La Alfabetización Digital de Estudiantes Universitarios

Digital Literacy of University Students

Judith Licea de Arenas / Rebeca Arenas / Mariana Córdoba / Yazmín Rivera

 

Contenido

 

 

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Resumen

México cuenta con 112,468,855 habitantes, de los cuales 20,854,096 tienen entre 15 y 24 años de edad, es decir, se trata de la generación nacida poco tiempo antes de que irrumpiera con fuerza la cultura de la Internet, a la que le ha tocado ver y vivir las innovaciones en las tecnologías de la información y la comunicación. De esta manera, encuestamos a los estudiantes que están inscritos en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Facultad y la Universidad más antiguas del país para identificar sus fortalezas y debilidades en lo relativo al uso de la computadora, la Intermet, las fuentes y recursos de información.

Abstract

Mexico has 112,468,855 inhabitants, out of which 20, 854,096 are between 15 and 24 years of age, i.e. a generation born shortly after the boom of the Internet, a generation that has seen and lived innovations in the technologies of information and communications. Therefore, we surveyed students who are enrolled at the Faculty of Philosophy and Letters of the National Autonomous University of Mexico, the oldest Faculty and the oldest University in Mexico in order to identify their strengths or weaknesses: use of the computer, the Internet, the sources and resources of information.

Palabras Claves:

Estudiantes universitarios; alfabetización digital; humanidades; Universidad Nacional Autónoma de México.

Key Words:

University students; digital literacy; humanities; National University of Mexico.

INTRODUCCIÓN

La población en México, de acuerdo con el Census Bureau de Estados Unidos (2012), es de 112 millones 468 mil 855 habitantes distribuidos en diferentes grupos etarios. De ellos, cinco millones de mexicanos son analfabetos (Unesco, 2010) y una parte importante de la población padece de exclusión social que comprende la falta de acceso a servicios educativos, de salud, asistenciales y culturales, entre otros. La alfabetización informacional se convierte, de esta manera, en una utopía que contribuiría a disminuir la marginación de millones de habitantes, pero ¿a qué grupo de edad debe dirigirse? ¿a los niños, a los estudiantes universitarios, a los mayores? Sabemos que hoy en día los ciudadanos deben estar multialfabetizados y no sólo estar alfabetizados en lecto-escritura y en las operaciones aritméticas básicas sino que deben estar alfabetizados en información, en tecnología, en el entorno digital, en medios; sin embargo, la alfabetización informacional es algo más que el acceso a la tecnología o a los recursos electrónicos, pero ¿cómo lograrlo si en las escuelas y en las universidades se continúa con los métodos y técnicas de enseñanza que no propician la participación y, por tanto, el aprendizaje de los educandos? Si bien todavía se escucha decir que el docente “transmite” sus conocimientos al discente, convendría la revisión pedagógica de los programas existentes para determinar a qué corriente educativa se están acogiendo, qué es para sus creadores el aprendizaje, cuál es su concepción de cómo se aprende y cómo puede comprobarse el aprendizaje.

 

Las técnicas de enseñanza participativa seguro serán más eficientes que las conferencias donde sólo se estimula la pasividad de los aprendices. Por ejemplo, ¿se ha abandonado el conductismo en el cual todo se mueve al ritmo del educando, en el que hay recompensas?, ¿prevalece la corriente congnoscitiva, que señala que se aprende cuando el individuo está listo para aprender? o ¿se ha avanzado al constructivismo que enfatiza el aprendizaje en contexto?

Las diferentes escuelas del aprendizaje tienen características propias que no necesariamente las hacen todas buenas o todas malas. El conocimiento de las que han mostrado mayor efectividad contribuiría a una alfabetización informacional más eficiente.

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Los profesores y los estudiantes universitarios han sido objeto de estudio frecuente en aquellos países que disponen de una infraestructura de información que hace necesario averiguar, entre otras cosas, el costo-beneficio. Sin embargo, países en donde los modelos tradicionales de educación se han apoyado en la cátedra magistral del profesor, en el gis y en el pizarrón y, sobre todo en antiguos libros de texto, amén de carecer de recursos para incorporarse en forma plena a la tecnología de información, han soslayado la necesidad de conocer cómo se manifiesta una necesidad de información, cómo se adquiere ésta, cómo se evalúa y cómo se usa.

De esta manera, al no poder caracterizar a los profesores y a los estudiantes, cuáles son sus motivaciones y qué acciones toman cuando interactúan con un sistema de información, es urgente conocer la conducta de los usuarios a partir de una orientación tecnológica y el componente social que conduce al entendimiento de las necesidades de información de los usuarios (Oluic-Vucovic, 2001). El conocimiento acerca del usuario debe ser motivo de atención hoy en día, tanto para los administradores de la cultura, de la educación superior y de la ciencia como para los responsables de las unidades de información en función del compromiso que tienen de participar en la adquisición de un aprendizaje para toda la vida que presupone se cuente con universitarios comprometidos socialmente, éstos debieron educarse de manera previa a través de la información.

Los estudiantes universitarios mexicanos forman parte de los más de 20 millones de jóvenes que se encuentran en los grupos de edad 15-19 y 20-24 y que reciben gran cantidad de información o desinformación a través de revistas populares, la televisión, diarios o redes sociales. La decisión acerca de lo que es confiable, aplicable y útil representa para ellos una decisión difícil que, incluso ni se piensa. La información que reciben toma la forma de un artículo científico publicado en una revista prestigiosa, comunicaciones orales, vendedores o charlatanes. La información confiable es la que ha sido sometida a editores científicos, a la revisión por pares; mientras que la otra información a menudo desconcierta hasta al más astuto lector.

De acuerdo con lo anterior, intentamos la caracterización de los estudiantes de humanidades de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Facultad y la Universidad más antiguas del país, con el fin de aproximarnos a la identificación de lo que podrían llamarse fortalezas y debilidades informacionales: uso de la computadora, Internet, fuentes y recursos de información.

MÉTODOS

Se encuestó a los usuarios del servicio de Información Automatizada de la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. El instrumento de trabajo fue un cuestionario.

RESULTADOS

Los jóvenes encuestados, principalmente hombres (Cuadro 1), tienen entre 18 y más de 25 años de edad (Cuadro 2) y estudian letras españolas o historia (Cuadro 3).

Cuadro 1. Sexo de los encuestados

Sexo %
Mujer 32
Hombre 68

Cuadro 2. Edad de los estudiantes encuestados

Grupo de edad %
18-19 años 37
20-21 años 16
22-23 años 5
24-25 años 21
Más de 25 años 21

Cuadro 3. Carrera que estudia

Carrera %
Letras clásicas 5
Historia 21
Bibliotecología 16
Letras hispánicas 37
Sin respuesta 21

La mayoría de los estudiantes encuestados posee una computadora para su uso personal (Cuadro 4) con conexión a Internet (Cuadro 5) y cuenta con dos cuentas de Internet (Cuadro 6).

Cuadro 4. Disponen de una computadora

Disponibilidad %
Si 95
No 5

Cuadro 5. Poseen computadora con acceso Internet

Acceso Internet %
74
No 26

Cuadro 6. Número de cuentas de e-mail

Cuentas de e-mail %
1 42
2 o más 53
Sin respuesta 5

Los encuestados usan Internet porque tiene mucha información para tareas y para mantenerse informados (Cuadro 7-8), a menudo en la biblioteca de la Facultad donde estudian.

Cuadro 7. Razones para usar Internet

Uso de Internet %
Es la mejor opción 16
Tiene mucha información 53
Es fácil de usar 31
Mi maestro me dijo que la usara 10
Es rápida 10

Cuadro 8. Motivos para usar Internet

Motivos %
Hacer tareas 68
Afición 47
Satisfacer la curiosidad 58
Formación 53
Estar alerta sobre lo que sucede 63

Aquellos estudiantes que no tienen una computadora de su propiedad son usuarios de un cibercafé, servicio por el que tienen que erogar una cantidad cada semana. Aprendieron a usar la Internet por ensayo y error. En la biblioteca, los estudiantes utilizan Internet principalmente para consultar bases de datos, correo electrónico, revistas electrónicas y diccionarios. Los encuestados manifestaron usar la Internet no más de una hora diaria y estar muy familiarizados con el e-mail, el chat y los blogs, pero menos habituados con las wikis.

Los estudiantes dijeron conocer más los recursos en presentación electrónica como la Wikipedia, o revistas y periódicos electrónicos que otros recursos como Escolares.net, Educ.ar, El Rincón del Vago o Monografías.com (Cuadro 9). Asimismo, los recursos de información que usan con mayor frecuencia son libros, periódicos, revistas y diccionarios (Cuadro 10). Para allegarse información, su estrategia de búsqueda es por medio de “palabras importantes”. Entre los recursos de ocio los estudiantes buscan música, libros y películas (Cuadro 11), descargando, sobre todo, música e imágenes (Cuadro 12).

Cuadro 9. Familiaridad con los recursos de información

Recurso 1% 2% 3% 4% 5%
Revistas/periódicos en línea 21 63 10 5 5
Libros electrónicos 5 53 21 0 5
Noticieros en línea 10 42 32 10 5
El Rincón del Vago 5 16 21 16 26
Wikipedia 26 32 26 0 10
Monografías.com 5 37 16 32 5
Encarta 5 37 21 16 10
Educ.ar 0 16 26 5 32
Escolares.net 0 16 16 5 47

Claves: 1= extremadamente familiar; 2= muy familiarizado; 3= algo familiarizado; 4= no muy familiarizado; 5= nunca había oído hablar de él.

Cuadro 10. Recursos electrónicos utilizados con mayor frecuencia

Recurso %
Diccionarios 31
Enciclopedias 16
Libros 63
Revistas 42
Periódicos 47
DVD 10

Cuadro 11. Recursos de ocio utilizados

Recurso %
Tarjetas 10
Música 84
Videos 53
Juegos 26
Películas 53
Deportes 16
Horóscopos 0
Chistes 0
Libros 63
Consejos de belleza 5
Recetas de cocina 10
Buscar pareja 0

Cuadro 12. Descargas de Internet

Descargas %
Software 32
Imágenes 47
Videos 32
Música 63
Películas 16

DISCUSIÓN

Los resultados presentados sugieren que los estudiantes universitarios de humanidades perciben que hay cambios en las formas de aproximarse a la información, que la tecnología de información ha ampliado las posibilidades de obtenerla (Hughes-Hassell y Miller, 2006). De esta manera, la asistencia a las bibliotecas se vería reducida (Jacobson e Ignacio, 1997). El conocimiento, si bien no amplio de fuentes como Escolares.net, Educ.ar, El Rincón del Vago o Monografías.com refleja que la alfabetización de los estudiantes encuestados está lejos de lograrse (Fidel et al., 1999; Agosto, 2006a, Agosto 2006b). Asimismo, deben producirse innovaciones en la formación de los estudiantes, en el desarrollo de oportunidades de aprendizaje que contribuyan a su independencia (McDowell, 2002). Lo anterior lleva a preguntarnos cómo alfabetizar informacionalmente a los estudiantes: ¿a través de la instrucción o la orientación bibliográfica? (O´Hanlon, 2001), ¿la inclusión curricular? o ¿la presencia de la alfabetización informacional a lo largo de la formación del estudiante? que estaría implícita siempre y cuando al educando se le presente un problema que sólo con información pueda resolver y donde el estudiante debe estar consciente de que no se trata nada más del tránsito de lo sencillo a lo complejo.

CONCLUSIÓN

Profesores y bibliotecólogos tienen el reto de contribuir a la alfabetización digital de los jóvenes mexicanos, no sólo proporcionándoles el acceso a la red, sino permitiéndoles alfabetizarse para la vida.

Agradecimiento: las autoras agradecen a Fabiola Martínez López la ayuda prestada para la realización de este estudio.

REFERENCIAS

Agosto, D. E. (2002a): Bounded rationality and satisficing in young people´s Web-based decision making”, Journal of the American Society for Information Science and Technology, Vol. 53; p.16-27.

Agosto, D. E. (2002b): “A model of young people´s decision making in using the Web”, Library & Information Science Research, Vol. 24, pp. 311-341.

Estados Unidos. Census Bureau. Population. Disponible: www.census.gov/

Fidel, R., Davies, R. K., Douglass, M. H., Holder, J. K. , Hopkins, C. J., Kushner, E. J., Miyagishima, B. K. y Toney, C. D. (1999): “A visit to the information mall: Web searching behavior of high school students”, Journal of the American Society for Information Science, Vol. 50, pp.24-37.

Hughes-Hassell, S. y Miller, E. T. (2006): “Las páginas Web de bibliotecas públicas dirigidas a adolescentes: cómo satisfacer las necesidades de los jóvenes de hoy a través de Internet”, Anales de Documentación, Vol. 9, pp. 209-224.

Jacobson, F. F. e Ignacio, E.N. (1997): “Teaching reflection: information seeking and evaluation in a digital library environment”, Library Trends, Vol. 45, pp.771-802.

McDowell, L. (2002): “Electronic information resources in undergraduate education: an exploratory study of opportunity for student learning and independence”, British Journal of Educational Technology, Vol. 33, pp. 255-266.

O´Hanlon, N. (2001): “Development, delivery and outcomes of a distant course for new college students”. Library Trends, vol. 50, pp. 8-27.

Oluic-Vucovic, V. (2001): “From information to knowledge: some reflections on the origin of the current shifting towards knowledge processing and further perspective”, Journal of the American Society for Information Science and Technology, Vol. 52, pp. 54-61.

Unesco. World Data on Education. Disponible: https:stats.uis.unesco.org/

 

 

 

Author: RUDICS

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