dioses o con Dios (<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">sic<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">), haya cambiado. En Shakespeare, los personajes se desarrollan m\u00e1s que se despliegan, y se desarrollan porque se conciben de nuevo a s\u00ed mismos. A veces esto sucede porque se <\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">escuchan<\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\"> hablar a s\u00ed mismos o mutuamente. Espiarse a s\u00ed mismos hablando es su camino real <b>hacia la individuaci\u00f3n<\/b>, y ning\u00fan otro escritor, antes o despu\u00e9s de Shakespeare, ha logrado tan bien el milagro de crear voces extremadamente diferentes aunque coherentes consigo mismas para sus ciento y pico personajes principales y varios cientos de personajes menores claramente distinguibles <\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">(negritas nuestras)<\/span><\/p>\n<p>En este p\u00e1rrafo, que es con el cual abre su estudio, Bloom nos presenta un sistema de representaciones sociales que en la actualidad es caro para el ser humano moderno:<\/p>\n<p>persona (personaje) <i>deviene en <\/i>individuo <i>deviene en <\/i>ser humano<\/p>\n<p>que como \u00e9l mismo menciona no exist\u00eda antes de Shakespeare, pero tampoco fuera del Reino Unido, pues la individuaci\u00f3n del ser humano es un problema que ata\u00f1e a los economistas cl\u00e1sicos escoceses, moralistas filos\u00f3ficos, como Adam Smith, quienes montan las bases del liberalismo econ\u00f3mico en la ontolog\u00eda del individuo. Es decir, se inventa al individuo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Hace a\u00f1os en un reportaje de BBC Mundo transmitido por Radio Educaci\u00f3n en M\u00e9xico (1060 en la a\u00fan existente amplitud modulada), una persona entrevistada en la calle defin\u00eda de esta forma (citamos de memoria): el patriota es el que ama a la patria y el nacionalista es quien odia al extranjero.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Punto en el cual influyen tambi\u00e9n otras identidades, pero que en este momento obviamos para no complicar m\u00e1s la explicaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Un desarrollo mayor en torno a la distinci\u00f3n ingenier\u00eda social y emergencia social se puede revisar en Alvarez V\u00e1zquez, 2011.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Recuperamos las categor\u00edas de \u201ccorto plazo\u201d y \u201clargo plazo\u201d desarrolladas por Braudel y Wallerstein.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 Incluso para identificar cuando se encuentra experienciando la realidad \u201creal\u201d o la realidad \u201con\u00edrica\u201d. Cfr. Schutz y Luckmann, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref10\">[10]<\/a>\u00a0\u00a0 Las siguientes funciones las retomamos de Abric, 2001: 15-17.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref11\">[11]<\/a>\u00a0\u00a0 Dado que es solamente un ejemplo, utilizamos \u00fanicamente estos tres casos, sabiendo que existen m\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref12\">[12]<\/a>\u00a0\u00a0 Quiz\u00e1 sea m\u00e1s sencillo de entender esto desde la ling\u00fc\u00edstica. En su momento Saussure (1985) nos habl\u00f3 de la relaci\u00f3n entre signo y significante, en donde el signo (O) es la representaci\u00f3n del significante (la letra \u201cO\u201d), pero seg\u00fan Lyons (1983), esta relaci\u00f3n es existente en un contexto (la palabra \u201cOso\u201d) que es el que permite identificar un\u00edvocamente esta relaci\u00f3n signo-significante entre varias opciones posibles (el n\u00famero cero, una rueda, etc.).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref13\">[13]<\/a>\u00a0\u00a0 Nos parece muy importante el concepto de \u201ctransubjetividad\u201d desarrollado por Jodelet, 2010.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref14\">[14]<\/a>\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed consideramos a <i>ego<\/i> en funci\u00f3n del ser particular y\/o colectivo que experiencia el mundo desde s\u00ed mismo, tal como lo se\u00f1ala la fenomenolog\u00eda, diferenci\u00e1ndose de <i>sujeto<\/i> en tanto este ha tomado conciencia de su <i>ser-en-el-mundo <\/i>y desde este punto interpreta y act\u00faa, mientras que el primero act\u00faa b\u00e1sicamente en funci\u00f3n del sentido com\u00fan. Con respecto al <i>individuo<\/i>, para efectos de este trabajo hemos considerado esta categor\u00eda como integrante de la estructura de sentido com\u00fan que conforma la ontolog\u00eda del ser occidental, lo cual nos parece es una limitante para tratar el problema de las identidades colectivas tal como lo hemos venido desarrollando.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref15\">[15]<\/a>\u00a0\u00a0 La dial\u00e9ctica la entendemos aqu\u00ed a la manera de Hegel, Marx e, incluso, la Teor\u00eda de Sistemas de Luhmann, como proceso mediante el cual un ente (el <i>amo<\/i> en Hegel, la <i>clase social<\/i> en Marx y el <i>sistema<\/i> en Luhmann) desarrolla una identificaci\u00f3n consigo mismo a partir de su percepci\u00f3n de s\u00ed mismo al mismo tiempo que de \u201clo otro\u201d, el cual no es como \u00e9l pero que, por consecuencia,\u00a0 lo determina en funci\u00f3n de las interacciones que entre ambos se establecen.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref16\">[16]<\/a>\u00a0\u00a0 En este aspecto confrontar Schutz, s\/f.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref17\">[17]<\/a>\u00a0\u00a0 Este caso lo trata Michael Ende (1994) en su cuento \u201cLa meta de un largo viaje\u201d, al igual que Juan Rulfo en <i>Pedro P\u00e1ramo.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref18\">[18]<\/a>\u00a0\u00a0 La m\u00fasica popular en todo el mundo nos da ejemplos de esto. En M\u00e9xico Jos\u00e9 Angel Espinoza \u201cFerrusquilla\u201d se encarg\u00f3 de realizar una serie de canciones que \u201cretrataron\u201d (por ello se le llam\u00f3 \u201cel pintor musical de M\u00e9xico\u201d) lugares emblem\u00e1ticos de las regiones del pa\u00eds, en donde mostr\u00f3 la vinculaci\u00f3n del lugar con la \u201cnaturaleza\u201d de sus habitantes: los hombres valientes del Estado de Jalisco, por mencionar s\u00f3lo un ejemplo.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/jesus\/Documents\/3er%20semestre\/RUDICS\/N%C3%BAm%2010\/Corregidos\/Corregido%20Eval.identidades_sociales._RUDICS_10-2014.doc#_ftnref19\">[19]<\/a>\u00a0\u00a0 El caso de los migrantes que al establecerse en un lugar ajeno al de origen reproducen hasta donde sea posible la cotidianidad originaria, desde las formas de organizaci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la est\u00e9tica aprendida en el lugar de llegada, hasta la de rituales y tradiciones que se asumen irrenunciables.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DOI: https:\/\/doi.org\/10.22201\/fesc.20072236e.2015.6.10.3 Social identities, emergent structures and social representations \u00a0 Gustavo Alvarez V\u00e1zquez Profesor investigador en la UAEM y en el Instituto Superior de Ciencias de la Educaci\u00f3n del Estado de M\u00e9xico, y profesor en la Facultad de Estudios Superiores Cuautitl\u00e1n UNAM. gusalvaz@prodigy.net.mx Resumen En el presente ensayo se introduce una discusi\u00f3n alrededor de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1068,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-1063","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-seccion_general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1063"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4683,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1063\/revisions\/4683"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/virtual.cuautitlan.unam.mx\/rudics\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}